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Aspectos generales del manejo y comportamiento de la reproduccion porcina

Resumen: La reproduccion es uno de los aspectos mas importantes de la explotacion animal, por ser esta la que nos permite la continuidad de la especie; ademas la importancia economica que tiene el comportamiento reproductivo en los rebanos porcinos es altamente conocida, de tal manera Guerrero, (1981) refiere que resultan esenciales los estudios que analizan los factores que afectan los rasgos integrantes del mismo, pero con ellos incrementar la productividad en la puercas.

Publicación enviada por Dr. C. Francisco Sagaro Zamora y Otros Autores




 


INDICE
· Introducción
· Objetivos
· Manejo y comportamiento de la reproducción porcina.
· Conclusiones
· Referencias Bibliograficas 

INTRODUCCION
Huerta, (2004) expresa que uno de los principales problemas que enfrenta la humanidad es la creciente demanda de proteína de origen animal, creándose la necesidad de dar respuestas viables a corto plazo y dentro de ellas hacer la producción porcina más eficiente es una gran área de oportunidad. 

El mismo autor afirma que los parámetros de la producción porcina son de gran importancia para tener una referencia permita conocer el nivel de eficiencia en la producción de las granjas, son la base fundamental para conocer el avance de la aplicación de la ciencia y la tecnología en los aspectos de la genética, la nutrición, control de las enfermedades y el uso de nuevos diseños de instalaciones y equipos de alimentación, así como los controladores de temperatura y ventilación que proporcionan un mejor confort a los cerdos. 

Alonso (1997) plantea que la explotación del ganado porcino tiene gran importancia para nuestra economía y constituye una fuente valiosa para la alimentación de nuestro pueblo.

Es necesario destacar la situación que existe en decenas de países y en general en el mundo, donde la crisis nutricional es extremadamente grave, al déficit de proteína de origen animal se pasea por el mundo subdesarrollado unido al crecimiento demográfico 

La reproducción es uno de los aspectos más importantes de la explotación animal, por ser esta la que nos permite la continuidad de la especie; además la importancia económica que tiene el comportamiento reproductivo en los rebaños porcinos es altamente conocida, de tal manera Guerrero, (1981) refiere que resultan esenciales los estudios que analizan los factores que afectan los rasgos integrantes del mismo, pero con ellos incrementar la productividad en la puercas.

La reproducción juega un papel importante dentro de la economía de una granja; alcanzar el nivel óptimo de fertilidad y una alta eficiencia reproductiva depende de la habilidad de la hembra para presentar calores normales, concebir y producir camadas. Esto esta influenciado por factores ambientales, nutricionales, genéticos, infeccioso y de manejo (Mota, 2000).

A pesar de la aparición de líneas específicas de hembras, selección para una eficiente reproducción, el efecto de la selección agresiva para aumentar el crecimiento de tejidos magros y para mejorar el índice de conversión nos ha creado una serie de graves problemas de manejo en la nutrición de las cochinatas de reemplazo. (Diéguez, 2002).

El desecho y reemplazo de reproductoras es una actividad de gran importancia en la producción porcina, una correcta política de desecho permite contar con una estructura del rebaño de reproductoras que garantice una alta productividad y un ahorro importante en el desarrollo o la compra de las hembras de reemplazo (Cervantes et al, 2002).

Einarsson (1979) afirmó que más del 40% de las cerdas eliminadas en los distintos países del mundo se debe, fundamentalmente, a la baja calidad reproductiva e infertilidad.

Por su parte López, (2002) afirmó que teniendo presente que el período de vida reproductiva de una puerca es de 2.5 años, el por ciento de desecho anual será del 40%.

Se orienta para la producción porcina especializada en Cuba un nivel de 35% de desecho de reproductoras (Minag-IIP, 2001). Por otra parte García (1999) plantea como un nivel adecuado de desecho en cerdas entre un 40-45%.

(García, 1999) aunque en última instancia, es la paridad máxima a que mantendremos a la cerda en el rebaño la que determinará en nivel adecuado de desecho de reproductoras, aumenta o disminuye este nivel en la medida que aumenta o disminuye la paridad máxima (Anon, 2001).

OBJETIVOS
Hacer una revisión de los factores que inciden en el comportamiento reproductivo de las reproductoras porcinas y por ende en la producción y economía animal

· Manejo reproductivo
El manejo de las cerdas es de gran importancia para la reproducción. Carbó, (1999) plantea que los indicadores reproductivos en cerdas que estén sometidas bajo el mismo régimen de crianza no se comportan igual, cuando exista algún aspecto de manejo que atrase la involución uterina (lactancias cortas, situaciones de estrés crónico, alojamiento inadecuado post-destete, temperaturas elevadas) o que derive en pérdidas ostensibles en el peso de la cerda durante la lactancia ( reducción de la ingesta de pienso , camadas numerosas), se traducirá en un alargamiento del intervalo destete- presentación del celo, atendiendo a este aspecto es muy importante señalar que mucho más importante que el peso perdido es la composición del mismo, siendo mucho más grave la pérdida de proteínas que de grasa corporal. 

Hasta hace unos años, los conceptos sobre el manejo reproductivo eran muy diferentes a los que se conocen y se practican en la actualidad en las granjas con niveles de excelencia en los parámetros del pie de cría. (Arias, 1997; Martínez, 1999 y Becerril, 2003).

Los avances en fisiología reproductiva y los programas de alimentación y salud animal, demuestran que el manejo de la cerda moderna requiere aceptar ideas que eran rechazadas o no eran comprendida en su total dimensión (Cintora, 2004).

INDICADORES
· Fertilidad
La Efectividad en las cubriciones es un indicador básico de la fertilidad del rebaño y se expresa como la proporción de partos en relación a las cubriciones realizadas, ya sea por monta natural o ingerminación artificial (Anon. 2001). Son muchos los factores que influyen en la efectividad como el desbalance nutricional., el estado de las reproductoras después del destete, la paridad, la prolongación de la lactancia, los problemas fisiológicos y patológicos, la época del año, la edad y peso a la primera monta (IIP 1990).
Moya, (1998) plantea que el hacer coincidir el momento de la inseminación artificial o la monta directa, con la ovulación de la cerda, constituye uno de los aspectos de mayor importancia para lograr mejor Efectividad Económica (partos vs cubrición,%) y crías nacidas totales (CNT). Esto precisa además del conocimiento de los procesos neuroendocrinológicos que determinan cada uno de los eventos biológicos que transcurren durante el proceso de fecundación del óvulo y desarrollo embrionario 

La tasa de fertilidad o efectividad en la cerda ha sido estudiada por muchos autores. John y Wahner (2002) determinaron la fertilidad en 775 cerdas fue de 83.5%. Por su parte Trujillo, (2002) en México, indicó que la tasa de parición fue de 77.3%, así como Muirhead y Alexander, (2002) en Inglaterra encontraron el 85%. 

· Prolificidad y/o Tamaño de camada.
La prolificidad es el número de lechones nacidos por cerda, incluyendo los nacidos muertos Martín et al, (1999) señalaron que una de las bases para mantener una prolificidad alta durante la vida productiva de la cerda es determinar el momento de la cubrición de las nulíparas permitiendo un desarrollo correcto del aparato genital, clave para una respuesta optima de los parámetros reproductivos y particularmente de la prolificidad al primer parto (Díaz, 1997) y Le Cozler et al, 1998).

Según Acosta, (1987); Forjan,(1991); Alonso, (1997) y Dieguez, (2002) plantearon que dado que el tamaño de la camada es el producto final de los esfuerzos y manipulaciones que intervienen en la explotación es importante considerar como pueden maximizar. 

