Busca monografías, tesis y trabajos de investigación

Buscar en Internet 

       Revistas   Cursos   Biografías

rss feeds RSS / /

La formación patriótica vinculada al estudio de la historia local.

Resumen: El artículo se tratan las principales consideraciones teóricas acerca de la formación patriótica vinculada al estudio de la historia local y sus implicaciones pedagógicas en el contexto de la escuela primaria en Cuba. Se realiza un análisis histórico lógico de los diferentes criterios de lo mejor y más avanzado de la intelectualidad nacional acerca del valor del patriotismo y su importancia en el desarrollo y fortalecimiento de la nacionalidad cubana. Se profundiza en el estudio de la historia local como un medio pedagógico que facilite la comprensión de la historia nacional y a su vez fortalezca los sentimientos patrios.

Publicación enviada por Lic. Jorge Luis Lapinet Azuaga y Otros Autores




 


RESUMEN
El artículo se tratan las principales consideraciones teóricas acerca de la formación patriótica vinculada al estudio de la historia local y sus implicaciones pedagógicas en el contexto de la escuela primaria en Cuba. Se realiza un análisis histórico lógico de los diferentes criterios de lo mejor y más avanzado de la intelectualidad nacional acerca del valor del patriotismo y su importancia en el desarrollo y fortalecimiento de la nacionalidad cubana. Se profundiza en el estudio de la historia local como un medio pedagógico que facilite la comprensión de la historia nacional y a su vez fortalezca los sentimientos patrios. Se incluye además el análisis de diferentes enfoques del tema a nivel internacional. De la misma forma se proponen vías que pueden ser utilizadas en aras de una mayor comprensión de los hechos, personalidades y acontecimientos históricos del entorno más cercano al escolar.


“Enseñar Historia, si de contribución al mejoramiento humano se trata, es situar precisamente la esencia humana de esta disciplina en el centro del quehacer pedagógico. Porque la historia la hacen los hombres inmersos en sus relaciones económicas y sociales con sus ideas, anhelos, sufrimientos, luchas; con sus valores morales, sus defectos, sus contradicciones, sus triunfos, sus reveses, sus sueños. La Historia es el registro de la larga memoria de la humanidad”. (1)

En el texto “Acerca de la educación en el patriotismo”, se denomina a los valores como “sistema de representaciones morales, como son los ideales, los principios y las normas que orientan y regulan la conducta de las personas, es decir, que actúan como puntos de referencia constantes en la actividad del sujeto”. (2)

Como parte de los valores morales que comienzan a formarse desde las primeras edades, se destacan aquellos relacionados con el patriotismo, por lo que debe ser una labor educativa de la familia, la escuela y la sociedad en su conjunto, lograr que este ocupe un lugar predominante en la escala de valores del individuo.

Lo anteriormente expresado indica, que si se quiere formar a un ciudadano para el cual su fidelidad a la patria sea uno de los valores fundamentales, se tendrán que crear condiciones en cada período de vida del niño para que viva situaciones que lo convoquen a la formación de este valor, el cual se puede expresar cuando el niño le es fiel a sus padres, a su maestro, a sus amigos y no es capaz de traicionar la confianza que hayan depositado en él.

Se hace necesario ofrecer algunas consideraciones acerca de la formación de la educación patriótica vinculada al estudio de la historia local, ya que es una tarea imprescindible del trabajo pedagógico, pues los sentimientos, los valores, las convicciones y actitudes se van desarrollando como producto de una labor educativa sistemática y coherentemente dirigida, que comienza en la edad preescolar. 

La educación patriótica en la escuela primaria tiene su fuente en la tradición pedagógica, a partir de la formación de la nacionalidad, desde la época de la colonia y que se ha ido desarrollando en el decursar de las distintas generaciones.

Una de las principales características de la identidad nacional y cultural cubana la constituye, sin lugar a dudas, la convicción popular acerca del patriotismo, que se pone de manifiesto a lo largo de la historia, incluyendo el período de formación de la nacionalidad, lo que demuestra que este valor forma parte esencial y constituye ingrediente principal del pueblo. 

