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La obra del Dr. Salvador Massip Valdés y su contribución a la Ciencia Geográfica y su enseñanza en Cuba

Resumen: El presente trabajo se hace un análisis de la labor que realizara el destacado educador y geógrafo cubano Dr. Salvador Massip Valdés a favor del desarrollo de la ciencia geográfica y su enseñanza en Cuba. En los tópicos que se tratan se hace especial énfasis en su labor como profesor de Geografía y las principales contribuciones o aportes que realizó a lo largo de todo su quehacer para engrandecer esta interesante disciplina.

Publicación enviada por Jose Alfredo León Méndez




 


RESUMEN

El presente trabajo se hace un análisis de la labor que realizara el destacado educador y geógrafo cubano Dr. Salvador Massip Valdés a favor del desarrollo de la ciencia geográfica  y su enseñanza en  Cuba. En los tópicos que se tratan se hace especial énfasis en su labor como profesor de Geografía y las  principales contribuciones o aportes que realizó a lo largo de todo su quehacer para engrandecer esta interesante disciplina. 

Índice:                                                                                    

Introducción                                                                       

Panorama de la Geografía y su enseñanza en Cuba

desde principios del siglo XIX hasta mediados de la

década del 10 del siglo XX

Principales contribuciones realizadas por  el doctor

Salvador Massip Valdés   a la Geografía y su enseñanza

durante la república neocolonial.

Labor realizada por el Dr.  Salvador Massip en la

geografía y su enseñanza después del triunfo

 revolucionario de enero de 1959.

Conclusiones

Introducción

En la tradición científica y pedagógica cubana, muchos son los educadores e investigadores que merecen un sitial de honor; los nombres de Félix Varela Morales, José de la Luz y Caballero, Enrique José Varona Pera, Juan Marinello Vidaurreta, Dulce Maria Escalona Almeida, por solo citar algunos, contribuyeron desde sus aulas a la formación intelectual, científica  y patriótica  de las nuevas generaciones, por lo  que forman parte de la rica historia del pueblo cubano.

También en esta relación de glorias, un merecido lugar tiene el Dr. Salvador Massip Valdés (1891-1978), quien fue un prestigioso educador en la segunda enseñanza del país y en la Universidad de La Habana, que explico con singular acierto las disciplinas geográficas y que realizó importantes contribuciones al desarrollo de la ciencia geográfica  nacional.

Fue el profesor de Geografía mas distinguido y por muchos años el mejor guía del profesorado cubano en esta materia, y su nombre es conocido en el extranjero por  su labor científica. Debe tenerse en cuenta que, por  más  de sesenta años, se entregó a la enseñanza y que su obra es rica en trabajos de investigación, publicaciones y otros aspectos vinculados con los estudios geográficos y la educación en el país, por lo que constituye un ejemplo para los actuales educadores cubanos.

Como  se sabe, el Dr. Massip a lo  largo de su vida desarrollo varias facetas, tales como educador, político, periodista y diplomático, aunque el tema que se ha delimitado dentro de su quehacer social y para dar respuesta al objetivo trazado, es la contribución que realizó a la ciencia geográfica y su  enseñanza  en Cuba.

El justo reconocer que en Cuba, el interés por desarrollar la ciencia geográfica y su enseñanza tiene una rica tradición pues son muchos los que antes y después de la obra que realizara el Dr. Massip pusieron sus esfuerzos en desarrollarla, cabe mencionar a notables científicos y educadores como, Felipe Poey,  José María de la Torre, Carlos de la Torre, Pedro Cañas Abril, Antonio Núñez Jiménez por solo citar algunos, o a  naturalistas y estudiosos de su país como lo fue Esteban Pichardo. 

Sin embargo, le correspondió al Dr. Massip, desde las aulas en que llevó adelante su intensa labor, formular y trasformar el concepto y el objeto de estudio de esta materia, de ciencia enumerativa y descriptiva, a explicativa y darle el carácter científico que ella necesitaba al considerarla  como la  ciencia que estudia la distribución y la disposición de los elementos en la superficie terrestre y que su  campo comprende tanto el medio físico como la relación de los seres humanos con ese medio, es decir, los rasgos propiamente geográficos como el clima, los suelos, las formas del relieve, el agua o las formaciones vegetales, junto con los elementos que estudia la geografía socioecómica, como son las entidades de población, las diferentes culturas, las redes de comunicación y otras modificaciones realizadas por el hombre en el entorno físico. Se trata, pues, de una ciencia interdisciplinar que utiliza información propia de otras ciencias como la economía, la historia, la biología, la geología o las matemáticas, entre otras.

 A la vez consideró a esta ciencia, de acuerdo con los términos modernos como un sistema de ciencias al comprender dos grandes  ramas: La Geografía Física y la Geografía Socioeconómica. En el caso de  primera se centra en los campos, de la  geomorfología, que utiliza la geología para estudiar la forma y estructura de la superficie terrestre; climatología, en la que se encuentra la meteorología, que se ocupa de las condiciones climáticas; biogeografía, que utiliza la biología y estudia la distribución de la vida animal y vegetal; geografía de los suelos, que estudia su distribución; hidrografía, que se ocupa de la distribución de los mares, lagos, ríos y arroyos en relación con su utilización; oceanografía, que estudia las olas, las mareas, las corrientes oceánicas y los fondos marinos, y la cartografía o realización de mapas a través de una representación gráfica y medición de la superficie terrestre. Por su parte, la rama social y económica abarca todos los aspectos de la vida social humana en relación con el medio físico, dando lugar a numerosas subramas como la geografía económica, la geografía de la población, la geografía social o la geografía urbana, entre muchas otras.

A la vez que consideró que el  objetivo principal de los geógrafos es estudiar  y entender el medio físico y humano en la Tierra y que para  conseguirlo deben recoger numerosos datos, anotar los resultados de los estudios en forma de cartas, gráficos, textos y, sobre todo, en mapas y, finalmente, analizar dicha información.  

