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Historia de la medicina en la República Neocolonial

Resumen: Con el país completamente arrasado por la última de nuestras guerras independentista contra España, a lo que tanto contribuyeron la criminal reconcentración de la población rural en pueblos y ciudades decretada por el poder colonial hispano y el bloqueo naval de los Estados Unidos de Norteamérica, llegaba el pueblo cubano a su triste etapa de primera ocupación militar por “nuestros vecinos del norte”, más de 50 años de explotación neocolonial llenaron la historia de la República mediatizada, desde 1902 hasta 1958.

Publicación enviada por Lic. Ildre Dávila Rodríguez




 


INTRODUCCIÓN
Con el país completamente arrasado por la última de nuestras guerras independentista contra España, a lo que tanto contribuyeron la criminal reconcentración de la población rural en pueblos y ciudades decretada por el poder colonial hispano y el bloqueo naval de los Estados Unidos de Norteamérica, llegaba el pueblo cubano a su triste etapa de primera ocupación militar por “nuestros vecinos del norte”, más de 50 años de explotación neocolonial llenaron la historia de la República mediatizada, desde 1902 hasta 1958.

El cuadro de salud de la población cubana era el típico de un país subdesarrollado: pobre higiene ambiental, niveles nutricionales muy bajos, una elevada mortalidad infantil, elevada mortalidad materna, baja expectativa de vida y brotes epidémicos frecuentes de enfermedades infecto- contagiosas. Los recursos económicos disponibles para la atención médica eran extremadamente escasos.

La población era de igual manera extremadamente pobre y la accesibilidad a los servicios de salud diferenciada, recibiendo mejor servicio quien mejor pagaba, la estructura de los servicios médicos era deficiente.

Existían clínicas privadas o mutualistas. La medicina se dedicaba al ejercicio privado ya que los servicios públicos eran inseguros. Las clínicas privadas fueron en ascenso durante la República; notables figuras de nuestra medicina fundaron instituciones de este tipo, ejemplo el cirujano Raimundo García Menocal, funda la clínica Cuba; el ginecólogo Gabriel Cassuso Roque funda la clínica que lleva su nombre, y otros.

El subsistema de salud mutualista aumenta también con importantes fundaciones como las Juntas Regionales de salud “La Balear”, “La Castellana” con delegaciones y unidades en toda la Isla que llegaron a tener mutualizado en la década de los años 30 el 90% a los emigrantes españoles.

También la pequeña burguesía crearon clínicas similares a las mutualistas, como: el Sagrado Corazón, hoy Gonzáles Coro, que por una cuota mensual sus asociados tenían derecho a la atención médica.

Las Casas de Socorro, creadas en 1871 como servicios de urgencia destinadas a las clases más pobres de la sociedad, existían en toda la isla, prácticamente una por municipio, sus gastos eran costeados por el Gobierno Municipal, por tanto los recursos disponibles dependían del estado económico del municipio donde estaban situadas, ellas duraron hasta después del triunfo de la Revolución cuando poco a poco se fueron convirtiendo en policlínicos.

En 1958 habían 97 hospitales en el país con 28 236 camas, 239 clínicas privadas (1), 7 200 médicos(2). Se construyó el Hospital Psiquiátrico de La Habana (antiguo Mazorra), convertido en un simple almacén de enfermos mentales que morían a montones debido a las desfavorables condiciones en que eran mantenidos.

OBJETIVOS
GENERAL:
Diseñar estrategias docentes para elevar el nivel de conocimientos y motivación de los alumnos por la historia de la ciencia a la que se dedican.

ESPECÍFICO:
Ejemplificar el desarrollo de la ciencia médica en el período republicano burgués, a través de algunos de sus componentes. 

DESARROLLO
PERSONALIDADES DE LA MEDICINA MÁS DESTACADAS EN EL PERÍODO:

-Carlos Juan Finlay de Barres:
Nació en Puerto Príncipe, Cuba, el 3 de diciembre de 1833, falleció en La Habana, el 19 de agosto de 1915. Médico epidemiólogo.

Desde 1868 llevó a cabo importantes estudios sobre la propagación del cólera en La Habana. El principal aporte de Finlay a la ciencia mundial fue su explicación del modo de transmisión de la fiebre amarilla, planteó que era preciso postular un agente enfermo capaz de transmitir el germen de toda la enfermedad, del individuo enfermo en sangre.

En 1881 presentó ante la Real Academia habanera su trabajo”El mosquito hipotéticamente considerado como agente trasmisor de fiebre amarilla”. Indicó que el agente trasmisor de la fiebre amarilla era la hembra de la especie del mosquito que hoy conocemos como Aedes Aegypti .

Finlay y su único colaborador, el médico español Claudio Delgado Amestoy, realizaron una serie de experimentos para tratar de verificar la transmisión por mosquitos. Llevaron un total de 104 inoculaciones experimentales, al menos, 16 casos de fiebre amarilla benigna y otros en estados febriles.

Entre 1905 y 1915, varios eminentes investigadores europeos como Ross y Laverán propusieron de modo oficial la candidatura de Finlay al premio Nóbel. Aunque nunca se le otorgó si recibió muchos otros homenajes y reconocimientos, entre ellos: un banquete de honor, organizado por el Gobernador Leonardo Wood ; la medalla Mary Kingsley, del Instituto de Medicina Tropical, institución que dirigía Ross en Liverpool, Inglaterra; y el premio Bréant, otorgado por la Academia de Ciencias de París.

En 1902 al proclamarse la independencia de Cuba, Carlos J. Finlay fue nombrado Jefe Superior de Sanidad, y estructuró el sistema de sanidad del país sobre bases nuevas. Desde este cargo le tocó encarar la última epidemia de fiebre amarilla que se registró en la Habana, en 1905 y fue eliminada en tres meses. Desde 1909 no se han producido nuevos brotes de fiebre amarilla en Cuba.

JUAN SANTOS FERNANDEZ HERNANDEZ:
Nació en el Ingenio Atrevido, parroquia de Alacranes, Cuba, el 22 de julio de 1847, y falleció en la Habana el 6 de agosto de 1922. Médico oftalmólogo.
Como Presidente de la Academia le correspondió devolver al saliente gobernador hispano las insignias españolas que hasta entonces habían precedido la sala de reuniones de la Academia. Fue también Miembro de Honor de un buen número de sociedades oftalmológicas extranjeras.

Después de su regreso a Cuba, en 1875 Fernández fundó la revista Crónica Médico-Quirúrgica, que llegó a alcanzar prestigio internacional y se publicó hasta 1940.Realizó por primera vez en la isla, complejas operaciones oftálmicas y atendió a conocidas personalidades, entre ellas a la madre de José Martí. Fue autor de un gran número de artículos e informes científicos, principalmente sobre oftalmología, pero también sobre enfermedades como el muermo, la tuberculosis y la fiebre amarilla. Propició la fundación de la sociedad antropológica de la isla de Cuba.

En 1887 creó el laboratorio histobacteriológico e instituto de vacunación Antirrábica de la Habana, tomando como modelo el de Luis Pasteur en París. En este laboratorio se obtuvieron, por primera vez en América Latina el suero antirrábico (1887) y el suero antidiftérico (1894-1895).

LUIS MONTANE DARDE:
Nació en la Habana el 7 de abril de 1849 y falleció en Chatou, Francia el 28 de noviembre de 1936. Médico y antropólogo. Fue el verdadero introductor de la antropología física en Cuba.

A su regreso a Cuba en 1874, ingresó a la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de la Habana, tras la presentación de su trabajo El Cráneo desde un punto de vista antropológico; de esta institución fue Miembro Numerario entre 1877 y 1883, así como miembro de mérito, a partir de1895. Contribuyó con otros científicos cubanos a la creación de la Sección de Antropología de la referida Academia y de la fundación de la Sociedad Antropológica de la Isla de Cuba, el 7 de octubre de 1877, en la cual llegó a ocupar el cargo de presidente, fue en esta última Sociedad donde presentó su trabajo titulado Un Caribe Cubano. Estudio craneológoci en la sesión del 19 de abril de 1885. Ocupó además los cargos de Vicepresidente de la Sociedad de Estudios Clínicos de la Habana y de Director de la Sección Antropológica de la Sociedad Cubana de Historia Natural Felipe Poey.