F. Varela, fue quien revoluciona verdaderamente el pensamiento filosófico, político y pedagógico cubano, por lo que puede considerarse como la personalidad más importante de la primera mitad del siglo XIX, y del que justamente se plantea que fue quien ²nos enseñó primero a pensar², define al patriotismo “como el amor que tiene todo hombre al país donde ha nacido y al interés que toma en su prosperidad”. (3)

La máxima figura política y revolucionaria de Cuba de todo el siglo XIX, lo es sin lugar a dudas José Martí, quien a través de su prédica y obra se convirtió en el más genial y universal de los políticos cubanos; desde sus primeros años escolares comienza a definir sus ideas políticas y su concepto de patriotismo. En el año 1869 escribe su obra Abdala, donde expone su definición primaria de patria:

El amor, madre, a la patria
No es el amor ridículo a la tierra,
Ni a la yerba que pisan nuestras plantas;
Es el odio invencible a quien la oprime,
Es el rencor eterno a quien la ataca. (4)

Con el tiempo, al ir madurando su pensamiento, su concepto de patriotismo irá creciendo hasta llegar a considerar que “Patria es humanidad.” (5)

Posteriormente, amplía su concepto cuando escribe: ²No infame nunca la conciencia universal de la honra, que no excluye por esto la honra patria pero que exige que la honra patria viva dentro de la honra universal. ²(6)

Al hablar de patriotismo, en su discurso conocido como “Con todos y para el bien de todos”, José Martí expresó: “El patriotismo se basa en la dignidad: el honor y la pureza del hombre y respeto a los demás, el derecho de los hombres a la plena libertad” (7), que para él significaba el derecho a la educación, a la justicia, al trabajo, a la independencia, a la igualdad racial y social. Por esto cuando trabaja por la República que ha de fundarse en Cuba, una vez libre de la opresión colonialista, quiere que “…la ley primera de la República sea el culto a la dignidad plena del hombre”. (8)

Otro investigador, D. Isaac, en “La educación de las virtudes humanas” define el patriotismo como:
“Una forma de reconocer lo que la patria le ha dado y le da. Es el tributo de honor y servicios debidos, reforzando y defendiendo el conjunto de valores que representa la patria, teniendo a la vez por suyos los afanes nobles de los países, (…) el sentimiento patriótico se forma a partir de una disposición de atracción hacia el lugar de nacimiento en los primeros años de vida que luego se irá extendiendo a municipios, provincias, región y nación. Es valorar el entorno, la historia local, héroes y personajes famosos, costumbres típicas.” (9)

Si se compara esta definición con la que se ofrece en el folleto “Acerca de la educación en el patriotismo”, se encuentran muchos puntos coincidentes, pero en este último, se agregan otros componentes como son: el respeto a los símbolos patrios, el amor al trabajo, el cuidado del medio natural, el conocimiento y disposición de cumplir con los deberes y derechos sociales. (10)

La autora H. Leal García, en su trabajo “Un desafío frente a la globalización: La formación de valores patrióticos y ciudadanos”, plantea: “… el patriotismo es un fenómeno de carácter histórico que se transforma a través del tiempo y que es verdaderamente revolucionario cuando se corresponde con los intereses del pueblo, con las exigencias del progreso social en cada etapa concreta y con los valores humanos”. (11)

Actualmente uno de los objetivos generales a lograr en el área afectiva y del desarrollo socio-moral del escolar al terminar el nivel primario es: “Expresar sentimientos de amor por la patria, la Revolución y sus símbolos, así como de admiración y respeto por los héroes y mártires, así como manifestar sentimientos de repudio hacia todos aquellos que de alguna manera la ofendan.”(12)

El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz ha argumentado sobre la importancia que tiene el conocimiento de los hechos históricos para la formación político–ideológica:
“Creo que hay que profundizar en la historia de nuestro país. Tenemos raíces históricas fabulosas, ejemplos insuperables de nuestra historia, tenemos que conocer más la Historia de Cuba... y digo que no puede haber una buena formación política si no hay una buena formación histórica, no puede haber una buena formación revolucionaria si no hay una formación histórica”. (13) 

Es por ello, que el Ministerio de Educación le concede una importancia capital a la vinculación del estudio de la historia local con la historia nacional, ya que facilita identificar con sentido histórico los lugares con los que el escolar se familiariza al tener contacto directo con los monumentos, documentos, reconocer en personas que le rodean a participantes de hechos relevantes de nuestra historia, lo que tiene un alto valor educativo en la formación del patriotismo.