De acuerdo con lo señalado se planteó como  objetivo de este trabajo: Exponer la  contribución que el Dr. Salvador Massip Valdés realizó a la Geografía y su enseñanza en Cuba.

No se puede olvidar que el esclarecimiento y la defensa de nuestras  raíces, constituyen un instrumento poderoso para la educación política de las nuevas generaciones y un factor de importancia para encontrar en la actualidad, soluciones correctas a los problemas, que requieren de un constante perfeccionamiento.

Desarrollo

Panorama de la Geografía y su enseñanza en Cuba desde principios del siglo XIX hasta mediados de la década del 10 del siglo XX

Los primeros siglos de dominación colonial en Cuba se caracterizaron por  el pobre desarrollo de una cultura insular propia, lo  cual es consecuencia de la poca preocupación que España prestó a este aspecto de la vida colonial: "(...) durante casi trescientos años, (…) no se  implantó un sistema escolarizado de educación, coma vía para la formación ideológica de las nuevas generaciones (...) "(1)

Al mismo tiempo, el desarrollo socioeconómico del país fue  muy lento en ese largo período histórico y eso  repercutía en la vida espiritual de la sociedad y, mas aún, en la educación de aquellas generaciones, como se sabe: "A la clase dominante, por el momento, le bastaba para lograr sus fines el empleo de las llamadas formas no escolarizadas de la educación (...)" Y además: "Las escuelas existentes eran muy pocas y de carácter privado. "(2)

A pesar de esto, se fue  desarrollando el país debido a la influencia de variados factores, dando lugar a una cultura criolla que maduraría a fines del siglo XVIII: "(...) No debe extrañar, entonces, que en 1722 se fundara en Santiago de Cuba, el Seminario de San Basilio el Magno, y en 1728, La Real y Pontificia Universidad de La Habana (...)" (3)

En estos años se inicio en Cuba una serie de transformaciones económicas que dieron al traste con aquella etapa anterior, el mercado azucarero trajo consigo la aceleración de las relaciones capitalistas de producción, los que dio  lugar a la aparición de una clase de hacendados que se interesaban en consolidar y desarrollar la economía y por  tanto la cultura.

 Acontecimientos culturales de significación se producen en estos años y son los más conocidos: la fundación en 1793 de la Sociedad Económica de Amigos del País y la fundación del Seminario de San Carlos.

Consecuentemente, el desarrollo socioeconómico que creció a partir de aquel momento, demandó un auge en el desarrollo de las ciencias, del arte y la literatura, hechos que se manifestaron en los mas diversos campos y en los que no están ajenas las Ciencias Naturales y en particular la Geografía; pero, la enseñanza  de esta asignatura no se manifestó en toda esa etapa histórica.

Panorama de la enseñanza de la Geografía.

Se debe aclarar que, debido a la complejidad de la etapa histórica que se analiza,  ha sido necesario dividirlo en los aspectos siguientes: primero, la enseñanza de la Geografía en la escuela primaria y secundaria y las ideas sobre esa enseñanza y, segundo, la enseñanza de la Geografía en la Universidad de La Habana. En el primer caso se debe destacar que en términos históricos, no se ha podido precisar con exactitud la fecha en que comenzó la enseñanza  de la Geografía en Cuba, aunque, según  las fuentes consultadas, parece iniciarse a principios del siglo XIX.

Se conoce que en 1814, en sus Doctrinas Físicas, el  Presbítero Félix Varela Morales, presentó algunas proposiciones sobre la enseñanza  de la Geografía. Este pensador,   postulaba que la naturaleza es una vía importante como fuente de conocimientos para la formación del hombre y comprendió el valor que para la educación del individuo tiene el contacto directo con ella,  así como la necesidad de realizar actividades prácticas para la enseñanza  de la Geografía y no abusar de explicaciones alejadas de lo  experimental.  

Singular significación tiene para conocer la evolución de la enseñanza de la Geografía en Cuba, los trabajos de José Antonio Saco y José de la Luz y Caballero. El primero, en 1823, en su Explicación de algunos  tratados de Física, dedicó uno a la Geografía. Mientras tanto, en la labor desplegada por Luz y Caballero pueden apreciarse importantes observaciones sobre  la Geografía escolar; en este sentido, señaló  que era partidario del uso de toda clase de instrumentos para contribuir  a objetivar el estudio de esta disciplina.   

En 1836, se publicó en Cuba el primer libro de texto para la enseñanza de la Geografía, fue  su autor el sabio naturalista cubano Don Felipe Poey y Aloy. Esta obra que titulo: Compendio de Geografía de la Isla de Cuba, se hizo muy popular y llegó alcanzar 19 ediciones, también se ha planteado  que estuvo unos 30 años  como  texto en las escuelas del país. A partir de esta obra de Poey, son numerosos los textos que en la época colonial se publicaron, hecho que está  estrechamente relacionado con las demandas escolares y por  el interés de las descripciones de países y regiones.

 En 1842, se aprobó un plan de estudios que fue  decretado coma Ley de Instrucción Pública para las Islas de Cuba y Puerto Rico, puesto en vigor al siguiente año, pero este plan no trajo mejoras significativas para la enseñanza de la Geografía en las escuelas primarias. Años más  tarde, en 1863, se aplicó otro plan de estudio y se establecieron los Institutos de Segunda Enseñanza.

a enseñanza en estos nuevos centros se dividió en dos secciones: estudios generales y estudios de aplicación. Dentro de los llamados estudios generales, se incluyó la asignatura  "Nociones de Geografía Descriptiva", y en los de aplicación, "Geografía y Estadística Comercial". Ambas asignaturas se enseñaron con un carácter  enumerativo y descriptivo.