Dedicó gran parte de su vida a la enseñanza en la Universidad de la Habana, donde creó la primera cátedra de antropología en 1900, y fundó el Laboratorio y el Museo Antropológico, que ostenta desde 1903 su nombre. Participó en la organización de las conferencias de la facultad de letras y ciencias. Colaboró en la publicación de la revista de la Facultad de Ciencias y Letras.

Menor atención recibió su descubrimiento de dientes que probaban la existencia de un simio fósil, lo cual fue definitivamente corroborado en 1987, y que fuera denominado por Ameghino como el género”Montaneia,”en honor al antropólogo cubano, quien fue uno de los primeros en dar a conocer los grupos descendientes de aborígenes, muy mezclados ya que han perdurado en la región oriental de Cuba.

Asistió a diferentes eventos internacionales en representación de Cuba, como fueron: el Congreso de Antropología y Arqueología Prehistórica de Mónaco (1906), donde presentó su trabajo I´ homme de Sancti Spiritus; el Congreso Científico Internacional de Buenos Aires (1911); y el Segundo Congreso Científico Panamericano (1915), en el cual intervino con su contribución titulada I´ homme fosile cubain. (3)

-Juan Guiteras Gener:
Nació en Matanzas, Cuba, el 4 de enero de 1852 y murió en la propia ciudad el 28 de octubre de 1925.

Médico. Fue uno de los higienistas más importantes de aquel período, así como un gran patólogo y entomólogo. Se graduó como médico y doctor en filosofía por la universidad de Pensylvania, en el año 1873. Desde 1879 hasta 1899 se mantuvo como oficial en el cuerpo de sanidad marítima de los E.E.U.U. donde tuvo a su cargo los servicios médicos durante varias epidemias de Fiebre Amarilla. En 1879 fue designado por el gobierno estadounidense para estudiar Histología Patológica y las causas de la Fiebre Amarilla en Cuba.

Se instaló en La Habana en 1900 y ocupó el cargo de catedrático de Patología General y Patología intertropical en la Universidad de la Habana. Se destacó notablemente en las campañas sanitarias realizadas en la isla, así como en el estudio y tratamiento de la Fiebre Amarilla y de otras enfermedades infecciosas. Fue el primer presidente de la Federación Médica de Cuba.

Gran admirador y colaborador de Carlos J. Finlay, a quien sustituyó en la Junta de Sanidad, fue quien confirmó experimentalmente los trabajos de la Comisión Americana sobre la transmisión de la fiebre amarilla. Entre 1901 y 1921 fue el director del Hospital de Las Ánimas y durante ese último año fue seleccionado Catedrático Honorario de Medicina Tropical de La Universidad de La Habana. En 1922 a los 70 años de edad, se retiró definitivamente de la actividad profesional, y fijó su residencia en la ciudad de Matanzas.

__Joaquín Albarrán Domínguez:
Nació en Sagua La Grande, Cuba, el 9 de abril de 1860 y falleció en Francia el 17 de enero de 1912.

Médico. Su obra científica en el campo de la urolgía lo consagra como uno de los más importantes especialistas a escala mundial. En 1884 obtuvo una plaza, por examen de oposición, para ejercer la medicina en París. En 1890 le fue asignada la jefatura de Clínica de Enfermedades de vías urinarias del Hospital Necker, y dos años después, el puesto de profesor agregado de Clínica, de la Facultad de Medicina de París. En 1898, le eligen vicepresidente de la Asociación Francesa de Urología.

Toma el puesto de mentor de la Cátedra de Clínica de Enfermedades de las vías urinarias el 14 de noviembre de 1906. En 1908 presidió el I Congreso Internacional de Urología.

__Francisco Domínguez Roldán: 
Nació en La Habana el 15 de febrero de 1864, y falleció en la misma ciudad el 25 de abril de 1942. Doctor en medicina. Introductor y maestro de la Radiología y la Fisioterapia en Cuba.

En Madrid obtuvo el título de doctor en Medicina, posteriormente viajó a París y luego rematriculó la carrera de medicina, , que cursó durante los seis años siguientes. Al estallar la guerra de 1895, solicitó a los líderes revolucionarios participar directamente, pero se prefirió mantenerlo en la capital donde realizó labores de enlace.

Uniendo la práctica a la teoría fabricó él mismo los primeros aparatos de radiología, y en 1906, instaló en el Hospital Mercedes el primer Departamento de Radiología de Cuba, del cual fue fundador y su primer director. 

En los años siguientes organizó el Departamento de Radiología de La Quinta Covadonga del que también fue fundador y primer Director, así como los de la Benéfica y del Hospital Calixto García. Asistió como delegado de Cuba al congreso de Radiología en Barcelona, en 1910. Posteriormente fue nombrado por el presidente de la República Mario García Menocal, para ocupar la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes. Fue Académico de Mérito de la Academia de Ciencias médicas, Físicas de La Habana, miembro asociado de la Academia de Medicina de París, socio de Honor de la Sociedad Nacional de Cirugía, Decano de la escuela de Medicina de la Universidad de3 la Habana, Comendador de la Legión de Honor de Francia, y Gran Oficial de la Orden Carlos Manuel de Céspedes.

__José Antonio Presno Bastiony:
Nació en Regla, antigua provincia de la Habana, el 19 de marzo de 1876 y falleció en la Habana, el 12 de septiembre de 1953. Médico cirujano.
En 1896 fundó la publicación científica Revista de Medicina y Cirugía, la cual evidenció la labor educativa y las dotes de publicista característica de su promotor.
Organizó una sala de Cirugía Experimental en el Hospital Calixto García, destinada a las prácticas de los alumnos en animales. Introdujo la conservación de cadáveres por el formol en el estudio de la técnica anatómica y de operaciones en el muerto. Aquel aporte transformó radicalmente la disección anatómica en Cuba, e hizo desaparecer de ella el peligro real de la inoculación infecciosa por picadura de anatómica, de la que él mismo fue víctima en sus días de estudiante, y de la cual sobrevivió gracias a los cuidados de su maestro: el doctor Francisco Domínguez Roldán.

Durante 1901 realizó las primeras prácticas sobre raquianestesia en Cuba, solo poco tiempo después de haberse dado a conocer por el doctor Beir en Alemania. En ese mismo año ejecutó también la primera colecistectomia, y posteriormente introdujo en el país otras novedades quirúrgicas como: la gastroentero-anastomosis posterior, la Hepatectomía parcial, la Simpatectomía de Leriche, la Surrenolectomía, la Neurotomía retrogasseriana, la anestesia del esplácnico por vía superior, y la recección del esplácnico mayor, entre otras.

Ejerció múltiples cargos, entre ellos Director de la antigua Quinta Covadonga, fue Secretario del Primer Congreso Nacional, en 1905; Presidente de la Sección de Cirugía del Tercer Congreso Nacional, de 1914; Vicepresidente y Presidente de estos eventos, en 1917 y1921, respectivamente.

Durante 50 años fue profesor; Ministro de Salubridad; Rector de la Universidad y profesor emérito de esta; Presidente, varias veces reelecto, y Académico de Mérito de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de la Habana; miembro de la Academia de Ciencias de Halle, México, Guatemala, Miembro del Comité Internacional Permanente de Cirugías de Bruselas, miembro de otras organizaciones internacionales, e invitado huésped de honor de la Academia de Cirugía de París, a la celebración de su centenario, en 1946. 

-Dr. Angel Arturo Aballí Arellano:
Se graduó en 1901 como Dr. en medicina, fue declarado alumno eminente de la Universidad de La Habana, fue el primer estudiante al que se le otorgó beca de estudio, en EE.UU, en Europa amplió sus conocimientos. A su regreso ocupa el cargo de médicos de niños en el Dispensario Tamayo, fue jefe en la Clínica Infantil de la cátedra de Clínica Médica donde se convirtió en una de las figuras más extraordinarias de la medicina cubana.

Unido a su talento, poseía inteligencia , voluntad, tesón. Espíritu de lucha, valentía personal, austeridad e insobornables principios. Fue un magnífico orador un polemista audaz. Elaboró planes y programas de estudio, incorporando a la enseñanza de la Pediatría los métodos pedagógicos más avanzados de la época.

