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Fundamentos Teóricos de la Comunicación Educativa en la Docencia Universitaria de la Licenciatura en Enfermería: Hacia una Propuesta Avanzada

Resumen: El mundo actual, globalizado unipolar y ecológicamente insostenible reclama de modelos educativos que humanicen el deseo por aprender y hacer de los que aprenden es por ello que en los últimos tiempos se reconoce la insistencia que se le ha dado a los procesos de socialización, de culturización y de comunicación de la educación superior, hacia ese objetivo es que nos preocupamos por analizar la evolución que ha tenido el término comunicación en el espacio de la docencia universitaria de las ciencias médicas.

Publicación enviada por MsC. Ricardo Izquierdo Medina y Otros Autores




 


INTRODUCCIÓN
El mundo actual, globalizado unipolar y ecológicamente insostenible reclama de modelos educativos que humanicen el deseo por aprender y hacer de los que aprenden es por ello que en los últimos tiempos se reconoce la insistencia que se le ha dado a los procesos de socialización, de culturización y de comunicación de la educación superior, hacia ese objetivo es que nos preocupamos por analizar la evolución que ha tenido el término comunicación en el espacio de la docencia universitaria de las ciencias médicas.

En particular en este espacio de intercambio científico reflexionaremos sobre el concepto de Comunicación y sus relaciones con la Educación, que sirva de base teórica y fundamento a posibles propuestas de alternativas para el mejoramiento profesional y humano de aquellos que nos desempeñamos como docentes de la Carrera de Licenciatura en Enfermería.

DESARROLLO

La comunicación, Reflexiones para su estudio:
Al igual que en los procesos educativos existen variadas definiciones acerca del concepto de Comunicación, a partir de la diversidad de disciplinas que contribuyen al estudio de los procesos comunicativos.

Comunicación es la acción de comunicar o comunicarse, su etimología la encontramos en el latín comunicaré, perteneciente a la familia de los adjetivos comunes.
Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua es “hacer participe a otro de lo que uno tiene; descubrir, manifestar o hacer saber a uno alguna cosa; trasmitir señales mediante un código común al emisor y al receptor” (2:14).

Veamos algunas definiciones que se manejan en los círculos que estudian el proceso y los fenómenos comunicacionales
- "La comunicación es la interacción de las personas que entran en ella como sujetos" (3:6).
- "La comunicación es un proceso interactivo entre dos o más sujetos que ejercen entre sí una influencia mutua" (4:3).
- "La comunicación es un proceso por medio del cual un individuo (el emisor) hace participar a otro individuo (el receptor) de sus propias experiencias y de los estímulos al medio ambiente. Es un proceso de interacción simbólica, o sea, de utilización de un código común para ambas partes" (5:19).
- "Se define el proceso de comunicación como la interacción entre emisor y receptor con el fin de lograr un propósito" (6:60).
- "La comunicación es un proceso de interacción social a través de símbolos y sistemas de mensajes que se producen como parte de la actividad humana (aunque no debe confundirse con ella)" (7:1).

De estas definiciones podemos inferir que:
- La comunicación es un proceso social de interacciones que forma parte consustancial de la actividad humana.
- La comunicación es un proceso bidireccional de intercambio de experiencias y conocimientos que ejerce influencias mutuas entre los sujetos participantes.
- La comunicación se desarrolla a través de sistemas de códigos y mensajes creados.

Compartimos el criterio del Dr. Vicente González Castro, especialista cubano en Comunicación Social, cuando expresa al definir el concepto de comunicación:
“La comunicación puede entenderse como intercambio. Interrelación, como diálogo, como vida de sociedad, todo ello relacionado indisolublemente con las necesidades sociales del hombre y no puede existir sin lenguaje. Comunicación es pensamiento compartido, es conocimiento mutuo y no puede existir pensamiento sin palabras” (8:55).

La comunicación como proceso social se inició desde los albores mismos de la existencia humana, devino elemento esencial del hombre como parte de sus relaciones sociales y ha sido y es factor fundamental del desarrollo del hombre, tanto en lo psíquico como en lo sociológico, al igual que el hombre ha pasado por un largo camino de desarrollo, se perfeccionó junto con la producción social y la conciencia social. En su desarrollo se ha hecho mas compleja en cuanto a sus formas concretas, se ha enriquecido su contenido y ha experimentado la influencia de las formas dominantes de la conciencia social.

En la medida en que la sociedad se ha desarrollado y ha pasado de una formación económico-social a otra los medios de comunicación se han perfeccionado y adecuado a las necesidades históricas.

El impetuoso desarrollo que han alcanzado las fuerzas productivas de la sociedad contemporánea a lo largo del siglo XX, ha demandado nuevas necesidades y en respuesta a ello han surgido nuevos y portentosos medios de comunicación que a su vez influyen en el desarrollo social y crean nuevas necesidades. Esta relación entre necesidades del hombre y la renovación de los contenidos y medios de comunicación ha estado presente en toda la historia humana y su correcta interpretación permite comprender el verdadero papel de los medios en la sociedad moderna.