Aumatrie, (1998) expresó que las razas blancas, Landrace, Large White y Yorkshire, tienen una ventaja modesta en tamaño de camada (Ruiz, 2001). No obstante, existe tanta variación entre líneas genéticas dentro de una raza como la hay entre razas. Además, las tentativas de mejorar el tamaño de la camada por selección genética no han sido exitosas (Segura, 1988; Fernández, 1999 y González, 2002).

También Lund et al (2002) analizaron la relación entre los efectos directos o genéticos maternales sobre el tamaño de la camada. Las camadas/cerda/año depende de los valores de los días de gestación, largo de lactancia y los días no productivos. Batista, (1998) recomienda un presupuesto de 2.3 camadas al año.

Campabadal y Navarro, (2001) expresó que otro aspecto en el manejo de la alimentación que nos permite aumentar el tamaño de la camada es la utilización del Flushing, que consiste en aumentar la ración por 10 o 15 días previos a la cubrición lo cual, según ha sido reportado por varios autores, aumenta la ovulación de la cerda y el tamaño de la camada en al menos un lechón al parto (Close, 1998 y Ronald, 1999).

Daza, (1993); Aumatrie, (1998) y López, (2002) afirmaron que las condiciones de manejo de una granja porcina de reproducción se muestran como un factor decisivo de variación en la productividad, tanto individual de cada hembra como colectiva en toda la explotación. (Gadd, 2000).

· Productividad numérica.
La productividad numérica (Pn), es un indicador de la productividad de las cerdas que expresa el número promedio de lechones destetados/cerda/año, del total de lechones nacidos y de la tasa de mortalidad desde el nacimiento al destete (Vogelzang, 1997).

Otra forma de presentar la productividad de una cerda es la productividad ponderal (Pp) que se expresa como kilogramos destetados/puerca promedio/año (Legault, 1986). O, si se considera el crecimiento posdestete de las crías por las toneladas producidas/puerca promedio/año.

Alfonso, (2005) refiere que la productividad numérica depende de:
· de la cerda: fertilidad, prolificidad y calidad lechera.
· de las crías: vigor, aptitud para el crecimiento.
· de los factores del medio: condiciones ambientales pre y postnatales.

Alfonso, (1999) y Aumatrie, (1999) comentaron que la característica económica más importante en la producción porcina es el número de lechones destetados por cerda/año. Es esencial que todas las cerdas de cría conciban lo antes posible, paran camadas numerosas y desteten un alto porcentaje de los lechones nacidos; por lo que el manejo para lograr el máximo rendimiento reproductivo implica servir correctamente, buena nutrición, que haya salud en el rebaño y el ambiente (Mota, 1998 y Trujillo, 2002).

En el caso de los rebaños genéticos a este factor se une el hecho de que una mayor prolificidad y supervivencia, implica un mayor número de candidato a la selección y por consiguiente una mayor intensidad selectiva y mayor progreso genético vendidos (Andersson, 1984).

ALGUNOS FACTORES QUE INCIDEN SOBRE LA EFICIENCIA REPRODUCTIVA DE LA CERDA
Son muchos los factores que afectan la eficiencia reproductiva de las cerdas, dentro de los más importantes se encuentran: la genética, condición corporal, alimentación, época del año, paridad (Intervalo destete estro), tiempo de lactancia y el anestro (García, (1998)

En el caso de las especies domésticas, y en particular en el ganado porcino, Chávez, (2001) comentaron que esta adaptación ha sido profundamente alterada a lo largo de los años en base a las mejoras obtenidas en las líneas genéticas, programas de alimentación, manejo y sanidad. 

· Genética
Martín et al (1999) refieren que la capacidad genética de las cerdas es un factor de influencia decisiva en la prolificidad. Es indudable que las líneas hiperprolíferas permiten aumentar el tamaño de la camada. Los cruces de razas chinas hiperprolíferas tienen a los 120 días una actividad hormonal, y un desarrollo del aparato genital superior a los de la raza europea de la misma edad, lo que le permite un inicio de la pubertad a esta edad claramente más temprana que en las otras (Brian, 2002). Tal como se mostró anteriormente la raza mas prolífica de las de origen europeo es la Yorkshire, aunque las razas mas proliferas del mundo son las chinas en particular la Meishan (Huerta, 2004). De la revisión realizada por este último autor se conoce que en las razas europeas y americanas, la variabilidad del tamaño del aparato genital a la edad esperada de la pubertad (entre 5-6 meses de vida) depende de la raza y el individuo estando fuertemente marcada por la selección a que ha sido sometida la línea en parámetros reproductivos.

· Selección y cruzamiento
El mejoramiento genético del cerdo en Cuba se basa en la integración del programa de selección y la política de cruzamiento para la utilización más efectiva de las razas. Es por ello que no puede desligarse ambas partes del programa. Además de este programa de selección, la eliminación de las puercas se realiza mediante la aplicación de un índice de reproductividad, que pondera la desviación individual de los nacimientos vivos de una puerca con la media tanda contemporánea a que pertenece la puerca. El mejoramiento de las características reproductivas nivel comercial se realiza mediante el aprovechamiento de la heterosis al cruzar las cerdas Yorkshire con verracos Landrace (Diéguez 2002).

López y Mores, (2005) plantearon que el 50% superior de los animales probados, es el que se utiliza como reproductor genético en los diferentes niveles de la estructura poblacional. En las hembras se aplica además, un índice de prolificidad para eliminar las hembras con bajo tamaño de la camada de los rebaños raciales. 

· Paridad
El conocimiento de los factores que afectan los rasgos reproductivos es de gran importancia, ya que la mejora de los mismos interviene directamente en el incremento de la productividad de la puerca. Entre estos factores debe considerarse a la paridad (orden de parto), con el fin de adecuar la estructura de un rebaño para obtener del mismo, el mejor comportamiento (Diéguez, 2000).

Según Cervantes et al, (2002) la estructura ideal de paridad es aquella que mantenga la máxima proporción de hembras en los intervalos más productivos, las cerdas primerizas proporciona menos cerdos nacidos vivos, y las cerdas viejas son más propensas a destetarse en peor estado de carne, lo que puede perjudicar la fertilidad, nacidos vivo, abortar entre otros factores. 

Pattison, (1980) llegó a la conclusión de que cuando las cochinatas se cubren con un peso inferior a los 90kg se afectan, considerablemente, las crías nacidas vivas en el primer parto, y puede ser una de las causas que motiven su posterior salida del rebaño.

· Fallos reproductivos
Cameron, (1998) y Hafez, (1998) exponen que la reproducción constituye el punto clave de la producción porcina y es un proceso sumamente complejo, donde participan una serie de factores fisiológicos, nutricionales y de manejo, que en su interacción dan como resultado final la eficiencia o ineficiencia del proceso reproductivo (Huges, 2002). Esta eficiencia se mide como la productividad numérica, es decir, la cantidad de crías destetadas por reproductora promedio al año (MINAGRI-IIP, 2001).

Factores de riesgo en caso de problemas reproductivos.
Madec, (1995); Mercado, (1998); Huerta et al, (2003) y Utrera, (2003) comentaron que existen una gran variedad de factores que pueden ocasionar problemas reproductivos en el cerdo, entre los que se encuentran:
Genéticos. (Selección de razas, características fenotipicas, etc.).
Medioambientales. (Manejo, macro y microclima).
Nutricionales. (Balance de raciones, calidad de los ingredientes, micotoxinas, entre otros.).
Infecciosos. (Bacterias, virus, hongos y parásitos).

Los fallos en la reproducción resultan de la acción de múltiples factores en los que las altas temperaturas influyen negativamente sobre la fertilidad de las cerdas, lo que conlleva a demoras en la presentación de celo, anestro post-destete, reducción del tamaño de la camada y una disminución del numero de partos (Martineau y Castillo, 1995).

