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La identidad cultural y la Formación de los Profesionales de la Educación Fisica y el deporte los Preceptos de la Carta Olímpica

Resumen: La investigación establece direcciones precisas para el análisis concreto de La Carta Olímpica, sus Principios, Normas y valores con la identidad Cultural como un proceso activo y dinámico de creación y reconstrucción permanente. Aspecto que se materializa en la necesidad de formación de los profesionales de la educación física y él deporte.

Publicación enviada por Lic. Juan Antonio Salas Rondón y Otros Autores




 


Resumen:
La investigación establece direcciones precisas para el análisis concreto de La Carta Olímpica, sus Principios, Normas y valores con la identidad Cultural como un proceso activo y dinámico de creación y reconstrucción permanente. Aspecto que se materializa en la necesidad de formación de los profesionales de la educación física y él deporte.

En la realización de este trabajo se consultó la literatura especializada y se constató con estudiantes y profesores de la Escuela Internacional de Educación Física y Deporte, para conocer las peculiaridades del proceso formativo, las expectativas laborales de los futuros profesionales por lo que consideramos que la investigación resulta novedosa y de referencia para estudios posteriores.

Palabras claves: 
Carta Olímpica, 
Identidad cultrural, 
profesional de la Educacion Física y deporte,
Olimpismo, 
valores,
Principios,
Normas.

ÍNDICE
Introducción  
Desarrollo 
1.- La Carta Olímpica como guía para la acción
1.- Los profesionales de Educación Física y el deporte ante los problemas de la identidad cultural y el Olimpismo 
Conclusiones                                                                                                                                                     
Bibliografía                                                                                                                                                          

Introducción

La formulación de la identidad cultural en su relación con la formación de los profesionales de la Educación Física y el deporte es un tema a incluir en los próximos debates académicos de las instituciones deportivas y culturales de nuestro ámbito educativo. A los profesionales de este sector no les puede ser ajeno los diversos problemas del Movimiento Olímpico y la búsqueda de alternativas para solucionar problemas desde el punto de vista pedagógico, a partir de sus realidades y la aplicación consecuente de los preceptos de la Carta Olímpica.

Bajo esta perspectiva nuestro trabajo hace énfasis en los aspectos teóricos y gnoseológicos relacionados con la identidad a partir de los procesos de globalización y precisa los nexos indisolubles entre lo local y lo nacional.

Enseña como ”descubrir el “engranaje” interno que existe entre el desempeño profesional y la comunidad ante la gran diversidad de hechos que se estudian y contribuyen a reflexionar sobre el pasado y asumir el presente con voluntad transformadora.

Las reflexiones en torno al tema evidencian que debemos trabajar para despertar en los profesionales de la Educación Física un mayor acercamiento al estudio de la Carta Olímpica , a sus Principios fundamentales, a las Normas y los textos que rigen el funcionamiento del Movimiento Olímpico y las condiciones que hacen posible la celebración de los Juegos Olímpicos, pues con la divulgación y promoción del Olimpismo como doctrina internacional contribuimos también al reforzamiento de la identidad cultural de los pueblos y al mejor desempeño profesional de los profesores de educación física y deporte como dignos activistas del Movimiento Olímpico Internacional.

En el marco de los acelerados procesos de cambio que se producen en el siglo XXl, el tema identitario se convierte en condición para la defensa de la independencia y soberanía de los pueblos que aspiran a cambiar el orden económico y político, que determina la internacionalización de las relaciones capitalistas de producción de carácter neoliberal que encabeza el imperialismo norteamericano.

(...) “el concepto identidad surge no solo para traer a la conciencia la necesidad de transformar el tipo de relación vertical (es decir de superioridad-inferioridad; dominación-dependencia) sino también para desbloquear el enfoque que ha caracterizado el tipo de comunicación entre culturas después del surgimiento del capitalismo expansionista, acerca de la homogeneidad de las culturas concebidas como unitarias, y darle status de existencia legítima a formas de culturas diversas en el interior de una cultura mayor, cualquiera que ella sea”. (García, M. y Baeza, C., 1996)

Desarrollo

Nuestra época, caracterizada por la expansión acelerada del conocimiento científico, requiere de la máxima observancia de los problemas globales del mundo, ante la necesidad de no apartarse, ni abandonar en lo más mínimo, las raíces históricas que identifican a los pueblos y comunidades.

