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Respuesta del cultivo de maiz a la aplicacion de biofertilizantes en el sistema roza, tumba y quema en suelo Alfisol (Chac-lu’um, nomenclatura Maya), en Yucatan, Mexico

Resumen: En el estado Yucatan se estima una superficie de 1,197.052 hectareas de suelo Alfisol (Chac-lu’um nomenclatura Maya), con buen potencial productivo, pero requiere del uso de fertilizantes quimicos para la obtencion de buenos rendimientos. Mediante el uso de biofertilizantes es posible disminuir el uso de fertilizantes, por tanto en este trabajo se determino el comportamiento de los biofertilizantes en la produccion de maiz en condiciones de temporal en el sistema roza, tumba y quema (agricultura migratoria), por lo que se establecio un trabajo experimental durante cinco anos continuos y se observaron cuatro variables de respuesta: altura de planta, dias a flor masculina, area foliar y rendimiento de grano.

Publicación enviada por Gabriel Uribe




 


RESUMEN
En el estado Yucatán se estima una superficie de 1,197.052 hectáreas de suelo Alfisol (Chac-lu’um nomenclatura Maya), con buen potencial productivo, pero requiere del uso de fertilizantes químicos para la obtención de buenos rendimientos. Mediante el uso de biofertilizantes es posible disminuir el uso de fertilizantes, por tanto en este trabajo se determinó el comportamiento de los biofertilizantes en la producción de maíz en condiciones de temporal en el sistema roza, tumba y quema (agricultura migratoria), por lo que se estableció un trabajo experimental durante cinco años continuos y se observaron cuatro variables de respuesta: altura de planta, días a flor masculina, área foliar y rendimiento de grano. 

La altura de planta presentó un comportamiento similar cuando se aplican biofertilizantes que cuando se utiliza el fertilizante químico. Situación similar se presentó con los días a flor masculina, con los tratamientos Azospirillum, Azospirillum + Micorriza, Micorriza + Brassinoesteroide y Azospirillum + Micorriza + Brassinoesteroide. Los rendimientos más altos y estadísticamente diferentes se obtuvieron con el uso de Azospirillum, Azospirillum + Micorriza y Azospirillum + Micorriza + Brassinoesteroide, que superaron al tratamiento de fertilización química en un 4.8, 6.5 y 5.3% y al testigo absoluto en un 27.9, 28.5 y 29.9%, respectivamente.
Palabras clave: Maíz, micorriza, Azospirillum brasilense, brassinoesteroide, rendimiento, fertilización química.

Maize crop responses to biofertilizer applications under slash and burn system in Alfisol soil (Chac-lu’um Mayan nomenclature) in Yucatan, Mexico
Summary
In Yucatan state an area of 1.197,052 hectares of Alfisol soils (Chac-lu' um Mayan nomenclature) is considered, with good productive potential, but requires chemical fertilizer use for obtaining good yields. By means of biofertilizers is possible to reduce chemical fertilizers use, therefore the main objective of this experiment was to evaluate the effect of biofertilizers in the yield and growth of maize in rainfall conditions and slash and burn system (migratory agriculture). Evaluations were carried out during five years and four variables were observed: height of plant, days of masculine flower, foliar area and grain yield. The height of plant presented similar behavior when biofertilizers are applied and the chemical fertilizer is used. 

Comparable situation appeared with days of masculine flower, in treatments Azospirillum, Azospirillum + mycorrhiza, mycorrhiza + Brassinoesteroids and Azospirillum + mycorrhiza + Brassinoesteroids. The highest and statistically different yields with the use of Azospirillum, Azospirillum + mycorrhiza and Azospirillum + mycorrhiza + Brassinoesteroids, were obtained and do better than the treatment of chemical fertilization in 4.8, 6.5 and 5, 3% and to the absolute witness in 27.9, 28.5 and 29, 9%, respectively.
Key words: Maize, mycorrhiza, Azospirillum brasilense, Brassinoesteroids, yield, chemical fertilization,

INTRODUCCIÓN 
El sistema roza, tumba, quema a nivel mundial se estima que lo practica una población de dos millones de personas en 300 ó 500 millones de hectáreas en los trópicos (Crutzen y Andreae, 1990), 95% de la producción de maíz proviene de este sistema de producción que se caracteriza porque quien la practica produce la mayor parte de lo que consume o consume la mayor parte de lo que produce (Nair, 1993). La roza, tumba y quema, tiene un periodo largo de descanso que restaura la fertilidad y elimina malezas. La tasa promedio es de 3 años de cultivo seguidos de 10 años de descanso, pero esta depende de las condiciones de la densidad de población (Vergara, 1987).