Las causas de los fallos reproductivos están influidas por diferentes factores que interactúan entre si y que tienen en común factores genéticos, nutricionales, sanitarios, y de condiciones ambientales el manejo de la explotación debido a su repercusión en el resto de parámetros (De Alba, 2005).

· Días no productivos
Los días no productivos (DNP) se definen como todos los días del año en que la hembra no está gestante o en lactación, es decir todos aquellos días en que la cerda presente está generando gastos, pero no ingreso (García, 1998).

Los mismos se pueden clasificar en:
· Intervalo destete-1ra cubrición.
· Intervalo entrada a cubrición (cochinatas).
· Intervalo 1ra cubrición-eliminación (cerdas adultas).
· Intervalo 1ra cubrición-fecundación.
· Intervalo destete-eliminación. (cerdas adultas).
· Intervalo 1ra cubrición-eliminación (cochinatas).
· Intervalo entrada a eliminación (cochinatas).

García, (1998) refieren que están dividido en los intervalos pre-monta, post-monta y de retiro. El primer periodo comprende los días antes los cuales una hembra es montada, como los intervalos ingreso monta para las cochinatas y el intervalo destete-monta en el caso de las reproductoras. El segundo comprende los días transcurridos entre la monta de la hembra y la confirmación de que no este gestante (retorno a celo). El ultimo intervalo corresponde al periodo que separa un evento (entrada, destete, monta, diagnostico de no gestación) y la eliminación de la hembra de la piara (muerte o eliminación). 

· Subalimentación
Foxcroft, (1998), refiere que un déficit nutricional puede afectar los parámetros reproductivos de las reproductoras de diferentes formas: retraso de la pubertad, retraso de la salida a celo después del destete, incremento del IDC, descenso de la tasa de ovulación, reducción o aumento de la tasa de supervivencia embrionaria por un déficit nutricional previo o posterior a la ovulación, respectivamente. 

· Sobrealimentación
Una estrategia de alimentación óptima para la cerda que permita un mínimo de días no productivos, debe considerar una ganancia de peso cuidadosa y controlada de la hembra gestante, seguida por una conservación máxima de tejidos corporales durante la lactancia (Utrera, 2003).

Cantin y Pérez, (1999) plantearon que el flushing ayuda a mejorar la tasa de fecundación, la alimentación ad libitum en reproductoras y de segundo parto, desde el destete a la cubrición mejora la fertilidad de estas hembras, pero no tiene efecto en hembras de más partos, siempre y cuando no hayan perdido condición corporal durante la lactación. (García, 1998).

ALGUNAS PATOLOGÌAS QUE AFECTAN LA REPRODUCCIÒN DE LA CERDA
La patología de la cerda reproductora en el ámbito de los procesos reproductivos tiene cada día más importancia. Parece como si la presión técnica y productiva que ejerce en las modernas explotaciones porcinas situara a las reproductoras en posiciones negativas cara a la reproducción. No hay que olvidar, ha sido expuesto en su momento, que la feliz realización del proceso reproductivo es el resultado del adecuado equilibrio de un complejo conjunto de factores tanto internos como externos (Buxadè, 1996).

· Brucelosis porcina
Es una enfermedad que existe en la mayoría de los países donde existen cerdos, ya sean domésticos o salvajes. La brucella suis es la única especie reconocida como fallo reproductivo en porcino (Macmillan, 1999).

Anon, (1998) explica que las principales manifestaciones de la enfermedad son aborto y mortalidad embrionaria en cualquier estadio de la gestación y la primera indicación de infección es un gran porcentaje de cerdas que muestran repetición en celo 30-45 días después de la cubrición. 

· Leptospirosis
Las consecuencias clínicas de la infección con leptospiras patógenas son además de abortos y mortinatalidad, la infertilidad y disminución del tamaño de la camada.
Refiere Anon, (1998) que es necesario tener en cuenta que las leptospiras aparecen en la actualidad como un factor de riesgo y el desarrollo de su poder patógeno puede ser resultado de una asociación con otros agentes o el resultado de un desequilibrio fisiológico global.

· Síndrome respiratorio reproductivo porcino (SRRP) o Síndrome respiratorio de infertilidad porcina (SRIP).

Esta enfermedad que inicialmente se llamó enfermedad misteriosa y aborto azul, ha pasado a ser denominada de varias formas:
· SDRP: Síndrome Digenèsico y Respiratorio Porcino (Albina, 2000).
· PRRS: Porcine Reproductive and Respiratory Syndrome (Regula et al, 2000).
· SIRS: Swine Infertility and Respiratory Syndrome.
· PEARS: Porcine Epidemic Abortion and Respiratory Syndrome. 

En lo que atañe al área reproductiva, los síntomas que se presentan son citado por Albina, (2000), como son retorno a celo, mortinatos, momificados, abortos y partos prematuros y disminución de la prolificidad.

Sebastiansky et al (1994) plantearon que la tasa de sobrevivencia fue muy baja para los lechones que nacieron vivos. También, fue reportada la neumonía, afectando a cerdos de todas las edades en esos rebaños. Muchas de las cerdas que se recuperaron experimentaron períodos de infertilidad (Dee, 2001; Stephano, 2000 y Anon, 2003).

Vidal et al, (2003) que recientemente se ha asociado el SRRP con los cerdos que progresan mal en el destete y con la disminución en las tasas de pariciones. Además, las tasas de concepción y la cantidad de animales servidos ha disminuido (Gillespie y Carroll, 2003 y Batista, 2004). 

· Cólera Porcino
Los partos mioclónicos se han informados en varias razas con el nacimiento de cerdos afectados con incoordinación nerviosa descrita como “enfermedad de los temblores”, siendo más rara en cerdos mestizos. La entidad se presenta poco después del parto, siendo de gran variación la gravedad de la misma ya que muchos cerditos sobreviven a medida que envejecen. (Anon, 203).

· Enfermedades de la vulva, vagina y cervix
Kunavongkrit, (1999) expone que frecuentemente estas lesiones después del parto suelen complicarse y producir procesos infecciosos que pueden comprometer el útero y se puede traducir en descargas del flujo continuo o de forma temporal, las características de este flujo puede variar en cuanto a su densidad y consistencia, llegando hasta la forma purulenta (Gertenbach, 2002).

Mendoza y Martínez, (1995); Wentz y Bortolozzo, (1998) plantearon que las descargas vaginales es la prueba de una infección que puede hallarse a nivel de la vejiga, del útero (endometritis y metritis), de cuello uterino (cervicitis) o incluso de la vagina (vaginitis). Las lesiones de la vagina y del cérvix también pueden tener su origen en el coito, especialmente en las hembras jóvenes (observaciones propias) y que son cubiertas con machos de gran talla (Martineau, 1999, Cisneros y Moles, 1999).

FACTORES AMBIENTALES
Diferentes autores han comprobado que en la época del año en especial las altas temperatura pueden influir negativamente en el comportamiento reproductivo de las cerdas (Lourdes, 1982, Arias y del Toro, 1997, Anon, 1999).

El cerdo (esencialmente las crías) es uno de los animales domésticos más sensibles a los cambios climático, producto de sus características fisiológicas y de su sistema termorregulador. Muñoz et al, (2003) comentaron que cuando el régimen hidrotermico del aire es desfavorable, algo común en nuestro clima, lo cual provoca estrés térmico, repercute, perjudicialmente, sobre el aumento de peso y el poder de conversión y disminuye el crecimiento y el apetito con la consiguiente pérdida de animales.

En el Boletín de Metereologìa y Climatología del Observatorio Nacional, (1975), Cuba se cataloga básicamente como un país tropical, caracterizado por una temperatura media anual de 25.5 oC, alcanzando su máxima más alta una media de 32.5 oC y su mínima más baja 17.7 oC.

