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Comparación del Indice de desnutrición en niños de 7 y 9 años de la Escuela "Benito Juárez de Mazatlan, Sinaloa, México

Resumen: La desnutrición es un proceso continuo, de carácter multifactorial, que comienza cuando un individuo no tiene una ingesta suficiente. Las consecuencias finales son una menor talla y envergadura física, una menor capacidad intelectual, menor masa muscular y menor capacidad de trabajo físico.

Publicación enviada por Edith Trinidad Sandoval Ponce y MC Ramón Larrañaga Torrontegui




 


Índice
Capitulo I
1.1 Evolución
1.2 Tratamiento
Capitulo II
2.1 Desnutrición infantil
2.2 Métodos para evaluar la desnutrición infantil
Capitulo III
3.1Tratamiento nutricional
3.2 Recomendaciones
3.3 Soluciones
3.4 Análisis
3.5 resultados
3.6 conclusiones
3.7 bibliografía

Introducción
La desnutrición es un proceso continuo, de carácter multifactorial, que comienza cuando un individuo no tiene una ingesta suficiente. Las consecuencias finales son una menor talla y envergadura física, una menor capacidad intelectual, menor masa muscular y menor capacidad de trabajo físico.

La disponibilidad familiar de alimentos, relacionada con la pobreza extrema como causa de desnutrición en los niños debe ser examinada críticamente. Si bien la pobreza no es un determinante absoluto de la desnutrición, es un factor que no puede ser ignorado. Además, los factores económicos afectan las condiciones de vida y pueden exponer a los niños a infecciones, parásitos o toxinas que pueden deteriorar su crecimiento.

El bajo peso al nacer también se asocia con el inicio del retardo del crecimiento no orgánico. La lactancia materna provee beneficios para el crecimiento y desarrollo del niño ejerciendo un papel fundamental sobre la prevención de infecciones, regulación del apetito y la saciedad, aceptación de alimentos, relación madre e hijo. 

El zinc es un micronutriente de crucial importancia durante el crecimiento y desarrollo infantil. Existe consenso en aceptar que su deficiencia está generalizada en los niños del mundo en desarrollo, especialmente en aquellos de bajo nivel socioeconómico. 

Sólo recientemente se ha aceptado científicamente que la desnutrición proteínico energética afecta al desarrollo intelectual de los niños. En tanto, aquellos menores que fueron desnutridos graves por alguna enfermedad (cardiopatías o celíacos) una vez curados no demuestran deficiencias intelectuales. 

La desnutrición es una faceta más de la pobreza extrema en la que coexisten y se sinergizan múltiples factores como contaminación ambiental , causa de enfermedades frecuentes, mala estimulación psicosensorial temprana, deficiencias nutricionales y bajo nivel educacional de progenitores, cuya educación no les permite ayudar a sus hijos en las exigencias curriculares.

Hoy no quedan dudas que la desnutrición afecta el desarrollo intelectual, y sin necesidad de que sea extrema como en los casos que hemos visto en la prensa estos días. Para los cientos de miles de niños que están en una situación de subalimentación y mala nutrición, el riesgo de fracaso escolar es muy alto.

Mucho se ha hablado de la revolución educativa. Sobre la base de lo antedicho, consideramos que la misma comienza desde el cuidado del embarazo y se extiende por toda la infancia más temprana. Si la materia prima –los niños- que llega al sistema escolar no es adecuada, el producto tampoco lo será.

Antecedentes
Aunque ancestralmente los jinetes bíblicos del hambre, la peste y la guerra han cabalgado juntos por el sendero de la historia, puede ser que las consecuencias de estas calamidades –desnutrición y muerte hayan sido secularmente vistas de manera tan natural como la vida misma. Tal vez ésta sea la razón por la que hasta el siglo XIX –y para ser preciso, hasta 1865–, se documentó la primera descripción clínica de lo que ahora se conoce como desnutrición proteico-energética. 

La limitada difusión de este hallazgo dio lugar a que la enfermedad fuese redescubierta y descrita exitosamente en lengua inglesa en 1933. Un año después de creadas en 1949, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo para la Agricultura y la Alimentación (FAO) tomaron la decisión de unificar los criterios de diagnóstico de esta enfermedad e impulsar su investigación. En este ensayo se destacan algunos de los hitos en la historia del conocimiento científico de esta enfermedad. 

La pobreza es la causa primordial del hambre y la desnutrición Su nivel, como se indicó anteriormente, alcanzaba a principios de la presente década al 34% de la población urbana y al 53% de la población rural de la región.

Las teorías económicas y de desarrollo de las últimas décadas del siglo XX aceptan que la calidad de vida de las personas depende de las posibilidades que tengan estas para satisfacer sus necesidades humanas fundamentales. Por esto toda propuesta de políticos y planificadores para desarrollar a los países subdesarrollados debe tener como primer desafío orientar las acciones con un enfoque que logre satisfacer las necesidades humanas a través de la transdisciplinariedad, única que a su vez puede lograr que la política, la economía y la salud converjan en un punto común. 

El manejo de la Desnutrición Infantil es complejo y esencialmente dietético, con el restablecimiento de una dieta de aportes adecuados de nutrientes, el manejo de las infecciones y el tratamiento de cualquier otra complicación o cuadro asociado. Se han reportado éxitos obtenidos en la recuperación de niños desnutridos con la adecuada utilización de mezclas vegetales, lo que ha confirmado que se pueden emplear ampliamente leguminosas como fuente de proteínas, las que junto con las de los cereales integrales y algo de proteína animal asegura el suministro de todos los aminoácidos esenciales para garantizar un crecimiento satisfactorio. 

Aproximadamente 200 millones de niños menores de cinco años (40% de todos los niños de esta edad en los países en desarrollo) carecen de nutrición suficiente para llevar una vida plenamente activa.

Alrededor de 24.000 personas mueren cada día de hambre o de causas relacionadas con el hambre. Esto representa una reducción de 35.000 personas al día hace diez años y de 41.000 personas al día hace veinte años. Un 75% de los fallecidos son niños menores de cinco años. 