El suelo Alfisol (Chac-lu’um en la nomenclatura maya), se utiliza en la producción de maíz bajo condiciones de temporal en el sistema de producción roza, tumba y quema en el estado de Yucatán y se estima que existe una superficie de 1.197.052 hectáreas ,es un suelo de color rojizo con pequeñas cantidades de piedra suelta o sin piedra, que yacen sobre roca caliza dura, el drenaje superficial moderado a muy rápido e interno muy rápido, la capacidad productiva es alta, las pendientes son inferiores al 15%, la profundidad puede variar entre 15 y 30 cm. 

El objetivo de la biofertilización es el de formar asociaciones de microorganismos – planta, capaces de incrementar la fijación biológica de nitrógeno atmosférico (Da Silva et al., 1999; Hardson, 1999), así como incrementar la disponibilidad de nutrientes y hacer eficiente la absorción de los mismos (Alarcón y Ferrera.Cerrato, 2000; Young et al., 1988; Brown y Bethlenfalvay, 1988; De la Cruz et al.m 1988; Werner, 1992; Aguirre y Velazco, 1994; Linderman, 1993; Bethlenfalvay, 1993; Bashan et al., 1993, Uribe, 2004).

Micorrizas: El interés agronómico de las micorrizas radica en la capacidad de las hifas externas de las raíces infectadas para absorber nutrimentos del suelo y trastocarlos a la parte aérea de las plantas, su efecto repercute tanto en nutrientes móviles y de baja movilidad como cobre y zinc (Alarcón y Ferrera-Cerrato, 2000). El beneficio que brinda la asociación hongo-planta es en el crecimiento e incremento de las posibilidades de la toma de nutrientes por las plantas en: los bajos niveles de fósforo asimilable o alta capacidad de fijación de este elemento en el suelo, la alta velocidad en los procesos de fijación en el suelo y sus respectivas pérdidas (Alarcón et al., 1998).

Azospirillum: La mayoría de los estudios sobre la asociación Azospirillum-planta se han realizado en cereales y pastos, los resultados obtenidos han demostrado incrementos en peso seco total, concentración de nitrógeno en follaje y grano, número total de espigas, espigas fértiles y mazorcas, una floración y aparición de la espiga mas temprana, incremento en el número de espigas y granos por espiga, plantas más altas e incremento en el tamaño de la hoja y tasas de germinación más altas (Albrecht et al., 1981; Bashan, 1986; Fulchieri y Frioni, 1994; Stancheva et al. 1992). Además se ha observado un incremento en el desarrollo del sistema de raíces, tanto en longitud como en volumen (Bashan et al., 1996) y una promoción del crecimiento vegetativo (Kapulnik et al., 1982, 1983).

La inoculación con Azospirillum puede afectar positiva o negativamente algunos parámetros de las raíces y del follaje, que están atribuidos a efectos positivos en la absorción de minerales por parte de la planta. Se ha indicado que la absorción de NO3-, NH4+, PO42-, K+, Rb+ y Fe+2 inducida por Azospirillum es el factor responsable en incrementar la materia seca foliar y la acumulación de minerales en tallos y hojas (Barton et al., 1986; Lin et al., 1983, Murty y Ladha, 1988; Sarig et al., 1988).

Brassinoesteroide: La fitohormona brassinoesteroide es un extracto obtenido del pólen de Brassica napus con una estructura esteroidal (Mitchell y Gregory, 1972). Dicho extracto de Brassica napus L es reportado como un promotor del crecimiento de las plantas cuando se aplicó en plantas jóvenes de frijol pinto. El brassinoesteroide cuando se aplicó en el segundo entrenudo incrementó la elongación de estos en aproximadamente 200% en comparación con el testigo (Grove et al., 1979). Diversas investigaciones han demostrado que la fitohormona brassinoesteroide tiene un efecto sobre el crecimiento de algunas plantas tales como el frijol, tomate, Prunus avium, Camellia japonica, Nicotiana tabacum, trigo, Sinapis alba, maíz, soya, plantas maderables (Grove et al., 1979; Takatsuto et al., 1983; Hewitt et al., 1985; Mandava, 1988; Mitchell y Gregory, 1972. También tiene un efecto sobre el crecimiento de la raíz de algunos cultivos citados anteriormente (Hewitt et al., 1985; Mandava, 1988; Romani et al., 1983).