Efecto de estación año en Cuba en cochinatas.

Fuente. Arostegui y Brito, (1986).

· Ambiente térmico
Segura, (1988) y Kombek, (2003) expresaron que durante la época de calor en muchas granjas porcinos del mundo se observa reducción de los resultados en los parámetros reproductivos tales como, menores tasas de parición, alargamiento del periodo de días de retorno en celo post-destete, retraso en los días de llegada a la pubertad en las cerdas de reemplazo, aumento de la incidencia de abortos, alteraciones que en muchos casos significan un aumento de la eliminación de cerdas reproductoras. .

Barceló, (2000) expresa que las temperaturas elevadas de verano provocan:
- Aumento de las repeticiones irregulares.
- Reducen la tasa de parto.
- Aumentan abortos y falladas.
- Afectan principalmente a hembras que están en el período de implantación.
- En hembras con gestación avanzada provocan menos lechones nacidos vivos (LNV) y mayor mortalidad predestete en lechones.
- Afectan principalmente a hembras primer parto o de poco partos.
- Aumentan la mortalidad en hembras. Aumentan el porcentaje de hembras con anestro. 
- Alarga el intervalo destete-celo.

· Foto período.

La influencia de la luz y sobre todo el foto período sobre la actividad sexual ha sido claramente establecida por ciertas especies domésticas. Para la especie porcina, los resultados son pocos numerosos, así como contradictorios (Dividich, 1998).

Este mismo autor afirma que el alargamiento del número de horas luz durante el solsticio de verano en el hemisferio norte asociándose con:
- Reducción de la fertilidad en hembras cubiertas durante el verano.
- Alargamiento de la edad de inicio de pubertad. 
- Alargamiento del intervalo destete-primera cubrición. 

· Época del año
Barceló, (2000) expresa que la afectación mayor es la menor sincronización de celos en los meses de julio, agosto, septiembre, octubre y largos periodos de anestro con falta de cuerpos lúteos en cerdas destetadas.

Arias y del Toro (1992) plantearon que desde hace algunos años, Cuba viene realizando trabajos encaminados a mejorar la genética y reproducción con vista a lograr un mejor comportamiento reproductivo en el rebaño básico porcino. A pesar de los esfuerzos continua existiendo baja fertilidad y problemas con la presentación de celo fundamentalmente en la época mas calurosa que se corresponde con los meses de junio, julio, agosto y septiembre, de acuerdo a lo informado por numerosos autores, entre ellos: Dora, (1996), Lozano, (1996) y Bienvenido, (2003). 

La temperatura y la proporción de horas de luz (fotoperíodo) son los dos factores climáticos preponderantes en la determinación de los ciclos sexuales anuales aunque en Cuba el efecto de la temperatura es la más importante (Arias y Pérez, 1984).

POLÌTICA DE REEMPLAZO Y DESECHO DE REPRODUCTORAS
· Reemplazo
El mejoramiento genético del cerdo en Cuba se basa en la integración del programa de selección y la política de cruzamiento para la utilización más efectiva de las razas. Es por ello que no puede desligarse ambas partes del programa. (Dieguez, 2000).

Además de este programa de selección, la eliminación de las puercas se realiza mediante la aplicación de un índice de reproductividad, que pondera la desviación individual de los nacimientos vivos de una puerca con la media tanda contemporánea a que pertenece la puerca (Close, 2001).

Martín, (2002) y Levis, (2005) comentan que las lechonas de reposición son un futuro en cualquier rebaño de madres. Estos animales son críticos para mantener un nivel adecuado de lechones destetados por grupos de puercas paridas. Es necesario una cuidadosa consideración sobre una forma con que las lechonas de reposición serán desenvueltas, aisladas, aclimatadas, el método de cubrición y de gestación durante su primera preñez. 

De aquí la importancia de preparar y elegir bien una cerda joven para optimizar resultados en el primer parto. Para ello es necesario poner atención en la selección de la hembra, procurarle las condiciones sanitarias, instalaciones, nutrición y manejo necesarios para el desarrollo correcto de la misma. Para iniciar adecuadamente el ciclo productivo es importante preparar a la hembra durante la cuarentena. Se asegura además que el tamaño del útero aumente progresivamente con la edad de la cerda y los ciclos sexuales (Martín, 1997).

· Sistema de reposición
Sea cual sea la razón para desechar animales, es de vital importancia que los problemas se detecten con prontitud y que dicha eliminación se lleve a cabo sin demora. English, (1999) plantea que aun cuando los problemas de reproducción han sido una de las principales causas de desecho de cerdas , esto no necesariamente da por resultado pérdida apreciable, siempre y cuando se descubran con rapidez problema como el anestro y se deseche rápidamente la cerda. 

Es un índice de constante deterioro en explotaciones industriales. Es frecuente encontrar tasas superiores al 40%, incluso en explotaciones bien llevadas. Las cerdas más productivas muestran mayor debilidad y mayores tasas de renuevo. Pérdidas excesivas de peso en lactación, estado inmunitario deficiente y problemas de aplomos son las causas que mas inciden sobre el problema (Mateos y García, 1995).

A causa de los porcentajes de reposición que se ven en las granjas de producción, la habilidad de ver cochinatas que serán cerdas de producciones será aspecto clave para el manejo de cochinatas; el fallo a la hora de encontrar cerdas de producción se identifica como el factor más importante que afecta al parámetro cerdos/destetados/año (Foxcroft y Aherne, 2000). 

Hoste, (2002) plantea que antes de la selección cada cochinata ha recibido un Estimated Breeding Values (EBV) o Valores Estimados de Reproducción, basado en la información del pedigrí (eso es, tamaños de las camadas de sus familiares paternos y maternas). Sin embargo, en este punto, ninguno de los animales tuvo un registro fenotìpico propio, solo una diferencia predicha. 

A su vez Jiménez, (1995) refiere que la adecuada selección de las cerdas de reemplazos es esencial si se espera que la piara posea optimo potencial genético y no cause un deterioro del comportamiento general de la piara que afecte no solo los aspectos productivos sino también los reproductivos y de salud. 

El reemplazo se recibe mensualmente en la unidad y área de reproducción en cantidades necesarias como para reemplazar entre el 33-40% de las reproductoras existentes hará mas del 7% de las cochinatas recibidas. (Minagri-IIP, 2001). 

Según PIC, (2002) el reemplazo del pie de cría es muy importante para mantener el inventario de cerdas en las granjas constante así como tener una curva normal de distribución de acuerdo al número de partos, el reemplazo del pie de cría debe ser de un 35-45%. 

Christensen, (2000) y Foxcroft y Aherne, (2002) plantearon que un manejo inadecuado de las cochinatas contribuye al 30 % o más de días no productivos en la mayoría de las explotaciones, aunque este hecho a menudo se desconoce o se ignora por parte de los granjeros. El intervalo entre la entrada de la cerda a la granja y el momento de su cubrición se utiliza como una medida de la eficiencia del manejo de las cochinatas. Además, debido a los elevados niveles de reemplazo que actualmente tienen las granjas modernas, los fallos en cumplir los períodos de tiempo más adecuados en el manejo de las cerdas cochinatas dan lugar a una importante reducción en el número de lechones destetados por cerda y año. (Camprodon, 1999).

La edad, peso y nivel del tocino dorsal a la cubrición de las cochinatas se considera fundamentalmente para la introducción en la explotación. Según Martín, (1998) hay resultados diversos según los autores en cuantos a la edad y pesos de las primeriza y en particularmente si la cubrición debe realizarse en el segundo celo o en el tercero. Este planteamiento depende del crecimiento del animal y particularmente de la genética en cuanto su inicio de la pubertad. 