Hoy en día, un 10% de los niños de los países en desarrollo mueren antes de cumplir cinco años. Esto representa una reducción de un 28% hace cincuenta años. 

La hambruna y las guerras causan sólo un 10% de las muertes por hambre, aun cuando éstas tienden a ser de las que se escuchan con mayor frecuencia. La mayoría de las muertes por hambre se deben a desnutrición crónica. Las familias sencillamente no consiguen suficientes alimentos. Esto, a su vez, se debe a la extrema pobreza. 

Además de la muerte, la desnutrición crónica también causa discapacidades visuales, desgano, crecimiento deficiente y una susceptibilidad mucho mayor a padecer enfermedades. Las personas con desnutrición grave son incapaces de funcionar siquiera a un nivel básico. 

Además de la muerte, la desnutrición crónica también causa discapacidades visuales, desgano, crecimiento deficiente y una susceptibilidad mucho mayor a padecer enfermedades. Las personas con desnutrición grave son incapaces de funcionar siquiera a un nivel básico. 

Se estima que unos 800 millones de personas en el mundo sufren de hambre y desnutrición, una cantidad cerca de 100 veces mayor que el número de personas que efectivamente mueren por esas causas al año. 

A menudo sólo se necesitan unos pocos y sencillos recursos para que la gente pobre pueda cultivar los alimentos necesarios para volverse autosuficiente. Estos recursos incluyen semillas de calidad, herramientas adecuadas y acceso al agua. También resulta útil mejorar las técnicas de cultivo de la tierra y de almacenamiento de alimentos. 

Muchos expertos en el tema del hambre opinan que, a fin de cuentas, la educación constituye la mejor manera de reducir el hambre. La gente que tiene acceso a la educación cuenta con los mejores medios para salir del círculo de pobreza que causa el hambre. 

Objetivo
El objetivo de esta investigación es comparar el índice de desnutrición en niños de 7 y 9 años de edad, para saber en cual de las s edades representa con más frecuencia la desnutrición.

Capitulo I
1.1 Evolución

La desnutrición es un problema de salud pública en muchos países de América. Desde inicios de la década de los 90, algunos países han aplicado la metodología de Censos de Talla como instrumento para evaluar el estado nutricional de las poblaciones, obtener información y estudiar factores y distribución geográfica de la desnutrición crónica. En este estudio se investiga la distribución espacial de la desnutrición crónica a través de la tasa del retardo severo del crecimiento (RSC) en niños en las edades de 6 a 9 años con el propósito de identificar conglomerados espaciales no atribuibles al azar, e identificar las áreas de mayores tasas de desnutrición crónica.

La desnutrición es un síndrome conocido desde hace muchos años que proviene de un desequilibrio entre el aporte de nutrientes a los tejidos, ya sea por una dieta inapropiada o por una utilización defectuosa por parte del organismo.

A nivel mundial existen 480 millones de personas que sufren desnutrición crónica, aproximadamente el 10.5% de la población mundial. En América Latina, más del 50% de los niños menores de 6 años sufren de desnutrición.

El informe estadístico de la Infancia 2000 informa que en los últimos 20 años aumentó a 1200 millones, es decir, una de cada 5 personas, incluidos unos 600 millones de niños, viven en la pobreza.

En América Latina, casi el 40 % de las familias vive en la extrema pobreza crítica, aproximadamente 60 millones de niños pertenecen a esas familias y el 20% de las familias vive en un estado de pobreza absoluta.

En la actualidad, en América Latina, más del 50 % de los niños menores de 6 años presentan algún grado de desnutrición. Ahora, el 41% de estos niños sufren retardo de crecimiento.

Según la UNICEF, la mortalidad infantil en los niños menores de 5 años en Bolivia alcanza el puesto Nro. 57 a nivel mundial y, en América Latina, el 2do. Después de Haití, que ocupa el primer lugar.

La desnutrición puede ser:
a) Específica: Cuando falta un nutriente bien determinado. Ejemplo:
Anemia: Falta de hierro.
Raquitismo: Falta de vitamina D.
Escorbuto: Falta de vitamina C.
Cretinismo: Falta de yodo.

b) Global: La deficiencia nutricional, tanto calórico como proteica, es la entidad médicosocial más importante en todo el mundo, en virtud de su elevada prevalecía, mortalidad y secuelas.

Es importante saber que la desnutrición relacionada con enfermedades se ha informado en el 10%-55% de las personas internadas y de las personas enfermas en la comunidad en áreas sin escasez de alimentos. Se ha sugerido que debe utilizarse el consejo dietético para estimular el uso de alimentos ricos en energía y en proteínas, con preferencia a los suplementos nutritivos orales para el manejo de la desnutrición relacionada con enfermedades.

Los problemas de desnutrición son cada vez mas frecuentes en el mundo en unos casos por la falta de alimentos que ingerir (países subdesarrollados y en vías de desarrollo) y en otros casos por una dieta inadecuada (países desarrollados) dentro de los trastornos de la nutrición nos encontramos con la desnutrición y con la obesidad.

La desnutrición sobreviene cuando la cantidad disponible de energía o proteína es insuficiente para cubrir las necesidades orgánicas. La ingesta de una dieta inadecuada solo es uno de los varios Mecanismos por lo que puede aparecer este problema. 

También puede favorecerlo las Cuando las fuentes de energía proteínas son limitadas se produce una respuesta adaptativa a corto plazo, por lo que para que surjan las consecuencias patológicas de una nutrición sea necesario que los aportes inadecuados de proteínas o energía se mantengan durante mucho tiempo la rapidez con que una persona desarrolla una desnutrición y la gravedad del consiguiente síndrome depende de varios factores. Enfermedades y los incrementos de las pérdidas de elementos nutritivos.

Cuando las fuentes de energía proteínas son limitadas se produce una respuesta adaptativa a corto plazo, por lo que para que surjan las consecuencias patológicas de una nutrición sea necesario que los aportes inadecuados de proteínas o energía se mantengan durante mucho tiempo la rapidez con que una persona desarrolla una desnutrición y la gravedad del consiguiente síndrome depende de varios factores.