El efecto que tiene sobre el rendimiento del cultivo de maíz y algunos otros cultivos ha quedado demostrado con las investigaciones realizadas por Galston, (1983); Hamada, (1986); Takematsu et al., (1983); Yokota y Takahashi, (1986).

Se puede indicar que la fitohormona brassinoesteroide su potencial puede estar en el incremento de la biomasa y rendimiento de los cultivos, además de controlar enfermedades y estrés ambiental (Mandava y Thompson, 1983).

El objetivo del presente trabajo fue evaluar la aplicación de biofertilizante y la fitohormona Brasinoesteroide con dos tratamientos de fertilización convencional y observar su respuesta en la producción de maíz.

MATERIALES Y MÉTODOS
Descripción del sitio experimental: Los trabajos experimentales se establecieron en terrenos del productor cooperante Sr. Anselmo Dzib Balam en la localidad de Tinum, del Estado de Yucatán, durante cinco años consecutivos (2000-2004), a una altitud de 50 metros sobre el nivel del mar, en un suelo tipo Cambisol, algunas de sus características se muestran en el Cuadro 1. El clima es tipo Aw0, según la clasificación de Köeppen el cual es el más seco de los cálidos subhúmedos con lluvias en verano y un cociente P/T menor a 43.2 con una temperatura media anual de 25°C y una precipitación media anual que varia de 900 1100 mm.

Materiales y métodos: Los biofertilizantes utilizados en la generación de los tratamientos fueron: micorriza (Glomus intraradices), bacteria fijadora de nitrógeno (Azospirillum brasilense) y la fitohormona Brassinoesteroide. Además se utilizó la fertilización química convencional con los tratamientos 13-33-00, 40-100-00 y un testigo absoluto sin fertilizar y sin biofertilizante.

Los tratamientos evaluados se presentan en el Cuadro 2, estos se establecieron bajo un diseño de bloques al azar con un arreglo de tratamientos en parcelas divididas con cuatro repeticiones, donde la parcela grande estuvo constituida por los tratamientos de fertilización inorgánica 13-33-00 y 40-100-00 y los tratamientos de parcela chica fueron Azospirillum (A), Micorriza (M), Brassinoesteroide (B), A + M, A + B, M + B, A + M + B, fertilización química y testigo absoluto. El Azospirillum se aplicó en dosis de 380 g ha-1 en presentación de turba y la Micorriza en dosis de 1 Kg. ha-1 dicha aplicación se realizó en inoculación a la semilla una noche antes de la siembra y se dejó secar al aire libre; el Brassinoesteroide se aplicó en dosis de 30 g ha-1 en tres aplicaciones la primera se realizó en la semilla, la segunda a los 30 días después de siembra y la última a los 60 días previo a la emisión de la flor masculina. La parcela experimental fue de 24 m2, para dejar una parcela útil de 6.4 m2.

Las variables de respuesta que se evaluaron fueron: altura final de planta (m), días a flor masculina (50% de emisión de la flor masculina), área foliar (cm2, durante los tres últimos años de evaluación) y rendimiento (t ha-1). El análisis de separación de medias se realizó mediante la prueba de diferencia mínima significativa a una probabilidad del 95 y 99 % de ocurrencia, de acuerdo al nivel observado en el análisis de varianza respectivo.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

El análisis de varianza practicado en todas las variables de respuesta fue de un arreglo en parcelas subdivididas donde se utilizó como parcela grande a los años de evaluación (cinco), como parcela mediana a los tratamientos de fertilización química (dos) y como parcela chica a los tratamientos de biofertilizante, los testigos de fertilización química y el absoluto (nueve).

Altura de planta (m): Se observaron diferencias estadísticas significativas entre los años de evaluación (P>F<0.001) lo que indica un comportamiento diferencial de la temporada de lluvias. De los cinco años el 2000 fue el año que registró la menor altura y fue estadísticamente diferente de los otros años de evaluación, los años 2001 y 2003 las alturas promedio fueron estadísticamente iguales, pero diferentes a los años 2002 y 2004, que fueron estadísticamente iguales entre si. Los años 2002 y 2004 en promedio la altura observada fue un 7.7% superior a la registrada en los años 2001 y 2003 y un 40.5% a la registrada en el año 2000.

Existen evidencias estadísticas que tanto los tratamientos de parcela mediana, como los de parcela chica, tienen cierta influencia sobre la variable al observarse diferencia estadística significativa en la interacción entre estos (tratamientos de fertilización química vs. tratamientos de biofertilización, fertilización química y testigo absoluto) P>F=0.003, los promedios observados en esta interacción se presentan en el Cuadro 3.