Par otra parte, particular significación tiene, cuando se habla de la educación en Cuba y dentro de ella, de la enseñanza de la Geografía, las indicaciones que el Apóstol José Martí Pérez dejó en su pensamiento pedagógico. Con claridad preciso que: "(...) se trueque de escolástico en científico el espíritu de la educación (...) divorciar al hombre de la tierra, es un atentado monstruoso. Y eso  es meramente escolástico: ese divorcio. A las aves, alas; a los  peces, aletas; a los hombres que viven en la naturaleza, el conocimiento de la naturaleza, esa son sus alas." (4)

José Martí Pérez, fue  un incansable ideólogo de la escuela nacional e insistía en el estudio del país en que se vive. Resulta interesante que en una carta que él  escribió a María  Mantilla desde Cabo Haitiano, le dice que enseñe: "(...) una clase de Geografía, que fuese mas geografía física que de nombres, enseñando como está hecha la tierra, y lo que alrededor la ayuda a ser (...)"(5)

En efecto, a pesar de que muchos de los más genuinos representantes del magisterio cubano, de la época colonial abogaron por hacer más científico el aprendizaje de la Geografía, como son los casos señalados,   sus criterios no se generalizaron en las escuelas de entonces, ya que la memorización mecánica del contenido era el método más  empleado.

En 1898, Cuba que durante tres años  había sido teatro de sangrientas luchas, fue ocupada por  el ejército  norteamericano. Los interventores yanquis se encargaron de establecer un nuevo sistema de escuelas públicas y dieron esa comisión a Alexis E. Frye y a Matter Hanna; el primero, como Superintendente General de Escuelas, y el segundo, como Administrador Escolar.

Frye publicó en el país su Manual para Maestros, que constituyó la primera orientación técnica de la época en la enseñanza primaria. También, tradujo al español su Geografía Elemental, que es un texto que si se compara con los que  anteriormente se había publicado en Cuba, es superior por  su valor didáctico y por  la visualización de los diferentes hechos y fenómenos geográficos.

 Sin embargo, muy pronto, los maestros cubanos se dieron cuenta de la necesidad de escribir un texto que respondiera a las realidades de la patria y con ese propósito se publicó la Geografía Elemental de Cuba (1905), de los doctores Carlos de la Torre y Alfredo M. Aguayo y la Geografía de Cuba, del Dr. Rafael A. Fernández, textos que también tienen una buena ordenación didáctica de su contenido y están ilustrados  con mapas, fotos y diagramas.

 En cuanto a la  enseñanza de la Geografía en la Universidad de La Habana se debe señalar que en  1728 los frailes dominicos fundaron este centro docente  y en ella, como en otros centros universitarios de Europa y América, la enseñanza de la Geografía estaba desterrada de los planes de estudio.  No  fue  hasta 1842, cuando la secularización de este centro, que en el plan de estudio apareció esta asignatura.

La enseñanza de la Geografía se estableció en la Universidad  unida a la Historia, lo que se explica por los criterios geográficos  de procedencia histórica y literaria que prevalecían en España. Por eso, la mayoría de los profesores que explicaron esta asignatura en este centro docente tenían preparación histórica y no geógrafos en la verdadera acepción de la palabra.

Durante ocupación norteamericana, el Dr. Enrique José Varona Pera, como Secretario de Instrucción Pública, organizó la enseñanza secundaria y superior en Cuba. Por la reforma que llevó a cabo en la Universidad se fundaron diferentes escuelas que antes no existían, pero no se incluyó en este momento ninguna asignatura geográfica.

Es necesario precisar que, a pesar de que la enseñanza de la Geografía mostraba atraso en aquel momento histórico, no ocurrió de igual forma con el desarrollo que fue alcanzando la ciencia, ya que, durante la etapa se publicaron notables trabajos, como: Historia Física, Política y Natural de la Isla de Cuba, obra en doce tomos del naturalista y economista Ramón de la Sagra. Mención espacial corresponde a los trabajos de Estaban Pichardo Tapia, a quien se le consideró el primer geógrafo de Cuba y el que realizó notables aportes al desarrollo de esta ciencia en el país.  .

En general, se advierte un atraso en la literatura de tipo escolar que aparece en la etapa, respecto a las obras de carácter puramente geográfico que se publicaron en Cuba. Por eso, se puede afirmar que en ningún  otro período  existió en la nación un florecimiento en el desarrollo de esta ciencia semejante al del siglo XIX, pero este estuvo divorciado de lo que de él  se enseñaba

Estas fueron las principales características de la enseñanza de la Geografía en Cuba, y esta la situación que heredó el Dr. Salvador Massip Valdés al iniciar su labor científica en favor de la ciencia y la enseñanza de esta disciplina.

Principales contribuciones realizadas por  el doctor Salvador Massip Valdés   a la Geografía y su enseñanza  durante la república neocolonial.

Siempre que se hacen referencias a la evolución de la Geografía y a su enseñanza en Cuba, se reconoce al Dr. Salvador Massip Valdés como la figura que más  contribuyó  al desarrollo de estas materias en el país. Le asignan el mérito de haber sido uno de los que mayores transformaciones  logró realizar en esta disciplina y se le conoce  también como  pionero en cuanto a su enseñanza científica.

 En correspondencia con su labor en la Geografía y su enseñanza   se han establecidos diferentes etapas, con el propósito de poder destacar las principales características de estas fases  y determinar en que período de su existencia, su trabajo alcanzó un nivel más  alto de producción en relación con las exigencias de la época histórica que le tocó vivir.

Principales etapas de la vida y la trayectoria profesional del Dr. Massip, su contribución a la Geografía y su enseñanza.

Las etapas que se han  establecido están  íntimamente ligadas al quehacer del Dr. Massip como profesor de Geografía y no obedecen a una profundización acabada, por lo  que tienen un carácter operacional, estas etapas surgieron coma resultado de la labor que se realizó para obtener las informaciones y están determinadas por  la actividad teórico-prácticas que hizo a la Geografía.

Primera etapa (1891-1924). Primeros años de  vida y formación académica. Labor docente en el Instituto de e Matanzas y principales transformaciones realizadas a la enseñanza de la Geografía.