En el Hospital Nuestra Señora de las Mercedes creó el primer servicio de clínica infantil en Cuba, al frente del cual estuvo durante 30 años. Inaguró la sala de Lactantes y organizó un Laboratorio Clínico Adjunto, con servicio de consulta externa, Departamento de Dietético y Laboratorio de Anatomía Patológica, a la vez que trabajó en la preparación de los profesores de la cátedra. Introdujo en el país la otoscopia y el uso del citoscopio infantil; se hicieron las primeras transfusiones de sangre de niños, así como las primeras punciones lumbares para el estudio del Líquido Cefalorraquídeo, y las Pruebas Hepáticas. Inauguró el Dispensario Antituberculoso para niños Calmete; el preventorio Grancher para lactantes, una sala destinada a los niños tuberculosos en el Hospital La Esperanza; y más tarde el Hospital Infantil Antituberculoso, que hoy lleva su nombre, uno de los mejores en su época de América y el Mundo.

Presidió la Sociedad de Estudios Clínicos entre 1920-1924, fue la primera Sociedad de carácter científico de la medicina cubana, fundó la Revista Cubana de Pediatría en 1920.

En 1923 fue nombrado profesor titular; en 1924 presidió el VI Congreso Médico; en 1925 presidió la delegación al VII Congreso Médico Latinoamericano; Constituyó en octubre de ese mismo año la Federación Médica de Cuba, siendo elegido su primer presidente. Fundó su órgano informativo” El Cubano Libre”, desde el cual denunciaba la inmoralidad y la corrupción, de las esferas oficiales del gobierno. Presidió el Congreso Panamericano del niño, celebrado en la Habana en 192; creó la Sociedad Cubana de Pediatría en 1928, de la cual fue su presidente. En 193 fue designado Decano de la Escuela de Medicina de la Universidad de la Habana. Perteneció a sociedades científicas de otros países. En 1947 fue declarado hijo adoptivo de la Habana, ostenta la condecoración con el grado de Gran Oficial de la Orden Finlay. Murió el 22 de julio de 1952 de un síncope cardíaco.

GUSTAVO ALDEREGÍA LIMA:
Después de graduado se unió a Julio A. Mella en su lucha para reformar la universidad y participó en el Primer Congreso Nacional de Estudiantes y en la fundación de la Universidad Popular José Martí, de la que fue profesor de Medicina Social, primero en enseñar dicha materia en Cuba, también fue profesor de la Facultad de Medicina y Farmacia.

Funda junto a Mella LA Liga Antiimperialista y la Liga Anticlerical, convencido de que los problemas universitarios no eran más que una porción de la problemática nacional, la cual sólo podía cambiar si cambiara radicalmente la estructura económica, social y política del país.

Participa en el asalto armado a la población oriental de Gibara, en plena dictadura de Machado, es herido en el cráneo en el combate del Palmar, luego sufre prisión y exilio hasta la caída del dictador.

Hizo profundos estudios de Tisiología, llegó a ser la primera figura de esa especialidad en Cuba.

Fue fundador de la Federación Médica de Cuba, participó en la creación del Ala Izquierda, tuvo activa participación en el partido de “Acción Inmediata” de la Federación.

Después de la caída de Machado dirigió el Sanatorio Antituberculosos para médicos “La Esperanza”, cargo que abandonó por su participación en la Huelga General de marzo de 1935, cuando tuvo que exiliarse.

Pedro Courí Esmeja:
Nació en Port-au Prince, Haití, el 21 de julio de 1900 y falleció en La Habana, Cuba, el 16 de octubre de 1964. Médico.

La descollante labor de Kourí y sus múltiples trabajos científicos, así como las revistas médicas por él creadas, y el nivel de sus responsabilidades profesionales en instituciones públicas y privadas fueron notables, otorgándole un lugar destacado en el ámbito científico internacional.

Los trabajos más relevantes fueron llevados a cabo en Helmintología, especialmente acerca de la fasciolasis; aportó importantes conceptos y hallazgos sobre la biología del agente causal de esta infección, la Fasciola, y descubrió su tratamiento con emetina. Sus trabajos e investigaciones sobre Clonorchiasis, fueron universalmente reconocidos por su profundidad y altísimo valor.

En 1939 descubrió un nuevo parasitismo en Cuba, causado por el cátodo Inermicapsifer cubensis que en ocasiones parasita al hombre. Trabajó intensamente en la prevalencia parasitaria; en Clonorchiasis, en técnicas especiales para el diagnóstico de distintos parásitos; en la aplicación de la coloración de Gram. Al estudio de la flora y la fauna intestinal; y perfeccionó la técnica de la hematoxilina férrica para la coloración de las amebas intestinales.

En 1935 fundó la Revista de Parasicología Clínica y Laboratorio, dos años más tarde esta publicación adoptó el nombre de Revista de Medicina Tropical y Parasicología, Bacteriología, Clínica y Laboratorio, que a partir de 1941 constituyó el órgano oficial del instituto de Medicina Tropical de La Universidad de La Habana.

PRINCIPALES ORGANIZACIONES MÉDICAS DEL PERÍODO:
Las Asociaciones que existieron antes de 1925 se consideraban puramente sentimentales, sin basamento científico y no traducían beneficio para el personal de salud , aunque puede señalarse como excepción la Sociedad de Socorros Mutuos de La Habana que a pesar de haber tenido su acción limitada a un número poco considerable de profesionales, fue en ella donde surgió la idea de crear el Círculo Médico de Cuba, primera manifestación efectiva, de considerable pujanza, de gran espíritu de asociación entre los médicos cubanos.

El Círculo Médico situado en la planta baja del Edificio #0 en Malecón, era el lugar donde diariamente los médicos asociados o no, intercambiaban impresiones sobre las investigaciones científicas, y otros temas. Hicieron excursiones científicas por ejemplo a las grandes poblaciones del resto de la isla.

En el Colegio Médico de la Habana que fue fundada anteriormente, se señalaron los problemas fundamentales que afectaban a la clase médica; la situación a la que había llegado la Enseñanza Superior; los puntos culminantes de las Asociaciones Benéficas en relación con el ejercicio de la profesión médica; y se habló de la desunión como causa del estado de cosas en que vivía el médico cubano.

El Dr. Alfredo Recio Forns perteneciente a la Junta de Gobierno del Colegio Médico de la Habana, propuso la creación de la Federación Médica de Cuba y la celebración de un Congreso Médico de Ética y Defensa Profesional, lo que se aprueba y se realiza el 24 de octubre de 1925. Se aprobaron los Estatutos de la organización. (4)

La cual desarrolló una activísima campaña en beneficio de los médicos y de la salud del pueblo cubano, recibió los más recios ataques de sus enemigos y de algunos gobernantes. Mantuvo como objetivos primordiales el decoro y el prestigio de la clase médica, la defensa de sus más elevados intereses, fue alcanzando conquistas vedadas a otras organizaciones similares. De sus luchas se fueron derivando positivos adelantos para los médicos e indiscutibles ventajas de contenido popular.

El primer presidente de la FMC fue el Dr. Arturo Aballí, ella recabó de las instituciones médicas mayores consideraciones para el profesional de la salud, exigió un mejoramiento de retribución para ellos, solicitaron que fueran implantados los elementos que la ciencia señala para el trabajo del médico para que la labor realizada respondiese a lo que la ética profesional imponía; se garantizó la forma de ingreso y el proceso de separación del Cuerpo Médico. Crearon “El Cubano Libre”, órgano de publicación valiente que recibía la opinión pública, fue clausurado en 1928 y en 1929 surge Tribuna Médica también órgano en defensa de los derechos del médico, posteriormente también es clausurado. Celebró la primera convención sobre el mutualismo donde se aprobó mantenerlo a las clases pobres.(5)

En la Federación se refleja la inquietud política que vivía el país, su Comité Ejecutivo recibió la crítica de muchos médicos, por la vinculación de algunos de sus miembros al gobierno de Machado.

