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Estrategia de las instituciones científicas de cuba y su incidencia en la realización del proyecto social cubano

Resumen: La estrategia científica del Proyecto Social Cubano actual ha tenido en cuenta dos elementos esenciales para su desarrollo interno y externo.

Publicación enviada por Lic. Roberto A. Moreno Ceruto y otros autores




 


ÍNDICE
1.- Introducción
2.- desarrollo
3.- Conclusiones
4.- Bibliografía
5.- Autores

INTRODUCCIÓN
La estrategia científica del Proyecto Social Cubano actual ha tenido en cuenta dos elementos esenciales para su desarrollo interno y externo, y ellos son:
-Las particularidades del país en la actual etapa.
-La situación del Mundo de hoy.

Sobre el primer elemento podemos decir lo siguiente, al desaparecer la URSS y el Campo Socialista, perdimos nuestros principales socios en aspectos económicos, científicos, tecnológicos y culturales, y se intensificó el bloqueo y la guerra económica de EEUU contra Cuba, enfatizándose su carácter extraterritorial, para rendirnos por hambre y restaurar el capitalismo en Cuba (leyes Torricelli y Helms-Burton).

En los anos 2005-2006 se -en pleno Período Especial- se produce una reanimación Proyecto Socialista Cubano como resultado de una aceptada dirección estratégica de la Dirección de la Revolución, el sacrificio y el trabajo abnegado del pueblo unido en la defensa de las conquistas alcanzadas. Factores internos y externos han contribuido a darle un nuevo impulso al desarrollo económico y social del país, y han posibilitado retomar el proceso de construcción de una sociedad socialista:
Fuimos capaces de resistir la desaparición de la URSS y el recrudecimiento del bloqueo y la guerra económica de sucesivos gobiernos de EE.UU.
-Entre 1989y1993,el Producto Interno Bruto de Cuba descendió en un 35%,y la capacidad de compra del país en el exterior se redujo en más de un 80%.
-En 1993, el 90% de nuestras fábricas estaban cerradas ,pero nadie quedó desamparado y se logró mantener las principales conquistas sociales(Educación y Salud)

Y solo a manera de ejemplo podemos decir, que hoy en el centro de esa estrategia está el ahorro energético y de todos los recursos de que dispone el país y la política de cuidar la naturaleza.

En lo referente al segundo elemento de la estrategia científica del Proyecto Social Cubano podemos decir, que en la actual etapa histórica, además de Cuba, el proyecto socialista –a escala mundial- se ha mantenido en China, Viet Nam, Corea del Norte y Laos, mientras por otra parte, surgen nuevos gobiernos con programas nacionalistas.

China se ha convertido en el motor de la economía mundial y con sus 1300 millones de habitantes, es hoy la cuarta economía mundial
Se mantiene un prolongado estancamiento en la Unión Europea (UE) y Japón, y aumentan y se agudiza las contradicciones entre países imperialistas, conjuntamente con el despertar del pueblo estadounidense.

El triunfo electoral del líder indígena Evo Morales en Bolivia, con un programa antiimperialista y de combate a la pobreza y las desigualdades sociales.
El gobierno de los EE.UU. ha caído en manos de un grupo neoconservador de extrema derecha, que aspira a convertirse en Gobierno Mundial

El mundo en que vivimos se caracteriza por el desarrollo de procesos y
Fenómenos simultáneos y contradictorios, que pueden resumirse como sigue:
-Globalización.
-Nefastas políticas neoliberales.
-Crecimiento de la pobreza y la desigualdad social a escala mundial.
-Desmedidas agresiones al ecosistema que ponen en peligro la existencia de la especie humana.
-Problemas sociales de fragmentación, intolerancia, drogadicción, xenofobia, y migraciones, entre otros
-Papel del conocimiento.
-Desarrollo de les tecnologías de la información y la comunicación (TIC)
-Cambiantes exigencias del mundo del trabajo.
-Las guerras por el dominio de los recursos naturales (ej: petróleo).
- El calentamiento de las aguas del mar (por el efecto invernadero).

En fin, muchos y muy graves son los problemas globales que en la actualidad afectan a la humanidad con impredecibles consecuencias para la vida, de ahí que la estrategia de las instituciones científicas del país está encaminada a preservar a la población de estos “males globales”,pero también a combatirlos con las armas de la ciencia, gracias al capital intelectual y de hombres de ciencia creado por la Revolución.