El desarrollo tecnológico en el campo de las comunicaciones en la segunda mitad del siglo XX, ha propiciado que el fenómeno comunicativo se hiciera mas complejo y variara tanto en dimensiones como en alcance. Esto ha repercutido en el campo de las ciencias que han venido estudiando los fenómenos comunicativos, dificultando la labor de sistematización de todo el cúmulo de conocimientos que desde distintas perspectivas se han planteado los comunicólogos.

A mediados de los años sesenta, se comenzó a conformar la ciencia de la comunicación con la ayuda de los aportes de un grupo de disciplinas científicas, de los llamados campos de las ciencias naturales, sociales y humanísticas, por lo que constituye aún una ciencia en desarrollo. De tal manera, al estudiar desde el punto de vista teórico los fenómenos comunicativos, nos encontramos con diferentes teorías, corrientes y puntos de vistas, tanto en el orden epistemológico, como metodológico.

Entre estas se destacan:
¨ Las teorías que parten de las disciplinas científicas que estudiaban los fenómenos comunicativos. Entre los que se encuentran las teorías matemáticas, las socio-psicológicas y las antropológica-lingüísticas.

¨ Las teorías que parten de dividir los estudios antes relacionados a partir de los niveles de la semiótica y que los clasifica en: sintácticas, a partir de las relaciones con los signos; semánticas, cuando estudian las relaciones entre las cosas y los signos, es decir, los significados; y las pragmáticas, que estudian las relaciones entre los signos y las personas.

¨ Las que parten del número de personas que participan en los procesos comunicativos y que las designa como: Comunicación Interpersonal, Comunicación Grupal, Comunicación Organizacional y Comunicación Masiva o Social.

¨ Las que toman como punto de partida elementos del proceso de comunicación que se quiere estudiar y la técnica que se emplea para su análisis: Análisis de control, cuando se estudia el emisor; Análisis de contenido, cuando se refiere al mensaje; Análisis de medios, cuando se estudia el medio y Análisis de los efectos, cuando se estudia al receptor.

¨ Otra forma de dividirlos, que a juicio de algunos críticos está rebasada, es la que establece tres grandes paradigmas a partir de la posición epistemiológica de cada uno: el funcionalismo, el estructuralismo y el marxismo renovador.

Existen otras formas de clasificar los fenómenos y procesos comunicativos para su estudio, entre ellos podemos señalar:
¨ Las que tienen como punto de partida la base ideológica en que se sustentan y las clases que la utilizan en su provecho, lo que los clasifica en estrategias y práctica manipuladoras y concientizadoras. La diferencia sustancial en el orden metodológico entre ambas, lo es, en que la primera se busca la estructuración de un consenso de forma velada, sin explicitar sus verdaderos propósitos, sin buscar la participación efectiva de los involucrados, solo lo necesario para desencadenar los hechos deseados. La segunda por su parte, tiene como propósito buscar un consenso amplio que involucre a todos los interlocutores en los hechos deseados, es decir, tiene un carácter educativo.

¨ Las que tienen como punto de partida la forma en que se relacionan los dos elementos esenciales o polos de comunicación, el emisor y el receptor o viceversa. De esta forma, la comunicación puede ser interpersonal cuando el proceso se efectúa cara a cara en forma dialogada, e intermedia cuando participan grupos con finalidad, cuyos miembros entran en relación cuando lo necesitan o desean. Y colectiva o masiva, caracterizada por la semidireccionalidad del mensaje que se emite y que por razones técnicas imposibilita la respuesta del receptor al emisor, limitando la retroalimentación inmediata.

Existen otros enfoques o teorías integradoras que pretenden superar todas las antes citadas, entre ellas podemos citar:
¨ La teoría o esquema multidimensional propuesta por David Mortensen, quien propone estudiar los fenómenos comunicativos desde el punto de vista multidimensional atendiendo al tipo de comunicación (modelo) y el nivel de análisis (componentes esenciales), clasificándolos en: Sistemas Socioculturales, Sistema Interpersonal y Sistema Intrapersonal.

¨ La teoría o enfoque del psicólogo ruso Prevechni, quien establece dos grandes categorías en las que pueden dividirse los estudios teóricos sobre comunicación: los propiamente sociales encaminados a satisfacer las necesidades de la sociedad en general o de algunos de sus grupos en el proceso de funcionamiento e interacción. Y las psicológicas relacionadas con las necesidades individuales de los miembros de la sociedad.