Por los años 30 había un gran estado de pobreza general en todo el país y los médicos sufrieron muchas de las penurias que padecía la población, además, por haber perdido el ejercicio libre de la profesión dada por la liberalidad con que se atendían toda clase de enfermos en las Quintas Regionales; los sueldos eran miserables, solo algunos pocos podían sobrevivir de forma adecuada con sus consultas privadas, esta situación se agrava con el conflicto de huelga iniciado en 1932 contra los centros Regionales, ante esta situación se crean las cooperativas médicas que integrarían los Cuerpos Médicos, aportando cada uno de ellos dinero para constituir las sociedades.

Con el ascenso al poder del Presidente Ramón Grau San Martín el 10 de septiembre de 1933 la clase médica esperaba conseguir algunas demandas que pusieran fin al estado de indecisión en que se hallaba la profesión, y la terminación del movimiento de huelgas. Uno de los primeros acuerdos que toma este gobierno fue el establecimiento de la colegiación médica obligatoria, la cual trajo gran descontento por los médicos que trabajaban en Quintas Regionales.

En diciembre de 1933 se celebró la XII Asamblea Médica donde se acordó decretar la Huelga General ya que no eran suficientes las solicitudes de la clase médica al gobierno, se organizó un Frente Único de Huelga donde participaron profesionales y empleados de la salud. El 19 de enero de 1934 se inició el más formidable paro médico donde se firmó un convenio que garantizaba la obtención de la casi totalidad de las demandas presentadas.

Como consecuencia llevado a cabo por el gobierno del presidente Mendieta, fueron asaltados diferentes centros de estudio, entre ellos el Hospital Calixto García, que fue asaltado de forma militar provocando que los médicos que allí laboraban se vieran impedidos al acceso del hospital. Bajo estas condiciones el Cuerpo Facultativo del hospital decide no reintegrarse a su trabajo hasta que no cesara la ocupación, los médicos de hospitales y clínicas se unieron a la huelga. Batista desencadena una respuesta hostil hacia los médicos huelguistas y contra la Federación, fue asaltado su local de residencia, destruyeron los muebles, robaron el dinero, los médicos al igual que el pueblo se vieron en una pavorosa situación que fue aprovechada por los elementos reaccionarios para dividirlos por medio de los sobornos y chantajes.

En 1935 se declara ilegal la FMC y ordenan su disolución. Aún después de esto valiosos médicos federados continuaron las actividades de la Federación, a través de correspondencia se comunicaban con otros médicos de la isla.

Surge a iniciativa de Médicos como Ramón Ibarra, y Federico Sotolongo el periódico “Medicina de Hoy”, órgano de defensa profesional y de carácter científico, fue un instrumento de ataque contra los enemigos, lograron la transmisión por radio durante una hora para lograr la reagrupación de los médicos cubanos.

El 19 de mayo de 1937 se establece el derecho de la FMC a existir nuevamente como organización legal, el 18 de agosto se abre públicamente. Logró el funcionamiento de todos los colegios médicos.

Se celebró la XV Asamblea Nacional en enero de 1938, en ella se analizó detalles como: el sello de garantía para productos farmacéuticos, la legislación sobre accidentes de trabajo, el retiro médico, se aprobaron mociones contra la discriminación racial entre los médicos, se estableció un sueldo mínimo escalonado de acuerdo con la especialidad y el tiempo de trabajo en los servicios. Surge el boletín del Colegio Médico de La Habana. Se creó un Fondo de Beneficencia para entregar a los familiares de los médicos 500 pesos a su fallecimiento. Se crearon cursos de inglés y francés para los médicos.

La Asamblea Constituyente de 1940 acordó la colegiación obligatoria, el reconocimiento del mutualismo como principio, la nacionalización del ejercicio profesional, el carnet del pobre, entre otras medidas.

Enseñanza superior de la medicina:
En Cuba queda establecida la educación universitaria el 5 de enero de 1728 al fundarse la Real y Pontificia Universidad del Máximo Doctor San Jerónimo de la Habana , bajo la orden de Predicadores o Dominicos, que incluía la carrera de Medicina en sus planes de estudio. Se comienza la enseñanza superior en el convento de San Juan de Letrán.

El día 1 de enero de 1899 cesó la soberanía española en todo el pueblo de Cuba. El Doctor Leopoldo Barriel y Fernández Rector desde 1898 pasó la transición de la universidad colonial al gobierno provisional norteamericano, y apenas instaurado este, el Gobernador militar J. Brooke le notificó oficialmente al Rector que el gobierno universitario continuaría vigente con carácter interino hasta que se adoptasen nuevas disposiciones. A partir de este momento los estudios superiores de medicina estuvieron sujetos a muchos cambios.

Nombrado en 1899 el ilustre jurisconsulto y profesor universitario, Dr. José A. González Lenuza, Secretario de Instrucción Pública del gobierno de ocupación, puso en vigor nuevos planes de estudios en las carreras de la Universidad de la Habana, que tuvieron como característica la profusión de cátedras, el aumento del número de profesores . Un año después es sustituido el Dr. González Lenuza como Secretario de Instrucción Pública por el eminente pedagogo y filósofo, Dr. Enrique José Varona Pera, quien va a llevar a cabo una verdadera y profunda reforma de la enseñanza general en Cuba que abarcará los estudios secundarios y universitarios.

Creó carreras tan necesarias para el país como las de Ingeniería, Arquitectura, Pedagogía y Estomatología, y la de Medicina de 8 años de duración la redujo a 5(6), con evidente superioridad de la enseñanza práctica de la Física y la Química aplicadas a las Ciencias Médicas, la disección anatómica y las clínicas.

Su reforma suprimió cátedras obsoletas, dio paso en todas sus formas a la enseñanza práctica para que predominara sobre la teórica. La enseñanza práctica de los alumnos de pregrado fue defendida y comprendida por los profesores, pero con nuevo enfoque fuera de las salas hospitalarias hacia las consultas externas y las Casas de Socorro. La docencia de pregrado no contaba a principios de siglo con servicios de enseñanza en la atención primaria de salud. El gran error de esta reforma fue limitar el enfoque salubrista a una sola asignatura, la de Higiene pensando más en el médico, en su ejercicio individual, que en su labor social.(7)

El plan Varona en Medicina hecho para cubrir un momento coyuntural de nuestra historia va a durar, sin embargo, más tiempo de lo necesario.

En 1919 se establece un nuevo plan de estudio en la carrera de Medicina(8), con el que se extiende la carrera a 6 años, dejándose establecido en ella las 3 agrupaciones: Ciencias Básicas, Preclínicas y Clínicas.

Este nuevo plan de estudio no logró remediar el malestar existente en el estudiantado universitario ante las deficiencias de la enseñanza superior y la crítica situación económica nacional, agravada por la creciente penetración norteamericana en nuestros asuntos internos, si no que este malestar se agudizaría aún más a finales de 1921 al pretendérsele dar el título de Doctor Honoris Causa al Enviado Especial de los E.E.U.U. ante nuestro gobierno General Enoch Crowder, lo que produjo tumultuosas manifestaciones de protestas por parte del estudiantado que impidieron tan bochornoso acto.

Al año siguiente del 19 al 26 de noviembre de 1922 se celebró un importante evento científico en La Habana, el VI Congreso Médico Latinoamericano y al frente de la delegación argentina nos visitó el profesor titular de Clínica Quirúrgica y Rector de la Universidad de La Plata, Doctor José Arce, uno de los propugnadores de la revolución universitaria de Córdova en 1918, a quien se le invitó asistir ; al día siguiente, a la velada conmemorativa del fusilamiento de los estudiantes de medicina el 27 de noviembre de 1871, en el Aula Magna de la Universitaria.

Al final de dicho acto un grupo de jóvenes médicos y estudiantes le pidió al doctor Arce, primero la palabra y después en una carta redactada por el Doctor Gustavo Aldereguía Lima, que impartiera una conferencia sobre los cambios llevados a cabo en la enseñanza superior argentina, se le otorgó la dignidad de Rector Honoris Causa de nuestra universidad en el Aula Magna y pronunció su conferencia “La evolución de las universidades argentinas”, esta conferencia es considerada como el hecho que desencadenó la revolución universitaria de 1923.