Las cochinatas para la reproducción deben ser animales con índice de selección positivo para el caso del reemplazo de granjas genéticas puras. Deben pesar no menos de 115kg a la primera cubrición y no puede tener menos de 210 días de edad. (Minagri, 2001).

El porcentaje de reemplazos que muestran ciclos estrales normales hacia los nueve meses de edad más bajo en cerdas que alcanzan la edad reproductiva durante las otras estaciones. Este efecto se observa tanto en estabuladas como no estabuladas. Anchorena, (2001) plantea que la estabulación reducirá el número de cerdas que muestran estro de los 7 a 9 meses de edad, en un 10 a 15%, cuando se les compara con cerdas alojadas sin confinamiento. 

En un estudio realizado sobre la densidad y el espacio que se proporciona a las cerdas de reemplazo tiene efecto en la eficiencia reproductiva como lo indicaron Bortolozzo et al (2001) cuando alojó a las cerdas con 1.22 y 2.4 m2 por animal, hubo mejor tasa de fertilidad 7.5% y más embriones viables en las cerdas alojadas en mayor espacio.

Los mejores resultados reproductivos se tienen cuando las cerdas paren a un año de edad, el servicio corresponde a 250 días de edad, (Szostak, 2001) sin embargo la compañía genética PIC, recomienda el primer servicio a partir de los 210 días de edad.

El crecimiento corporal de cochinatas es ahora mucho más rápido que su maduración sexual. Por ello Foxcroft, (1999) encontraron cerdas jóvenes que alcanzan su actividad sexual a un peso muy elevado. Esto tiene gran importancia en el mantenimiento económico de una explotación reproductora. 

Si los programas de manejo de las cochinatas, nos permiten conocer cuales son esas cerdas, tenemos la opción de seleccionar las hembras en base al momento que es éstas alcanzan el primer celo. Foxcroft, (1999) refieren que con un programa agresivo y bien desarrollado, podremos conocer los animales que van a alcanzar la pubertad mas tarde y así podremos eliminarlas antes de que alcancen el peso del mercado, evitando así tener que mantenerlas durante un excesivo numero de días improductivos. 

Todas las explotación porcina necesitan periódicamente de la existencia de animales de reemplazo para responder las hembras que mueren o terminar su vida reproductiva , así como para los pequeños de mejoramiento genético, las existencia de estos animales representa una problemática particular para la granja que lo recibe , tanto desde el punto de vista sanitario , como de manejo , esto animales son el futuro de la granja y requieren un manejo especial (Aherne y Foxcroft, 2000, Anón 2001 y Shurson, 2003).

La entrada de animales a la granja siempre es un riesgo potencial para la entrada de enfermedades nuevas , pues a los animales que entran con frecuencia y vienen de granja con un estado sanitario diferente , y también pueden ser portadora asintomático de enfermedades , tener alguna enfermedades en periodo de incubación o infectarse durante el trayecto entre una granja y otra (Batista, 2004).

En su primera paridad, la cerda tiene menor capacidad para satisfacer las desmandas metabólicas de las lactancias, siendo un problema bastantes frecuentes la reducción de la fertilidad en esta cerda debido ala perdida de condiciones corporal durante la lactancias. Foxcroft y Aherne (2002) expresaron que en los análisis de los datos reproductivos en una explotación suelen concentrarse en los efectos del manejo sobre el desarrollo de la hembra en el primer y segundo parto.

· Desecho de reproductoras
El desecho de las cerdas oscila entre el 35 al 45% anual y se estima una producción de 5 partos, considerando que los mejores partos son entre el tercero y el séptimo parto. De lo anterior Ducrocq, (1999) considera que el mayor porcentaje de desechos ocurre en los dos primeros partos, lo cual económicamente en una granja es muy costoso. 

Dentro del parámetro cerdas desechadas, solo podemos programar las voluntarias introduciendo con tiempo en ciclo las cochinatas correspondientes. El desecho involuntario es imprevisible, y es aquí donde se ubican las cerdas muertas que nos alteran la distribución de partos semanales y por tanto la gestión global de la granja (Palomo, 2003).

Los rebaños porcinos necesitan mantenerse con un número aproximado de hembras en producción. Para eso existen necesidades de reposición de hembras eliminadas sea por problemas de productividad y/o por edad. La producción en escala o descarte de hembras en granjas comerciales puede variar de 35-45% (Lopes y Mores, 2005).

Internacionalmente se considera que anualmente debe reemplazarse entre el 20-30% de las puercas. Este reemplazo se realiza con las vacías o con aquellas que hayan tenido algún accidente que le imposibilite continuar su labor como reproductora. Alonso, (1997) plantea que este nivel de eliminación implica que cada cerda como máximo tendrá de 6-8 partos. 

Al analizar la información en granjas mejicanas se tiene que las cerdas aumentaban durante la gestación más de 30 kg. y que el espesor de la grasa dorsal no disminuía debajo de 20 mm. El porcentaje de desechos de cerdas se centraba en cerdas de primer parto que no obtenían lo esperado al siguiente parto. Siendo esta la principal causa de desecho (Trujillo, 2002).

López, (2002) planteó que la pobre o deficiente productividad se ha relacionado con la vida productiva o longevidad de la cerda dentro de la explotación, ya que al ser desechadas, la cerda, hasta disminuye el promedio de edad de la cerda en la granja y eleva con ello los costos de producción. Para lo cual se considera el porcentaje de cerdas que debe tener una granja estará entre el tercer y sexto parto y deberá estar alrededor del 60% y el 30% para hembras entre el primer y segundo parto, el resto para hembras de 6 o más partos.

Algunas de las causas que pueden producir el desecho de las cerdas pueden ser heredas como los problemas de las patas, el espesor de la grasa dorsal, entre otros. 

Para lo cual Trujillo, (2002) analizó cerdas de la raza Large White y Landrace durante 17 años, encontraron el índice de heredabilidad para la longevidad hasta el tercer parto fue de 0.10 en las dos líneas genéticas. Encontraron existe correlación entre el estado de las piernas y la longevidad, al tener mejores piernas se incrementa la longevidad, por lo cual sugieren que es posible implementar un programa de selección basándose en la condición de las piernas si se quiere mejorar la longevidad.

La mayoría de los Porcicultores aceptan fácilmente eliminar cochinatas con algunas patologías muy evidente, mas no es fácil convencerlos a eliminar puercas aparentemente normales, mas que presenten un cierto atraso de manifestación de pubertades , o que produzcan camadas pequeñas, que tengan número insuficiente de tetas o que no produzcan leche suficiente (De Alba, 2005). Un buen registro refiere que es especialmente valioso en la gestión de eliminaciones y reposiciones planeadas. La programación de cochinatas requiere algo más que el conocimiento de su servicio deseado. Esto implica un cuidado especial del numero adecuado de cerdas para ser destetadas y una planificación preliminar de la eliminación de cerdas viejas o improductivas. 

La evaluación de reproductoras se basa en la comparación contemporánea de todas las puercas que paren en un mes, sobre la base del criterio del tamaño de la camada nacida viva previamente ajustado por la influencia del orden del parto.

Permite que constantemente se valore el comportamiento reproductivo de las cerdas del rebaño, lo que posibilita la eliminación de las improductivas en el momento del destete. La tasa de eliminación mensual estará de acuerdo con la cantidad de puercas que paren en el mes y con la tasa de reemplazo de reproductoras del rebaño (Minag-IIP, 2001).