Se observó que el tratamiento testigo absoluto fue el que causó la interacción entre estos dos factores cuando se aplicó el tratamiento 40-100-00 en la parcela mediana, lo que indica que los tratamientos de biofertilizante tienen un comportamiento estadísticamente igual cuando se aplica el tratamiento de fertilización química 13-33-00 con el testigo absoluto que no recibe ningún tipo de aporte de fertilizante.

Los resultados obtenidos contrastan con lo reportado por Bashan, (1993); Fulchieri y Frioni, (1994); Stancheva et al., (1992); quienes indican que la asociación Azospirillum-planta en cereales genera plantas más altas y una promoción del crecimiento, con los reportados por Veeraswamy, et al., (1992), quienes muestran que en plantas de sorgo mediante la inoculación mixta de Azospirillum y hongo micorrízico se incrementaron todos los parámetros de crecimiento de las plantas; con lo reportado por Bethlenfalvay, (1993) y Lindereman, (1993); quienes señalan que se mejora el crecimiento vegetal mediante el uso de micorriza y a los de Mitchell y Gregory, (1972) quienes reportan un incremento en el crecimiento de frijol, soya y plantas maderables con brassinoesteroide, ya que no se observó su contribución en la altura de planta obtenido, pero concuerdan con lo reportado por Gregory y Mandava, (1982); Steffens et. al. (1979) y Yopp et. al. (1981); quienes demuestran que el crecimiento puede ser menor cuando el brassinoesteroide se aplica en plantas con algún deterioro y cuando están con estrés, con los de Gregory y Mandava (1982), los cuales refieren que el brassinoesteroide puede no tener efecto o ser muy pequeño en condiciones de órganos maduros. Roth et al., (1989) determinaron que mediante la aplicación del brassinoesteroide se inhibió el crecimiento de la planta y redujo el peso fresco y seco el cual se acompaño de una perdida en el contenido de humedad, este efecto se le atribuyó a la concentración de aplicación del brassinoesteroide.

Días a flor masculina: Esta variable registró la emergencia del cultivo hasta que el 50% de la población de plantas presentara la flor masculina. Se registraron diferencias estadísticas significativas entre los años de evaluación (P>F<0.001), los tratamientos de biofertilizante evaluados (P>F<0.001) y la interacción entre los años de evaluación y los tratamientos de biofertilizante (P>F=0.010).

De los años de evaluación durante el año 2000 la emergencia del cultivo se retrasó un total de 10 días debido a que las condiciones de humedad en el suelo no fueron las adecuadas para que se diera el proceso de germinación, de acuerdo con los datos observados en el 2001 se registró el mayor número de días para la emisión de la flor masculina con un promedio de 67, le siguió el año 2003 con 66 días, los que fueron estadísticamente iguales y el año en el cual se registró el menor número de días para la emisión floral masculina fue el 2002 con 63 días, el cual fue estadísticamente igual al 2004 con 64 días.
Con respecto a los tratamientos de parcela chica evaluados se determinó que el tratamiento testigo absoluto tiene un comportamiento estadísticamente igual al tratamiento donde se utiliza la asociación de micorriza-planta y a la de Azospirillum + Brassinoesteroide al utilizar en promedio un total de días muy similares, 65.9, 65.7 y 65.7, respectivamente (Figura 1). En otro aspecto el tratamiento de fertilización química es el que registró el menor número de días en la emisión de la flor masculina con 64.5, la cual fue estadísticamente igual a los tratamientos Azospirillum, Azospirillum + Micorriza, Azospirillum + Micorriza + Brassinoesteroide, Micorriza + Brassinoesteroide y Brassinoesteroide. Lo anterior indica que mediante el uso de biofertilizantes es posible tener una emisión de flor masculina similar a la que se obtiene mediante la aplicación de fertilizante químico, y que tanto el Azospirillum como la micorriza y el brassinoesteroide contribuyen a que el cultivo de maíz emita de una manera más temprana la flor, al compararla con el tratamiento testigo absoluto, lo anterior concuerda con lo reportado por Albrecht et al., (1981); Bashan, (1986); Fulchieri y Frioni, (1994); Stancheva et al., (1992); quienes señalan que Azospirillum contribuye a una floración y aparición de la espiga más temprana.