¨ Otro de los enfoques integradores lo constituye el expuesto por B. F. Lomov, científico ruso que plantea la existencia de tres niveles en el desempeño de la comunicación humana: un micronivel, relacionado a los actos aislados en un individuo en particular y/o sus relaciones personales; un mesonivel, relacionado a los actos de comunicación en grupos mas o menos organizados donde lo trascendental es el contenido de lo que se trasmite; y un macronivel, donde se relacionan grandes grupos sociales y se expresa la relación entre la conciencia social e individual de sus integrantes. (9:9)

Consideramos a la Teoría de la Comunicación como la rama de la ciencia contemporánea que resume los sistemas conceptuales y sistematiza las regularidades que operan en los procesos comunicativos. A partir de la concepción de que la comunicación es un hecho esencialmente social y que, por tanto, está íntimamente relacionada con una serie de procesos del comportamiento humano, que son interdependientes unos de otros, en la conformación teórica de esta nueva disciplina científica, en proceso de desarrollo, van a concurrir aportes sustantivos de diversas ciencias para explicar los continuos fenómenos comunicativos que se producen.
Compartimos los criterios de algunos especialistas de que en la sistematización del cuerpo teórico de la comunicación social, es imprescindible valorar los estudios que todas las corrientes y enfoques han aportado con un carácter crítico, pero a su vez integrador, sistémico. Valorar el hecho comunicativo en todas sus dimensiones, desde diferentes ópticas y sintetizadas en un cuerpo coherente e integral que exponga su génesis, estructuración y fundamentación epistemológica, los cambios operados en su confirmación y los retos y perspectivas que se derivan de ella.

La comunicación como proceso social es un proceso complejo, contradictorio, no exento de polémicas en los medios científicos. La interpretación de los científicos del este de Europa de este fenómeno social difiere radicalmente de otras concepciones, fundamentalmente de las de sociólogos y psicólogos norteamericanos. 

En este sentido, según enuncia la Dra. Victoria Ojalvo (1996), psicóloga social cubana, son diferencias esenciales:
¨ La comprensión de la comunicación en un sentido amplio como un conjunto de relaciones sociales e interpersonales, como forma de expresión de ellas y en estrecha relación con la actividad conjunta; de tal forma, “las raíces de la comunicación se encuentran en la misma actividad vital material de los individuos” (10:4).

¨ Otra diferencia esencial que apunta la citada autora es "la concepción que enfoca la comunicación como un fenómeno complejo donde pueden distinguirse tres aspectos: el comunicativo, el interactivo y el perceptivo. Estos tres elementos dentro de la comunicación dan lugar a que en la misma se destaquen tres funciones básicas: la función informativa. La función afectivadora y la función reguladora propuesta por B. F. Lomov, las que permiten una comprensión mas profunda del término, así como el de las variadas posibilidades de su aplicación en la actividad profesional" (11:27).

Es necesario aclarar que en la realidad, los aspectos componentes de la comunicación, se dan como un proceso único y que solo es doble su separación a los fines de un análisis teórico.

Los estudios sobre la comunicación tienen un gran impulso en su desarrollo en las condiciones concretas del contexto latinoamericano, el que se caracteriza por una estructura económica deformada y atrasada históricamente, como consecuencia del desarrollo desigual del régimen capitalista mundial que ha condenado a la región a ser una fuente de abastecimiento de productos primarios para los países ricos, un mercado seguro para sus productos industriales y para sus excedentes de capital y una fuente de recursos humanos calificados.

El avance acelerado de la ciencia y la técnica y el aprovechamiento de sus logros y resultados se ve constreñido en el subcontinente por las desiguales relaciones económicas internacionales que no permiten o entorpecen cualquier intento de desarrollo independiente fuera del esquema trazado.
En este contexto los revolucionarios avances que se han producido en los últimos años en el terreno de la informática y de la comunicación van a estar en función y a disposición de los grandes monopolios transnacionales que controlan los sectores fundamentales de la economía y el intercambio internacional y sectores económicos explotadores dominantes en el concierto de los países latinoamericanos y caribeños.

Un aporte significativo al desarrollo de la teoría de la comunicación social lo constituyen las teorías críticas latinoamericanas en sus tres grandes etapas que darán lugar a la conformación de la llamada comunicación educativa. Estas teorías surgen como alternativa que posibilita la utilización de los avances científicos y tecnológicos en el campo de la comunicación en función de las grandes masas desposeídas, masas subescolarizadas y analfabetas (reales y funcionales) que se ven sometidas por lo general, en sus relaciones sociales cotidianas, a regímenes económicos y sociales injustos que utilizan como medios de coacción los modernos medios de comunicación cuya propiedad y control detentan.

Contribuirán de manera decisiva a la conformación de sus principales postulados teóricos los aportes del brasileño Paulo Freyre, del venezolano Antonio Pascuali, del argentino Eliseo Verón, de los chilenos Armando Mattelart, Diego Portales y del boliviano Luís Ramírez Beltrán, en una primera etapa. Y del argentino Daniel Prieto Castillo, de los chilenos Máximo Simpson, Fernando Reyes Matta y Diego Portales en una segunda etapa. En una tercera etapa en la década de los ochenta, se sumaron Martín Barbero, Néstor Conclini y otros.

Para nuestro país, que ha emprendido un proyecto de desarrollo social único en el continente americano, es de sumo interés conocer y extraer de esta experiencia latinoamericana, todos aquellos elementos que sirvan para perfeccionar nuestras relaciones sociales y políticas.