La formación de los profesionales de la Educación Física y el deporte se ajusta cada vez más a esta necesidad. Los planes de estudios pretenden dar respuestas a las necesidades e intereses de sus respectivas comunidades.

Las diferentes actores que intervienen en este proceso formativo trazan nuevas estrategias encaminadas a formar profesionales en una dimensión integradora ante los problemas del desarrollo humano, la preservación del medio ambiente, la lucha contra la pobreza, el analfabetismo, la fomentación de la paz, la solidaridad y el intercambio entre los pueblos y comunidades bajo un clima de soberanía y respecto mutuo.

El profesional de la Educación Física y deporte debe estar preparado para moverse dentro de una cultura determinada, para ello deberá buscar dentro de su propia identidad los problemas cardinales , movilizador y definitorio de su actividad. La actividad físico deportiva constituye un elemento para el establecimiento de relaciones humanas y perdurables entre el “YO” y los “DEMÁS”.

No se trata simplemente de reiterar en el proceso formativo del profesor de Educación Física y deporte que el conocimiento de determinado aspecto sobre identidad es importante para su desempeño profesional, o que deben leer tal o cual documento, entre ellos la Carta Olímpica. Todo esto es importante, pero la idea debe ir más allá; el futuro profesor de educación física y deporte debe aprender a entender y asumir la identidad como un proceso, como un producto de su propia formación cotidiana, debe interiorizar desde todos los ángulos y a través de sus propias vivencias que la identidad es un problema también de los demás. Al evocar la identidad en su totalidad, como un proceso complejo, cambiante, enriquecedor y trasformador, el profesional debe asumirla como una herramienta de trabajo pedagógico

En su empeño debe valorar el término identidad como algo que implica invariabilidad, homogeneidad y permanencia. Estar conscientes que las identidades cambian, nacen y pueden incluso desaparecer por ser un proceso dinámico e inacabado, que fluye constantemente; donde desaparecen algunos rasgos y se produce la asunción de otros.

Al estudiar la identidad en sus distintas dimensiones como el conjunto de rasgos significativos que comparten las personas de un mismo pueblo, con una misma historia, un mismo territorio y que, unos y otros, se sienten identificados por ese conjunto de rasgos, el profesional de la Cultura Física y el deporte tiene la posibilidad de expresar cómo son los pueblos y cómo creen que son, conocer a profundidad su entorno social y proyectar mejor su labor educativa y profesional.

En su desempeño eficiente, bien en un área de educación física escolar o durante los entrenamientos o competencias deportivas el profesional de la Educación Física y el deporte no puede dejar de hablar de identidad, y al hacerlo tiene que tener presente la aprehensión consciente de la memoria histórica, el sentido de pertenencia, la voluntad y los sentimientos más profundos de la comunidad o nación de procedencia. Destacará los valores patrimoniales, las costumbres, tradiciones y los valores más genuinos de su región, con el ánimo de activar los resultados de su gestión en la más estrecha relación dialéctica de lo nacional o internacional con lo local o comunitario. 

En su enfoque sociológico la identidad como categoría comprende los distintos niveles de estructuración de la sociedad, desde el individuo hasta los más amplios modos de organización de la especie humana. Este enfoque es muy importante desde el punto de vista, no solo teórico, sino también práctico, pues para su estudio es necesario partir de su expresión más singular, la identidad personal.

Esta particularidad debe concretarla el profesional de Educación Física y deporte en toda su magnitud para descubrir a tiempo el sentido de los actos de sus alumnos, identificar sus percepciones, motivos e intenciones. Debe capacitarse para preparar el futuro de sus discípulos a través de sus propios actos y hacer de la identidad un factor esencial para que los estudiantes puedan autovalorararse y elevar su autoestima.

Tomando como referencia estos criterios, la identidad personal indica la capacidad que posee una persona para integrar la auto percepción e imagen que tiene del mundo con sus actos. Presupone tener un conocimiento claro y preciso de nuestras capacidades, actitudes, objetivos, normas y valores es saber quiénes somos y estar a gusto con ello; el conocer qué queremos y lidiar por obtenerlo, dentro de las reglas que nos dictan nuestras propias normas y valores.

Cuando el estudiante, por una u otra razón, pierde la conciencia de lo que es, puede entrar en una crisis de identidad, no encontrarse a sí mismo, perder su sentido de la vida. En tal sentido se advierte la importancia de la educación en todas las etapas del desarrollo y la necesidad de la formación de una cultura general integral que le permita a la persona orientarse en cualquier circunstancia y tener distintas opciones en un mundo que cambia constantemente. 