El 19 de abril de 1891, en Puerta de la Güira,   Artemisa, en La Habana; nació Salvador Massip Valdés, en el seno  de una familia humilde. Fueron sus padres, José Massip Marcé, español y de profesión  talabartero y Amalia Valdés Peña, cubana y maestra de la escuela de niñas  en Puerta de la Güira.

Bajo la orientación de su madre, aprendió las primeras letras y con su padre, su primer oficio, el de talabartero. En diferentes escuelas públicas realizó sus estudios primarios para después ingresar en el Instituto de Segunda Enseñanza de Pinar  del Río, donde cursó el primer año del bachillerato. Más tarde se traslado para la Ciudad de Santa Clara y allí obtuvo et título de Bachiller en Ciencias y Letras. En 1909, matriculó en la Universidad de la Habana, las carreras de derecho Público y Pedagogía, pero por vocación docente decidió abandonar la primera y, además de Pedagogía, estudio Filosofía y Letras. En 1912 obtuvo el título de Doctor en Pedagogía  y tres años más  tarde,  recibió su titulo de Doctor en Filosofía y Letras.

En 1916, obtuvo por oposición una plaza de profesor de Geografía e Historia en el Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas, lugar en el que inició, su carrera profesoral que tendría gran significación en el campo de la ciencia y de la  enseñanza de la Geografía y por extensión en el magisterio cubano.

Al ocupar su plaza en este centro, sabía  que iba a ejercer la docencia en una asignatura para la cual  no estaba plenamente capacitado; por esto, y por un sentimiento de propia estimación, decidió  contar con la preparación en Geografía que la Universidad de La Habana no le había dado.  Para superar esta dificultad, profundizó en esta disciplina de manera autodidacta y buscó los progresos que en ella se habían logrado en otros países, principalmente en Francia,  esto explica el hecho de que se diera a la tarea de traducir la obra de Emmanuel de Martonne: Traite de Geographie Physique y que publicara algunos de sus capítulos en diferentes publicaciones periódicas.

Pronto comprendió que la enseñanza de la Geografía en Cuba presentaba grandes dificultades. En primer lugar, porque se estudiaba como una disciplina de carácter literario y en el plan de estudio figuraba en la sección de letras, y en segundo lugar, porque se consideraba como simple auxiliar de la Historia. En cuanto a su contenido, se impartía con un enfoque exclusivamente descriptivo.

Por esta razón desde que el Dr. Massip ocupó su puesto de trabajo como profesor en el Instituto, se dio  a la tarea de hacer cambios en la enseñanza de la Geografía, aunque en su periodo inicial, las más  importantes reformas estuvieron en el enfoque de la influencia descriptiva y su transformación en una materia explicativa, en el concepto que de la Geografía de tenía y, sobre todo, en la utilización de nuevos métodos para el desarrollo de las clases.

Estas transformaciones iniciales que realizó el Dr. Massip en  la enseñanza de la Geografía, se encuentran textualmente expuestas en un discurso que en 1918 pronunció, bajo el título “Tendencias de la geografía Moderna”, en el  Instituto de  Matanzas, donde destacó los cambios  que había logrado realizar  y que para ese  momento  representan  un significativo paso de avance en la enseñanza de esta materia y es una prueba evidente de que su pensamiento pedagógico se encontraba en franca discrepancia con el oficial. Por esta razón, al referirse a las reformas que había llevado a cabo y a su trabajo para transformar esta asignatura expresó que: "Esta ha sido la noble y magna tarea emprendida por el Instituto de Matanzas. En estas mismas aulas (...) se ha llevado a cabo la transformación de nuestras ideas geográficas. La tarea ha sido ímproba y ha requerido un esfuerzo intenso y constante, pero la transformación ha sido hecha."(6)

Como se ha dicho, hasta este momento en Cuba la Geografía se consideraba como una disciplina descriptiva y, es a partir de entonces, que esta ciencia dejó de tener esta definición , y lo que es más  importante es que se amplia su objeto de estudio con los criterios que introdujo. En relación con esto dijo: "La Geografía tiene por objeto el estudio de todos aquellos fenómenos cuya distribución pueden señalarse en un mapa, sean los vientos, las lluvias, el curso de los ríos, las líneas de las costas, las razas, las lenguas, las religiones, el cultivo de los cereales, la criminalidad, las enfermedades, las fortificaciones, la miseria o la cobardía. Esto no significa (…) que la Geografía sea una ciencia hecha de retazos y que su contenido se reduzca a un conjunto de hechos interesantes y atractivos, sacados de las otras ciencias en que está en más estrecha relación. Es cierto que la Geografía toma mucho de otras ciencias, pero las demás ciencias también toman mucho de la Geografía (...)” (7)

Pocos comentarios necesita este párrafo para evidenciar el concepto que ya tenía  sobre la Geografía. Estos puntos de vista, que por  primera vez se divulgaron en Cuba, constituyen una notable contribución al desarrollo de esta disciplina y que en las actuales condiciones no se deben desestimar.  Sin embargo, a pesar  de todo este trabajo, el Dr. Massip aún no se encontraba satisfecho, ya que deseaba ampliar sus conocimientos geográficos, por lo  que decidió viajar al extranjero para recibir la formación necesaria en esta ciencia.

En la    Universidad de Columbia, en Estado Unidos,  realizó estudios superiores de Geografía y obtuvo, en 1922, el título de Master of  Arts. Estando en este país, estudió los programas que  se explicaban en la Segunda Enseñanza  y los adaptó a las condiciones de la educación en Cuba y particularmente al Instituto de Matanzas, lo  que permitió mejorar sus condiciones al sustituir casi todo el contenido de la Geografía Universal por el de Geografía General, y amplió considerablemente las lecciones destinadas al estudio del país natal.  Complemento de este programa fueron las excursiones al campo, pues  sabía  que estas actividades constituyen una importante forma de organizar el proceso docente educativo en la Geografía, y porque comprendía que su enseñanza  impartida teóricamente en el aula debía tener  necesaria continuidad en la naturaleza y en la sociedad.