La formación de sentimientos se logra a partir de lo más cercano a los escolares, al calor de las relaciones humanas con sus condiscípulos y maestros, en aras de ideales que se puedan materializar en su vida diaria, en el medio donde transcurre su educación, potenciando en estos sentimientos de cubanía, sentimientos de amor a la patria, sentimientos de respeto, cariño y orgullo hacia los símbolos patrios, el suelo natal, las tradiciones histórico-culturales, optimismo ante el futuro y la solidaridad e internacionalismo como la más alta expresión de este valor.

La creatividad de los educadores, unido al trabajo sistemático y coordinado estrechamente con los museos municipales, las casas de cultura, las comisiones de historia del Partido Municipal y las filiales de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba coadyuvan al logro de este objetivo, al potenciar la utilización de diferentes vías para la obtención y empleo de la información que brindan estas instituciones en el conocimiento de la historia de la localidad.

En tal sentido, estudiar la historia local como parte de la nacional es de suma importancia para la formación de sentimientos patrióticos. La historia local no es un fin en sí misma, sino un medio pedagógico que facilita la comprensión de la historia nacional y permite, en alguna medida, la aproximación del alumno al hecho o fenómeno que se estudia, propiciando al estudiante ser partícipe en la búsqueda y valoración de los conocimientos en el trabajo independiente, sobre todo con los elementos culturales de la comunidad donde vive. 

Sería un grave error – a decir del pedagogo francés L. Vernier – plantear la historia local como un fin ya que solo puede ser un medio pedagógico cuya finalidad es dar a la enseñanza una base real, que permita a los alumnos ejercitar su espíritu de observación, de comprensión y de juicio. (14)

El estudio de la localidad es algo que preocupa y ocupa a muchas personas, organismos e instituciones en numerosos países. En dependencia de la finalidad con que se realice (histórico, cultural, geográfico, físico, ecológico, económico) posibilita entre otros aspectos:
· Potenciar la identidad y sentido de pertenencia.
· Fortalecer el amor al lugar de nacimiento, a la patria y a sus héroes.
· Autorregular la actividad consciente.
· Promover propuestas dirigidas al uso, protección y transformación de la naturaleza. 

Los estudios acerca de los nexos de la localidad con el resto del país (ya sean históricos, geográficos o en otra esfera del conocimiento), no constituyen en la enseñanza un fenómeno nuevo, sino que tienen una larga tradición pedagógica mundial.

Fue abordada inicialmente por tres prominentes pedagogos: J. A. Comenius (1592-1670), J. J. Rousseau (1712-1778) y J. E. Pestalozzi (1745-1827), los que coincidieron en destacar la importancia que tenía el conocimiento de la localidad para el desarrollo de la personalidad del escolar.

No obstante, es amplia la discusión que se sucede en el mundo contemporáneo en cuanto a los alcances y proyecciones de la indistintamente llamada “historia local”, “microhistoria”, “mini–historia”, o simplemente “historia regional”, entre otras denominaciones. 

Detrás de estas clasificaciones aparece una rica gama de sustentaciones que transitan desde los límites geográficos hasta las determinaciones culturales, desde las definiciones económicas hasta las político–ideológicas, por citar algunas de las más importantes. 

En Cuba las más usadas son las de “historia local” e “historia regional”, lo que no quiere decir que sean las más adecuadas; a lo que se agrega la siguiente interrogante ¿existe sinonimia entre ambos términos? 

La respuesta inmediata sería: la historia regional estudia las regiones y la historia local analiza las localidades. Sin embargo, desde el punto de vista político-administrativo se podría responder: la historia regional examina las provincias o departamentos y la historia local estudia los municipios, consejos populares, barrios y zonas. Es necesario entonces analizarlos desde sus conceptos de base.

Estos conceptos permiten expresar los nexos y diferencias entre la historia local y regional son las de región y localidad. En este sentido, se plantea el problema de la escala: lo que en un país pequeño se puede considerar historia regional, en uno más extenso apenas podría ser conceptualizado como historia local. Por otro lado, el concepto de región también se puede aplicar a un conjunto de países. 