Hoy en día la desnutrición es aceptada como un factor común en la practica clínica que tiene como consecuencias un aumento en el tiempo de estancia hospitalaria, morbilidad y mortalidad en los pacientes hospitalizados, debido al alto riesgo de complicaciones como infecciones, flebitis, embolismo pulmonar, falla respiratoria, baja cicatrización de heridas y fístula que estos sufren. Como consecuencia, la estancia hospitalaria y los costos de la terapia se incrementan significativamente.

El estado nutricional en condiciones normales es la resultante del balance entre lo consumido y lo requerido, lo cual está determinado por la calidad y cantidad de nutrientes de la dieta y por su utilización completa en el organismo.

En los últimos años se le había restado importancia a la valoración nutricional de los pacientes, ya que los parámetros hasta ahora desarrollados no han sido son aprobados debido a que en algunos casos se ven afectados por la respuesta a la enfermedad pero se, además de representar una relación costo-beneficio importante para el paciente. Pero ahora debido al impacto que tiene la nutrición en la evolución clínica, se ha acrecentado el interés por encontrar un marcador preciso de mal nutrición.

La valoración nutricional debe formar parte integral de toda evaluación clínica con el fin de identificar pacientes que requieren un soporte nutricional agresivo y temprano con el fin de disminuir los riesgos de morbimortalidad secundarios a la desnutrición preexistente en los pacientes hospitalizados.

1.2 Tratamiento
En lo referente al tratamiento este va a depender tanto de la gravedad del estado de desnutrición como de la existencia de otras enfermedades. Por lo tanto el tratamiento medico tendrá como objetivo abordar dos facetas: Tratamiento de la desnutrición Tratamiento de las posibles enfermedades

La ciencia y la tecnología nunca resolverán todos los problemas suscitados por la insuficiencia de alimentos y de atención y la falta de servicios de salud y saneamiento, que originan la desnutrición infantil.

Se administran calorías al principio en forma de carbohidratos , azúcares simples y grasas . Las proteínas se administran después de que las demás fuentes calórica han suministrado un incremento de energía. Los suplementos de vitaminas y minerales son esenciales.

Debido a que la persona ha estado sin mucho alimento durante un período largo de tiempo, el inicio de una alimentación oral puede ocasionar problemas, especialmente si la densidad calórica es demasiado alta al principio. Por lo tanto, los alimentos deben introducirse gradualmente, comenzando por los carbohidratos para proporcionar energía y siguiendo con los alimentos proteicos.

Muchos niños subalimentados han desarrollado una intolerancia al azúcar de la leche ( intolerancia a la lactosa ) y tienen que ser compensados con la enzima lactasa para poder beneficiarse de los productos lácteos.

En el pasado no se tenía tanto conocimiento sobre esta patología como hoy, es por ello que antes solo trataba esta patología con una buena alimentación y también tratando de cuidar los hábitos alimenticios

En la actualidad el tratamiento ha mejorado por que no solo se recomienda una buena alimentación si no que también se recomiendan suplementos de vitaminas y minerales dependiendo el grado de desnutrición que presente el individuo.

Hoy en día se toman en cuenta otros factores importantes para conocer bien el grado de desnutrición y también cual seria la posible causa para dar el tratamiento exacto. 

La recuperación del desnutrido crónico requiere de un enfrentamiento multiprofesional, ya que es importante considerar los factores sociales, psicológicos y ambientales asociados. En principio, debe recuperarse al niño en su hogar, pero si el deterioro es muy severo o la situación del hogar muy crítica, puede ser necesario sacar al niño transitoriamente de su medio a un centro especializado o ambiente protegido. Se ha estimado requerimientos para recuperación nutricional de 0.22 gr. de proteínas y 5 Kcal. Por gramo de tejido depositado, y recomendaciones de nutrientes en general del orden de 150 a 200% de los requerimientos normales por Kg. de peso. 

La velocidad con que se llegue a estos aportes depende del estado inicial del paciente, debiendo corregirse primero los trastornos hidroelectrolíticos y ácidobase. Es recomendable en un paciente muy depletado iniciar aportes cercanos a los requerimientos basales, y aumentarlos progresivamente de acuerdo a la tolerancia del paciente en base a fórmulas de fácil digestión, cuidando de suplementar simultáneamente vitaminas y minerales. Debe evitarse el "síndrome de realimentación" en los casos de desnutrición severa; esta condición es provocada principalmente por un descenso brusco de los niveles plasmáticos de potasio y fosfato, al ingresar éstos al compartimento intracelular. 

La vía oral siempre es de elección, pero debe recurrirse a la alimentación enteral continua cuando la tolerancia oral o la digestiva son malas; la vía nasoyeyunal se justifica solo en caso de vómitos o intolerancia gástrica. 

La alimentación parenteral está indicada si no es posible utilizar la vía digestiva, o los aportes por esta vía no son suficientes. Es importante suplementar la nutrición con multivitamínicos, folato, hierro y zinc durante la recuperación nutricional, ya que los requerimientos de estos nutrientes aumentan, y hay deficiencias preexistentes de ellos. Puede requerirse también suplementos de cobre, carnitina, calcio, fosfato y magnesio.

Capitulo II
2.1 Desnutrición infantil
La desnutrición es una enfermedad que puede ser primaria o secundaria. La desnutrición primaria, es decir la que aparece porque no se puede ingerir una cantidad suficiente de alimentos, es un síndrome que acompaña la pobreza de la población que está marginada por razones políticas o socioeconómicas. 

Esta desnutrición se observa más frecuentemente en los países conquistados o colonizados. Pero también representa una patología característica de los habitantes de los barrios pobres de cualquier ciudad desarrollada.

En todos esos lugares, la falta de alimentos se relaciona con la pobreza de sus habitantes y afecta particularmente la población infantil. La desnutrición secundaria puede aparecer por diferentes causas.

Las infecciones crónicas y las neoplasias malignas son enfermedades primarias que, en sus etapas terminales, provocan una pérdida paulatina de peso que puede llegar a la caquexia o inanición. Sin embargo, las autoridades sanitarias se preocupan mucho más por la atención de los casos de desnutrición primaria, particularmente la infantil. 

La desnutrición de los niños genera numerosos problemas, como un rezago en la educación, gastos elevados para atender problemas infecciosos recurrentes, etc.