 Pudo comprobar durante estos años, que la enseñanza de la Geografía, en esta forma, impresionaba a los alumnos y que ellos mostraban entusiasmo por estos estudios. Por eso, dijo: "En efecto, la enseñanza  causal de la Geografía es más  que instructiva, educativa (...)" y que además no (...) aspira solo a dar al alumno una información geográfica, sino a desarrollar su inteligencia con el estudio razonado de las causas, los procesos y las consecuencias de los fenómenos geográficos." (8)

 Resulta significativo el criterio que el Dr. Massip manejaba del estudio de la Geografía nacional y de la ciudad donde radica el instituto, pero también recomendó que este se hiciera partiendo de lo  general a lo particular y que se convierta en un elemento  para desarrollar el amor al país natal y a la localidad de residencia del estudiante. Esto es aleccionador, si se tiene en cuenta que en los  programas anteriores se omitía el estudio de la Geografía de Cuba. 

No es de extrañar  que el eminente educador y filósofo Dr. Enrique  José Varona Pera, al referirse a la labor educativa que en los primeros años  de trabajo realizó el Dr. Massip, con justeza, en una carta que le escribió al joven profesor el 27 de febrero de 1918, le manifestó que: "He tenido el gusto de recibir su importante escrito sobre la extensión que debe darse en nuestros institutos a la enseñanza de la  Geografía Física (...) aplaudo su espíritu tan bien encaminado y tan lleno de excelentes propósitos." (9)

Por otra parte, en estos años de labor por  su propio interés y la de otros educadores, que conocían la obra de renovación que había emprendido, estos profesores le pidieron que elaborara un texto, que permitiera la difusión de los nuevos conceptos de la Geografía y, al mismo tiempo, facilitara su enseñanza.  Este trabajo culminó con la publicación, en 1924, de su primer libro de texto escolar: Introducción  a la Geografía  Física, obra que cuando se compara con los textos que anteriormente se habían publicado en Cuba, representa un paso de avance de inapreciable valor, ante todo, por  el contenido que aborda, el enfoque y la ordenación didáctica y científica de sus capítulos.

Indudablemente, el período que se extiende de 1916 a 1924 fue de mucho valor para la vida profesional del Dr. Massip, pues  no solo en el Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas se formó como profesor de Geografía, sino que se preparó como docente en el sentido más  amplio de la palabra.

Segunda etapa (1924-1959). Labor pedagógica y científica  realizada en la Universidad de La Habana en la época de la república neocolonial.

En la vida y la trayectoria profesional del Dr.  Massip, la etapa que se extiende entre 1924 y 1959, es de gran importancia, ante todo, por  la intensa labor educacional que desarrolló en estos 35 años de existencia. Esta etapa se inició con su ingreso en el profesorado de la Universidad de La Habana, lo que le permitió convertir a este centro en el foco de irradiación de su labor pedagógica y científica y, en específico, en cuanto a la investigación geográfica y su enseñanza, la que culminó con el triunfo de la Revolución, en enero de 1959. Para su mejor estudio, se puede dividir en tres  períodos, condicionados, en gran medida, por  momentos históricos que se vivieron en Cuba. En cada uno, se destacará su contribución a la Geografía y su  enseñanza.

Primer período (1924-1937). Entrada en la Universidad y creación de la cátedra Libre de Geografía

En febrero de 1924, el Dr. Massip fue  llamado para ocupar una cátedra de Auxiliar de Historia y Ciencias Filosóficas en la Universidad de La Habana, pero 

ante la realidad de no poder materializar y poner en práctica sus ideas y criterios pedagógicos sobre la Geografía y su enseñanza  en una de las cátedras del Alma Mater, pidió permiso a las autoridades de este centro, para explicar un curso libre de Geografía. En sesión que celebró la Facultad de Letras y Ciencias, en septiembre de 1924,  la dirección de la facultad, autorizó al Dr. Massip para impartir el citado curso libre. Esto representa una expresión de su interés por llevar la enseñanza de esta ciencia a la educación superior en la nación, y también constituye un aporte de significación en la evolución histórica de esta disciplina en Cuba.

Por otra parte, fue  importante la contribución que el Dr. Massip prestó a la segunda enseñanza, en estos años en la elaboración de mapas escolares para que las escuelas dispusieran de tan necesario medio de enseñanza. A la vez, otro aporte que realizó    a la cartografía escolar del país en este período, y que representó una valiosa contribución a la ciencia geográfica, fue  el "Diagrama Fisiográfico de Cuba",  carta que fue confeccionada con la colaboración del Dr. Erwin Raisz, destacado profesor norteamericano, y  que fue  ampliamente utilizado en la enseñanza  de esta disciplina.

Mientras tanto, como resultado del entusiasmo y la dedicación que este educador puso en su trabajo como profesor de la cátedra libre de  Geografía del primer centro docente de la educación superior del país, pudo materializar sus proyectos cuando en 1927 fue  oficializada en el plan de estudio.

No se puede dejar de subrayar que, esta cátedra de Geografía que fundó el Dr. Massip hace unos 80 años, representó el núcleo fundamental de la formación de docentes dedicados a esta asignatura que prestaron sus servicios a lo largo y ancho del país. A la vez,  en este primer período de labor su principal objetivo  fue el de consolidar y ampliar los estudios que ofrecía y, también, hacer investigaciones en la Geografía nacional, para corregir muchos errores que se cometían entonces  y preparar un texto escolar para la enseñanza  de la Geografía de Cuba. En consecuencia,  resultan importantes las investigaciones que realizó en estos momentos  sobre su país; dentro de ellos, se destacan los trabajos que llevó a cabo a lo largo de toda la nación, en compañía  de los profesores norteamericanos Howard A. Meyerhoff y Erwin J. Raisz. Fue durante estos años que, debido a la falta de materiales efectivos de estudio, como mapas topográficos y geológicos confiables, fotos  aéreas y otros medios, empleó por primera vez en Cuba, el método de vuelos aéreos para el conocimiento de conjunto de los paisajes geográficos. 

