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Mujer Mapuche: Su Rol de negociante y Jefa del Hogar

Resumen: Es totalmente trascendente el analizar los modos de vida que se llevan a cabo en el contexto de una feria, debido a que solo hace falta pasar por ella, caminar por sus distintos lugares, para darse cuenta que en su interior existe un amplio y complejo nivel de interrelaciones, entre los mismos locatarios, o con sus “clientes”(caseros).

Publicación enviada por Brenda Reyes Baeza




 


Es totalmente trascendente el analizar los modos de vida que se llevan a cabo en el contexto de una feria, debido a que solo hace falta pasar por ella, caminar por sus distintos lugares, para darse cuenta que en su interior existe un amplio y complejo nivel de interrelaciones, entre los mismos locatarios, o con sus “clientes”(caseros), por lo que uno asimila que prácticamente nos referimos a otra cultura cuando hablamos de la feria, debido a que se puede observar que contiene sus propios sistemas económicos, relaciones, reglas e incluso su propio lenguaje, distinto al que como estudiantes estamos acostumbrados a usar dentro de la universidad o en nuestra misma realidad cotidiana, y que claramente los diferencia del resto de la sociedad.

La importancia que cobra entonces el mundo de la feria dentro de nuestro propio mundo actual, es la que se puede apreciar dentro del texto “Culturas de Mercado, Rutinas de Vida”, dado que en el los autores narran distintas historias de personas que desarrollan toda una vida en la llamada feria Pinto, ubicada en Temuco, y que creo conocemos al menos el 90% de las personas de la región de la Araucania, donde es claro apreciar los distintos tipos de interacción (económica, social, etc.), que los autores asemejan mucho a la que se desarrollaba incluso en periodos pre-hispánicos por civilizaciones originarias, demostrando como aun hoy en pleno auge de la globalización, se mantienen unidades sociales, que aunque puedan parecer pequeñas, aun son muy valiosas y tienen mucho que aportar, desenterrando incluso valores que en la sociedad capitalista actual pudiesen creerse acabados.

“Le fía a la mayoría de sus clientes, cuestión que implica que buena parte de sus ingresos los reciba a fin de mes, dando muestras de una confianza en otras/os que en estos tiempos no es fácil de encontrar.” 
(Davinson y Ketterer, 2006: 30).

Mas entonces asumimos que las personas que se desempeñan en este lugar son, excepcionales, si a lo anterior sumamos el que lamentablemente las vidas de ellos no son separadas del capitalismo reinante y por ende con su trabajo deben alimentar a sus familias, las que finalmente vivirán del dinero que su labor y sus negocios les brinden, lo que los mantiene en sector mas pobre de esta sociedad, puesto que solo producen para poder sobrevivir, por lo que en el texto se puede percibir que en la feria, trabajan muchas mujeres, y sus familias , para lograr generar el suficiente ingreso, incluso para la generación de su trabajo, el que finalmente se torna insuficiente. 

“La situación en América latina en los años noventa se caracterizo por la consolidación de la transición demográfica y el progresivo envejecimiento de la población, el insuficiente dinamismo de la generación de empleo, la relativa reducción de la pobreza y el aumento de la desigualdad en varios países, los avances en materia de equidad de genero y la mayor participación de la mujer en el mercado de trabajo…” (CEPAL; 47, 2002.)

La cita anterior explica un poco lo que ha sido el desarrollo social producido en la última década, dándonos a entender brevemente que el rol de la mujer como participante de la vida laboral, ha crecido en el continente y es claro apreciar esto mismo en el entorno de la feria pinto, las mujeres, en su mayoría representantes del pueblo mapuche, se encuentran vendiendo sus distintos productos, los cuales casi en su totalidad son elaborados o cultivados por ellas mismas, y comercializados por toda la familia(Madre, Hijos), po lo que aquí es donde se expresan los

“Patrones culturales anteriores a la llegada de los españoles, la estructura económica se centraba en la familia y se producía la división del trabajo por “diferencia sexual (mujeres en labores horticolas) o por habilidades…” (Bengoa, 1991: 26)” (Davinson y Ketterer, 2006:18)