Sobre la mayoría de los niños desnutridos inciden dos factores que facilitan las infecciones. El primero es extrínseco y tiene que ver con las condiciones insalubres del medio en el cual generalmente habitan y con la pobre preparación cultural que pueden tener los padres.

El otro factor consiste en una inmunodeficiencia secundaria. La desnutrición provoca una hipoplasia del timo y una reducción variable del número y la actividad biológica de los linfocitos T. Las infecciones de los niños desnutridos no solo son más frecuentes que las de los niños eutróficos, sino también más prolongadas y complicadas. 
En las poblaciones no vacunadas, los virus del sarampión causan una mortalidad elevada. 

Los bacilos de la tuberculosis se pueden diseminar fácilmente en sus organismos y causar las formas miliares de la enfermedad porque los linfocitos T tienen disminuida su capacidad para activar macrófagos y liberar mediadores solubles. Generalmente las infecciones enterales y las parasitosis tienen una incidencia elevada en el desnutrido a causa de sus malos hábitos higiénicos. 

Pero las infecciones banales de las vías respiratorias se pueden complicar fácilmente, tanto más cuanto menor sea el niño y más avanzada su desnutrición. Aunque los niños desnutridos no pueden desarrollar una buena respuesta inmunológica contra todas las inmunizaciones que reciben, de todos modos se debe insistir en su vacunación y también se debe estimular a los padres para que soliciten rápidamente atención médica cada vez que sus hijos desnutridos presenten un episodio infeccioso. 

La desnutrición infantil puede ser una consecuencia de varias enfermedades, como la estenosis congénita del píloro, neoplasias malignas, etc. En esos casos, el tratamiento de la enfermedad primaria ayuda a resolver o mejorar la desnutrición secundaria. Sin embargo, en la mayoría de los niños que no pueden ingerir una cantidad adecuada de alimentos sus trastornos inmunitarios solo se podrán resolver cuando mejoren la situación política o la marginación social que origina la pobreza, la subcultura y la falta de estudios de sus padres. 

Esta solución es utópica. Aunque existe la posibilidad de añadir un suplemento de zinc a las "dietas" de los niños desnutridos o de intentar el "tratamiento" de sus inmunodeficiencias utilizando hormonas tímicas, éstos son paliativos que sólo puede ser aplicable transitoriamente a unos pocos casos hospitalizados. Es muy larga la lista de alteraciones inmunológicas que pueden aparecer a medida que se instala y progresa el cuadro clínico de la desnutrición, bien sean sus causas primarias o secundarias. Todas ellas han sido estudiadas extensamente. Ha sido natural observar que los casos de desnutrición más grave evolucionan con los desórdenes inmunológicos que se complican más frecuentemente con infecciones. Algunos de los cambios histológicos más importantes de los niños desnutridos se encuentran en el tejido linfoide, particularmente en el timo, el cual reduce su tamaño y disminuye su contenido de linfocitos.

Como una consecuencia también disminuyen las cantidades de linfocitos T circulantes y se reduce el tamaño de las áreas timo-dependientes de los órganos linfoides secundarios como el bazo y los ganglios linfáticos. Las pruebas de laboratorio muestran que los linfocitos T tienen una respuesta proliferativa débil cuando son estimulados in vitro utilizando los mitógenos convencionales.

Los niños que tienen la forma clínica de la desnutrición conocida como kwashiorkor suelen presentar una disminución del número de linfocitos T y de la respuesta inmunitaria mediada por células mucho más grave que la observada en los niños que tienen la desnutrición conocida como marasmo. 

Los resultados mencionados se correlacionan perfectamente con la incapacidad del desnutrido para controlar la invasividad de microorganismos potencialmente patógenos y con la susceptibilidad que tienen para presentar infecciones graves. Sin embargo, los linfocitos T no son las únicas células que tienen sus funciones alteradas a causa de la desnutrición. 

Se ha demostrado una relación entre la ingesta de una dieta deficiente en proteínas y la disminución de la producción de anticuerpos de secreción a nivel de las mucosas. 

Esta situación parece facilitar la aparición de infecciones en las vías respiratorias y en el tubo digestivo. La disminución de las defensas inmunológicas a nivel de las mucosas ha sido considerada uno de los factores más importantes que mantienen elevada la incidencia de diarreas y bronconeumonías en la población desnutrida. No obstante, otros estudios han mostrado que, en los niños desnutridos, los niveles en el suero de las diferentes clases y subclases de las inmunoglobulinas pueden conservarse normales o ligeramente elevados. Este último hallazgo ha sido considerado como un mecanismo natural de compensación, pero lo más probable es que sea una consecuencia del mayor número de infecciones que tienen los desnutridos. 

En estos niños también ha sido observado un aumento de los títulos de anticuerpos contra los determinantes antigénicos de las proteínas de la dieta, probablemente a causa de un aumento en la permeabilidad de la mucosa intestinal y de una pérdida en el control que ejercen los linfocitos T supresores.

No obstante, algunos autores han encontrado que la desnutrición estimula las células T que suprimen la respuesta de IgA. Estos últimos resultados parecen estar confirmados por los trabajos que, en animales de laboratorio alimentados con una dieta hipoproteica, han encontrado un reforzamiento significativo de la tolerancia inmunológica hacia los antígenos administrados por vía oral.

Otro aspecto que ha sido sumamente discutido se relaciona con la efectividad de los anticuerpos como mecanismo defensivo. Los estudios practicados al respecto han revelado que el ayuno o una reducción drástica en la ingesta de nutrientes pueden disminuir la afinidad del sitio activo de las inmunoglobulinas cuando se combinan con sus determinantes antigénicos o epítopes específicos. 

Por esta razón, aunque las pruebas de laboratorio revelen cantidades normales o elevadas de anticuerpos en el suero, algunos acostumbran referirse a las inmunolgobulinas del desnutrido como moléculas de "mala calidad" que son poco efectivas para la protección contra las infecciones. 