Como consecuencia de esta revolución universitaria en Medicina los estudiantes de quinto año acusaron con graves cargos al Doctor Rafael G. Menocal del Cueto, profesor titular de Clínica Quirúrgica, las que fueron desoídas por la dirección de la Facultad de Medicina y Farmacia, se creó un Directorio de la Federación de Estudiantes de la Universidad de la Habana que pidió la renuncia del Dr. y que se modificaran los Estatutos Universitarios para que las distintas asociaciones de estudiantes tuviesen representación ante el claustro universitario, así como decretar la no asistencia a clases desde el día 11 del propio mes hasta que el claustro accediera a sus dos peticiones.

El 11 de enero se decreta la huelga, así surgió a la vida pública la FEU, presidida por el estudiante de Ingeniería y Arquitectura Felio Marinello Vidaurreta y como Secretario al estudiante Julio A. Mella Mc. Partland. El día 12 se celebró una reunión en el Aula Magna de la Universidad para tratar públicamente las reformas que se llevarían a cabo en la institución, en la cual estuvieron presentes, en la presidencia, el Rector Dr. Carlos de la Torre y Huerta, el Subsecretario de Instrucción Pública y seis profesores de gran prestigio ante el estudiantado, entre ellos de la Escuela de Medicina , doctores Diego Tamayo Figueredo, titular de Patología Médica; Eusebio Hernández Pérez, titular de Obstetricia con su clínica y José Varela Zequeira titular de Anatomía Descriptiva y Disección, los que pronunciaron encendidos discursos adhiriéndose al movimiento estudiantil. Tres días después la universidad fue tomada por el estudiantado por 48 horas, exigiendo que se creara una Comisión Mixta, integrada por alumnos y profesores que sería la encargada junto al Rector de resolver los problemas universitarios, dentro de las medidas que se piden está la autonomía universitaria, formularon acusaciones contra nueve profesores, tres de los cuales pertenecían a la Escuela de Medicina, los doctores Francisco Leza López , Auxiliar de Clínica Quirúrgica; Valentín Castañedo Sansores, Auxiliar interino de Histología Normal y Anatómica e Histología Patológica y Francisco P. Hernández Rodríguez, Auxiliar de Fisiología.

Entre 1922 y 1923 tuvieron lugar importantes acontecimientos en la Universidad de la Habana donde jugaron un papel muy destacado los estudiantes de quinto año de medicina liderados por los alumnos Gustavo A. Bock Jorge, Ramón Calvo Franco y Guarino Radillo García.

Con la llegada de Machado al poder en mayo de 1925, la expulsión del gran líder estudiantil Julio A. Mella en Octubre de 1925 y su salida posterior del país en enero de 1926, comenzó la frustración de la revolución universitaria de 1923, sólo después de la caída del tirano en 1933 es que se logran algunas de las demandas ambicionadas por los estudiantes como la aprobación de la Ley de la Autonomía Universitaria, bajo la presidencia del Doctor Ramón Grau San Martín.

Como consecuencia de la revolución universitaria se puso en vigor en octubre de 1924 un nuevo plan de estudios en la carrera de Medicina. En él se aumentó un año la carrera, a siete años. Las asignaturas de Física en general y Química en general , dieron lugar a la cátedra de Física y Química general que se siguió impartiendo como dos asignaturas en el primer año de la carrera, con laboratorio propio en el Hospital General Calixto García, que todavía no era una institución universitaria. 

La cátedra de Anatomía Descriptiva y Disección que contaba de 4 asignaturas se redujo a dos: Anatomía Descriptiva y Disección. Se aumentó la asignatura de Fisiología a dos cursos, en primero y segundo años en un local del Hospital General Calixto García .Se suprimió la de Física Médica.

La cátedra de Histología Normal y Anatomía e Histología Patológica se dividió en 2 Histología Normal que pasó al primer año y Anatomía e Histología Patológica que se mantuvo en tercero.

Las asignaturas de Terapéutica, Materia Médica, Arte de Recetar y Farmacología que formaban una cátedra se separaron.

La cátedra de Clínica Medica y Patología y Clínicas Infantiles quedaron separadas, el doctor Angel Arturo Aballí y Arellano, ocupó por acceso la cátedra de Patología y Clínica Infantiles, de la que ya venía encargado desde 1914.

Las asignaturas de Higiene, Medicina Legal y Toxicología se separaron en nuevas cátedras con locales en el H. General Calixto García.

El profesor titular Dr. Eusebio Hernández Pérez, General del Ejército Libertador luchaba desde hacía años por mejorar la situación de la cátedra de Obstetricia, radicada en el H. Nuestra Señora de las Mercedes, al no obtener solución el problema tomó revolucionariamente con sus alumnos el Hospital Materno Infantil Enrique Núñez, que se ubicaba en los terrenos del H. Calixto García, este acto fue reconocido y legalizado por el presidente de la República Dr. Alfredo Zayas, en 1923 se crearon las cátedras de Obstetricia con su clínica(9), a pesar de que ambas tendrían a su cargo la explicación de una sola asignatura, caso que se daba por primera vez en la Escuela de Medicina.

El plan de estudio puesto en vigor creó 5 importantes cátedras:(10) Parasitología y Enfermedades Tropicales; Radiología y Fisioterapia; Patología, Clínica e Higiene Terapéutica de las Enfermedades Tuberculosas; Enfermedades de las vías Urinarias y la de Ortopedia.

Este plan de estudios para la carrera de Medicina puesto en vigor en 1924 como consecuencias de las luchas del estudiantado universitario, trajo indiscutibles ventajas a la enseñanza médica superior de su época en nuestro país.

Antes de la revolución universitaria de 1923 la Escuela de Medicina contaba con 18 cátedras impartidas por; 18 profesores titulares, 24 auxiliares y 19 ayudantes graduados, o sea 61 docentes. Con el nuevo plan de estudio las cátedras se duplicaron a 37, explicadas por 37 profesores titulares, 40 auxiliares y 72 ayudantes graduados, sumando 149 docentes. Además se crearon las plazas de alumnos ayudantes, aunque el objetivo general del plan seguía siendo el de formar un médico para el ejercicio privado de la profesión con un marcado carácter curativo y casi nulo en lo preventivo, sólo existía una cátedra para este fin, la de Higiene y Legislación Sanitaria y para ello sin recursos para la enseñanza práctica.

Este movimiento revolucionario sentó las bases en la Escuela de Medicina para una mejor docencia, que no se pudo lograr sin embargo ni siquiera después de la caída de Machado, por los pocos recursos aportados por el Gobierno de la República, a pesar de los esfuerzos realizados que llevaron en 1940 a poner en vigor un nuevo plan de 7 años muy similar al de 1923, de hacerse un intento de carrera docente con la creación desde 1928 de la categoría formadora de Instructor, de la transformación de la de Ayudante graduado en profesor agregado desde 1937, verdadero primer escalón de la carrera docente y desde 1938 la también categoría formadora de adscrito y en los dos Hospitales Docentes, Nuestra Señora de las Mercedes y General Calixto García, este último ya oficialmente dedicado a la enseñanza desde 1940, iniciar la carrera hospitalaria con las categorías de alumnos y médicos internos por expedientes, médicos residentes por oposición y médicos asociados por concurso de méritos.

Después de 1931 año en que fue clausurada la Universidad por el dictador Gerardo Machado empieza una etapa de crisis en los estudios universitarios en general y en particular en los de medicina. Se ponen en práctica dos nuevos planes de estudio en 1934 y 1937 de 5 años, perjudicados por un nuevo cierre de la Universidad entre 1935 y 1937 y violentos atropellos contra la Facultad de Medicina por parte del nuevo dictador Fulgencio Batista.

Esta situación se resolverá en parte con la puesta en vigor, en 1942, del llamado Plan Vieta, por ser en esos momentos Decano de la Facultad de Medicina el Dr. Angel Vieta Barahona, formaba también a un médico en ejercicio privado de la profesión, pero con mucha más calidad con respecto al resto de los establecidos en el período republicano burgués.

Este plan de estudios consolidó los primeros pasos de la carrera docente y creó la carrera hospitalaria con la de alumnos internos y residentes, se mantuvo en vigor hasta 1956 en que el Consejo Universitario acordó la suspensión de las actividades de la Universidad de la Habana, ante las violentas agresiones de la segunda dictadura del General F. Batista.