Por otra parte trataremos de explicar algo de lo observado en el texto y centrarnos un poco mas en este tema, y es el como influye el trabajo en una mujer mapuche en la actualidad, y el por que se da esto, en el libro las personas relatan lo medios de producción con los que cuentan, los que no son abundantes y el agotamiento de los mismos, siempre tratando de buscar las soluciones a los precios mas bajos para lograr subsistir ellos mismos y su economía familiar,

“Actualmente en las economías campesinas mapuche, destacan la minifundizacion, producto de la subdivisión de las tierras; la degradación de los suelos por la erosión y su utilización intensiva, lo que sumado a las dificultades de acceso al crédito, las carencias de capital de trabajo y herramientas adecuadas, provocando una baja productividad que impide la reproducción de las familias el producto de las tierras familiares.” 
(Rebolledo, 1995: 409)

Lo anterior explicaría entonces el por que de la pobreza observada dentro de las mujeres vendedoras mapuche que se encuentran en la calle Pinto, en el sector de la feria, debido a que básicamente su producción les alcanza solamente para solventar sus ventas, lo que crea un circulo vicioso en el cual nunca logran obtener mas del capital necesario para vivir, lo que no les permite realizar inversiones a futuro, y por ende siguen sumidas en su rol de pequeñas productoras y vendedoras. Esto se agrava más aún si tomamos en cuenta que estas jefas de hogar, cargan sobre sus hombros la crianza de sus hijos, y la mantención de un hogar, con todo lo ello conlleva. Por lo que se debiera apreciar de sobremanera el esfuerzo que realizan estas mujeres por salir adelante, llevando todo un peso extra a la hora de desempeñarse en un trabajo, al ser mujer, madre y dueña de casa, todo esto aparte de cualquier otro rol productivo y como vendedora. 

“Las profundas transformaciones en la manera de producir y en el reordenamiento del espacio rural-urbano, así como en las formas de reproducción social de los trabajadores han provocado perdidas que afectan directamente a la mujer, ubicándola en nuevo escenario, en donde existe una ruptura entre el trabajo y la vida..”
(Silveira, 1995:14)

Así entonces podemos dar una pequeña mirada acerca de lo que significa ser mujer trabajadora, esto si tomar en cuenta las historias particulares de cada una de las mujeres que se desempeñan en uno u otro rol dentro de la feria, las cuales no nos cabe la menor duda deben de haber pasado por muchos obstáculos (legales, discriminación, acceso, etc.), para realizar la actividad que hoy en día les permite mantenerse, a ellas y en muchos casos, también a sus familias, es por esto entonces que podemos decir que el trabajo en la feria pinto funciona como en tiempos medievales, con una estructura familiar diferenciada, en algunos casos con trueques entre los mismos feriantes, con favores y confianza, lo que convierte a la feria en un lugar distinto a toda la sociedad restante.

Sin embargo volviendo al tema de la mujer mapuche y su trabajo en la feria, ya que podemos asumir que en ello intervienen muchos factores, como por ejemplo economicos, relacionados con los procesos de deterioro que han sufrido las economias campesinas mapuche, todo esto como efecto de las trasformaciones que ha sufrido todo el sector agro chileno, por lo que:

“Las unidades domesticas recurren a estrategias diversas para obtener ingresos. Una de ellas, es la orientación hacia el mercado de una parte de la producción hortícola y artesanal, donde las mujeres juegan un papel relevante como productores e intermediarias. En las economías campesinas mas empobrecidas es donde cobran mayor importancia estas actividades femeninas, pues los ingresos obtenidos a partir de las ventas de hortalizas, aves de corral, frutas, huevos, alimentos transformados y artesanías, permiten comprar los productos de consumo básico que no se producen en la familia.”
(Rebolledo, 1994:410)

AUTOR
DINAMARCA, Francisco.

  “Este ensayo fue desarrollado en el marco de la asignatura de Políticas Sociales de la Carrera de Servicio Social de la Universidad de La Frontera,  y los insumos son parte del análisis del libro, Culturas de Mercado, rutinas de vida de Guillermo Davinson y Lucy Ketterer, (2006) Temuco: Ediciones Universidad de La Frontera”




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