Sin embargo, la región es: “Un ente histórico-cultural asentado, como es obvio, en una determinada comarca geográfica, cuya jerarquía como tal surge del propio desarrollo y explotación de sus potencialidades y que se manifiesta en la aplicación y posterior consolidación de los intereses clasista definidos sin ser excluyentes con los intereses nacionales; marcan con su sello propio la vida regional”. (15)

Según el autor de la cita anterior, la definición de región debe concebirse como “…categoría donde los elementos geográficos e históricos culturales se den la mano, enfocados dialécticamente, como ente en constante evolución, que ha tenido sus antecedentes y también tendrá su futuro” (16). En esta dimensión, se aprecia a la localidad como unidad regional más pequeña, que no existe sino en íntima relación con el entorno geográfico regional.

Por otro lado, local está referido a localidad, que es entendida como: “Un territorio, más o menos extenso, con una población estable, históricamente constituida, con una organización económica, social, política y culturalmente definida, que forma parte y se supedita, de alguna forma, a una estructura mayor, superior, o más compleja”. (17)

Esta definición no se asienta en un fundamento geográfico o de extensión territorial, sino en el carácter de la región poblada -- el fenómeno geográfico puede existir, y existe sin el hombre -- que es lo que le da sentido y realidad histórica a una localidad. Pero, esta población debe poseer determinados rasgos, como es el de tener cierta organización y estar enmarcada, jurídica, política y económicamente en otra entidad más amplia (municipio, provincia o país). 

Algunos autores señalan que la localidad puede extenderse desde los límites de una granja, un barrio, un pueblo, una ciudad, un municipio.

El término localidad no debe confundirse con el de comunidad. Por lo general cuando se habla de comunidad debe entenderse como: “…una agrupación variable de personas que comparten una determinada área de la vida social, cuyos miembros participan de algún rasgo, interés, objetivo o función común con conciencia de pertenencia, situado en una denominada área geográfica en la cual la pluralidad de personas interactúan más intensamente entre sí”. (18)

Un problema que enfrenta la historia regional y local en estos últimos treinta años es que los límites de la región y la localidad, se confunden con la división político-administrativa actual y se desconocen los límites reales en los diferentes momentos de su desarrollo, otro problema relacionado con el asunto es la no existencia de una sustanciosa memoria historiográfica de cada localidad del país.

Desde luego, injusto sería no reconocer lo que se ha avanzado a raíz de la puesta en marcha del "Proyecto Nacional de Historias Provinciales y Municipales en Cuba" (1987), bajo la dirección del Instituto de Historia de Cuba, anexo al Comité Central del Partido Comunista. 

Se precisa, como objetivo principal de la enseñanza de la historia local, el desarrollo de la motivación por la historia nacional, lo que quiere decir que la historia local debe estimular el deseo por conocer, crear el interés, llamar la atención, despertar la curiosidad, contagiar con entusiasmo, reflexionar sobre el pasado, apoyada en datos, documentos, testimonios y otros recursos que constituyen fuentes para su estudio. 

Los autores de este artículo se adscriben al concepto que ofrece I. Núñez al concebir la historia local como “…una selección de hechos, procesos y fenómenos singulares y locales del pasado (...), del presente y su relación con el devenir histórico nacional, como las personalidades que actúan en ellos, de un determinado territorio, con flexibilidad de límites de acuerdo con el interés pedagógico en el cual los escolares asumen una posición activa en el estudio e investigación de las fuentes para establecer una comunicación cognoscitiva con la localidad, todo ello bajo la dirección del maestro”. (19)

Esta definición tiene gran importancia por su fin educativo, donde interactúan los estudiantes y los docentes, en ella se reconoce que los conocimientos históricos locales los usa el maestro en correspondencia con el conocimiento que imparte.

Se consideran que para la formación de ideas patrióticas mediante la historia local es necesario que en estas edades se le preste especial atención a:
- Lograr la identificación del niño con la historia de la localidad, con los hechos que en ella acontecen para que se sienta parte de esta.
- Potenciar a través del cumplimiento de tareas y actividades en las clases de historia y fuera de ellas, que el niño se sienta responsable moral y jurídicamente de sus actos, conociendo sus deberes para desarrollar una actitud acorde a la sociedad.
- Desarrollar la actividad participativa del niño en los trabajos socialmente útiles donde él se sienta responsable, cumpla con sus deberes y se identifique con su comunidad.

Estos tres elementos trabajados en la clase de Historia por medio de la historia local, deben interactuar en una estrecha relación, donde el alumno, a la par que se educa, adquiera conocimientos y sea útil a la sociedad. Así se crea desde la educación primaria la base para la formación de ideas patrióticas que se desarrollarán en otros niveles de enseñanza.