El desnutrido también tiene alterada su capacidad para fagocitar y para llevar a cabo la bacteriolisis de varios microorganismos. La ingesta deficiente de varios nutrientes, incluyendo algunos elementos traza como el zinc, puede provocar diferentes alteraciones enzimáticas que limitan tanto la endocitosis como la digestión intralisosomal de varias bacterias. Sin embargo, también se han presentado resultados en favor de que un grado moderado de desnutrición provoca un incremento de estas funciones de las células fagocíticas.

Aparentemente, solo cuando los niños alcanzan los grados de desnutrición más avanzada se puede encontrar un deterioro evidente de la endocitosis y la bacteriolisis. Resultados similares han sido presentados en relación al sistema complemento cuando se han estudiado sus actividades biológicas sobre la quimitaxis y la citolisis. Las mismas deficiencias, en el curso de una desnutrición grave, han sido encontradas al estudiar la síntesis de interferones e interleucinas. 

En líneas generales, se puede decir que el desnutrido es un inmunodeficiente que tiene comprometidas, en diversos grados, la mayoría de las funciones defensivas de su sistema inmunitario. Los estudios realizados sobre personas desnutridas que se encuentran encerradas en campos de concentración o atrapadas en las zonas marginadas por nuestra civilización, han revelado que ante la falta de alimentos generalmente se pueden desarrollar algunos mecanismos adaptativos hormonales y enzimáticos que permiten disminuir el consumo de energía y sobrevivir, aunque sea en condiciones miserables y pagando un precio físico y mental elevado. 

Las personas con una desnutrición moderada también pueden desarrollar otros mecanismos, de compensación, por medio de los cuales incrementan la actividad bioquímica de algunos tejidos para sustituir la deficiencia de otros. Sin embargo, a medida que se agrava el cuadro clínico de la desnutrición es inevitable que se instale un deterioro progresivo de casi todas las reacciones bioquímicas que sostienen la vida. Este abatimiento metabólico resulta particularmente evidente en el sistema inmunitario, por las altas tasas de multiplicación celular que tiene el tejido linfoide. De una manera que también resulta inevitable, la deficiencia de los mecanismos encargados de la defensa del cuerpo contra la invasividad de los microorganismos, provoca inmediatamente la aparición de diversas infecciones recurrentes que pueden estar causadas tanto por patógenos como por oportunistas. 

Los resultados obtenidos de los estudios epidemiológicos sobre la inmunodeficiencia secundaria del desnutrido, particularmente en niños, revelan que su etiología tiene más relación con factores socioeconómicos, culturales y políticos que con factores inmunobiológicos. Los millones de niños desnutridos e inmunodeficientes que existen sobre la tierra se encuentran en esa situación porque es injusta la organización de nuestras sociedades y porque es desordenado el sistema económico que hemos creado. 

La inmunodeficiencia del desnutrido, sus infecciones recurrentes y la elevada tasa de mortalidad asociada se han tratado de combatir con diferentes tratamientos, aplicados principalmente a la población infantil mal alimentada.

El suministro gratuito de alimentos, la aplicación de vacunas o la administración oral de algunas sales de elementos traza como el zinc son algunas de las medidas utilizadas más frecuentemente por Instituciones caritativas o por los Gobiernos comprometidos con la aparición de la desnutrición. Sin embargo, los beneficios que se han obtenido son transitorios y sólo alcanzan a llegar hasta pequeñas muestras de la población mundial desnutrida e inmunodeficiente. 

Es una condición ocasionada por la inadecuada ingesta o digestión de nutrientes. Puede resultar del consumo de una dieta inadecuada o desequilibrada, por trastornos digestivos, problemas de absorción u otras condiciones médicas. Nombres alternativos: Nutrición inadecuada Causas, incidencia y factores de riesgo: El término desnutrición generalmente se refiere a que hay una carencia de algunos o todos los elementos nutritivos, lo cual puede ocurrir debido a ciertas deficiencias en la dieta. Así como la inanición es una forma de desnutrición, las deficiencias específicas de vitaminas también son una forma de desnutrición.

La desnutrición también puede ocurrir cuando se consumen los nutrientes adecuadamente en la dieta, pero uno o más de estos nutrientes no es/son digerido(s) o absorbido(s) apropiadamente. La desnutrición puede ser lo suficientemente leve como para no presentar síntomas o tan severa que el daño ocasionado sea irreversible a pesar de que la persona se mantenga con vida. 

A nivel mundial, especialmente entre los niños que no pueden defenderse por sí solos, la desnutrición continúa siendo un problema significativo. La pobreza, los desastres naturales, los problemas políticos y la guerra en países como Biafra, Somalia, Ruanda, Irak y muchos otros más han demostrado que la desnutrición y el hambre no son elementos extraños para este mundo. Nombres alternativos: Nutrición inadecuada Síntomas: Los síntomas varían de acuerdo con cada trastorno específico relacionado con la desnutrición. 

Sin embargo, entre los síntomas generales se pueden mencionar: fatiga, mareo, pérdida de peso y disminución de la respuesta inmune. Signos y exámenes: Los signos y exámenes varían de acuerdo con el trastorno específico relacionado con la desnutrición. 

En la mayoría de las intervenciones se incluye la evaluación nutricional y análisis de sangre. Nombres alternativos: Nutrición inadecuada Tratamiento: Generalmente, el tratamiento consiste en la reposición de los nutrientes que faltan y en el tratamiento de los síntomas, de ser necesario, así como el tratamiento de la condición médica subyacente. Expectativas (pronóstico): El pronóstico es diferente de acuerdo con las diferentes causas de desnutrición.

La mayoría de las deficiencias nutricionales se pueden corregir; sin embargo, si la causa es una condición médica, hay que tratar dicha condición con el fin de contrarrestar la deficiencia nutricional. Complicaciones: Si la desnutrición no se trata, puede generar discapacidad mental y física, enfermedades y causar incluso la muerte. Situaciones que requieren asistencia médica: Se recomienda discutir con el médico el riesgo de presentar desnutrición. 

Sin embargo, se debe buscar tratamiento si se experimenta cualquier cambio importante en el funcionamiento corporal como desmayos, ausencia de la menstruación, deficiencia de crecimiento en los niños, caída rápida del cabello. Nombres alternativos: Nutrición inadecuada Prevención: Ingerir una dieta bien balanceada y de buena calidad puede ayudar a prevenir la mayoría de la formas de desnutrición. Ver también dieta apropiada según la edad.