No se puede olvidar que en Cuba, aunque prevalecen muchas condiciones estructurales y superestructurales muy similares a los países latinoamericanos, dada su condición de país subdesarrollado y posesión de una historia y cultura común, se produjo hace 45 años una revolución radical y profunda que transformó las relaciones de producción explotadoras y todo el sistema de relaciones políticas y sociales en función de las grandes masas populares; que como resultado de ese proyecto histórico podemos presentarnos con la inexistencia tácita del analfabetismo funcional. La educación es un derecho real que disfruta todo nuestro pueblo hasta el nivel medio superior, los medios masivos de comunicación están en función y responden a los intereses de las masas populares, en fin, los medios de producción y el poder político están en manos de las masas populares.

Esto obliga a retomar los principales postulados teóricos de la llamada comunicación educativa a partir de una posición crítica, adaptada a nuestra formación social, a la luz de las condiciones históricas concretas enriquecida en la medida de nuestras posibilidades con los modestos aportes que la sociología y la psicología social marxista han aportado durante estos años.

En algunos círculos de estudiosos de la comunicación en América Latina, son numerosos en la actualidad las opiniones contrarias a adjudicar a la comunicación educativa, como disciplina científica, las dimensiones y la experiencia de todas las prácticas comunicacionales.

La autora se adhiere, por tanto, a los que consideran que es erróneo poner en oposición a la ciencia de la comunicación, las experiencias de la aplicación de sus enunciados en contextos particulares. Muy por el contrario, considero que el cuerpo teórico de una ciencia se enriquece en la medida en que es capaz de resumir, sintetizar la riqueza de las reflexiones teóricas resultantes de su aplicación en diferentes contextos.

Por ello con la finalidad de establecer el marco teórico de la investigación y a partir del enfoque dialéctico materialista que utilizamos como paradigma de esta tesis, se concibe a la teoría de la comunicación o comunicación social como un sistema mayor o macrosistema y a la comunicación educativa como un sistema menor o subsistema de este.

La comunicación educativa, Funciones de la comunicación:
Los procesos comunicativos y educativos tradicionalmente han constituido campos de estudio diferenciados, pero en el mundo de hoy, bajo los efectos del impetuoso desarrollo de la ciencia y la tecnología, se impone cada vez más en el campo de las ciencias, la interdisciplinariedad; van quedando atrás los esquemas tradicionales que pensaban que el proceso de enseñanza-aprendizaje es sólo un elemento del proceso educativo y la comunicación el mero intercambio de mensajes y de medios.
La comunicación juega un importante papel en la actividad educativa, no solo como elemento que garantiza la interacción, sino también y por encima de ello, en el desarrollo de las relaciones humanas.

Existe una estrecha relación entre los procesos comunicativos y educativos. La actividad educativa es una actividad comunicativa por excelencia, en la que se manifiestan todas las funciones que le son inherentes a esta últimos; informativos, afectivos, valorativos y reguladores de la conducta.
Al respecto Paulo Freyre señala: “la educación es comunicación, es diálogo en la medida que no es la transferencia del saber, sino un encuentro de sujetos interlocutores, que buscan la significación de los significados" (12:36).

Existe consenso en afirmar que a fines de la década de los cincuenta y a principios de los sesenta, es cuando se inicia la sistematización de los estudios de los procesos comunicativos y educativos en estrecha conjunción, es decir, como campos interrelacionados con capacidad de enriquecimiento mutuo, aunque no se niega que con anterioridad y desde diferentes ópticas se hayan realizado estudios al respecto.

Estos estudios han abarcado tanto los ámbitos del quehacer educativo como también el quehacer de diferentes prácticas sociales, políticas y religiosas: “en todos los casos estos estudios se dirigieron, unos a dinamizar los procesos educativos en función de las mayorías desposeídas, otros a prácticas educativas con el fin de promover nuevas actitudes ante la comunicación masiva, o nuevas formas de interacción como condición de cambio en diversas realidades sociales o de una transmisión eficaz del conocimiento” (13:24).

Como puede observarse estos estudios se inspiran en prácticas disímiles, en concepciones teóricas diferentes y en ocasiones hasta contrarias, y en enfoques profesionales diversos.

Pese a la diversidad de enfoques, concepciones y prácticas, se ha ido imponiendo la conformación de un cuerpo teórico disímil, caracterizado por la discontinuidad y por la producción de resultados investigativos diversos y contradictorios que no permiten realmente conocer de que hablamos, cuando nos referimos a comunicación educativa.

El surgimiento y desarrollo de las disciplinas científicas responde a las necesidades del desarrollo de la sociedad, no obedece al capricho de los hombres, por lo que se da de forma independiente a sus deseos. Estamos pues ante el surgimiento de una nueva disciplina científica, resultante de la conjunción de dos importantes procesos sociales, la educación y la comunicación: la comunicación educativa.