Lo insuficiente de la enseñanza en gran parte de las asignaturas básicas y preclínicas en la Facultad de Medicina y en particular de las de Anatomía, hizo que a partir de los años de la década de 1920 y hasta 1960 aparecieran academias particulares de medicina, en las que se repasaban diversas asignaturas de la Facultad.

El Dispensario Tamayo:
Al ocupar el Dr. Diego Tamayo Figueredo la Secretaría de Estado y Gobernación, durante la primera ocupación militar se propuso crear el Dispensario de pobres que poco después llevaría su nombre.

El 22 de agosto de 1900 quedó constituido su Consejo de Dirección presidido por el Dr. Carlos J. Finlay Barrés y ese mismo día aprobó la Secretaría de Estado y Gobernación las bases y reglamentos de la institución.

En 1901 el Consejo de Dirección acordó llamarlo Dispensario Tamayo con el calificativo de dispensario de pobres, en el presente se conserva como policlínico Tamayo, desde 1908 ocupa un edificio en la esquina de la calle Zulueta( hoy Agramonte) y Apodaca, lugar que todavía ocupa. 

Después de su renuncia como Secretario de Gobernación en 1902, el Dr. Tamayo comenzó a dar gratuitamente una consulta de medicina general, a partir de ese momento pudo contar con un servicio de atención médica primaria para su cátedra, que no disponía de servicio clínico. En julio de 1907 pasó a ser Director del Dispensario.

Durante su larga ejecutoria al frente de la institución, el profesor Tamayo le dio un sentido de orientación francamente al Dispensario, con lo que se adelantó en mucho a la enseñanza médica de su época. 

Después de la jubilación del Dr. Tamayo lo sustituyó el eminente cardiólogo Dr. José M. Martínez Cañas, quien continúo sus funciones docentes hasta la clausura de la Universidad de la Habana por la dictadura del General Gerardo Machado en 1930.

Los alumnos de esta institución atendían un promedio de 80 a90 enfermos nuevos por mes. 

“En este Dispensario, al que han concurrido durante el último año 7 820 enfermos que han recibido 22 967 consultas, encuentran los alumnos un material clínico abundante y variado, al que se agrega la asistencia a domicilio de determinados enfermos de afecciones agudas, que realizan los estudiantes bajo la inmediata dirección y vigilancia del profesor”.(11)

El Dr. Mario Digo Llanos, que cursó la asignatura de 1915 a 1916, ha dejado un interesante testimonio del Dr. Tamayo en su labor docente del Dispensario:

“Los alumnos que asistíamos a las consultas de los sábados en el Dispensario Tamayo y vimos al doctor derramar su ciencia y su bondad sobre tanto desheredado no podemos olvidar aquella sala rectangular, provista de bancos donde aguardaban los enfermos y al extremo de la cual estaba situada la mesa del doctor Tamayo rodeado de sillas ocupada por los alumnos. Allí aprendimos a recetar las píldoras del doctor Blancard, el agua de la salud y el vino de quina y cola. Allí nos enterábamos de lo que era el precepto hipocrático. Cuando un enfermo le decía que estaba muy aliviado, el doctor Tamayo le preguntaba si se habían terminado las medicinas que estaba tomando. Si contestaba afirmativamente, se dirigía al alumno que hacía las recetas y le ordenaba:

_Aplica el concepto hipocrático. Y por si había algún alumno nuevo, aclaraba:
_Decía Hipócrates: lo que aplicado mejora continuado cura.”(12).

En 1938 el Dr. Pedro Iglesias Betancourt inicia una consulta externa en el Pabellón Gutiérrez del H. General Calixto García, a la que asistían los alumnos más motivados por sus estudios, ya que la asistencia era voluntaria.

El Dr. Angel Arturo Aballí, eminente médico,creó una consulta externa para la atención a niños en el Hospital Nuestra Señora de las Mercedes, donde también los alumnos concurrían de forma voluntaria.

Estas iniciativas fueron seguidas por otros profesores de diferentes cátedras que ayudaron a completar los conocimientos teóricos y prácticos de los alumnos, a pesar de que estas actividades no se contemplaban en los planes de estudio de la Facultad de Medicina.

Las Casas de Socorro hicieron un modesto aporte a la enseñanza práctica de la medicina, ofertando plazas como ayudantes de consultas a alumnos de esta carrera. Estas plazas eran escasas y muy mal remuneradas, pero se ganaba en experiencia, sobre todo en la atención de urgencias, prácticamente no se tenía control sobre el trabajo de los alumnos, estaba reglamentado que el responsable de la Unidad debía rendir informe sobre su labor, pero esto no se cumplía. 

Instituciones Hospitalarias:
El gobierno interventor norteamericano acometió de inmediato, al llegar a Cuba en 1899, una serie de medidas sanitarias, no por razones altruistas sino por considerar que Cuba debía ser anexada y por tanto debía ser un lugar sano para garantizar la colonización y sus inversiones.

El ejército de ocupación utiliza para sus tropas el Hospital Alfonso XIII, que llaman Número I y al que de inmediato mejoran sus condiciones. También los norteamericanos habilitaron el Cuerpo de Ingenieros del Ejército Español como hospital y desde allí libró el célebre Finlay su lucha por erradicar la fiebre amarilla. Un tercer frente abrieron para las fuerzas acampadas en el Campamento de Columbia.

La primera obra nueva hospitalaria que se acomete por el Estado es en 1907, el Sanatorio de la Esperanza para enfermos de tuberculosis.

El primer intento de construir un hospital según los criterios modernos vigentes lo constituyó la construcción a partir de 1913 del H. Calixto García, en los terrenos que ocupaba el Número I.

El primer intento de una bella arquitectura en las obras para la salud en nuestro país, lo constituyó el H. Freyre de Andrade en la Avenida de Carlos III, conocido por el pueblo como “Emergencias”.

Los arquitectos Evelio Govantes y Cabarrocas construyen los hospitales de maternidad “América Arias” y el Infantil “Pedro Borrás”, que significaron un salto cualitativo en este tipo de edificaciones.

En la década de los años 40, se introduce y generaliza la medicina como negocio lucrativo; la alta aristocracia y la burguesía nacional necesitaban de clínicas privadas, que dieran la imagen de una clase en ascenso. Surgen entonces la clínica Miramar, y el Centro Médico Quirúrgico, cuyos proyectos se llevan a concurso de modo que se garanticen los aspectos formales de las construcciones y se realizan con costosos recursos de equipamiento y hasta con materiales de construcción importados por empresas norteamericanas, para satisfacer los gustos de una burguesía que consideraba como ideal todo lo foráneo.

Hospital Las Ánimas:
Este hospital se habilitó por el ejército de ocupación norteamericano en las instalaciones que pertenecían al Cuerpo de Ingenieros del Ejército Español. Estaba ubicado entre Calzada de Infanta hasta Ayesterán, y desde la línea del ferrocarril de Marianao hasta la de Desagüe. Después de la extinción de la Fiebre Amarilla, se utilizó para hospital de aislamiento de enfermedades infecto- contagiosas, y también en parte de sus terrenos se ubicó el Instituto Antirrábico.(13)

Sanatorio la Esperanza, hoy Julio Trigo:
En los terrenos de la finca La Asunción, en la carretera de Arroyo Naranjo, se ubicó este hospital en el año 1907 para atender a los pacientes atacados por la tuberculosis.

Constaba de varios pequeños pabellones, a los que llamaban “casetas” de mampostería con capacidad para 6 enfermos. Fue construido con un costo de 60 mil pesos. En 1912 se inauguró el pabellón “Martina Guevara”para atender a las enfermeras aquejadas de tuberculosis.

En 1929 se comienza la construcción de un edificio de 5 pisos, terminándose en 1936 y se le dio el nombre de Joaquín G. Lebredo tenía capacidad para 400 enfermos y su quinta planta estaba habilitada para vivienda de todo el personal facultativo, empleados y sirvientes del hospital. Tenía 12 salas, con capacidad cada una para 30 enfermos, contaba con todos los servicios propios de estas instalaciones.(14)

Hospital Calixto García, antes Alfonso XIII y Hospital Número I:
El Hospital Alfonso XIII fue inaugurado en enero de 1896 con 9 pabellones y 200 camas. Se extendía por toda la colina de Aróztegui hasta los límites del Castillo del Príncipe, llegó a tener 50 salas de clínica, pabellones de infecciosos, 4 salas de oficiales, 6 pabellones para convalecientes y 2 barracas aisladas para los enfermos de la fiebre amarilla y era atendido por 27 médicos y 170 empleados. Eran barracones de madera con techos de guano y capacidad para 30 enfermos cada uno.