Desde las primeras edades, el escolar refleja en su mente la realidad objetiva y en tal sentido, las visitas a los museos, tarjas y monumentos de su localidad contribuyen a la formación de ideas patrióticas. Lo más importante, es concebir qué tareas deben derivarse de esas visitas para escribir, dibujar, exponer en clase. 

Cuando el docente no tiene la posibilidad de que los escolares realicen estas visitas, puede utilizar otras vías, tales como: encuentros con testimoniantes, la obtención de información histórica a través de las nuevas tecnologías educativas (software educativo, vídeo) y las fichas de contenido recopiladas de diferentes fuentes.

Después de realizar un estudio bibliográfico acerca de la metodología de la enseñanza de la historia nacional y local, teniendo en cuenta el modelo de aspiración de la escuela primaria y las características de los escolares para el trabajo con las tarjas, bustos y monumentos, los autores asumen las consideraciones planteadas por H. Díaz Pendás. 

Cuando la tarja, busto o monumento se convierte en una fuente de conocimientos contribuye a que los alumnos valoren su importancia y obtengan determinados conocimientos.

- Cuando se visite una de estas fuentes del conocimiento histórico se debe trabajar para lograr obtener de ellas la mayor cantidad de información:
· Conocer el lugar donde se encuentra.
· Precisar en qué fecha se construyó o erigió.
· Informarse sobre quiénes diseñaron y participaron en su construcción.
· Qué materiales se emplearon.
· A qué está destinado el lugar.
· Qué hecho o personalidad histórica representa.
· Valor histórico y/o artístico.
- Realizar actividades de carácter educativo (cuidado, limpieza, colocación de ofrendas florales, y búsqueda de nuevas informaciones)
- Cuando no es posible visitar la tarja, busto o monumento se puede orientar a los estudiantes trabajar con fuentes muy ricas en datos locales como son: fotos, materiales mimeografiados sobre la localidad, libros y fichas históricas, que el maestro puede redactar y ubicar en la biblioteca o computadora (software) para que cumplimenten los ejercicios de vinculación. 

En síntesis, los autores han pretendido con este artículo brindar diferentes argumentos acerca de la contribución de la historia local al desarrollo de la formación patriótica, así como vías que pueden ser utilizadas en aras de una mayor comprensión de los hechos, personalidades y acontecimientos históricos del entorno más cercano al escolar.

CITAS Y REFERENCIAS
1. Prof.: Horacio Díaz Pendás. Enseñanza de la Historia. Selección de lecturas p. 1.
2. Lidia Turner Martí. Acerca de la educación en el patriotismo, p. 8.
3. Félix Varela. Misceláneas Filosóficas. En el perfil histórico de las letras cubanas, p. 89.
4. José Martí Pérez. Cuaderno Martiano I, p. 18.
5. José Martí Pérez. Obras Completas t-5, p. 468.
6. José Martí Pérez. Obras Completas t-1, p. 89.
7. José Martí Pérez. Obras Completas t-5, p 269. Citado por Hargeysa Companioni Alarcón en su trabajo de diploma, p. 9.
8. José Martí Pérez. Obras Completas, t-4, p 270 
9. D. Isaac. La educación de virtudes Humanas, p. 443. Citado por Jesús Lahera en su tesis de maestría, p.18.
10. Lidia Turner, Martí. Acerca de la educación en el patriotismo.
11. Haydee Leal García. Un Desafío Frente a la Globalización: La formación de valores patrióticos y ciudadanos, p. 13.
12. Rico Pilar y otros. Hacia perfeccionamiento de la enseñanza primaria. Página 
13. Castro Ruz, Fidel. En... porque en Cuba ha habido una Revolución, p12.
14. CFR L. Vernieres. Metodología de la Historia, p.72. 
15. Hernán Venega Delgado. Teoría y método en la Historia regional cubana, p.27.
16. Ibídem anterior.
17. Waldo Acebo Meireles. Apuntes para una metodología de la enseñanza de la historia local en su vinculación con la Historia Patria, p. 21.
18. Sindo Froufe Quintas. Acercamiento conceptual al estatuto epistemológico de la animación comunitaria, p. 231.
19. Idania Núñez de la O: La enseñanza de la historia local un problema didáctico que no espera, p. 5.