Como resultado de los trabajos científicos que ejecutó en estos tiempos, presentó por primera vez una división del país en regiones geográficas desde el punto de vista geomorfológico, elaboró una clasificación genética de las costas cubanas, planteó los cuatro niveles de peniplanación del territorio nacional y demostró la estructura de coulisses en échelon.

Estos resultados científicos constituyen aportes notables a la ciencia geográfica cubana, y fueron realizados con el fin de llevarlos a la docencia universitaria y a los demás niveles de enseñanzas, por eso con  el propósito de introducir estos resultados científicos a la docencia universitaria dio a la imprenta un libro de texto sobre  Geografía de Cuba que no pudo ser editado en estos años. 

Por otra parte, no se debe olvidar que, la incorporación del Dr. Massip al profesorado universitario se produce en un momento histórico complejo en la vida del cubano, precisamente los años entre 1920-1930 fueron caracterizados por el Dr. Juan Marinello Vidaurreta como década crítica, en la cual se conmueve el país por inquietudes profundas.  El Dr. Massip, no estuvo ajeno a esta situación política, económica y social, sino que se incorporó, al lado de los sectores progresistas, en sus demandas para transformar la patria y a eso responde su actuación en contra del gobierno de  Machado. Pero este régimen    fue derrocado y el nuevo gobierno de Ramón Grau San Martín lo  nombró Embajador en México, cargo al que renunció en 1934, para incorporarse a su labor docente en la Universidad de La Habana.

Después de su regreso de México, logró que la enseñanza de la Geografía trascendiera a otras áreas  de la universidad y, durante los meses que esta estuvo abierta, la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales estableció la enseñanza de la Geografía Política, Social y Económica de Cuba.  Ello, constituye otro aporte significativo para la enseñanza de la Geografía en Cuba.

Finalmente, se debe destacar que en la década de los años veinte como resultado de la labor desarrollada por el Dr. Massip se lograron avances en la ciencia geográfica y su enseñanza, pero ello contrasta con el decenio de los años treinta, que fue poco propicia para el desarrollo de la cultura en el país, 

Segundo período (1937-1952). Labor teórico-práctica realizada en la educación, específicamente en la Geografía.

 En 1937, se restableció la normalidad académica en Cuba, y el Dr. Massip   se incorporó a su trabajo como profesor en la Universidad. Precisamente en enero de ese año, se aprobó una nueva ley docente. En tanto, él  de nuevo en su cátedra, asumió la responsabilidad de las tres asignaturas oficiales y de la que había creado en la Facultad de Ciencias Sociales y Derecho Diplomático, y pidió autorización para explicar un curso libre de Geografía Económica. De esta forma, introdujo en Cuba una asignatura que nunca antes se había estudiado de manera independiente y desde el punto de vista orgánico, más en un centro de la educación superior.  Pero, lo  que resulta más  valioso, es que con esta nueva iniciativa, demostró que estaba convencido de que la Geografía, en su doble aspecto, debe tener  en cuenta los factores sociales y económicos.

También, en estos años, como resultado de la lucha entre los sectores progresistas del país, en 1939 comenzaron a darse los pasos para la celebración de la Asamblea Nacional Constituyente, con el fin de dotar al país de una nueva constitución. Todo este proceso culminó con la aprobación de la Constitución de 1940.  Luego de este acontecimiento, una ocasión propicia para poder llevar a vías de hecho muchos de sus proyectos educacionales, se le presentó cuando fue elegido miembro del Consejo Nacional de Educación y Cultura, en cuyo órgano trabajó en los proyectos de reorganización de la segunda enseñanza. Desde esta posición, logró que se ampliaran los estudios geográficos en la enseñanza secundaria con la introducción de los cursos de Geografía General, Geografía Regional y Geografía de Cuba.

De esta forma, la enseñanza de la Geografía, que antes de esta fecha todo su contenido se encerraba en el primer año del bachillerato, ahora se extendía a tres cursos, lo que constituye, otro aporte de significación. A esto se agregan los tres libros de texto que, íntimamente ligados al trabajo del Dr. Massip como profesor, publicó en 1942; ellos fueron escritos en colaboración con su esposa, la Dra. Sarah Ysalgué. Los Elementos de Geografía General. Elementos de Geografía Regional y la Introducción  a  la Geografía de Cuba, son textos que fueron ampliamente utilizados en las escuelas cubanas y que representan aportes de valor a la enseñanza de esta disciplina y por extensión a la educación  en el  país.

Obviamente, estos textos fueron de importancia para la Geografía en aquel momento, ante todo, en la segunda enseñanza, y a eso responden las numerosas ediciones que de ellos se hicieron. 

 De esta forma, el período que va de 1937 a 1952, fue testigo de una expansión sin precedentes en la enseñanza de la Geografía secundaria y universitaria en Cuba, y fue la más  prolífera y fecunda en la vida y la obra del Dr. Salvador Massip. Sin embargo, el auge de los estudios geográficos alcanzados en la década de los años  40 se extiende hasta marzo de 1952, fecha en que el tirano Fulgencio Batista dio su conocido e histórico golpe de estado.

Tercer periodo (1952-1959) Predominio de su labor político social en relación con la Geografía y su enseñanza durante la dictadura batistiana.

El golpe militar del 10 de marzo de 1952, tuvo una gran repercusión en Cuba y a  partir de entonces, los cubanos de ideas revolucionarias empleaban todas sus energías para combatir al dictador Fulgencio Batista. El Dr. Salvador Massip fue de los que, desde el mismo amanecer de este fatídico día, se enfrentó al régimen que se imponía por la fuerza en Cuba. 

Es significativo el hecho de que, a partir de este momento, él  siempre iniciaba sus clases escribiendo en el pizarrón un pensamiento revolucionario de José Martí, con el objetivo de incitar a los estudiantes a la rebelión y para que asumieran una postura digna como herederos del pensamiento y la acción del Apóstol y del  insigne Julio Antonio Mella.