Resumiendo estas ideas podemos decir, que la estrategia científica del Proyecto Social Cubano –en sus dos vertientes (interna y externa)-tiene una doble visión de los problemas a resolver, donde a partir de los avances y logros que obtengamos en este campo, los mismos no sean solamente para el bienestar y disfrute del pueblo cubano, sino que acorde a principios rectores , esenciales y sagrados de nuestra Revolución como es el de la Solidaridad con otros Pueblos del Mundo, dichos logros y avances en el campo de las ciencias se pongan al servicio de toda la Humanidad y en particular de los pueblos del Tercer Mundo, como a sido en los casos de la “Misión Milagro”,”Yo, si puedo” y ”Revolución Energética” por solo mencionar algunos. Pues como lo ha expresado Fidel Castro de manera muy gráfica:

“Si vamos a hablar de ideología, hablemos de la ideología de salvar el mundo primero y perfeccionar el mundo; no después, sino cuanto antes mejor y tratar de salvarlo y perfeccionarlo desde ahora .Cando lo hayamos salvado lo podremos seguir perfeccionando más.

Yo decía que esta batalla por la supervivencia no es de clases, aunque las clases estén mezcladas en el conflicto; esta batalla de supervivencia por los países del Tercer Mundo abarca a todos; a los que tienen grandes recursos y a los que tienen muy poco.

Creo que tanto el rico como el pobre, si van en un barco, no quisieran que el barco se hundiera, podría surgir un mínimo de colaboración para salvar el barco, y realmente estamos en un “Titanic” con mucho mar por debajo y muchos iceberg en el camino”.

DESARROLLO
A partir de ese fenómeno ocurrido en los años 50 del siglo XX, al que la concepción marxista – leninista denominara revolución científico-técnica, ¿qué ha pasado en los ultimo medio siglo con lo9s avances de la ciencia y la tecnología?, ¿cómo es posible que a pesar de los avances tan extraordinarios de la ciencia se haya agudizado la pobreza en el mundo, y este en peligro de extinción la especie humana? Las respuestas a estas y otras interrogantes pueden encontrarse en los temas tratados en la “Conferencia mundial sobre la ciencia para el siglo XXI. Un nuevo compromiso” (Budapest, Hungría, 1999); y la Conferencia de Santo Domingo, dedicada a: “La ciencia para el siglo. XXI una nueva visión y un marco de acción” (Republica Dominicana, 1999).

En Budapest se demostró la necesidad apremiante que tiene la humanidad de establecer “Un nuevo compromiso” que involucre de forma real y efectiva a políticos, juristas, artistas, gobiernos, estados, empresarios, militares, ecologistas, intelectuales, científicos en el enfrentamiento de los principales problemas que aquejan a la humanidad, y que atentan contra la preservación de los sistemas de sustentación de la vida en al planeta y de la supervivencia de todas las formas de vida.

En ese loable empeño la Declaración de Budapest expresa, “Las ciencias deben estar al servicio del conjunto de la humanidad y contribuir a dotar a todas las personas de una comprensión más profunda de la naturaleza y la sociedad, una mejor calidad de vida y un entorno sano y sostenible para las generaciones presentes y futuras.”

Esta idea es el reflejo del avance sin precedentes de la ciencia y la tecnología en el mundo actual, y del decisivo papel en la vida de cualquier sociedad, tienen ahí que en Declaración del citado foro se insiste en que:
[…] hace falta un debate democrático vigoroso y bien fundado sobre la producción y la aplicación del saber científico. La comunidad científica y los políticos deberían tratar

de fortalecer la confianza de los ciudadanos en la ciencia y el apoyo que le prestan mediante ese debate. Para ser frente a los problemas éticos, sociales, culturales, ambientales, económicos, sanitarios y de equilibrio de los géneros, es indispensable intensificar los esfuerzos interdisciplinarios recurriendo a las ciencias naturales y sociales. El fortalecimiento de la ciencia emplea un mundo mas equitativo, prospero y sostenible requiere de un compromiso a largo plazo de todas las partes interesadas, sean del sector público o privado, aumentando las inversiones, revisando en consecuencia las prioridades en materia de inversión y compartiendo el saber científico.