Signos y síntomas
Los principales signos y síntomas que pueden ocurrir en un proceso de desnutrición son: * Pérdida de peso * Aparición de edemas * Aparición de ascitis * Debilidad muscular * Perdida de masa muscular * Alteraciones de la coagulación sanguínea * Alteraciones en el sistema inmunitario (de defensa)

Cuidados
El mejor cuidado que se puede realizar es el mantenimiento de unos hábitos dietéticos e higiénicos adecuados.

Recomendaciones
La desnutrición prolongada, especialmente si es de hierro disminuye la capacidad de aprendizaje y razonamiento.
No consumir sopas, ni ensaladas, ni bebidas antes de comer ya que producen mucha saciedad.
En lo posible fraccionar la alimentación en 6 comidas diarias.
En lo referente al tratamiento este va a depender tanto de la gravedad del estado de desnutrición como de la existencia de otras enfermedades. Por lo tanto el tratamiento medico tendrá como objetivo abordar dos facetas: Tratamiento de la desnutrición Tratamiento de las posibles enfermedades.
Para mantener un crecimiento estable es necesario seguir una dieta balanceada de 2400 calorías diarias aproximadamente. Dentro de una dieta balanceada deben estar las proteínas, las cuales ayudan al crecimiento, mantenimiento y reparación de los tejidos; los carbohidratos, que son como el combustible que ocupa el organismo.

2.2 Métodos para evaluar la desnutrición infantil
Antropometría

La medición del peso y talla para la edad, y el peso para la talla, constituyen los parámetros más fieles para evaluar crecimiento y estado nutritivo en el niño.

En el menor de dos años, que no ha sido un recién nacido de pretérmino ni tiene una talla anormalmente baja (por razones genéticas), el peso para la edad refleja mejor el estado nutricional, ya que el deterioro ponderal puede determinar precozmente la reducción de la velocidad de crecimiento de la talla, y el parámetro peso para la talla se compromete en menor grado. 

En el preescolar y escolar en cambio, tiene mayor valor en la evaluación nutricional el parámetro talla para la edad asociado a la evaluación del peso para la talla, siendo este último más sensible a alteraciones agudas en el aporte de nutrientes, mientras que el compromiso de la talla es mejor reflejo de alteraciones nutricionales crónicas (además de manifestación de características genéticas.)

Además de la medición de los valores actuales de la antropometría en el niño resulta especialmente valiosa la evaluación de la curva y velocidad de incremento de estos parámetros en el tiempo, ya que por ejemplo, una desaceleración de la talla de etiología nutricional será habitualmente precedida por menor incremento o baja de peso. Otros métodos antropométricos pretenden determinar en forma más sensible composición corporal, como los pliegues cutáneos y perímetro braquial, que permiten una determinación aproximada del contenido de tejido adiposo y muscular del individuo, y son de utilidad para efectuar seguimiento del paciente frente a una intervención nutricional. 

El índice de masa corporal (peso/talla al 2) tiene poca aplicación en la evaluación del niño menor de 6 años a causa de la gran variabilidad de la composición corporal con la edad, teniendo mayor utilidad en el escolar mayor y adultos.

MÉTODOS DE LABORATORIO
· Albúmina plasmática: es un indicador de compromiso de proteínas viscerales, ya sea por falta de aportes, exceso de pérdidas, o alteración de la velocidad de síntesis. Requiere de un plazo entre diez y quince días para alterarse en forma significativa (en relación a su vida media). Se altera también en forma transitoria por hemodilución y trastornos de la permeabilidad vascular. 
· Prealbúmina: por su vida media más corta (tres días) es un indicador más sensible de cambios agudos en el balance proteico. 
· Otros exámenes de laboratorio que se alteran en relación a la síntesis y aporte proteico, aunque menos específicos, son el recuento absoluto de linfocitos, la proteína transportadora de retinol, el tiempo de protrombina, el nitrógeno ureico plasmático. 
· Perfil bioquímico, gases y electrólitos plasmáticos: permiten evaluar el estado metabólico, función hepática y renal. 
· Hemograma, saturación de transferrina, ferritina: evaluación de déficit de hierro, folato y B 12, signos de infección. 
· Creatininuria en 24 hrs.: tiene buena correlación con la cantidad de masa muscular del individuo. 
· Nitrógeno ureico urinario en 24 hrs.: su medición permite evaluar el grado de hipercatabolismo y efectuar balances en relación a la ingesta. 
· Balance nitrogenado: requiere determinar nitrógeno perdido por vía urinaria y fecal, además del contenido de nitrógeno en la dieta. 
· Calorimetría indirecta: permite evaluar el gasto calórico a través del consumo de oxígeno y producción de CO2. 
· Existen además una serie de métodos aplicables sólo con fines experimentales para medir composición corporal, con iones radioactivos, densitometría, etc. 

ESTUDIO ETIOLÓGICO
La correlación de la desnutrición infantil con factores socioeconómicos y ambientales adversos se debe no sólo a falta de aportes de nutrientes esenciales, sino a la interacción de factores como la contaminación del medio y saneamiento ambiental, deprivación afectiva, acceso a la salud y educación, condiciones de vivienda, etc. 

El destete precoz y la introducción inadecuada de alimentación artificial en el lactante es el principal factor que lleva a su desnutrición en los primeros dos años de vida. 

Por lo tanto una buena anamnesis debe considerar estos antecedentes, así como la evolución de la curva ponderoestatural en cada período de vida, y su relación con infecciones intercurrentes. 

Sin embargo, aún en presencia de los factores anteriores, debe descartarse una patología subyacente corno causa de la desnutrición.

Capitulo III
3.1 Tratamiento nutricional
Con base en el diagnóstico y de acuerdo a las características fisiológicas y patológicas del paciente, se determinarán las necesidades nutricionales y se elaborará la dieta a nivel individual, la cual será consignada en la historia clínica. 