Enmarcado en la tesis, tomo posición con aquellos que parten del criterio de realizar una síntesis dialéctica de todo lo que se ha aportado hasta el presente.
Con ello me uno a la acción de algunos estudiosos latinoamericanos de emprender “la construcción de un campo de conocimientos, que apunte a definir y a acortar la problemática a la que nos referimos cuando hablamos de comunicación educativa” (14:26). No es una tarea fácil, sin embargo, es imprescindible afrontarlo con celeridad a riesgo de seguir trabajando sumidos en la discontinuidad, la espontaneidad, en la producción de experiencias anárquicas que por lo mismo no admiten sistematización.

La comunicación educativa como disciplina integradora tiene como presupuestos inmediatos los cuerpos teóricos y los aportes de las siguientes prácticas comunicativas:
¨ La Teoría de la Comunicación, Comunicación Social, como disciplina científica que resume los principios, conceptos y regularidades que sirven de base al estudio de la comunicación como proceso social, en estrecha relación con la psicología, la sociología, la matemática, la cibernética, la informática, la lingüística y la pedagogía.

¨ Las Teorías Críticas Latinoamericanas en sus diferentes etapas y de otras teorías que surgen como respuesta al desarrollo impetuoso de los medios de comunicación y de su utilización en beneficio de las clases oligárquicas, en los marcos de los países latinoamericanos.

¨ La Comunicación Pedagógica, fruto de la psicología social y de la pedagogía marxista soviética, que enriquecidas en el contexto de la Cuba socialista, sirve de base para la conformación de un cuerpo teórico integrador, capaz de fundamentar las regularidades y principios que rigen la actividad comunicativa en los procesos educativos escolarizados.

¨ De la experiencia de los investigadores pedagógicos latinoamericanos que con sus reflexiones y aportes teóricos enriquecen el acervo científico de la comunicación educativa en los marcos de las instituciones educativas.

Al enunciar estos antecedentes (ciencias, enfoques u otros elementos teóricos), la autora tiene el criterio de que la conformación del cuerpo teórico de esta nueva disciplina tiene que hacerse desde una perspectiva profesional que permita la valoración de los aportes científicos y técnicos de sus presupuestos.
Uno de los aspectos centrales a definir es la determinación del objeto de estudio de la Comunicación Educativa, el cual a criterio de la Dra. Ana María Fernández (1997) tiene un amplio aspecto social.

A los fines de esta investigación y sujeto a nuevas reflexiones, la autora considera como objeto de estudio de la comunicación educativa, el estudio de las regularidades y principios que rigen las interacciones comunicativas que se desarrollan durante el proceso educativo en todas sus dimensiones.
La autora se refiere en este caso, a las interacciones de alta significación para los interlocutores que participan en el proceso comunicativo educativo, que llevan implícito propiciar un cambio de actitud definitiva o temporal de los sujetos participantes.

La actividad comunicativa-educativa no sólo transmite contenidos, sino que también forma convicciones, sentimientos y desarrolla la personalidad, por ello nos inclinamos a expresarlo como proceso comunicativo-educativo, relación que expresa todos los elementos que la integran haciendo énfasis tanto en la elaboración y transmisión del mensaje de acuerdo a la interacción emisor-receptor como en sus resultados.

La comunicación educativa como el resto de los procesos sociales, se encuentra determinada por las relaciones sociales y las normas culturales que rigen en el contexto en el cual se produce, por consiguiente, se desarrollan en la medida en que lo hace la sociedad. De ahí que los procesos comunicativos consideren el contexto educacional social, general y particular, las condiciones reales de existencia en que se producen y en especial las características culturales de los interlocutores.

La comunicación educativa tiene, por tanto, un campo de acción muy amplio en el contexto de los procesos educativos, abarcando tanto los procesos educativos escolarizados como no escolarizados. Es interés de la autora en el marco de la investigación actual, estudiar su acción en forma restringida en el campo de la formación de profesionales de nivel superior, es decir, en el contexto de las instituciones universitarias y de manera particular en el proceso docente-educativo que se lleva a cabo en los centros y facultades universitarias de Ciencias Médicas, en especial en la Carrera de Licenciatura en Enfermería de la Facultad “10 de Octubre”.

Al analizarlo en el contexto de una institución educacional de nivel superior, tenemos en cuenta: las dimensiones del proceso de comunicación educativa que se efectúa en las mismas en la que interactúan los alumnos, los profesores y los representantes que conforman su entorno social, la autora se refiere a los diferentes elementos de la comunidad donde se encuentra ubicada la Facultad de Medicina, así como los representantes de las diversas organizaciones políticas y de masas que también participan en las interacciones comunicativas con los sujetos de esta investigación. Los espacios educativos en que se desarrolla el proceso docente-educativo (aulas, unidades docentes, etc.) y muy particularmente los procesos comunicativos educativos que se establecen en el salón de clases.

En este último aspecto relacionado con los espacios educativos, la autora da gran importancia a los aportes de la especialista en comunicación educativa mexicana Mercedes Charles Creel, a los aportes teóricos de la comunicación pedagógica, en particular los estudios de los psicólogos rusos Kan Kalik, A. A Leontiev, B. F. Lomov, entre otros y a las experiencias de la psicóloga social cubana Victoria Ojalvo Miltriany y de los pedagogos Ana María Fernández y Norberto Valcárcel, que han contribuido con sus aportes a conformar el marco teórico de la tesis.