La micorriza fue el tratamiento que mayor número de días requirió para la emisión de la flor masculina y presentó un comportamiento estadísticamente igual que el observado con el testigo absoluto y al de la asociación de Azospirillum y Brassinoesteroide, estos tres tratamientos fueron los que mayor tiempo requirieron para la emisión de la flor masculina. En contraste cuando se asocia el Azospirillum con la micorriza en simbiosis doble, o la micorriza con la fitohormona Brassinoesteroide, o bien con la asociación triple de Azospirillum, micorriza y brassinoesteroide se obtiene un comportamiento similar y estadísticamente igual al tratamiento de fertilización química.

Área foliar (cm2): La presente variable de respuesta se evaluó mediante la medición del largo de la hoja por el ancho de la base aplicándose el factor de 0.75 para el cálculo del área foliar, durante tres años únicamente (2002, 2003 y 2004). El análisis practicado registró diferencias estadísticas significativas entre los años de evaluación únicamente (P>F<0.001), el año 2002 fue el que mayor área foliar registró con 482.2 cm2 en promedio y fue estadísticamente diferente de los otros dos años el cual superó en un 25.7% al registrado durante el año 2003 y en un 47.6 al de 2004, siendo estos dos años estadísticamente iguales (Figura 2). Al no observarse diferencia estadística significativa entre los tratamientos de biofertilizantes evaluados se puede determinar que en esta variable todos los tratamientos presentan un comportamiento similar al observado por el testigo absoluto, con lo que estos resultados difieren con los reportados por Bashan, (1986); Fulchieri y Frioni, (1994); Stancheva et al., (1992); quienes reportan un incremento en el tamaño de la hoja mediante el uso de Azospirillum, con los de Alarcón et al., (1998), que señalan que la micorriza induce el crecimiento de la planta y con los de Hewitt et al., (1985); Mandava, (1988); Mitchell y Gregory, (1972); quienes han demostrado que la fitohormona brassinoesteroide tiene un efecto sobre el crecimiento de algunas plantas entre las que se encuentra el maíz.

Rendimiento (t.ha-1): Los rendimientos de grano se ajustaron al 14% de humedad. Se registraron diferencias estadísticas significativas entre los años de evaluación (P>F<0.001), a los tratamientos de fertilización química (P>F<0.001), a los tratamientos de biofertilizante (P>F<0.001) y a la interacción entre los tratamientos de fertilización química y los de biofertilizante (P>F=0.025).

El rendimiento más bajo se obtuvo en el año 2000 con 0.806 t ha-1 y el mayor se registró en el año 2001 con 3.421 t ha-1, el cual fue estadísticamente igual al observado en los años 2004 y 2002 (Figura 3).En cuanto a los tratamientos de fertilización química se registró una diferencia estadística significativa entre el tratamiento 40-100-00 y el tratamiento 13-33-00, donde el primero superó el rendimiento en un 9.8% al segundo. Los resultados obtenidos en los tratamientos de biofertilizantes se presentan en el Cuadro 4, en el que se observa que los tratamientos Azospirillum + Micorriza, Azospirillum + Micorriza + Brassinoesteroide y Azospirillum registraron los rendimientos mas altos y estadísticamente iguales entre sí, superaron al tratamiento de fertilización química en un 6.5, 5.3 y 4.8%, respectivamente y en un 29.9, 28.5 y 27.9, en el orden indicado al tratamiento testigo absoluto.

Los resultados obtenidos en esta variable de respuesta concuerdan con los observados por Fuchieri y Frioni, 1994; 1987; Rao et al., 1983; Watanabe y Lin, 1984 quienes indican que el incremento en rendimiento por efecto de la inoculación con Azospirillum puede variar entre un 10 y 30%, que se obtuvieron cuando se compararon con el testigo absoluto. Bashan et al. (1996) establece que incrementos en rendimiento con la inoculación de Azospirillum del 20% se consideran comercialmente valiosos para una agricultura moderna. Bashan et al., (1996) indican que los mejores resultados en rendimiento se obtienen a partir de turba distribuyendo el inoculante al momento de la siembra.

Del análisis de la interacción de los tratamientos de fertilización química con los tratamientos de biofertilización se determina que el tratamiento 13-33-00 tiene un comportamiento estadísticamente igual al observado con el tratamiento testigo absoluto y de los tratamientos de biofertilizantes (Cuadro 5), lo anterior puede ser debido a que la cantidad de material que queda como aporte de la quema sea lo suficientemente rico para generar rendimientos equiparables a los obtenidos con los biofertilizantes y la fertilización química. En contraste cuando se aplica el tratamiento 40-100-00 todos los tratamientos con biofertilizante presentan un comportamiento estadísticamente igual con este tratamiento, pero estadísticamente diferente al tratamiento testigo absoluto en un suelo de tipo Cambisol y bajo el sistema de producción de roza, tumba y quema.