No fueron muchos los aportes que pudo hacer a la ciencia geográfica y su enseñanza  en este período, ante todo, por la situación política que se vivió en el país, aunque se destaca el hecho de que, durante el año geofísico internacional, y  como expresión de su interés por la ciencia, proyectó la instalación de un laboratorio geomagnético en la Universidad de La Habana,  interés que había tenido el Barón  Alejandro de Humboldt desde su visita a Cuba a principios del siglo XIX. Para tratar de materializar este propósito, se trasladó a Washington, donde hizo estudios sobre el año geofísico en la Smithsorian Intitution y discutió con funcionarios del Geological Survey, sobre la posibilidad de establecer el citado laboratorio en Cuba.

Durante este período por su labor revolucionaria, fue detenido en distintas estaciones de policía, principalmente, por denunciar las ilegalidades del régimen en la prensa durante los escasos momentos sin censura; debido a ello, muchos fueron los allanamientos a su hogar con actitudes amenazadoras y despojo y maltrato de libros y documentos, hasta que, que por su actuación política, tuvo que tomar el camino del exilio.

De esta forma, los años  comprendidos en la etapa que va de 1924 a 1959, coinciden con su intensa labor pedagógica en la Universidad de La Habana, tiempo que fue  testigo de una expansión sin precedentes en la ciencia geográfica y su en Cuba, debido, en gran medida, a la labor realizada por el Dr. Salvador Massip.

Labor realizada por el Dr.  Salvador Massip en la geografía y su enseñanza después del triunfo revolucionario de enero de 1959.

Analizar con profundidad y justeza la actuación del Dr. Massip en los últimos diecinueve años  de su vida, resulta una tarea difícil, para ello, se requiere de un alto desarrollo de la síntesis, pues  a pesar de tener  casi 70 años cumplidos  cuando triunfó la Revolución y  en momentos en que las agotadoras tareas de la enseñanza le habían hecho acreedor de un merecido descanso, no quiso retirarse para continuar prestando sus servicios a la patria. Por eso, es necesario tener  en cuenta las nuevas circunstancias que ejercieron sobre él  una gran influencia y que se encuentran en la base de la conducta que asumió en esta etapa de su vida. En este contexto político y socioeconómico, se entregó con el máximo de sus fuerzas para contribuir, en todo lo  que demandó el nuevo momento histórico.

En aquel entonces, el  gobierno revolucionario escogió a hombres de capacidad y prestigio para ocupar puestos de alta responsabilidad; entre ellos, al Dr. Massip, a quien se le asignó la tarea de representar al país como embajador, primero en México y más tarde en Polonia. En 1962, regresó a Cuba,  para incorporarse a su labor como profesor de Geografía, pero en este momento se organizaba la Comisión Nacional de la Academia de Ciencias de Cuba, de la que fue nombrado como uno de sus miembros fundadores. Es entonces que se le asignó la tarea de dirigir el Instituto de Geografía y Geología de la recién creada Academia de Ciencias de Cuba; en esta nueva responsabilidad continuó su obra docente, formando investigadores en el campo de las disciplinas geográficas.

Entre las contribuciones más importantes que hiciera a la enseñanza de la Geografía se desataca la publicación del libro de  texto Elementos de Geografía Regional de Eurasia, que fue  destinado a la enseñanza de la Geografía Regional, en las escuelas secundarias básicas del país.  También, es significativo el hecho de que estuvo prestando sus servicios en la Universidad de La Habana, hasta los últimos  días de  su existencia, y por su destacada labor fue  estimulado con el nombramiento de  Profesor de Mérito de este alto centro de altos estudios.

En 1966, cuando arribaba a los 75 años de edad y 50 de labor profesoral, la dirección de la Academia de Ciencias de Cuba acordó relevarlo de su cargo de director del Instituto de Geografía y homenajearlo con el nombramiento de Presidente de Honor de ese prestigioso centro científico, por su destacado trabajo durante su vida.  Es importante resaltar que por  primera vez en Cuba, le otorgaban  tan alta distinción a un digno representante de las ciencias, la cultura y la educación. Pero el pidió no retirarse y prefirió dedicarse por entero a la colaboración científica, especialmente en la preparación del Atlas Nacional de Cuba, que ya se tenía  proyectado realizar. Por eso  dijo: "Por mucho que quisiera, no podría permanecer ocioso. Si D. Quijote dijo "Mi descanso es el pelear" yo digo "Mi descanso es el trabajar", por Cuba y por la Revolución Socialista". (10)

Como se ha dicho, uno de los rasgos más significativos de su vida fue  el afán de investigar la imagen real del país, de su patria, por eso, casi a tiempo de cumplir 80 años de vida partió para Moscú, en 1969, Y laboró incansablemente, revisando cada una de las páginas del Atlas Nacional de Cuba.  Su trabajo, en este primer atlas geográfico del estado cubano, fue también una notable contribución que hizo, no sólo a las ciencias geográficas, sino también a su enseñanza.

En diciembre de 1973, en reconocimiento a su labor, la dirección del Instituto de Geografía lo condecoró con un diploma en el que se hace constar su trabajo como maestro, formador y guía. También recibió la Medalla XX Aniversario del Moncada y, el más  alto honor, cuando fue  aceptado como militante del Partido Comunista de Cuba y uno de los fundadores de esta prestigiosa organización política.

En Ciudad de La Habana, el 16 de octubre de 1978, a la edad de 87 años y sin dejar de  trabajar un solo día,  falleció  el Dr. Salvador Massip Valdés dejando una profunda huella, no solo en la enseñanza de la geografía, si no en el desarrollo educacional de su querida patria.

 CONCLUSIONES

En el estudio realizado acerca de los antecedentes de la labor ejecutada por el Dr. Massip, se pudo comprobar que, durante el siglo XIX y los primeros años del XX.  La Geografía tuvo limitaciones en cuanto a su desarrollo, ya que se consideraba como una disciplina de carácter  descriptivo y ligada a la Historia, como auxiliar de esta última. No obstante, en el ideario pedagógico de los más  genuinos representantes del magisterio cubano en el período colonial, está presente la idea de vincular la enseñanza de esta asignatura con la vida, de estudiar e interpretar la naturaleza y de hacer más  científico su aprendizaje.

