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¿Quien es el dueño del paisaje?

Resumen: Cuando una trata de buscar la respuesta a este interrogante, se presentan muchas alternativas a la misma, depende fundamentalmente con la óptica con la que se trate de definir una respuesta final. Si lo hacemos desde la geografía como ciencia podemos decir que es como “el patrimonio de todos y para todos”, desde la faz política como que es “espacio social comunitario destinado a satisfacer el tiempo libre social”, finalmente el turismo prefija su posición enunciando que el es “nexo adecuado entre la sociedad y el paisaje al diagramar el uso correcto del mismo”, estas son algunas de las posiciones sobre este paradigma. ¿Realmente podemos certificar quien es el dueño o patrón del paisaje?, son tantas las preguntas que surgen que lo único que hacen es determinar la aseveración que el “paisaje” como conceptualizacion es patrimonio de todos los seres, que debería ser de uso libre bajo ciertas pautas que lo preserven debido a su potencialidad y fragilidad a la vez.

Publicación enviada por Juan Alberto Martinengo




 


Resumen

Cuando una trata de buscar la respuesta a este interrogante, se presentan muchas alternativas a la misma, depende fundamentalmente con la óptica con la que se trate de definir una respuesta final. Si lo hacemos desde la geografía como ciencia podemos decir que es como “el patrimonio de todos y para todos”, desde la faz política como que es “espacio social comunitario destinado a satisfacer el tiempo libre social”, finalmente el turismo prefija su posición enunciando que el es “nexo adecuado entre la sociedad y el paisaje al diagramar el uso correcto del mismo”, estas son algunas de las posiciones sobre este paradigma. ¿Realmente podemos certificar quien es el dueño o patrón del paisaje?, son tantas las preguntas que surgen que lo único que hacen es determinar la aseveración que el “paisaje” como conceptualizacion es patrimonio de todos los seres, que debería ser de uso libre bajo ciertas pautas que lo preserven debido a su potencialidad y fragilidad a la vez.

Muchas veces priman intereses que se adueñan del “paisaje” para fracturarlo o cambiarlo solo bajo la visión económica, para evitar esto es indispensable poder comprender el significado del concepto “paisaje”, el cual es parte primordial de un concepto vivo llamado “tierra”, cuando cambiamos el paisaje o lo fracturamos alteramos el equilibrio eco sistémico de todo el globo terráqueo, la conjunción de la geografía con el turismo son los puntales para poder dar un marco correcto en el uso del paisaje y para evitar su fractura.

 

Trabajo Final

Una forma correcta de irnos introduciendo en la búsqueda de la respuesta al planteo de ¿Quien es el dueño del paisaje?, es ir analizando diferentes conceptos.

Comenzaremos con el concepto básico indicado por el diccionario que lo define como “conjunto de las características y aspecto externo de la superficie de la Tierra determinados por factores naturales (suelo, clima, relieve) y humanos (roturación, edificación, desecación, etc.); en esta definición, solo se analiza el aspecto exterior, simplemente las características superficiales de la tierra, solo su IMAGEN dentro del territorio.

Luego de esta definición, desembocaremos en la postura de diferentes estudiosos, los cuales analizaron al “paisaje” a partir de la conceptualización del mismo.

Uno de los pioneros en tratar de dar forma interpretativa a tan importante concepto fue Alexander Von Humboldt (1769-1859) en su obra póstuma “Kosmos”. En esta se refiere al paisaje como un “cuadro de la Naturaleza, lo que la ciencia desprovista de falsas apariencias y fundada en observaciones rigurosas, nos ha enseñado acerca de los fenómenos del universo. Humboldt en plena época del Positivismo, integró un nueva forma o visión de interpretación a lo conocido, anexándole un tinte psíquico. Luego de esta interpretación, desembocaremos en la postura de diferentes estudiosos, los cuales analizaron al “paisaje” a partir de la conceptualización del mismo.

Uno de los conceptos mas interesantes sobre el paisaje, es el indicado por Diaz Pineda y otros, quienes sostienen que el mismo es “la percepción plurisensorial de un sistema de relaciones ecológicas”, en este punto de vista se puede apreciar dos posturas: una de ellas indica la relación siempre existente entre el paisaje y quien lo observa por medio de una “comunión” mediante la percepción; el otro concepto anexo es las diferentes relaciones que se dan entre ambos a través de la observación dada por quien interrelaciona con el paisaje.