En Cuba según las normas de crianza porcinas (DIGEP, 2002) el desecho de las reproductoras es de 35% y dentro de los principales criterios para las causas de desechos se relacionan a continuación:
- Cuando tenga afectada su integridad física.
- Cuando el comportamiento reproductivo de la hembra se encuentra por debajo de la media del rebaño de la unidad.
- Por enfermedades.
- Por factores del mal manejo, alojamiento y nutrición.
- Cuando existe fallas de celos y en las cubriciones.
- Cuando existe accidentes.
- Cuando haya abortado en dos ocasiones consecutivas, no atribuibles a causas infecciosas.
- El número de crías al nacer de sus dos últimos partos esté una cría por debajo del promedio de la unidad durante el ultimo año.
- Se encuentre en la categoría de vacía mas de días sin presentar celo.
- Incurran en canibalismo.
- En forma continua o en sus dos últimos partos hayan padecido del síndrome MMA u otra patología.
- Por presentar traumas físicos y no respondan o no sea aconsejable someterlas a tratamiento.

El mismo describe que el control de las reproductoras desechadas debe llevarse desglosando sus causas, con el fin de poder hacer análisis periódicos y eliminar las causas no deseadas.

Se puede examinar el rendimiento de la explotación mediante el perfil de números de ciclos, y determinar la edad optima para eliminar las cerdas (Watson, 1989). Debe llevarse un control de las reproductoras desechadas desglosando sus causas a fin de poder hacer análisis periódicos y eliminar las causas no deseadas. 

Para el control de las reproductoras desechadas deben conocerse sus causas, con el fin de analizarlas y eliminar las no deseadas. Un estudio de infertilidad no infecciosa en cerdos descubrió que casi la mitad de la esterilidad en cerdas adultas y jóvenes se debe a quistes ováricos. La infertilidad restante en este examen se debe principalmente a los defectos anatómicos del tracto genital tubular de la hembra. Desafortunadamente, se puede hacer poco para corregir cualquiera de estas condiciones. Por consiguiente, un diagnóstico temprano es importante de manera que las hembras afectadas puedan eliminarse del hato reproductor (PIC, 2002).

Para mejorar la nutrición y el manejo, se deberían planear unas proposiciones de eliminaciones mayores, y se producirían menos eliminaciones por necesidad urgente (problemas sanitarios y fallos reproductivos). El número de partos en el cual se debe eliminar una cerda dependerá de la evolución del perfil de partos, la disponibilidad y coste de cochinatas de reemplazos y el valor en el mercado de las cerdas eliminadas. La identificación de las cerdas viejas y de las poco productivas en el patrón de partos facilita la programación del número correcto de cochinatas para reemplazarlas. (Alonso, 1997).

Dager y Aumatrie (1979) realizaron un análisis de las causas de desecho de reproductoras, donde se observa una alta incidencia de los fallos en la concepción de una o varias cubriciones (31.0%) y la disminución de la productividad debido a la edad (27.2%), siendo de forma general los problemas reproductivos los que están afectando.

Trabajo realizado por Szilvassy, (1979), referente a los desechos de puercas por paridad en los años 1976, 1977, donde la mayor incidencia se observan en las tres primeras paridades de la vida reproductiva, significando la problemática de la selección de los animales de reemplazo.

Sykumarannair, (2003) realizó varias encuestas a diferentes productores sobre las posibles causas de desechos de las hembras explotadas por ellos durante si vida reproductiva, donde las causas sin relación con la reproducción se comportó al 43.0%, siendo la edad la de mayor incidencia; y referente a la reproducción el (13.0%), significándose las puercas no gestadas sin retorno de celo antes del desecho (9.6%) y puercas no gestadas con presentación de celo antes del desecho (7.4%).

Stone, (1981) analizó las causas de desecho en puercas y cochinatas, donde en el caso de las puercas la edad (33.36%) y los problemas podales (11.3%) fueron las de mayor incidencia, mientras que en las cochinatas fueron los fallos en el ciclo reproductivo (31.34%) y los problemas podales (12.67%), además pudo apreciar que el mayor porcentaje de salida de puercas dentro de los grupos se producen por repetición de celo en las primeras semanas poscubriciòn y en orden de importancia de las cerdas que permanecieron vacías dentro de los grupos de gestadas durante la mayor parte de esta etapa (de 14 a 16 semanas de haber sido cubiertas), por lo que disminuyó la productividad de nuestras reproductoras por este concepto.

En la tabla 1 se reflejan las principales causas de desecho en cochinata cerdas informadas por este autor.

Tabla 1: Causas de desechos en puercas y cochinatas.

Fuente. Stone, (1981). 

Pujals, (1985) en su tesis refiere las principales causas de desecho de cerdas, donde existe una mayor incidencia en las bajas crías por parto, el Anestro, el síndrome MMA, las repeticiones de celo, los problemas podales por el deterioro de los pisos, las enfermedades debido a un foco de Leptospirosis en el centro, así como el mal estado físico de las cerdas producto a manejo de la alimentación durante la lactancia. Estos datos se reflejan en la tabla 2.

Tabla 2: Análisis de las causas de desechos de cerdas en un Centro Integral Porcino.

Fuente. Pujals, (1985).

Este autor analizó durante dos años el comportamiento del desecho de cerdas según su paridad, y observó un alto desecho en las primeras paridades (0-3 partos), debido a un pobre trabajo en la selección de los animales de reemplazo.

También refiere la importancia económica desarrollada en el Centro Integral Porcino producto al comportamiento reproductivo de las puercas, donde se observa un alto por ciento de desecho de cochinatas y reproductoras.

A su vez en su trabajo realizado cita las principales causas de desecho de reproductoras por diferentes autores en años diferentes, donde los mismos coinciden que las causas de desechos de mayor incidencia son los problemas en el comportamiento reproductivo, los fallos de la reproducción, la edad y los problemas locomotores.

Un segundo trabajo posterior realizado por Calderón, (1988) encontró que las causas de desecho de mayor incidencia fueron los problemas podales (19.9%), el mal estado físico (17.2%) y las bajas crías por parto (14.4%), tal como se refleja en la tabla 3.

Tabla 3: Análisis de las causas de desechos en un Centro Integral Porcino.

Fuente. Calderón, (1988).

Al estudiar las causas de desecho con relación a la paridad encontró que el 12.6% correspondió al desecho de cochinatas, las cuales, se cubrieron y fueron eliminadas a los 58 días como promedio por repetición de celo, mal estado físico, problemas podales y anestro. En la tabla 4 se muestran todos los datos analizados por este autor.

Tabla 4: Análisis de las causas de desecho de las reproductoras, de acuerdo con la paridad en un Centro Integral Porcino.

Fuente: Calderón, (1988).

Más del 50% de las reproductoras son desechadas antes del tercer parto, lo que indica que la vida útil de las cerdas es baja, factor que debe ser objeto de análisis de estudios posteriores por su influencia en la productividad del rebaño debido a la cantidad de días que las cerdas están improductivas en el mismo. Esto unido a una correcta evaluación para la eliminación de las cerdas constituyen aspectos de importancia para lograr mejores resultados (Calderón, 1988). Con pocas excepciones, los informes y estudios de parámetros de eliminación de cerdas revelan que el fracaso reproductivo es la razón principal de eliminación o selección de cerdas. El fracaso reproductivo explica el 30-45% de todas las cerdas eliminadas de piaras comerciales.

Ortiz, (2001) encontró que el número de partos promedio al que se eliminan las cerdas es al 3.5 partos sugiriéndose fundamentalmente que las cerdas socialmente subordinadas tienen problemas en ciclar cuando están en grupos. Las razones del fracaso reproductivo incluye la no concepción (cruzamientos repetidos), no volver al estro después del destete (cerdas repetidas), (cerdas anestras), aborto, tamaño de camada pequeña y bajo peso de camada. 

La eliminación forzada es la baja en el inventario de cerdas de pie de cría antes de que lleguen al número de partos en que deberían ser eliminadas. Esta eliminación es también conocida como desecho prematuro (Aguila, 1999). La pérdida de cerdas, ya sea por muerte o por eliminación forzada debida a una insuficiencia reproductiva o problemas físicos, es difícil de estimar, sin embargo sucede con bastante frecuencia. 