A pesar de que en la Introducción la autora asume un concepto de Comunicación Educativa, por lo complejo y diverso de término, consideró oportuno identificar otras premisas que constituyen principios ordenadores y orientadores de la búsqueda de la solución al problema investigado.

De acuerdo con las tareas y según el nivel de análisis la comunicación puede definirse como un concepto amplio o por el contrario muy estrecho.
Comunicación es definida por sociólogos y filósofos en su sentido mas amplio como el conjunto de relaciones sociales entre los hombres y que junto al trabajo han determinado la evolución de la sociedad y contribuido a la formación del hombre mismo.
Algunos autores de orientación no marxista ven la comunicación como proceso de transmisión de información, de ideas, pensamiento.

Analizando la concepción de los autores citados anteriormente, A. Leontiev y B. F. Lomov señalan que aquellos sólo describen el aspecto formal exterior de la comunicación y no tienen en cuenta que la información además de trasmitirse, también se forma, se desarrolla y refuerza. Resaltan como insuficiencias fundamentales que la comunicación se toma como un proceso ”(…) cerrado en sí mismo” y olvidan que en ello participan personalidades que conocen y transforman el mundo exterior.
L. S. Vigotsky y S. L. Rubinstein analizaron la comunicación como intercambio de ideas, sentimientos, vivencias.

Otros autores como A. N. Leontiev y A. A. Leontiev ven la comunicación como actividad, es decir, para ellos la actividad entre sujetos es un caso particular de la relación sujeto-objeto.

V. N. Kulikov, en su libro sobre la psicología social marxista, aborda la comunicación como aspecto importante para desarrollar cualquier actividad y la plantea como una forma específica y contenido propio, constituido por las relaciones personales, por la interacción de la psiquis en las diferentes actividades, tanto en su aspecto racional como emocional.

Siguiendo esta línea, autores como Victoria Ojalvo y Fernando González Rey expresan que la comunicación es un proceso de interacción, de contacto entre personas, de interrelación entre personalidades.
Estos últimos autores citados enfatizan en el carácter interrelacionador e interactuante de la comunicación.

Para los autores C. Reinoso, V. Piñeiro, Ana María Fernández y Norberto Valcárcel, la comunicación es un proceso de interrelación e interacción entre sujetos, durante el cual se contribuye al desarrollo recíproco de personalidades respectivas.

No se trata de la acción de un sujeto sobre otro, sino de intercambio de influencias, ideas, pensamientos, actitudes, sentimientos, experiencias, conflictos, necesidades, entre otros aspectos.

En la educación tiene gran importancia la comunicación. En las relaciones personales que se producen entre profesor-alumno durante la práctica pedagógica, una adecuada comunicación y su consecuente influencia en la dinámica grupal de los interactuantes, generan patrones positivos, que actúan en la formación del estudiante y en su educación general.

El crecimiento personal del alumno en el proceso pedagógico se caracteriza esencialmente, por el desarrollo de su autoestima, de su seguridad social, así como de su capacidad para comunicarse con otros, elementos esenciales para que el propio aprendizaje se defina como una función personal y vinculada con la experiencia e interés del escolar.

El vínculo entre educación y comunicación se realiza desde diferentes dimensiones. La Dra. Victoria Ojalvo, estudiosa cubana del proceso comunicativo, establece la distribución entre dos niveles básicos en que se da la relación entre los procesos de educación y comunicación: el primer nivel lo llama no propositivo y el mismo es inherente a cualquier acto educativo pues se dirige a la relación humana que se establece entre individuos que entran en interacción. En este nivel se intercambian mensajes, aunque el objetivo de comunicación no sea consciente para alguno de los implicados.

El segundo nivel lo denomina propositivo, se caracteriza por la existencia de un propósito, un objetivo expresado de llevar a cabo un proceso comunicativo como es el de debatir, compartir, trasmitir.

La educación popular y la educación liberadora, entre otras, han aportado nuevas concepciones teóricas y metodológicas en el ámbito educativo y han influido en el surgimiento de estrategias centradas en los procesos de comunicación.

Uno de los autores que más ha contribuido en este sentido es Paulo Freyre, quien ha demostrado la validez del diálogo como fundamento de un nuevo tipo de educación.
Para este autor resulta imprescindible partir en el proceso de enseñanza-aprendizaje, de las experiencias, vivencias e intereses de los educandos, de su saber propio. Así afirma: “para el educador-educando dialógico, problematizador, el contenido programático de la educación no es una donación o imposición...; sino una devolución organizada, sistemática y acrecentada al pueblo, de aquellos elementos que este le entregó de forma inestructurada” (15:40).
Sobre esta premisa promueve la participación activa de los alumnos en la educación y selección de los contenidos de aprendizaje, mediante el “método de investigación temática”.