1. La Carta Olímpica como guía para la acción

La Carta Olímpica es el conjunto de reglas y disposiciones que reglamentan el Movimiento Olímpico y sus múltiples actividades. Divididos sus preceptos en normas y textos de aplicación, la Carta es la máxima ley deportiva a nivel mundial.

“El Movimiento Olímpico agrupa bajo la autoridad suprema del COI a organizaciones, atletas y otras personas que aceptan guiarse por las disposiciones de la Carta Olímpica. El criterio de pertenencia al Movimiento Olímpico es el reconocimiento del COI. La organización y la gestión del deporte deben ser controladas por organismos deportivos independientes reconocidos como tales.”

Los profesionales de la Educación Física y el deporte como importante componente del Movimiento Olímpico han de hacer suya la Carta Olímpica como Plataforma Programática para su desempeño, estudiando las irregularidades y particularidades esenciales que identifican su actividad acorde a los Principios y Normas que sustentan al Olimpismo como un elemento integrador y factor único de acercamiento y comprensión entre los hombres.

Los variados y múltiples esfuerzos realizados por el COI en los últimos veinte años a través de sus diferentes entidades y especialistas de temas olímpicos por difundir el Olimpismo como una filosofía de la vida que exalta y combina en un conjunto armónico las cualidades del cuerpo, la voluntad y el espíritu, asociando el deporte con la cultura y la educación, no han encontrado todavía en la base el respaldo consciente y mayoritario de los profesionales de la Cultura Física y el deporte como verdadero promotores y defensores del ideal olímpico en su justa dimensión humana y social.

Diversos son los factores que conspiran con este noble propósito. Entre estos factores se pueden señalar los de caracter organizativos, de gestión del conocimiento, la desinformación, la apatía, el inmovilismo y la falta de atención y seguimiento por las entidades competentes que han de velar por la expansión del Olimpismo y el estudio de la Carta Olímpica como vía para el mejoramiento humano. 

La Carta Olímpica es un documento universal que en su devenir histórico a sufrido diferentes enmiendas a tenor de los cambios políticos, económicos y sociales ocurridos durante sus 112 años de existencia. Redactada por Pierre de Coubertin en 1894 ha visto sometida a críticas y severos reclamos de toda índole. La Carta Olímpica es un documento polémico, no perfecto, que requiere de una mayor atención por parte de los profesionales de la Cultura Física y el deporte en su trabajo.

Los postulados de la Carta Olímpica bien se expresan en cada país, provincia o región. Sus Principios fundamentales y Normas se extienden por las diferentes comunidades e instituciones educativas donde los deportes olímpicos encuentran un espacio para su realización y cultivo. Es precisamente en estos escenarios donde los profesionales de la Cultura Física y el deporte se han de erigir como verdadero abanderado de la tradición y la nobleza del Olimpismo.

Los profesionales de la Cultura Física y el deporte en sus comunidades han de “poner siempre el deporte al servicio del desarrollo armónico del hombre, con el fin de favorecer el establecimiento de una sociedad pacífica y comprometida con el mantenimiento de la dignidad humana...Tienen por objetivos en sus propias comunidades “contribuir a la construcción de un mundo mejor y más pacífico, educando a la juventud a través del deporte practicado sin discriminaciones de ninguna clase y dentro del espíritu olímpico, que exige comprensión mutua, espíritu de amistad, solidaridad y fair play:”

La Carta Olímpica es un documento complejo, no acabado. Por lo que los profesionales de esta rama deben ser celosos en su capacitación para contribuir con nuevas propuestas a su enriquecimiento técnico y espiritual. Es vital la postura interpretativa y de principios que ha de adoptarse para preservar los valores universales de este documento ante los radicales cambios del deporte y la sociedad de hoy.

Problemas como la elección de la sede Olímpica, el profesionalismo y la proliferación de competiciones de todo tipo, la comercialización y el patrocinio olímpico, los derechos de trasmisión de los Juegos Olímpicos y el programa de competencias, el programa deportivo y admisión de deportes, disciplinas y pruebas, así como el gigantismo de los Juegos, su impacto económico, financiero y tecnológico, la seguridad de los participantes y la nacionalidad de los competidores, constituyen aspectos medulares del Movimiento Olímpico no ajeno a la Carta Olímpica y de la atención de los profesionales del sector.