En el análisis y la comparación  de la actuación teórico - práctica realizada por el Dr. Salvador  Massip y en correspondencia con el contexto histórico y socioeconómico del país, permitieron generalizar la existencia de tres etapas en la vida y la trayectoria profesional de este educador. Estas etapas y los períodos que se han señalado, así como su caracterización han permitido delimitar las contribuciones más importantes que realizara a la Geografía y a su enseñanza en Cuba.

 En el proyecto que se trazó para transformar la enseñanza de la Geografía, se aprecia el énfasis que le concedió a la modificación del enfoque de la Geografía y su didáctica, en ese sentido, incluyó criterios avanzados, los que reflejó en los numerosos cambios que introdujo en los programas de Geografía que explicó en la enseñanza secun­daria y superior del país. Dentro de los nuevos métodos teóricos y prácticos que introduce se destacan las prácticas de campo.  Estas actividades prácticas, también fueron dirigidas a desarrollar habilidades en los estudiantes para que pudieran autoaprender en contacto con la naturaleza  y la sociedad y estaban vinculadas estrechamente con la vida y con las necesidades productivas del país.

Con similar énfasis, abogó por la enseñanza de la Geografía del país natal, lo que hizo con el propósito de que los educandos conocieran y amaran el medio en el cual debían desenvolverse y, para que, pensaran y actuaran como cubanos y trabajaran en función del beneficio de la patria. Por eso, luchó constantemente para convertir a la Geografía en un instrumento para garantizar la formación de las nuevas generaciones de acuerdo con los intereses de la nación. A ello responde el hecho de que, fue  el primero que ofreció a los estudiantes los conocimientos de su tierra natal con un nivel y enfoque superior, que no se había logrado antes.

Consideró como una necesidad la divulgación de los progresos de la Geografía y su didáctica, lo que posibilitó que diera a conocer en el país, el desarrollo que iba alcanzando esta disciplina y sus concepciones pedagógicas y, a su vez, criticó las deficiencias existentes y los criterios que resultaran un freno para esta materia. 

Trabajó para introducir sus criterios geográficos y didácticos en los programas de la enseñanza media y superior y escribió libros de texto que manifestaron esos  criterios metodológicos que hizo progresar científicamente esta disciplina. 

Su labor como formador de profesores se dirigió para que ellos cumplieran la misión histórica social que les sería encomendada. Con ese fin diseñó la cátedra de Geografía en la Universidad de La Habana, la que convirtió en un centro de difusión del saber geográfico que se proyectó en la educación secundaria y en las universidades fundadas posteriormente en el país, como  la de Las Villas y Oriente. Esto constituye un relevante aporte a la Historia de la enseñanza de la Geografía y por extensión a la educación en Cuba.

Laboró permanentemente por generalizar entre los profesores de Geografía del país los resultados de su labor investigativa, la que llevó a cabo basada en el rigor de las observaciones y en el estudio detallado de la bibliografía existente. Ello le permitió introducir nuevos criterios científicos sobre la Geografía nacional como son: la regionalización geográfica del país, la clasificación genética de las costas cubanas, entre otros resultados no menos notables.

 El Dr. Salvador Massip fue  un representante de las ideas progresistas del país, y su centro de lucha ideológica lo constituyó la educación, es por eso, que los criterios pedagógicos del Dr. Massip, sobre la enseñanza de la Geografía, han  llegado en su esencia hasta la actualidad revolucionaria cubana, ante todo, en el papel ejemplar que el maestro o profesor tiene que cumplir en la formación de las nuevas generaciones.

La obra realizada por el Dr. Massip, tiene el mérito de destacar los valores genuinos del pensamiento pedagógico  y científico progresista cubano y ello demuestra, todo lo que es capaz de hacer un hijo de su patria, cuando está profundamente comprometido con ella, es por eso que él constituye, indiscutiblemente, un digno ejemplo de educador y científico y la obra que realizó, por su importante significación, es una hermosa página de la historia de la educación y de las ideas geográficas en Cuba.

Referencias bibliográfica.

(1) Justo A. Chávez Rodríguez: "Del ideario pedagógico de José de la Luz y Caballero (1800-1862)", La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1992. p. 1.

(2) Idem. p. 1.

(3) Idem. p. 2.

(4) José Martí Pérez. "Educación Científica". La Habana. Editorial Nacional de Cuba. Tomo VIII. p. 278.

(5) José Martí Pérez. Obras Completas. La Habana, Editorial Nacional de Cuba. Tomo XX. p. 218

(6) Salvador Massip Valdés: Tendencias de la Geografía Moderna. La Habana, Imprenta Vda. de Quirós  y Estrada. 1917. Pág. 7.

(7) Idem. Pág.  8-9.

(8) Salvador Massip Valdés. "Introducción a la Geografía Física". La Habana. La Moderna Poesía. 1924 Pág. VI-VII del Prefacio.

(9) Dato obtenido en el Archivo  de la familia del Dr. Massip.

(10) Salvador Massip Valdés. Discurso pronunciado por el Dr. Salvador  Massip Valdés  al ser nombrado Presidente de Honor del Instituto de Geografía de la Academia de Ciencias de Cuba. Dato obtenido del Archivo de la familia del Dr. Massip. (Por resolución Número.205 del 6 de julio de 1966 se otorgó al Dr.  Massip  el título de Presidente de Honor del Instituto de Geografía)

 

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Datos de los autores

Autores: Dr. José Alfredo León Méndez. Profesor Auxiliar

MSc. Martha B. Valdés Roja. Profesor Asistente

Dr. José Alfredo León Méndez. Doctor en Ciencias Pedagógicas. E-mail jleon@ispss.rimed.cu

Dte. Martha Beatriz Valdés Rojas. Doctorante en Ciencias pedagógicas y Máster en Educación: E-mail jleon@ispss.rimed.cu



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