Freyre concibe la educación popular y liberadora, como un modelo de educación crítico y transformador de la realidad a partir de la praxis de la reflexión y la acción del hombre sobre el mundo para lograr un ciudadano crítico y transformador. Insiste en el establecimiento de relaciones horizontales entre el profesor y el alumno, de respeto mutuo, sin que el maestro renuncie a su papel de guía y orientador de los educandos. No se trata de una relación “igualitarista” entre docente y discente, sino de que el primero asuma su rol de una forma profundamente humana, renovadora y respetando la personalidad del alumno sin manipularlo.

No escapa a Freyre lo peligroso que puede resultar para el profesor, estimular la participación de sus alumnos en el proceso, no obstante considera que es necesario asumir el riesgo, porque “sin correr riesgo es imposible, crear, innovar, revivir y vivir”. Y agrega “...por ello el diálogo es arriesgado, porque la posición dialógica que se asume frente al alumnado, descubre los flancos, abre el espacio del profesor. Puede que el profesor resulte investigado por el alumno y puede que no sepa y hay que tener la valentía de decir simplemente: aunque yo sea diferente a ti como profesor, yo no sé esto. Y es reconociendo que no se sabe que se puede empezar a saber” (16:41).

M. Kaplún plantea que la comunicación participativa es un principio universalmente aceptado en la ciencia pedagógica puesto que un método es tanto más educativo, en cuanto favorece la participación activa de los educandos.

Educar en una actuación comunicativa dialógica es una necesidad para el desarrollo de una personalidad sana.

La creación de una cultura participativa y dialógica en la que se respete y estimule la comunicación, es imprescindible en todo tipo de institución y la escuela debe propiciar un espacio interactivo para lograr el eficaz aprendizaje.

A lo largo de la historia de nuestra educación, esto ha sido un constante llamado de pedagogos y pensadores.

Así, para Martí el proceso de enseñanza se correspondía con un modelo muy especial de comunicación entre el maestro y los alumnos. Él expresó la necesidad de que el educando participara activamente en el proceso de aprendizaje, en el proceso de apropiación de conocimientos.

“La conferencia es monólogo y estamos en tiempo de diálogo. Uno hablará sobre el tema y todos luego preguntarán y responderán sobre él" (17:17).
En sus palabras propugna el debate y la discusión: “todos preguntarán y todos responderán", no se trata de que pregunte solo el profesor. El diálogo es horizontal y los sujetos que interactúan, no necesariamente tendrían que estar de acuerdo siempre. Por eso dice “estamos en tiempo de diálogo”. El reclamo actual de una práctica dialógica y participativa tiene sus raíces en nuestros grandes maestros del siglo XIX. La vida de todo ser humano es una infinita red de relaciones, el sujeto asimila la experiencia histórico-social acumulada por la humanidad y aporta a ella toda su riqueza espiritual individual en las relaciones interpersonales que establece.
L. S. Vigotsky esclareció el papel de la actividad y comunicación en el proceso de socialización del sujeto. Este eminente psicólogo expresa que la esencia de cada individuo, su personalidad es el sistema de relaciones que establece con los que lo rodean, por tanto, el aprendizaje es una actividad no solo individual, sino también social, que implica la comunicación con otros hombres.

Este autor manifiesta que el lenguaje, cuya función primaria es la comunicación, se adquiere en el intercambio social y está muy unido al desarrollo de la capacidad de abstracción, conceptuación y generalización que caracteriza la actividad del pensamiento.

J. Piaget afirma: “El lenguaje es indispensable para la producción del pensamiento. Entre ambos existe un círculo genético tal, que uno de ambos términos se apoya necesariamente en otros en una formación solidaria y en una perpetua acción recíproca” (18:30).

Mario Kaplún, estudioso latinoamericano de los procesos de educación y comunicación, asegura la inseparable unidad entre la función expresiva-comunicativa y el desarrollo de la cognición y explica que el educando llega más a la apropiación del conocimiento cuando lo construye, lo elabora personalmente y en la medida en que existan interlocutores que expliquen lo que se debe explicar, el proceso de análisis y síntesis es mayor.

“La comunicación de algo presupone el conocimiento de aquello que se comunica, pero también, al pleno conocimiento de ese algo se llega cuando existe la ocasión y la exigencia de comunicarlo. Aprender y comunicar son componentes simultáneos que se penetran y necesitan recíprocamente” (19:41).
F. E. Gutiérrez, estudioso latinoamericano de los procesos de comunicación y educación, da gran importancia al diálogo en el proceso docente, afirma que si el aprendizaje no se realiza mediante el diálogo, no habrá aprendizaje significativo; para este autor toda acción pedagógica comprometida se origina en la comunicación dialogada.

Pichón Riviere, promotor de los “grupos operativos” en la enseñanza, afirma que los procesos de aprendizaje y comunicación son coexistentes y cooperantes y entre ellos se establece una interrelación dinámica permanente.