Durante el año 1981, Bolos indica que el paisaje es un proceso, en el cual se da una sucesión correlativa genética que puede ser seguida y determinada, y a partir de este punto de inflexión poder comprender la tendencia, el ritmo y la importancia de los diversos procesos y sub.-procesos que contribuyen a su evolución.

Es una unidad geográfica limitada, formada por una combinación dinámica de elementos y procesos físicos, biológicos y antro picos, relacionados entre sí que dan lugar a un conjunto armónico, que lo caracterizan y diferencian de otros (Martínez Carretero y Roig, 1992). Los mismos autores acotan que el paisaje es la visión integral y dinámica de los factores físicos (relieve, geoformas, etc.), biológicos (vegetación, fauna) y de uso (antrópicos), que existen en una situación climáticamente determinada, y que se manifiestan como una unidad funcional definida; por lo tanto con caracteres distintivos que le son propios y que permiten su identificación.

Un paisaje es un sistema territorial compuesto por elementos naturales y elementos antropogénicos socialmente determinados que se hallan correlacionados entre sí (Sandner, 1991 file Carabelli, 2002). Por lo tanto, las unidades de paisaje son unidades naturales influenciadas por la actividad de la sociedad humana y con ello obran como una síntesis de naturaleza y uso de la tierra.

No obstante, varios autores también destacan su doble carácter, tanto desde el punto de vista ecológico como del psicológico y de bienestar social (Troll, 1971; Bertrand, 1978; Naveh y Lieberman, 1984; Bernaldez, 1981). Señalan que el paisaje, como expresión territorial de la estructura y dinámica ambientales, ecológicas y culturales y como una entidad visual perceptible y suscitante de emociones, es un instrumento de análisis y valoración necesario tanto en la investigación medioambiental como en la planificación y ordenación territorial.

En esta dirección, Corraliza (1993) observa que el sujeto ante un paisaje pone en marcha dos tipos de actividades mentales: la actividad descriptiva de las propiedades, cuyo objetivo es comprender la situación centrándose en la determinación de las propiedades y componentes del paisaje y. la actividad predictiva de experiencias en la que el sujeto puede evaluar el grado en que el paisaje satisface sus necesidades y por tanto planear su comportamiento ante él.

Otros identifican al término paisaje con un elemento de carácter meramente estético o visual o recreacional, como lo expresado por el Arquitecto R. Boullon autor de varios escritos referidos al turismo, se refiere al mismo de una manera diferente como al “territorio o espacio de terreno considerado en su aspecto artístico “, además Boullon da una forma de reforzar lo explicitado por el mismo, indica que “el paisaje es meramente una creación del hombre, ya que para que exista un paisaje visible es necesario fundamentalmente que halla un observador de este“, con respecto este punto de vista difiero totalmente ya que se estaría dando al paisaje un mero rango decorativo y que necesita del hombre para ser como tal.

Cuando se le da al paisaje un rol tan secundario en la Naturaleza el cual se antepone a lo explicitado por otros estudiosos del tema, uno comprende del porque de la transformación negativa que se esta operando en todo el planeta Tierra en lo referente al cuidado de la misma.

La visión reduccionista del paisaje, es una forma de decir subliminalmente que éste necesita sí o sí que el hombre este continuamente apuntalándolo para este exista, y que además este tiene una soberanía plena y absoluta sobre el mismo.

El autor indica que el paisaje en sí mismo no existe, para el habitante de cualquier lugar donde existan paisajes, sino que solo son apreciados por los visitantes al lugar, reafirmando que éste es solamente un elemento “visual o recreacional”, dejando de lado dos partes componentes del mismo, que el grado de atractividad implícito y la capacidad de soporte que un paisaje puede resistir de todo tipo de actividades, no solo recreacionales.

Boullon descalifica al habitante del lugar, como un ciudadano de segunda el cual no puede llegar apreciar de una manera plena el “paisaje” por estar inmerso en el mismo, esta opinión tan determinada pareciera que ya encontramos una parte a la respuesta de la consigna del presente resumen, “el dueño del paisaje es aquel que de una manera precisa hace uso del mismo sin importar las consecuencias ocasionadas por la forma de utilizarlo en sus fines propuestos “.

