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¿Qué puedo hacer para mejorar mi atención y concentración?

Resumen: En este artículo vamos a aprender en qué consiste la atención y concentración junto a los factores que pueden predisponer a mantener dicho proceso...

Publicación enviada por Rosa Serrate; Estefanía Barrado




 


¿Qué es la atención?
La atención y concentración hace posible que nos centremos en un estado mental y excluyamos el resto de información de manera consciente. Por ejemplo, centramos nuestra atención cuando queremos estudiar un temario, al interactuar con una persona en una conversación o si percibimos una emoción en un instante determinado. De esta manera los estímulos externos a esta información, como pueden ser los ruidos externos al pasear por un parque o conversaciones externas entre otras personas, serían secundarios y no llegarían a percibirse con nitidez.

Pero no toda atención requiere la misma disciplina sino que podemos encontrar dos tipos de atención bien diferenciados.

1. Atención espontánea: surge de manera repentina e inesperada y ese hecho hace que tu mente se desvíe hacia dicho acontecimiento. Por ejemplo, ver a alguien con ropa extravagante o si te sorprenden inesperadamente.
2. Atención voluntaria o consciente: este tipo de atención no se produce de manera inconsciente sino que exige una disciplina o esfuerzo adicional. Es la atención que hay que educar. Por ejemplo, los estudiantes al preparar un examen o alguien dando una conferencia.

Uno de los ámbitos más importantes donde la atención cobra gran protagonismo es en el entorno escolar. Para educar nuestra atención debemos eliminar estímulos distractores que hacen posible la temida dispersión.

¿Qué es la dispersión?
Hoy en día nos encontramos con serios problemas de atención y concentración en nuestros estudiantes. Esto puede ser debido a distractores internos y externos:

- Distractores externos: ruidos, música, objetos innecesarios encima de la mesa, comidas fuera de horas, etc.
- Distractores internos: preocupaciones, problemas personales, tensiones, estrés, etc.

Algunas recomendaciones para evitar los distractores externos serían las siguientes:

- Ambiente relajado: Es conveniente estudiar siempre en el mismo lugar y que sea relajado para fomentar la concentración y el ritmo de estudio. El lugar de estudio debe tener luz natural, siempre que sea posible.
- Temperatura ambiente: la temperatura adecuada debería oscilar entre 18-23 grados. Cada cierto tiempo tendríamos que ventilar la habitación para evitar el adormecimiento.
- Ciclos sueño-vigilia: para desarrollar la atención y concentración tenemos que controlar los hábitos de sueño durmiendo al menos ocho horas diarias y así disminuir el agotamiento y la dispersión.
- Alimentación: necesitamos una alimentación equilibrada para conseguir la energía suficiente en nuestros estudios. Por ello, es recomendable hacer un desayuno completo y reposar después de las comidas.
- Estímulos distractores: tener demasiados objetos alrededor de nuestro lugar de estudio disminuye la concentración en la tarea, especialmente si no son objetos útiles para el estudio. Así pues, retiraremos cualquier elemento que no tenga que ver con tal actividad, por ejemplo, fotografías, muñecos, libros no necesarios, etc.

Sin embargo, hay otros factores que debemos revisar en profundidad. Son los llamados distractores internos que tienen que ver con el nivel socio-afectivo dándose situaciones o sentimientos que interfieren en la atención del sujeto.

- Ansiedad, estrés, pensamientos automáticos negativos, conflictos consigo mismo y con los demás, son algunos de los componentes incompatibles con la atención y concentración. Por otro lado, también podemos encontrar las causas de estas variables bloqueadoras de la atención como pueden ser cambios en el entorno del sujeto. Por ejemplo, cambio de domicilio o de colegio, una situación de divorcio, nacimiento de hermanos, pérdidas y duelos, etc.

- Toda situación va ligada a una emoción. Por ello, es necesario trabajar no solo la adaptación al cambio de una manera física sino emocional, acompañando al sujeto en las dificultades que pueda encontrar. Ya que si no se resuelve el conflicto no se resuelve la situación de malestar, y si no se resuelve la situación de malestar no podemos superar nuestros obstáculos para vencer nuestros miedos.

- Es la etapa adolescente donde más fracaso escolar encontramos y muchas veces no es por falta de capacidad ni de inteligencia sino porque nos encontramos en una etapa de cambios, conflictos y dificultades. Es nuestro deber como educadores acompañarles en este camino para que nuestros hijos sigan adelante con su concentración, sus estudios y su vida.

Así pues, podríamos decir que este nivel emocional tendría un gran peso en la concentración, atención y motivación en el desarrollo evolutivo del ser humano.

¿Cómo favorecer la atención?
Hay muchas estrategias para favorecer la atención y la concentración. A continuación, vamos a ver algunas de ellas:

1. Relajación: en ocasiones nos encontramos con situaciones en las que es necesario prestar una especial atención como por ejemplo un examen o conducir un vehículo. La relajación hace posible encontrar un equilibro entre nuestro estado interno y externo, ayudando a controlar el estrés y guiando nuestra atención.

2. Organización y planificación de objetivos: qué, cuándo y cuánto tiempo vamos a dedicar a cada tarea nos va a ayudar a administrar mejor nuestro tiempo y disfrutar de nosotros mismos y de nuestro entorno. Ello hace posible tomarnos las cosas con más tranquilidad y tener resultados más eficaces.

3. Establecimiento de objetivos: ponernos objetivos a corto plazo nos ayudar a aumentar nuestra motivación y la consecución de los mismos hará aumentar nuestra autoestima. Todo esto nos ayudará a seguir con nuestras metas.

4. Ejercicios específicos: hay ejercicios específicos para favorecer y desarrollar la atención y concentración en las tareas:

- Programas didácticos-informáticos.
- Fichas y ejercicios de comprensión de textos.
- Continuar series de figuras.
- Memorizar la relación dibujo-palabra.
- Encontrar las diferencias.
- Sopa de letras

Muchos de éstos ejercicios podemos encontrarlos en la guía para padres “Ayúdale a estudiar” de la Psicóloga y Pedagoga Rosa Serrate, Editorial Laberinto.

Así pues, podemos concluir que la atención debemos educarla y mejorarla continuamente para poder lograr nuestros éxitos con mayor rapidez y eficacia.

Rosa Serrate
Psicóloga – Pedagoga
Colegiada Nº A-00042

Estefanía Barrado
Psicóloga – Experta en Psicoterapia con Niños y Adolescentes
Coordinadora de la Sección Infantil
Consulta de Psicopedagogía Humanista
www.tecnicasdeestudio.com

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