CONCLUSIONES
A modo de conclusión los autores quieren distinguir como la relación entre educación y comunicación, es un espacio teórico y práctico, necesario y obligado para la formación permanente y contínua de los docentes que se desempeñan en las carreras universitarias, sin embargo cobra mucha mayor vigencia si nos referimos a la de Licenciatura en enfermería por los valores éticos y humanos que encierra esta profesión.

La sistematización realizada a autores de la talla de P. Freyre, F. E. Gutiérrez y Pichón Riviere ha sistematizado la comprensión de los estrechos vínculos entre comunicación y educación realizando un verdadero aporte para una nueva conceptuación del proceso educativo en América Latina. Entre los educadores cubanos ha existido una concepción del sistema educativo tendiente a la democratización de la enseñanza.

Desde el siglo XIX los pedagogos criollos tuvieron un sentido crítico y autocrítico del fenómeno educativo y lo infundieron a sus alumnos en todos los órdenes de la vida social y política de la época. La concepción martiana de enseñanza se basa en la confianza y posibilidades del alumno para descubrir el conocimiento por si mismo.
Para el Apóstol no existían diferencias abismales entre maestro y alumno, concebía la educación como un hecho profundamente humano y entendía la enseñanza como una conversación entre iguales.

Así decía Martí; “Es más el maestro que una tribuna de peroración: es una fusión sencilla, un mutuo afecto dulce, una íntima comunicación muy provechosa, una identificación fructífera entre la inteligencia cultivada y las que se abren a las enseñanzas, unión bella de afectos, nunca olvidada cuando se ha gozado, nunca bien sentida cuando se ha perdido ya” (20:135).

No es casual que su concepción contribuyera a formar hombres libres, y que aunara en esa magna obra a los hombres más humildes, al negro explotado, en su deber mayor: la lucha por la independencia de Cuba.

En aquel proceso comunicativo, dialógico y participativo entre pariguales, Martí nos dejó también su ejemplo de lo que significa educar.

Siguiendo los preceptos martianos, actualmente Cuba se propone garantizar en su sistema pedagógico una comunicación cualitativamente superior, donde se promueva entre los que interactúan en el diálogo, la reflexión, la crítica, la contradicción para contribuir al desarrollo de la personalidad de las futuras generaciones.

En el Programa Nacional de Acción, elaborado en diciembre de 1991, para la Cumbre Mundial en favor de la Infancia, Cuba refleja algunas problemáticas, entre las que se menciona la “deficiente democratización de la escuela” y se plantea la necesidad de consolidar una escuela cuyo estilo de trabajo, organización y nivel de decisión de sus integrantes y de acuerdo con sus funciones, sea cada vez mas democrático. Este propósito exige pertrechar con una verdadera cultura comunicativa, participativa y dialógica a todo el personal involucrado en la actividad educacional.

Fernando González Rey, autor cubano, establece que: “...la función predominante de la institución escolar es la comunicación y no la enseñanza” (21:11).
El planteamiento del psicólogo cubano destaca la importancia de la comunicación a partir de la consideración de que mediante ella se desarrolla la enseñanza y se ejerce la influencia educativa sobre el escolar en un medio participativo.

Desde estos presupuestos teóricos se deben edificar alternativas que mejoren la docencia universitaria de la carrera de Licenciatura en Enfermería que se realiza en nuestro país, hacia esa dirección nos lleva un próximo trabajo.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
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21- González Rey, Fernando. Problemas filosóficos de la Psicología. Ed. Pueblo y Educación. Ciudad de la Habana, Cuba. 1995: 11.

AUTORES
 MsC. Mainé Abascal Ramos.
Licenciada en Enfermería, Profesora Auxiliar de Enfermería de la Facultad de Ciencias Médicas 10 de Octubre, Master en Ciencias de la Comunicación.

 MsC. Ricardo Izquierdo Medina
Licenciado en Enfermería, Profesor Auxiliar de Enfermería de la Facultad de Ciencias Médicas 10 de Octubre, Master en Ciencias de la Comunicación.

MsC. Jorge Alberto Martínez Isaac.
Licenciado en Enfermería, Profesor Auxiliar, Jefe de Departamento de Enfermería de la Facultad de Ciencias Médicas 10 de Octubre, Master en Salud Pública. 

 Lic. Sorangel Montalvo Perdomo
Licenciada en Enfermería, Profesora Auxiliar de Enfermería de la Facultad de Ciencias Médicas 10 de Octubre. 

 MsC. Damián Palmero Colmenares
Licenciado en Enfermería, Profesor Auxiliar de Enfermería de la Facultad de Ciencias Médicas 10 de Octubre, Master en Psiquiatría.

 Lic. Fernando Fernández Valdés
Licenciado en Enfermería, Profesor Instructor de Enfermería de la Facultad de Ciencias Médicas 10 de Octubre,

 Lic. Bertha Luisa Corrales Lagomasino
Licenciado en Enfermería, Profesor Asistente de Enfermería de la Facultad de Ciencias Médicas 10 de Octubre, Master en Ciencias de la Comunicación

e-mail:rizdo@infomed.sld.cu



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