Según English, (1999) la muerte fue la causa de 12% de las pérdidas de cerdas y solo cerca de 8% fueron desechadas en forma selectiva debido a la vejez. El resto fueron eliminadas por enfermedad, otros defectos o productividad deficiente, antes que alcanzaran la edad en que los productores normalmente las eliminan. Puede verse que las principales causas de descarte fueron los problemas de reproducción y los trastornos de locomotores (cojera y parálisis), los que por separados constituyeron cerca de un tercio de la pérdida, de manera que los trabajos para reducir la tasa de pérdida en cerdas se deben concentrar principalmente en estos problemas (Marcattineto y Oliveira, 1996).

El porcentaje de descarte tanto de cerdas, será mucho más elevado en piaras en las cuales se sigue un sistema de reemplazo generacional rápido, unido a un esquema de mejoramiento genético riguroso, a fin de aumentar la rapidez del mejoramiento genético dentro de la piara. Las tasas de desecho también aumenta durante épocas de baja utilidad, y cuando el valor de la cerda desechada es elevado, comparado con el costo de la primeriza de reemplazo (Jiménez, 1995).

La mayoría de las eliminaciones en las cerdas son debido a la edad y problemas físicos o de concepción, más bien que a problemas de producción. 

CAUSAS DE DESECHO DE REPRODUCTORAS
En un estudio realizado por Mabry, (2002) dentro de las principales causas de desecho de cerdas se tiene: Problemas reproductivos 49.1%, problemas físicos 14.1%, edad 8.6 %, problemas agalactia 6.2%, pobre o deficiente producción 1.1%, por otra parte en este estudio establece que la edad de desecho en los últimos 10 años en granjas en Iowa, USA de 3.4 a 3.6 partos y que en 2000 y 2001 fue a los 4.0 partos declinando en el 2002 a 3.4 partos.

Algunas de las causas que pueden producir el desecho de las cerdas pueden ser heredas como los problemas de las patas, el espesor de la grasa dorsal, entre otros (López, 2000). 

· Baja Productividad.
La productividad de la cerda es un componente clave en la producción porcina rentable, y la optimización de la productividad sigue siendo un reto importante para muchos productores. La cerda moderna tiene el potencial de producir entre 60 y 70 lechones, en 6 ó 7 partos, a lo largo de su vida productiva. Pero, son pocos los que lo logran y la norma no pasa de 35 a 40 lechones. Filko, (1996) señala como errores y descuidos críticos en la fertilidad de la cerda las siguientes: alimentación deficiente e irregular, trato brutal e injerencias en los grupos jerárquicos de los animales, excesivo números de animales en los grupos, mezclas de varios grupos (luchas y agresiones), negligencia en la detección del celo, inseminaciones en momentos inapropiados del celo y cubrición defectuosa.

Aumaitre, (1999) en un análisis sobre el sistema de manejo de alta productividad para cerdas en Europa, plantea que los datos más recientes basados tanto en observaciones microscópicas en muestras tomadas en el matadero como en los registros estadísticos de las explotaciones porcinas muestran que solo el 40% de las nulíparas y cerdas adultas, son eliminadas por fallos reproductivos o por camadas pequeñas y más del 50% de ellas no muestran anormalidad detectable alguna, dando esto lugar a una pérdida muy importante del potencial reproductivo de las explotaciones porcinas.

Anon, (2001) definen la baja productividad de la cerda en lactación como las que presentan altas mortalidades en lactación, bajo peso al nacer o al destete y problema de leche (mastitis, fallo lactacional, pobre instinto maternal).

Foxcroft, y Aherne, (2002) señalaron que los factores que afectan la fertilidad son los procesos metabólicos, período lactacional, gestación, anestro lactacional, inadecuada ingesta de alimentos durante la lactación, así como la pérdida de condición corporal, la edad, estado cárnico, la climatología, status sanitario, calidad seminal y alimentación.

· Aborto.
El Manual de Salud del Cerdo, (1989) describe que el aborto es la expresión más dramática de pérdida de producción. Cuando en un rebaño determinado aumenta su incidencia, se suele sospechar que existe un agente infeccioso. El aumento de abortos puede seguir a la adición de animales de reemplazo o a la mezcla de grupos de animales que anteriormente estuvieron separados. Aproximadamente el 38% de los abortos diagnosticados se atribuyen a causas infecciosas.

Anon, (1998) refiere que generalmente se acepta un aborto por cada 100 cubriciones (1%), en ciertos estados clínicos el número de abortos aumenta de una manera dramática (aborto epizoótico). Un cierto número de abortos pasan también por inadvertido porque se producen justo después de la fase de implantación ( alrededor del 14 días ), por lo tanto lo retorno al celo a partir de 25 días deben también formar parte de los abortos. Se hablará pues de aborto entre 14-110 días de gestación y aborto tardío entre 90 -110 días de gestación. Después de 110 días de gestación se preferirá el término parto prematuro.

Del tercio de los abortos no son de origen infeccioso. Una parte importante se produce por el síndrome de aborto de otoño, que se da sobre todo en la cochinatas y reproductoras, pero no exclusivamente. En este tipo de aborto las cerdas comen normalmente y están clínicamente normal, al igual que los fetos abortados parecen normales (Aumatrie, 1999). 

Palomo, (2000) señala que en cualquier enfermedad grave de la cerda preñada puede resultar en muerte de los fetos, debido a la interrupción de la normalidad del ambiente uterino. Pueden perderse uno, varios o todos los fetos de la camada. Si la infección ocurre a menos de los 35 días de gestación, los fetos pueden ser reabsorbidos. Si ocurre entre los días 35 y 70 días de gestación, los fetos se momifican. Si es después del día 70, puede ser que los lechones nazcan débiles o muertos. En este artículo se discuten varias causas infecciosas de infertilidad y aborto en las cerdas, así como algunas medidas preventivas las que se relacionan a continuación.

· Abortos y Momificados 

Fuente: Palomo, (2000).

· Metritis-mastitis-agalactea (MMA).
El síndrome Metritis - Mastitis – Agalactea es un trastorno pos parto asociado con una producción intensiva en la cerda. La endometritis, o inflamación de la membrana uterina es menos severa, pero posiblemente más importante económicamente (De Winter, 1995 y Mota, 2003). 

Biksi, (2002) expresó que la endometritis ejerce un efecto negativo sobre el rendimiento reproductivo. La endometritis subaguda/crónica aumenta el número de servicios por concepción, prolonga el intervalo hasta el primer celo y, por ende, el intervalo entre partos, lo que provoca bajos rendimientos en la natalidad y producción Láctea (During y Friton, 2005).

Por otra parte Sebastianky, (1996) y Alonso, (1997) plantearon que la Agalactea, fallo en la lactación o Mastitis- Metritis- Agalactea, es un síndrome de emergencia en cerdas y cochinatas que comprometen la vida de los cerditos lactante porque causa desnutrición asociado con una malnutrición (Da Silva, 1988, Moya, 1998).

· Problemas podales.
Según estimación de diferentes investigadores, English, (1999) corrobora que los trastornos de la patas y las piernas son causa de una tercera parte de los descartes selectivos en la piara reproductora. Las causas son diversas , como artritis infecciosas, accidentes y otras enfermedades especificas , pero tal vez una de las causas mas comunes en las granjas de nuestro días sea el alojamientos de la cerda en piso de listones fabricado en forma inadecuada, o que están notablemente deteriorado . Los bordes ásperos, roto, desportillados, con resquicios, son una de las principales causas de cojera , así como debilidad de la pata y el lomo. 