Partiendo de esta premisa se abre un abanico de implicancias en donde el “paisaje” se puede subyugar de una forma plena, de manera que quienes forman parte del mismo son solo elementos ocasionales a tener en cuenta o no cuanto se disponga el uso del mismo o serán meros espectadores de los cambios que se operen dentro de su hábitat natural.

Seria fundamental que podamos interpretar en forma correcta y precisa el concepto de “paisaje”, sino ocurrirán situaciones en donde la mayoría de los paisajes que tenemos y que la Naturaleza ofrece en forma libre y gratuita, serán en algún momento elementos meramente de carácter económico.

No es simple opinar sobre el tema, ya que muchos se creen dueños del paisaje, desde el año 1989 y a la fecha  continúan compras de grandes extensiones de tierra de Argentina, a manos de extranjeros en zonas de una belleza paisajística considerable, los cuales lo primaron que realizan es alambrar zonas que antes eran de acceso libre a habitantes del lugar, como a ocasionales visitantes, llevando a pasar estos limites artificiales sobre cursos de agua, zonas de recrías de animales, comunidades indígenas, etc.

Ya podemos interpretar lo que quería decirnos Boullon no estaba tan equivocado, el únicamente expreso en voz alta, lo que muchos decían en voz baja, de quienes pueden ser los próximos dueños del paisaje.

¿Qué acciones seguir ante este panorama?, primeramente es fundamental que entre aquellos que nos interesa preservar los paisajes de nuestro bello país, debemos ir pensando en un proyecto de ley tendiente a dar al paisaje, una protección acorde a su importancia, la misma  implicaría que se debe realizar en todo el país, además se debería estipular una forma de uso del paisaje de acuerdo a la capacidad de carga del mismo, otro ítem de importancia seria la forma de uso del paisaje en zonas turísticas, a estos de seguro se le agregaran muchas posibilidades mas que darán al “paisaje”, el valor que debe tener y finalmente poder decir que el dueño o dueños del paisaje, no es una sola persona, institución, corporación extranjera o la política, sino que toda la sociedad es dueña del mismo y como tal debe respetarse ya que si esto no se cumple, un día ocurrirá que todos los bellos paisajes de nuestro país serán privados o deberemos pagar para acceder a los mismos o no existirán mas.

Para finalizar me pareció pertinente terminar el presente escrito con un artículo de la Constitución Nacional Argentina, el cual le da el marco final a todo lo expresado:

Art. 41. -- Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley.

Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales.

Corresponde a la Nación dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de protección, y a las provincias, las necesarias para complementarlas, sin que aquéllas alteren las jurisdicciones locales.

 

Bibliografía

Diccionario Enciclopédico Salvat, 1974.

Bernáldez, F. “Ecología y Paisaje”. Ed. Blume. 1984.

Bolos, M. “Problemática actual de los estudios de paisaje integrado”. Revisión de Geografía, Vol. XV. Universidad de Barcelona. 1981

Martinez Carretero, E., Roig, F.. “El paisaje en los estudios de vegetación. Un ensayo para la Patagonia mendocina”. Parodiana 7. 1992

Troll, G.. “Landscape ecology (geo-ecology) and biocenology. A terminology study. Geoforum”.  1971

Turner, M, Gardner, R, O¹Neill y R. V. Landscape Ecology in Theory and Practice. Pattern and Process. Springer-Verlag”. New York, Berlin, Heidelberg. 2001.

Gonzalez Bernaldez, F. “Ecologia y Paisaje”. Ed. Blume. Madrid 1981.

Molina , Sergio. ”Turismo y Ecologia”. 2da Ed.  Ed. Trillas. México, 1983.

Nakayama Lia . ”Relevamiento Turístico”. Centro de Estudios Turísticos. 3era.Ed. 1983.

 

Autor/es: Juan Alberto Martinengo

Institución a la que representa: Escuela “Alberdi” (Oro Verde)

Dirección Electrónica: jamturismo@yahoo.com.ar

Dirección Postal: Ricardo Balbín Nro 478-CP 3100 Paraná-Entre Ríos-Republica Argentina.

Teléfono: 0343-155 106 067

 



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