Al cesar la dominación española, los norteamericanos mejoraron las edificaciones y lo utilizaron para sus tropas denominándolo Hospital Número I. Abrió sus puertas el 1 de julio de 1900, hasta 1914 que fue demolido para levantar el Calixto García.

El nuevo hospital está situado con el frente hacia la calle 27 de noviembre y llega hasta la calle G por el fondo.

La subasta de la obra fue adjudicada al señor Nicolás Arnao. El contrato tenía una cláusula por la cual el contratista se comprometía a ejecutar la obra en 600 días y a pagar 100 pesos diarios por cada día de atraso en el cumplimiento de la fecha de terminación.(15)

H .Municipal Freyre de Andrade:
Fue inaugurado el 25 de diciembre de 1930, entre las calles H, 9, 11 y G(ave. de los presidentes) en la barriada del Vedado, bajo la administración del alcalde Miguel Mariano Gómez.

Los autores del edificio fueron los arquitectos Evelio Govantes y Félix Cabarrocas, quienes lo ampliaron en 1957, conservando el mismo estilo. Sus jardines están adornados con varias esculturas realizadas por Cabarrocas en su taller. Fue el primer gran hospital de la Habana, que siguió el criterio de varias plantas y no de pabellones aislados.

H. Municipal de la Infancia, hoy Pedro Borrás Astorga:
Fue construido por iniciativa del alcalde Miguel Mariano Gómez, en la parte alta del Vedado, en la manzana formada por la Ave. de los Presidentes, F,27,29. Se inauguró el 30 de junio de 1935, proyectado y construido por los arquitectos Govantes y Cabarrocas. Consta de basamento, 4 plantas y solarium.

Este hospital fue durante muchos años el único pediátrico de la Habana, atendía un promedio de 1000 casos diarios en consulta externa y mantenía unos 290 niños hospitalizados.

Maternidad Obrera de Marianao: 
Se erigió este hospital en la Ave. 31 y calle 84, en 1941, en cumplimiento de unas de las leyes obreras promulgadas como resultado del movimiento de 1933.

El proyecto fue del arquitecto Emilio de Soto. Consta de sótano y 3 plantas superiores.

H. Militar Carlos J. Finlay:
En el campamento de Columbia se fundó desde la primera intervención norteamericana un hospital militar en barracas de madera.

Bajo el gobierno del general Mario García Menocal se comenzaron a levantar en ese mismo lugar varios pabellones de mampostería, aislados según la técnica hospitalaria de la época, como hospital para el ejército constitucional.

El dictador Batista una de las mayores obras que realizó fue el H. Militar, que inauguró el 4 de septiembre de 1943, en los terrenos del campamento Columbia , frente a la Ave. 31 (en ese momento Ave. Columbia).

Fue proyectado y construido por el arquitecto José A. Pérez Benitoa, se trata de un enorme edificio monoblock de planta rectangular cerrada, de 6 pisos y con una torre de centro que le adiciona otras 4 plantas.

Los antiguos pabellones se continuaron utilizando, y frente a ellos y al hospital se construyó un parque. Su capacidad era de 400 camas, ampliable a 600.(16)

H. Infantil Angel Arturo Aballí:
Fue construido en la carretera que va a Arroyo Naranjo e inaugurado en enero de 1944. El arquitecto Luis Douval obtuvo con esta obra el premio Medalla de Oro que otorgaba el Colegio Nacional de Arquitectos de la mejor obra del año.

Al construirse se destinó para atender a niños tuberculosos y se situó frente al antiguo hospital antituberculoso de La Esperanza. Tenía capacidad para alojar 320 niños enfermos.

Instituto de Cirugía Ortopédica, hoy H. Fructuoso Rodríguez:
En el año 1944 se terminó este hospital, denominado Instituto de Cirugía Ortopédica, en la esquina que forma la Ave. G con la calle 29 en el Vedado.

El arquitecto Chaumont aprovechó el desnivel del terreno, pues se encuentra en las estribaciones de la loma del Príncipe y lo proectó en forma de ancla, con 4 plantas por la fachada y 2 por la parte posterior.

Su capacidad inicial era de 120 camas y tenía 2 piscinas para hidrotratamiento.

H. Anticanceroso Madame Curie, hoy Oncológico:
La familia del acaudalado Viriato Gutiérrez Falla, de nefasta actuación en tiempos de la tiranía machadista , creó la “Liga contra el cáncer”, institución que con la ayuda de otros magnates habaneros y también de otros menos ricos, contribuyeron a la construcción de este hospital que se inauguró el 20 de abril de 1946.

Tenía 250 camas y está situado en la calle 29, desde la calle F hasta D. Fue proyectado por el arquitecto Leonardo Morales.

Después de la Revolución se amplió y dotó de los últimos adelantos científicos contra la enfermedad.(17)

Centro Médico Quirúrgico S. A, hoy Instituto de Neurocirugía:
En 1948 el Colegio Nacional de Arquitectos le entregó el premio Medalla de Oro al arquitecto Max Borges Recio por este edificio de 5 pisos construido para una clínica privada.

Se construyó en un terreno triangular que formaban las calles 29 y D en el Vedado, con 40 camas.

Clínica Miramar, hoy Cira García:
Un grupo de médicos decidió, a mediados de la década del 40, construir una clínica a la altura de las mejores del extranjero. Para ello construyeron una empresa llamada Clínica Miramar S. A., la que emitió acciones con un valor cada una de 5 mil pesos.A cambio de ello el accionista tendría derecho a un 20% de descuento en los servicios de la entidad y además recibiría un 3 % de interés.

Después de un concurso, del que salió ganador arquitecto Rafael de Cárdenas Culmell, siendo aprobada su obra que era un edificio con sótano y 2 plantas, revestido con piedras jaimanitas, tenía dos bloques formando un ángulo de 45°, el de la derecha con todos los servicios anexos de la clínica de dos plantas y el de la izquierda para los enfermos de 3 plantas y cuenta con un ascensor. La obra se terminó en 1949.

Centro de Rehabilitación de Inválidos Franklin Delano Roosevelt, hoy H. Ortopédico Frank País:
Cuando falleció el Presidente Roosevelt, el Club Rotario de La Habana; acordó erigir un monumento a su memoria y después de deliberaciones y consultas decidieron construirán hospital para rehabilitar personas que, producto de accidentes o enfermedades, quedaran con secuelas que los limitaran en sus actividades. Recuérdese que el presidente norteamericano había quedado inválido en su niñez debido a la poliomelitis.

El arquitecto Horacio Navarrete fue el proyectista y constructor de este hospital en 1949, en la Ave. 51 y 196, el que después de la Revolución se amplió y convirtió en un Centro Científico de nivel mundial, dirigido por el eminente profesor Dr. Rodrigo Álvarez Cambra.

H. Antituberculoso Topes de Collantes:
Esta monumental obra, según muchos especialistas, se realizó por un capricho del dictador Batista.

Comenzó en el año 1936 y se inaguró en Mayo de 1954, después de languidecer durante los gobiernos de Grau y de Prío. Fue proyetada por el arquitecto Cristóbal Díaz y su construcción la realizó José Pérez Benitoa.

Se situó sobre una meseta en la finca Itabo a 850m de altura, la ora cuenta con 32mil m2 de superficie cubierta y 11 pisos, se destaca la necesidad de construir una empinada carretera de 23 km de extensión, además de tener que construir toda una infraestructura de albergues, almacenes, suministro de agua, electricidad y otras facilidades.

El Dr. Gustavo Aldereguía publicó en 1945 un artículo titulado “El Escorial de Topes de Batista” en el que calificaba la obra de “musolinesca”. Este hospital, por divesas razones, no dio resultado como antituberculoso, por lo que al principio de la Revolución se radicó allí una escuela de maestros de primaria y en la década de los años 80, lo reacondicionó el MINFAR para utilizar como hospital.