La principal causa de estas cojeras, radica en el tipo de suelo de las modernas instalaciones porcinas intensivas, en donde además, las cerdas no tienen acceso a parques; es en este punto donde la biotina puede ejercer un papel protagonista minimizando estos problemas locomotores, aunque insistimos en que la principal causa radica en el manejo de los animales. En primerizas los tendones músculos articulaciones y huesos de las hembras jóvenes en maduración, necesitan ejercitarse en piso sólidos para que desarrolle de forma apropiada. El concreto dispuesto en forma incorrecta, con agregado cortante expuesto y demasiado liso también dará lugar a diversas lesiones (Anon, 1989).

Tri-State, (1998) plantea que los problemas de las pesuñas y patas en las cerdas están muy asociadas a cantidades no adecuadas de minerales, particularmente de calcio y fósforo, aunque existen otros minerales y vitaminas que son esenciales para el desarrollo esquelético y la formación de las pesuñas.

· Repetición de celo.
Con el fin de maximizar la función reproductiva, es importante minimizar el intervalo del destete al primer servicio en la cerda (Grigoriadis et al, 2001). Bajo una función óptima, el estro deberá presentarse 4 a 10 días después del destete en 85 a 90% de las cerdas. El retorno al estro puede estar influenciado por estación, partos de la cerda, estado nutricional, exposición a verraco, tamaño de la camada al destete, duración de la lactancia y condiciones tensionales después del destete.
- Precoz = 48 horas.
- Regulares = ( 18-24 y 39-45 días).
- Irregulares = (25-38 días).
- Retardado = (> 38 días).

· Repeticiones cíclicas. 

Fuente: Palomo, (2000) y Cisneros, (2000).

· Anestro.
Por sus características improductivas el período de vacía es el que aumenta el costo de producción de las explotaciones. Por lo tanto todos los factores que intervienen en el manejo deben estar encaminados a disminuir este periodo lo más posible, eliminando todo aquello que tienda a alargarlo (Farah, 1982).
Según Falceto, (2004) el anestro es un período que suele presentarse cuando han existido diversos factores que lo propician, siendo esta una de las causas de desechos.

El mismo refiere que la ausencia de celo se va a presentar en los siguientes casos:
- Cerdas menores de 7 meses.
- Cerdas gestadas.
- Cerdas en lactación, sin destete parcial superior al 25% de la camada.
- Cerdas hasta un máximo de 10 días posdestete.

Anestro patológico. Se considera cuando se presenta en: 
- Cerdas mayores de 8 meses de vida.
- Cerdas destetadas a partir del 10mo día posdestete.
- Cerdas inseminadas, que no quedan gestantes y no salen en celo.

Palomo, (2000) expresa que después del parto, se presenta un periodo de Anestro cuando los ovarios están en reposo. Esta inactividad dura en general a lo largo de la lactancia. Poco después del destete, que ocurre de dos a 5 semanas después del parto, bajo condiciones de manejo actuales, hay un rápido crecimiento de folículos ováricos, seguido por estro y ovulación en un lapso de 3 a 7 días. Es deseable dar monta a la cerda en este momento puesto que la involución uterina está completa hacia los 21 días posparto y la fertilidad de la cerda es buena. El destete se utiliza frecuentemente como un medio de lograr la sincronía del estro en un grupo de cerdas (Cole, 1972).

Las cerdas deberían salir en celo dentro de los siete días después del destete, 
un día perdido cuesta alrededor de unos $3,00, así un ciclo perdido puede significar una pérdida de $60.00 (Langendijk et al 2000).
Aunque la meta del intervalo al servicio debe ser 7 días o menos, en muchas granjas es considerablemente mayor. Estudios sugieren que, en promedio, cada cerda está no productiva 39 días al año, esto es cuando no está preñada ni lactando, o vuelta a servir dentro del período de 7 días. Los datos de PigCHAMP sugieren que este plazo puede llegar hasta 50 días por año. 

· Estado físico. (Síndrome de la cerdas delgada)
Bajo la denominación de este síndrome de las cerda delgada, se conoce un estado de adelgazamiento y perdidas de reservas de grasa de la hembra, que va asociado a unas series de problemas reproductivos (sin aparecer causas infecciosas) que se traduce en dificultad en manifestar los síntomas clínicos del celo, muy en especial es cerda en su primera lactación. El síndrome de la puerca caída en el segundo parto se relaciona con una baja condición corporal de la puerca al inicio de la segunda gestación y se traduce en crías de bajo peso y mayor riesgo de muerte con un notable decrecimiento de los ingresos del productor. (Abreu y Acosta, 2001).

Eissen, (2003) planteó que cuidar a una camada de gran tamaño tiene efectos negativos sobre el rendimiento de las cerdas primíparas durante la lactación (pérdida de peso corporal, pérdida de grasa dorsal) y sobre parámetros reproductivos (mayor intervalo destete-estro). Sin embargo, un aumento de la ingesta de las cerdas durante la lactación puede, en parte, reducir la pérdida de peso corporal y de grasa dorsal de forma que se recomienda la estimulación de la ingesta diaria de pienso así como una buena selección genética. 

· Condición corporal óptima al destete.
El autor plantea que la pérdida excesiva de peso y condición corporal durante la lactancia tiene efectos inmediatos y a largo plazo sobre el rendimiento de la cerda. Foxcroft y Aherne, (2000) y Garella, (2001) plantearon que cuanto menor sea el consumo de alimento mayor será la pérdida de peso corporal y condición, también, será menor el peso al destete de los lechones.
Tri-State, (1998) recomienda un consumo elevado de alimentos desde el destete hasta la aparición del estro para las cerdas que hayan perdido mucha condición corporal.

· Fin de vida útil.
Rendimiento de la cerda de por vida. Tiene un menor rendimiento de por vida la cerda cargada en una etapa temprana. Los datos previamente de una piara comercial grande indican que la cerda de raza pura que concebían antes de los 190 días de edad tenían más posibilidades de ser eliminadas antes de su tercera parición que la cerda que se concebían mas tardes. Sin embargo, esto puede estar menos relacionado con la edad a la que ocurre la concepción que con las probabilidades de que tales cerdas perdieran muchas condiciones física en su primera lactación, lo cual culminaría con problema de reproducción ulterior (English, 1999).

CONCLUSIONES
· Las condiciones del hábitat y manejo de las reproductoras deben ser priorizadas con vistas a disminuir las causas de desecho por accidentes, problemas podales y estado físico entre otras.

· Se debe de observar estrictas medidas de bioseguridad para eliminar los posibles riesgos de entrada de enfermedades y disminuir así los desechos de reproductoras por esta causa.

· El Controlar y mejorar el manejo de la cochinata y la cerda joven es vital para evitar errores y disminuir el desecho de las hembras en las primeras paridades.

· La reproducción juega un papel importante dentro de la economía de la producción Animal y alcanzar el nivel óptimo de fertilidad y una alta eficiencia reproductiva depende de la habilidad de la reproductora para presentar celos normales, concebir y producir camadas. Esto esta influenciado por factores ambientales, nutricionales, genéticos, infecciosos y de manejo 

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AUTORES
Dr. MV Noel Jesús Vinent Duany
Dr. C. Francisco Dieguez Pineda
Dr. C. Francisco Sagaro Zamora

Ficha del autor principal: Noel Jesús vinent duany
Centro de trabajo: Empresa Provincial Producciones Agropecuaria.
Cargo: Especialista de ciencia y tecnología.
Especialidad: Doctor en Medicina Veterinaria.
Grado Científico: Master en Ciencias.
Categoría científica: investigador agregado.
Categoría docente: profesor asistente adjunto.
Ha cursado Diplomados en Avicultura, Porcicultura y Epidemiología



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