Teniendo un diagnóstico nutricional se presentan dos alternativas: 
Si el paciente no tiene patología agregada será manejado por el Nutricionista mediante un tratamiento nutricional con dieta y educación alimentaría. Según criterio del Nutricionista y si el paciente lo amerita se remitirá a tratamiento médico, psicológico o trabajo social.- Si el paciente además de la desnutrición proteico calórico, presenta patología agregada como alteraciones hormonales, anemias, avitaminosis, desequilibrio hidroelectrolítico, intolerancia a los carbohidratos, alteraciones psicológicas u otras, deberá ser manejado por un grupo multidisciplinario. 

En caso de que el paciente presente alteraciones metabólicas de difícil manejo ambulatorio, según criterio médico deberá ser hospitalizado (ver flujograma). El tratamiento es básicamente dietético; cuando se aportan de manera correcta los nutrientes necesarios para cubrir las deficiencias, restablecer las funciones normales y regenerar los tejidos de reserva, se favorece la recuperación del crecimiento físico y funcional y la reintegración a la vida productiva. 

Las características del tratamiento son: 
· Implementación de las modificaciones correspondientes, con base en la anamnesis alimentaría, estado nutricional, edad y otras especificaciones encontradas en la historia clínica. 
· De acuerdo a la tolerancia, iniciar con la recomendación calórico e incrementar de acuerdo a evolución. 
· Dieta hipercalórica, tener presente el valor calórico total recomendado para la población colombiana. 
· Control o eliminación de los factores de riesgo. 
· Descartar posible presencia de infecciones, parasitismo. 
· Comprobar funcionamiento del tracto gastrointestinal 
· Identificación de compuestos que no son tolerados por el paciente (lactosa, proteínas de la leche). 
· Tener en cuenta los hábitos alimenticios del paciente. 
· Para la dieta, tener en cuenta los alimentos en cosecha, el estado socioeconómico del paciente, hacer uso de alimentos de alto valor biológico 
· Tener en cuenta el suministro de micronutrientes y multivitamínicos 
· Dependiendo del riesgo debe remitirse a psicólogo, trabajador social o endocrinólogo. 

El manejo nutricional de la desnutrición deberá realizarse en un nivel de mayor complejidad, dependiendo de la necesidad de hospitalización para utilización de alimentación enteral forzada o de alimentación parenteral. 

Todo paciente, a quien se le haya elaborado una dieta, requiere explicación de la misma con el fin de indicarle el por qué de los cambios en su alimentación, cómo manejarla y las demás recomendaciones que se consideren necesarias; la educación alimentaría y nutricional es importante en el tratamiento y debe realizarse dentro de la consulta. 

Se recomienda hacer énfasis en temas como: 
· Selección de alimentos 
· Valoración nutricional inicial y controles periódicos 
· Manejo adecuado de hábitos alimenticios 
· Distribución intrafamiliar de alimentos 
· Lactancia materna 
· Alimentación complementaria 
· Anorexia y bulimia 
· Intervención sobre fomento de los estilos de vida saludables, factores protectores y de riesgo 
· Nutrición y alimentación a través del ciclo vital. En caso de presentar patologías agregadas es necesario incluirlas dentro del programa pertinente. 

3.2 Recomendaciones 
Durante toda la infancia y la adolescencia, es importante que la dieta incluya variedad de alimentos que ayuden a un adecuado desarrollo. Los principios de la pirámide de los grupos básicos de alimentos se aplican tanto para la dieta de los niños como para la de los adultos, aunque obviamente la cantidad y el número de porciones diarias son menores para los niños.

Se recomiendan los suplementos de fluoruro en áreas donde el agua no es fluorada (en comunidades con menos de 0,25 p.p.m. de fluoruro). Una dieta que contenga una variedad de alimentos de cada grupo (cereales, granos, carnes, frutas, verduras y productos lácteos) evitará las deficiencias nutricionales.

Los nutrientes que tienen la mayor posibilidad de ser deficientes en la dieta de un niño son: el calcio, el hierro, la vitamina C, la vitamina A, el ácido fólico y la vitamina B6. La Academia Estadounidense de Pediatría no recomienda los suplementos vitamínicos diarios para niños normales y saludables; sin embargo, si un padre desea suministrar a su hijo una multivitamina pediátrica estándar, no corre ningún riesgo.

Alimentos recomendados 
Lácteos: leche entera. Si se toma con infusiones, prepararla en la misma leche. También yogures enteros saborizados, con frutas o con cereales.
Quesos: se preferirán úntables con crema, cremosos (como cuartirolo), semiduros (como emmental y Mar Del Plata) y duros (como reggianito y sardo). Preferentemente no deben ser sometidos a calentamiento.
Huevo: puede consumirse una unidad diariamente. La clara se puede consumir con mayor frecuencia. Es preferible comerlo formando parte de preparaciones y no solo.
Carnes: preferentemente blancas, de ave, sin piel ni grasa, o de pescado. También vacuna. Pueden prepararse asadas, al horno o a la cacerola.
Hortalizas: todas pueden consumirse sin inconvenientes, prefiriendo siempre el consumo cocido. En preparaciones como tortillas, budines y tartas.
Frutas: al igual que las hortalizas, todas pueden consumirse. Preferentemente cocidas y picadas, en compotas, asadas y en purés
Cereales y derivados: se aconseja consumir una porción diaria. Se seleccionarán aquellos de laminado fino, como espaguetis y cabello de ángel; también harinas de sémola y maíz, arroz blanco y pastas rellenas. Todas las pastas deben estar muy bien cocidas. Son también indicados postres a base de cereales y leche.
Pan: pan francés, vainillas y biscochos.
Azucares y dulces: mérmela de frutas dulces compactos de membrillo y miel, azúcar negra o blanca para endulzar cualquier preparación.
Cuerpos grasos: aceita de maíz, girasol, conola y oliva, no deben ser sometidos a calentamiento también crema para enriquecer preparaciones y manteca.
Infusiones: deben de preparase en la dieta se puede utilizar te suave
Bebidas: sin gas, agua, jugo, bebidas a base de hierbas 
Condimentos: todos están permitidos para hacer más agradable y apetitosa la comida.