CONCLUSIONES
En las variables de respuesta estudiadas altura de planta (m), días a emisión del 50% de flor masculina, área foliar (cm2) y rendimiento (t ha-1), se observaron diferencias estadísticas significativas entre los años de evaluación (P>F<0.001).

La altura de planta presentó un comportamiento similar entre los tratamientos de biofertilizante, el de fertilización química y el testigo absoluto cuando se aplica el tratamiento 13-33-00 de fertilización química en contraste, cuando se aplicó el tratamiento 40-100-00, este tiene un comportamiento similar con los tratamientos de biofertilizante y se genera una diferencia estadística significativa con el testigo absoluto.

Los tratamientos de biofertilizante Azospirillum, Azospirillum + Micorriza, Micorriza + Brassinoesteroide, Azospirillum + Micorriza + Brassinoesteroide y el tratamiento de fertilización química tienen un comportamiento similar en cuanto a los días a flor requeridos para la emisión del 50% de flor masculina.
No se observó una contribución de los tratamientos de biofertilizante sobre el área foliar, únicamente en los años de evaluación.

En la variable de respuesta rendimiento el tratamiento Azospirillum, Azospirillum + Micorriza y Azospirillum + Micorriza + Brassinoesteroide; fueron los tratamientos que superaron el rendimientos del tratamiento de fertilización química en un 4.8, 5.3 y 6.5%, respectivamente y al testigo absoluto en un 27.9, 28.5 y 29.9%, respectivamente.

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Cuadro 1. Características físicas y químicas del suelo Alfisol (Chac-lu’um, nomenclatura Maya), en el sistema roza, tumba y quema previo a la quema.



Cuadro 2. Lista de tratamientos evaluados durante cinco años consecutivos (2000-2004) en un suelo Alfiisol (Chac-lu’um, en la nomenclatura maya).



Cuadro 3.- Altura de planta promedio (m) registrada en la interacción entre los tratamientos de fertilización química y los de biofertilizante en un suelo Alfisol (Chac-lu’um, nomenclatura Maya).


* Media con la misma letra en cada columna son estadísticamente iguales mediante la prueba de DMS al 99% de probabilidad.

Cuadro 4.- Rendimiento (t ha-1) medio observado en cada uno de los tratamientos de biofertilizante evaluados en un suelo Alfiisol (Chac-lu’um, nomenclatura Maya)


*Rendimiento con la misma letra es estadísticamente igual de acuerdo con la prueba DMS al 99% de probabilidad.

Cuadro 5.- Rendimiento (t ha-1) medio obtenido con la interacción de los tratamientos de fertilización química y los de biofertilizante en un suelo Alfisol (Chac-lu’um, nomenclatura Maya).


*Media con la misma letra en una misma columna son estadísticamente iguales de acuerdo con DMS al 95% de probabilidad.


Tratamiento con la misma letra es estadísticamente igual de acuerdo con la prueba DMS al 99% de probabilidad.
Figura 1.- Número de días utilizados en cada uno de los tratamientos para la emisión del 50% de la flor masculina en un suelo Alfisol (Chac-lu’um, nomenclatura Maya)


Año con la misma letra es estadísticamente igual de acuerdo con DMS al 99% de probabilidad.
Figura 2.- Área foliar (cm2) observada en cada uno de los años de evaluación en un suelo Alfisol (Chac-lu’um, nomenclatura Maya).


Año con la misma letra es estadísticamente igual de acuerdo con DMS al 99% de probabilidad.
Figura 3.- Rendimiento (t ha-1) medio observado en cada uno de los años de evaluación en un suelo Alfisol (Chac-lu’um, nomenclatura Maya).

AUTORES
Gabriel Uribe V1
Judith Petit2
Roberto Dzib E1
__________________________
1
Investigador Programa de maíz. Campo Experimental Mocochá. Instituto Nacional de Investigaciones Forestales. Agrícolas y Pecuarias (INIFAP). Apartado postal 4-50 Avenida Pérez Ponce S/N, C. P. 97101 Mérida, Yucatán. México. E-mail uribe.gabriel@inifap.gob.mx 
2Profesora Facultad de Ciencias Forestales y Ambientales. Universidad de Los Andes. (ULA) Mérida, Venezuela. jcpetita@ula.ve.



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