H. Reina Mercedes, hoy H. Fajardo:
En el año 1954 se comenzó la construcción de este hospital en la conjunción de las calles C y Zapata, para construir el anterior Reina Mercedes que se encontraba situado en la esquina de Ly23, en la misma barriada del Vedado. Construido con los avanzados criterio hospitalarios del momento. Contó con 8 plantas; con un sistema de comunicación por medio de tuberías neumáticas que permitía el transporte de medicamentos, historias clínicas e informes.

En cada piso existían 3 salones de operaciones dedicados a la especialidad que radica en el piso, con intercomunicador directo al banco de sangre de donde podían recibir por el transporte neumático plasma o sangre cuando lo requieran. Además contaba con locales para “recuperación”.

Tenía instalación de oxígeno en todo el hospital, haciendo innecesario el uso y trasiego de balones hasta las habitaciones. La basura y los desperdicios se trasladaban por conductos herméticos directo a los incineradores y la ropa sucia se enviaba directamente hasta la lavandería por conductos cerrados.

El hospital fue proyectado por Víctor Morales y realizado por la constructora Monterrey a un costo de 9 millones de pesos, de los cuales 5 se invirtieron en el terreno, pero 3,5 recibieron por los 16 mil m2 del viejo hospital en L y 23. Los 5,5 millones de diferencia fueron financiados por el Banco Núñez.

H. Mercedes de Puerto, hoy Clínico Quirúrgico Joaquín Albarrán:
Con el nombre de la madre del alcalde batistiano Justo Luis de Pozo, se levantó este moderno hospital en la calle 26, cerca de la Ave. De Rancho Boyeros, en los terrenos de la antigua finca La Ciénaga, lo que obligó a realizar labores de entubamiento para la Zanja Real que pasaba por allí, así como rellenar y elevar el nivel de basamento para evitar inundaciones.

La entrada se situó a 30m de la Ave. 26, a la que se llega por una hermosa rampa, también se situaron otros accesos a ambos lados con grandes espacios de estacionamiento y jardines. Al fondo y en el lado opuesto, se situó la morgue.

Tiene el hospital 2 plantas con salas para enfermos. Dos pisos con cuartos para pensionistas los que darían una fuente de ingreso que ayudaría a los gastos de la instalación. Tenía una capacidad de 200 camas y 60 para pensionistas.
En el Penthouse se situaron las habitaciones para los médicos, cuartos para los alumnos y enfermeras, biblioteca, salón de conferencias y salón para reuniones. Por supuesto, el hospital contaba con laboratorios, rayos x y demás servicios propios de estas instalaciones.

La obra se terminó en 1957. Su costo se elevó a 3 millones de pesos, uno de ellos se gastó en el equipamiento. El proyectista fue Carlos Maruri Guilló.

CONCLUSIONES:
Con este trabajo de revisión bibliográfica pretendemos motivar a los estudiantes de tercer año de medicina en el estudio de la historia de esta ciencia en su país, en el período republicano burgués y para ello nos apoyamos en el desarrollo alcanzado por ella ya que:

_Tuvieron lugar avances científicos que hicieron de la medicina una verdadera ciencia.

_Se destacaron notables personalidades, que pusieron con su talento, muy en alto el desarrollo alcanzado por la medicina.

_La docencia médica en la APS comenzó después del triunfo de la Revolución, en el período republicano burgués tuvo sus antecedentes desde 1902, ya que hubo de forma no oficial, es decir no contemplada en los planes de estudio de esa época.

_Las principales instituciones hospitalarias construidas durante la neocolonia fueron edificadas en el período de 1907 a 1957, destacándose la década del 40 por un mayor auge de este tipo de construcción. Se destacaron arquitectos como Gobantes y Cabarrocas quienes diseñaron hospitales que significaron un salto cualitativo en ese tipo de edificaciones. La construcción de estos hospitales tuvieron diversos fines, algunos para tratar enfermedades crónicas, otros con fines lucrativos para satisfacer las necesidades de ascenso de la alta burguesía y la aristocracia nacional. Se construyeron en total en todo el país 97 hospitales con 28 236 camas.

_La Federación Médica de Cuba fue la primera organización que verdaderamente unió a todos los médicos bajo una misma bandera , y siguiendo un mismo ideal, fue la única capaz de luchar por las verdaderas necesidades de la clase médica más pobre de la sociedad cubana , y la que culminó el conflicto con los Centros Regionales. Fue el escenario donde se desenvolvieron figuras tan reconocidas de la historia de la medicina cubana como el Dr. Angel Arturo Aballí, el Dr. Gustavo Aldereguía Lima, entre otros. 

BIBLIOGRAFÍA
-CDIC 500 Años de Construcciones en Cuba. Juan de las Cuevas Troya. Chavín. Servicios Gráficos y Editoriales, s.l.

-Delgado García, Gregorio. Historia de la enseñanza superior de la medicina en Cuba. Cuadernos de Historia de la Salud Pública. La Habana.

-Delgado García, Gregorio. Desarrollo histórico de la enseñanza superior, desde sus orígenes hasta nuestros días. Conferencia leída en el II Congreso Nacional de Historia de la Medicina. La Habana. Marzo de 2000.

-Delgado García, Gregorio. Cno N 71 Apuntes para la Medicina cubana. Cno N 72 Temas y personalidades de la Historia Médica Cubana.

-Dihigo Llanos, M, Recuerdos de una larga vida. Cuadernos de Salud Pública. N 60. Ed. Orbe. La Habana, 1974.

-Fernández Conde, Augusto. Biografía de la FMC. Publicaciones del Colegio Médico de La Habana. 1946.

-García Blanco, Rolando. Cien Figuras de la Ciencia en Cuba. Editorial Científico Técnica, 2002.

-Le Roy y Galvez, F. Historia abreviada de la Universidad de La Habana. La Habana 1967.

-López Sánchez, J. Ciencia y Medicina. Historia de la Medicina. Editorial científico técnica. La Habana, Cuba 1986.

BIBLIOGRAFÍA ACOTADA
(1)-Ministerio de Salud Pública. Plan de Salud Pública 1970-1980 libro 3. MINSAP, La Habana, 1970 p.10-14.
(2)-Abreu J. Ramiro En el último año de aquella República. Editorial Ciencias Sociales. La Habana 1984 p.39.
(3)-García Blanco Rolando. Cien Figuras de la ciencia en Cuba. Editorial científico- técnica, 2002 p.25.
(4)-Cuaderno de Salud Pública No. 71 Apuntes para la medicina cubana.
(5)-Boletín del Colegio Médico de La Habana de 1944 a 1945. Revista Mensual p.7.
(6)-Cuaderno de Salud Pública No.8 Historia de la enseñanza superior de la medicina en Cuba.
(7)-Varona J. Enrique La Reforma de la enseñanza superior de la Universidad de la Habana. Crítica y Reforma. Ed. Universitaria. La Habana p. 12.
(8)-Sánchez López J. Historia de la Medicina. Ciencia y Medicina.p.34
(9)-Universidad de la Habana. Archivo Histórico. Exp. Adm. No.9373.
(10)-Universidad de la Habana. Archivo Histórico. Exp. Adm. 8351.
(11)(12)-Cuadernos de Salud Pública No.60 Dihigo Llanos, M. Recuerdos de una larga vida. Ed. Orbe. La Habana, 1974:127-129.
(13)-Centro Técnico Superior de la construcción. Construcciones en la educación / salud / turismo / recreación. Talleres Editorial CEDITEC. La Habana, noviembre de 1975.
(14)-López Serrano, Elena. Efemérides Médicas cubanas. La Habana 1985, 261pp.
(15)-Benevolo, Leonardo. Historia de la arquitectura moderna. La habana, Instituto cubano del Libro, 1972, 2t.
(16)-Bayón Damián y Paolo Gasparini. Panorámica de la arquitectura latinoamericana. España, Editorial Blume. UNESCO 1977, 215pp.
(17)-Academia d Ciencias de Cuba. Índice Histórico(1899- 1952) La Habana Instituto del Libro,1970. Monumentos y figuras de la ciencia en Cuba. La Habana 1988, 128pp.

AUTORA: 
Lic. ILDRE DÁVILA RODRÍGUEZ.
Prof. Asistente. FCM. Dr. Salvador Allende



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