3.3 Solución
Los programas de nutrición tienen una doble finalidad: prevenir y luchar contra la desnutrición de las poblaciones más vulnerables. Para ello el departamento de Nutrición coordina continuamente sus actividades con los departamentos de Agua, Seguridad Alimentaría y Salud. 

· Asegurar una alimentación suficiente en cantidad y calidad 
· Prevenir la desnutrición de los grupos más vulnerables (niños menores de cinco años, mujeres embarazadas y en periodo de lactancia) 
· Corregir y tratar la desnutrición aguda severa 
· Apoyar las capacidades locales e institucionales para el desarrollo de políticas y planes de lucha contra la desnutrición y formación de agentes de salud en la problemática nutricional 
· Facilitar una educación nutricional sobre prevención de la desnutrición y hábitos alimentarios.

Estas son algunas recomendaciones que puede adoptar el gobierno para darle solución a la desnutrición.
En México Liconsa mantiene su cobertura a mujeres embarazadas, enfermos crónicos, discapacitados y personas de 60 años en adelante.

En un estudio realizado por el Instituto Nacional de Salud Pública, y dado a conocer el 18 de octubre de 2004 por el Dr. Juan Rivera Dommarco, director del Centro de Investigación en Nutrición y Salud de ese instituto, se informó que la fórmula de fortificación de este producto lácteo, desarrollada por científicos nacionales e internacionales, resultó adecuada para revertir las condiciones de desnutrición infantil.

Estos resultados señalan que alrededor de 370 mil niños que consumieron durante 6 meses la leche fortificada Liconsa redujo sustancialmente sus problemas de anemia. Asimismo, durante el último año cerca de 51 mil niños entre 12 y 30 meses que consumieron esta leche superaron totalmente su condición de anémicos.

De acuerdo con los resultados de este estudio, se redujo la anemia en 44 por ciento de los niños entre 12 y 24 meses de edad que consumieron la leche fortificada durante 6 meses en condiciones controladas, es decir vigilando su consumo.

En estas mismas condiciones, se incrementó la reserva corporal de hierro después de 6 meses de tomar la leche. En condiciones normales de operación, se redujo la anemia 25 por ciento en relación a la leche no fortificada en los niños de entre 12 y 30 meses al consumir el producto durante 6 meses.

Con el consumo de este producto se abre un horizonte esperanzador en la lucha contra la desnutrición infantil, ya que la leche fortificada es consumida diariamente por 5 millones de niños en todo el país que son atendidos por Liconsa y que ya reciben en forma inmediata los beneficios nutricionales que aporta este producto.

Es posible acelerar el ritmo de reducción del hambre en los países en vías de desarrollo si se cuenta con una voluntad política decidida. "Se sabe de sobra lo que hay que hacer para luchar contra el hambre", dice el informe de la FAO.

La UNICEF desarrolla una labor amplísima en el terreno de la nutrición. Su programa llamado “programa de nutrición aplicada”, y comprende:
1. alimentación complementaria del niño, leche en polvo, etc.
2. conservación de la leche en general y mediante equipo deshidratador.
3. fomentar varios alimentos ricos en proteínas, como derivados de soya, semillas de algodón y pescado.
4. promoción de actividades campesinas, de esfuerzo personal, para que las familias puedan hacer el mejor empleo de los recursos disponibles o potenciales esto es para la protección y producción de alimentos nutrición aplicada.

3.4 Análisis
El estudio que se realizo en 40 niños de 7y 9 años para compara su estado de desnutrición dio como resultado que el mayor índice de desnutrición esta entre los niños que tienen 7 años, es decir que se sustenta la información del estudio donde menciona que el mayor índice desnutrición se encontraba en los niños que no se pueden valer muy bien por ellos mismos.

Por lo tanto esto quiere decir que los niños con menor edad son más propensos a sufrir desnutrición, aunque como ya sabemos la desnutrición se pude presentar en cualquier etapa de la vida, en la infancia se torna mas peligrosa debido a que es en esta etapa de la vida que requerimos de mayor ingesta de nutrientes necesita el individuo por que en esta etapa es cuando se presenta el mayor crecimiento.

3.5 Resultados
Se evaluó un total de 40 niños de los cuales 21 eran de 7años y 19 de 9 años.

Según su IMC se observo que de que de los 21 niños evaluados de 7 años13 resultaron con algún tipo de desnutrición:

Por otra parte se observo que de los 19 niños evaluados de 9 años 8 resultaron con algún tipo de desnutrición


3.6 Conclusiones
1.- La Desnutrición es un problema que en estos últimos años se ha incrementado en un 30% a comparación del año 2002, y es muy preocupante por que el estado como pilar de este problema no le presta la debida atención.
2.- La producción de alimentos que se produce en gran cantidad en las comunidades no es aprovechada en su totalidad en los lugares en donde hay mayor índice de Desnutrición se debería de fomentar mas el consumo de alimentos naturales y no chatarra.
3.- No podemos cerrar los ojos frente a este problema que crece cada día existen lugares declarados en extrema pobreza en donde los niños solo comen una vez al día el gobierno local de turno debería de realizar una campaña para poder ayudar a estos sectores castigados por el mal momento económico que se vive.
4.- Existen maneras tan sencillas de poder superar este mal pero la falta de publicidad y difusión sobre que alimentos balanceados se deben de consumir hacen de que ignoremos algunos alimentos que son ricos e importantes que ayudan a la correcta nutrición 

Bibliografía
Josefina Rodríguez de Longoria 
El pan de cada día edit. Trillas Pág. 230
www.liconsa.com.gob.mx
www.scielosp.org
www.tusalud.com
www.medicosecuado.com 
www.ilustrados.com
www.disaster_info.net/desplazados /ops/pautas
www.nutrar.com
www.azcuam.mx/publicaciones 
www.monografias.com/trabajos15/desnutricion


UNIVERSIDAD INTERAMERICANA DEL NORTE CAMPUS MAZATLAN, SINALOA, MEXICO

AUTORA:

EDITH TRINIDAD SANDOVAL PONCE
LICENCIADA EN NUTRICION

ASESOR: MC RAMÓN LARRAÑAGA TORRONTEGUI
Latorro5411@hotmail.com



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