BIBLIOGRAFIA
ACEBO MEIRELES, Waldo. Apunte para una metodología de la enseñanza de la historia local en su vinculación con la historia patria. -- La Habana: Ed. Pueblo y Educación, 1991.
Acerca de la Educación en el patriotismo / Lidia Turner Martí... [et.al]. -- La Habana: Ed. Pueblo y Educación, 1994. 
ÁVALOS VIAMONTES, Vilfredo. La Historia Local: Su contribución a la Educación Patriótica 
en los escolares del Sector Rural. (Tesis en opción al título académico de Master en Investigación Educativa). -- Instituto Superior Pedagógico José Martí de Camagüey, 2002.
BARROSO, CarloS. Hacia un nuevo paradigma historiográfico.--p.86-96.-- En: Debates Americanos. --No. 10, julio – dic. -- La Habana, 2000.
BAXTER PÈREZ, Esther. La formación de valores una tarea pedagógica. -- La Habana: Ed. Pueblo y Educación, 1989.
CASTRO RUZ, Fidel. Discurso pronunciado en el XXX Aniversario de su entrada a La Habana. – En: Lealtad a los principios. -- La Habana: Ed. Política, 1989.
Coppery Cano, Sonia y Otros. Software Educativo, para educaciones Primaria y Especial. Editorial Pueblo y Educación, 2004.
------. Discurso pronunciado en la inauguración oficial del curso escolar 2002-2003 en La Plaza de la Revolución. – En: Granma, 17 de septiembre del 2002. 
-----. Discurso pronunciado el 13 de septiembre del 2002 en el acto de Inauguración oficial del curso escolar. – En: Granma 14 de septiembre del 2002.
-----...Porque en Cuba solo ha habido una revolución. En la conmemoración de los 100 años de lucha, efectuado en La Demajagua, Manzanillo, el 10 de octubre de 1968. – p 7-69. La Habana: DOR, 1975. 
-----. Programa director de las asignaturas Priorizadas para la enseñanza primaria. -- La Habana: Ed. Pueblo y Educación, 2001.
COMPANIONI ALARCÓN, Margeiza. Propuesta de procedimientos didácticos para la formación patriótica en cuarto grado a partir de textos martianos. -- Trabajo de Diploma. -- Instituto Superior Pedagógico José Martí de Camagüey, 2004. 
CHACÓN ARTEAGA, Nancy. Formación de valores morales: proposiciones metodológicas. -- La Habana: Ed. Academia, 1999. 
DE LA TEJEDA DUROCO, José. ¿Por qué de la enseñanza de la Historia de Cuba en el nivel primario? -- La Habana : Ed. Pueblo y Educación, 1990.
DÍAZ FLEITES, Elida Olga. Los valores éticos y estéticos en La Edad de Oro. --Tesis de Maestría (Tesis en opción al título académico de master en Cultura Latinoamericana). -- Universidad de Camagüey, 1989.
DÍAZ PENDÁS, Horacio. En pos de un encuentro cercano a Clio.—p. 41- 43.—En: Desafío Escolar Año 1, Vol.3 / nov.– dic.-- La Habana : Ediciones CEIDE, 1997.
-----. Enseñanza de la Historia :selección de lecturas.-- La Habana : Ed . Pueblo y Educación, 2002. 
DORTA SASC, Fernando A. ¿Cómo influir en la educación patriótica e internacionalista en los escolares? En: Temas de psicología pedagógica para maestros II. -- La Habana: Ed. Pueblo y Educación, 1989.
GUERRA SÁNCHEZ, Ramiro. La defensa nacional y la escuela. -- La Habana: Ed. Librería Cervantes, 1923.
-----. La patria en la escuela. —p.62 – 67. -- En: Educación. --No. 84 / enero – abril (Segunda Época). -- La Habana, 1995.
ISSAC, David. La educación de las virtudes humanas.-- México: ED. Revista DECU, 1990.
LABARRERE REYES, Guillermina. Pedagogía. / Guillermina Abarreré Reyes, Gladis Valdivia. -- La Habana: ED. Pueblo y Educación, 1988. 