Una de las cuestiones más candentes en la actualidad es la fuga o el arrastre hacia las naciones más desarrolladas de las figuras principales de los países pequeños y empobrecidas que ven como los países ricos lo privan de una actuación decorosa en los Juegos.

¿Qué nos dice la Carta Olímpica al respecto y cuál debe ser la posición de los profesionales de la Cultura Física y el deporte ante este creciente fenómeno?..

Veamos primero el texto de aplicación de la Norma 46 de la Carta Olímpica:

1.- Todo competidor que posea simultáneamente la nacionalidad de dos o más países podrá representar a uno de ellos, según su elección. Sin embargo, después de haber representado a un país en los Juegos Olímpicos, en unos juegos continentales o regionales o en unos campeonatos mundiales o regionales reconocidos por la FI competente, no podrá representar a otro país, a menos que satisfaga las condiciones previstas en el párrafo 2, más abajo, aplicables a las personas que hayan cambiado de nacionalidad o adquirido otra nueva.

2.- Un competidor que haya representado a un país en los Juegos Olímpicos, en unos juegos continentales o regionales o en unos campeonatos mundiales o regionales reconocidos por la FI compete y que haya cambiado de nacionalidad o adquirido otra nueva no podrá participar en los Juegos Olímpicos para representar en ellos a su nuevo país antes de transcurridos tres años a partir de la fecha de ese cambio o de esa adquisición. Este período podrá ser reducido o incluso suprimido con el acuerdo de los CON y las FI interesados y la aprobación de la Comisión ejecutiva del COI.

3.- Si un territorio asociado, una provincia o departamento de ultramar, un país o una colonia adquieran la independencia, o si un país fuera incorporado a otro a causa de una modificación de fronteras, o si un nuevo CON fuera conocido por el COI, todo competidor podrá seguir representando al país al que pertenece o pertenecía. Sin embargo, si así lo prefiere y elige, podrá representar a su país o ser inscrito en los Juegos Olímpicos por su nuevo CON, caso de que exista. Esta elección particular sólo podrá realizarse una vez.

4.- En todos los otros casos no tratados expresamente en el presente texto de aplicación, especialmente en aquellos en que un competidor tenga la posibilidad de representar a un país del que no sea oriundo o de elegir al país que prefiere representar, la Comisión ejecutiva del COI podrá tomar todas las decisiones de índole general o individual y , concretamente, formular exigencias particulares relativas a la nacionalidad, la ciudadanía, el domicilio o la residencia de los competidores, incluida la duración de los plazos de espera.

2. Los profesionales de Educación Física y el deporte ante los problemas de la identidad cultural y el Olimpismo


En su desempeño el profesional de la Cultura Física y el deporte puede o no identificarse con la estructura y funcionamiento del Movimiento Olímpico. No existe ningún documento legal que le exija si debe hacerlo o no. Tampoco se regula como debe ser su trabajo con respecto a los problemas identitarios de su región. Lo cierto es que son formados con una visión bastante abarcadora del mundo para trabajar, por lo general. en su comunidad o lugar de procedencia.

En el fenómeno identitario, la dialéctica de lo singular, lo particular y lo universal permite explicar el proceso con mayor o menor amplitud, en correspondencia con el campo de la investigación; lo cual posibilita determinar, dentro de la identidad personal, aquellos rasgos que le pertenecen al individuo como ente individual y los que lo unen al resto. Es en este sentido que puede hablarse de la identidad individual, como lo concerniente a cada persona en sí misma, con rasgos que les son atribuidos desde el nacimiento y no pueden ser cambiados como: fecha y lugar de nacimiento; otros que les son dados desde el nacimiento y pueden ser modificados tras difíciles trámites judiciales (nombre y nacionalidad); junto a algunos aspectos que pueden ser cambiados deliberadamente (lugar de residencia, estado civil); y los que se modifican al margen de la voluntad del individuo, producto del proceso de desarrollo o por razones accidentales.

Estos elementos son muy importantes desde el punto de vista metodológico para el profesional de Educación Física y el deporte que tiene en el individuo, en el niño, joven o adulto mayor de su comunidad a la persona que a de guiar desde el punto de vista físico y psicológico a través de la actividad física deportiva. El profesional de Educación Física y deporte, conjuntamente con otros actores que intervienen en su ámbito, de desarrollar desde el punto de vista físico e intelectual a las personas de su comunidad en un mundo que cambia constantemente. 