LAHERA RAMOS, Jesús Eduardo. La utilización de los textos martianos: una variante para la formación patriótica de los escolares de segundo ciclo en la Enseñanza Primaria. -- Tesis de Maestría (Tesis en opción al título académico de master en Ciencias de la Educación). -- (IPLAC), La Habana, 2000.
LEAL GARCÍA, Haydee. Pensar, reflexionar y sentir en las clases de Historia. -- La Habana: ED. Pueblo y Educación, 2000. 
-----. Metodología de la enseñanza de la Historia de Cuba para la educación primaria. -- La Habana: Ed. Pueblo y Educación, 1991.
LE RIVERAND, Julio. Desde la Historia provincial y local en sus relaciones con la Historia general de Cuba.-- p.121 – 136. -- En: Santiago, 1982.
------. Pensar, reflexionar y sentir en las clases de historia. -- La Habana: Ed. Pueblo y Educación, 2000.
MARTÍ PÉREZ, José. Obras Completas Tomo 2, 5, 8, 21.-- La Habana: Ed. Ciencias Sociales, 1975.
-----. Selección y notas de Sintió Vitier Bolaños. Cuaderno Martiano I. -- La Habana: Ed. Pueblo y Educación, 1995.
-----. La Edad de Oro. -- La Habana: Ed. Letras cubanas, 1989.
-----. Obras Completas. -- La Habana: Editora de Ciencias Sociales, 1973. -- t.1, 5, 16, 20. 
------.IDEARIO PEDAGÓGICO. -- La Habana: Ed. Pueblo y Educación, 1990.
MOLINA, Ivan. Nexos y diferencias entre historia regional y local. --[s.f.] . – En: Siga la Marcha. -- No. 11. (Segunda Época). --Sancti Spiritus, 1998. 
NOCEDO DE LEÓN, Irma. Metodológia de la Investigación Educacional. Parte II. -- La Habana : Ed. Pueblo y Educación, 2001.
NUÑEZ DE LA O, Idania. La enseñanza de la historia local un problema didáctico que no espera. En: Memorias suplemento histórico del periódico Venceremos. enero-abril. – No.1. Guantánamo, 2001.
PEDAGOGÍA 99`. La historia local y el desarrollo de las habilidades del pensamiento histórico. -- Tesis en opción al grado científico de Doctor en Ciencias Pedagógicas. – ICCP. -- La Habana, 1992.
------.Tendencias actuales de la didáctica de la Historia. / Manuel Romero Ramudo. -- La Habana: IPLAC, 1999 --- curso 56. 
PÉREZ RODRÍGUEZ, Gastón. Metodología de la Investigación Educacional. Parte I. -- La Habana: Ed. Pueblo y Educación, 1996.
RICO MONTERO, Pilar. Hacia el perfeccionamiento de la escuela primaria. Pilar Rico Montero... [et al]. -- La Habana: Ed. Pueblo y Educación, 2001.
SILVESTRE ORAMAS, Margarita. ¿Cómo hacer más eficiente el aprendizaje?. / Margarita Silvestre Oramas, José Zilberstein Toruncha. CEIDE. --México, 2000.
SORIN ZOCOLSKY, Mónica. Humanismo patriotismo e internacionalismo en los escolares cubanos. -- La Habana: Ed. Ciencias Sociales, 1985.
TURNER MARTÍ, Lidia. Acerca de la educación en el patriotismo (algunas sugerencias para el trabajo en la escuela primaria) folleto II.-- [et. al]. -- La Habana: [s.e], 1994.
----- Pedagogía de la ternura. / Lidia Turner, Balvina Pita Céspedes. -- La Habana: Ed. Pueblo y Educación, 2001.
VARELA MORALES, Félix. Cartas a Elpidio. -- La Habana: Ed. Ciencias Sociales, 1997.
-----. Patriotismo. – En: Misceláneas Filosóficas. -- La Habana: Ed. Universidad de La Habana, 1994. 
----- Misceláneas Filosóficas – p.89. – En: Perfil Histórico de las Letras Cubanas. -- La Habana: Instituto de Literatura y Lingüística, 1983.

Instituto Superior Pedagógico José Martí. 

AUTORES
Msc. Jesús Lahera Ramos. 
Lic. Leonardo Cárdenas Hernández. 
Lic. Jorge Luis Lapinet Azuaga.



Valora este artículo 5   4   3   2   1

Comparte  Enviar a facebook Facebook   Enviar a menéame Menéame   Digg   Añadir a del.icio.us Delicious   Enviar a Technorati Technorati   Enviar a Twitter Twitter
Artículos Destacados