Para ello el profesional tendrá presente los siguientes presupuestos:

- El conocimientos de las raíces históricas, no solo de su especialidad, sino también, y de manera muy particular, la de su comunidad.
- La necesidad de desarrollar con conocimientos de causas su entorno. 
- El sentido orientador de la identidad en su quehacer pedagógico.. 
- La idea de la unidad e integración como pnincipio básico.
- Estudiar con espíritu renovador y solidario los aportes científicos realizado por personalidades e instituciones sobre la identidad cultural y el Olimpismo. 
- Identificación de los múltiples problemas que enfrenta la humanidad en la actualidad y la incidencia de estos en el Movimiento Olímpico y su contexto.
- La observancia de la supervivencia de las comunidades humanas como entidades independientes. 
- La comprensión de que sus alumnos como identidad deben desarrollar capacidades para su propio reconocimiento..
- El compromiso de que ninguna identidad puede aceptarse si pretende imponerse sobre la otra

Conclusiones:

- La identidad cultural constituye en esencia un proceso socio psicológico de comunicación cultural. El término identidad cultural indica, sin duda un concepto relacional. Si no fuera así, con la apelación al concepto cultura sería suficiente. La identidad cultural refiere un proceso que tiene lugar en distintos niveles. Es por eso que puede hablarse de identidad respecto a un grupo primario, una nación, etc. En este sentido el carácter socio psicológico de los procesos identitarios implica la inclusión de lo micro ideológico, en cualquiera de los niveles de análisis.

- La Carta Olímpica es un documento complejo, no acabado. Los profesionales de la Cultura Física y el deporte deben ser celosos en su capacitación para contribuir con nuevas propuestas a su enriquecimiento técnico y espiritual. 

- La identidad cultural como problemática patentiza, el derecho a la existencia, coexistencia y desarrollo de distintas formas de cultura, esto es, de grupos humanos que asumiendo sus proyectos de vida, actúan generando respuestas retroalimentadores de su cultura. Enfatizar que lo idéntico en la identidad cultural solo existe en relación con el cambio y que no hay una identidad permanente o estable como producto terminado de un proceso.

- Los profesionales de la Educación Física y el deporte culturalmente definido y como componente activo del Movimiento Olímpico están llamados a desempeñar un papel protagónico y decisivo en el desarrollo de sus comunidades y la identidad cultural de su pueblo. En este empeño la Carta Olímpica a de ganar un mayor espacio como documento rector del deporte mundial.

Bibliografía:

· Abranches, Henríquez. Identidad y patrimonio cultural. Editorial Ciencias Sociales. La Habana, 1988.

· Aínza, Fernando. Reflejo y antinomias de la problemática de la identidad en el discurso narrativo latinoamericano. En Problemas, no. 4. Editorial Academia, 1994.

· Aranowitz, S. The politics of Identity. Class, Culture, Scial Movements? New York: Routledge. 1999.

· Araujo, Nara. Apuntes sobre el significado del valor de la identidad cultural. En Revista Unión. Año II, no. 8. oct-nov-dic. UNEAC, 1989.

· Arnan y otros. Metodología de la Investigación en ciencias del comportamiento, 1996.

· Baega, Cristina. Modelo teórico para la identidad cultural. Edit. José Martí, La Habana, 1996.

· Barrio Mestre, José M. Democracia real versus democracia formal. Breve reflexión sobre la urgencia de una educación en valores. Universidad Complutense de Madrid, 1996.

· Báxter Pérez, Esther. La educación en valores, papel de la escuela. Curso 24 Pedagogía ’99.

· Báxter Pérez, Esther. La formación de valores. Una tarea pedagógica. Edit. Pueblo y Educación, 1985.

· Carta Olímpica, Comité Olímpico Internacional, Lausana. Suiza. 2000

· Les oevres de Pierre de Coubertin, por exemples; Les Mémoiris Olynpiques, Lausanne, Comité International Olympique, 1979.

· Congrés international athlétique de Paris, 16-24 de juin 1894.

Autores:

Lic. Juan Antonio Salas Rondón
Lic. Damaris Sarmiento Felipe. 
Lic. Carlos Manuel Toledo Felipe 
Lic. Odalys Zapata Labardi. 

MAYO, 2006





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