La mayor parte de los beneficios derivados de la ciencia están desigualmente distribuidos a causa de las asimetrías estructurales existentes entre los países, las regiones y los grupos sociales además de entre sexos. Conforme de saber científico se ha transformado en un factor decisivo de la producción de bienestar, su distribución se ha vuelto más desigual. Lo que distingue a los pobres (sean personas o países) de los ricos no es sólo que poseen menos bienes, sino que la gran mayoría de ellos está excluida de la creación y de los beneficios del saber científico”.

Por su parte en Santo Domingo, se discutió la situación en el concepto latinoamericano cuyo gran desafío en el milenio está en “[…] avanzar en su proceso de desarrollo económico y social sustentable”. En ese proceso se pretende lograr que la ciencia, la tecnología y la innovación contribuyan a la elevación de la calidad de vida de la población, al incremento de los niveles educativos y culturales de las sociedades latinoamericanas, que propicie el cuidado en la calificación de los recursos humanos, el aumento de la competitividad de las economías y la disminución de los desequilibrios regionales.
Santo Domingo también se pronunció por la necesidad de “[…] un nuevo compromiso […] una ética pacifista […]” y la “[…] democratización de la ciencia […]” pero además puso énfasis en destacar las causas de los principales problemas de esta parte del mundo.

La debilidad científica y tecnológica de los países en desarrollo es una de las causas por las cuales su incipiente inserción de la emergente” sociedad del conocimiento” tiene un carácter dependiente y marginal que, de consolidarse, dificultará enormemente la superación de la inequidad social y del deterioro ambiental prevaleciente en los mismos que permiten, por ejemplo, algunos países aprovechar desproporcionadamente los recursos que constituyen” nuestro patrimonio común” y trasladar y compartir con otros parte de los perjuicios y deshechos resultantes, o también consolidar un orden internacional que impone a las economías periféricas formas de apertura comercial y financiera que las economías desarrolladas practican parcialmente y sólo en la medida de sus conveniencias particulares (un orden mundial que profundiza la crisis ambiental y las desigualdades a escala planetaria).

La creciente brecha de conocimientos entre el Norte y Sur implica que casi todo el esfuerzo científico mundial se concibe desde y para el Norte. Este es un problema fundamental cuyo estudio y corrección debe privilegiarse.
a En resumen, apunta el doctor José López Cerezo de la Universidad de Oviedo, España:

La ciencia y la tecnología actuales no suelen actuar como agentes niveladores, tal como hicieron otras innovaciones del pasado como la radio o los antibióticos, sino que tienden más bien a hacer a los ricos más ricos y a los pobres más pobres, acentuando la desigual distribución de la riqueza entre clases sociales y entre naciones.

Entre los temas discutidos alrededor del papel de la ciencia en el mundo actual, no se profundizó lo suficiente en cuanto a destacar el papel de las ciencias sociales y humanas deben desempeñar en el mejoramiento de la condición humana. En Budapest hay una alusión a esta área del conocimiento científico, y debe sobreentenderse que cuando se habla de la ciencia y de sus avances allí están presentes, a nuestro juicio esto no es suficiente, la crisis espiritual que hoy afecta al planeta demanda pronunciamientos más precisos que propicien el reconocimiento del papel de estas ciencias en la solución de los principales problemas globales que afectan la existencia humana, y así las sitúen en su justo lugar.

En este sentido la Conferencia de Santo Domingo al abordar el rol del impacto de la ciencia en la sociedad, tiene el mérito de reconocer en la nueva misión que debe asumir la ciencia, lo siguiente:
[…] las ciencias sociales y humanas deben jugar un papel esencial, particularmente en lo que se refiere a las consecuencias globales del cambio científico y tecnológico, sus relaciones con el desarrollo, el medio ambiente, y las cuestiones éticas involucradas.

Se trata no sólo de analizar los impactos actuales y potenciales de la ciencia y la tecnología en la sociedad sino también de comprender las influencias recíprocas o, más precisamente de estudiar de manera integral las interacciones entre ciencia-tecnología-sociedad.

El hecho de dedicar de forma breve, un espacio para explicar el papel de las ciencias sociales y humanísticas en el desarrollo de América Latina, es una señal positiva por cuanto refleja el grado de conciencia alcanzado no solo por la comunidad científica latinoamericana en medio de la acentuación de la crisis ética que vive la humanidad y que tiene su forma particular de expresión en América Latina, la zona del mundo de más inequidad no solo en la distribución de los beneficios de la ciencia.

En Santo Domingo se hace un llamado por la urgencia de prestar más atención a las relaciones sociales e interpersonales, y al sistema de valores en que ellas se expresan, temas prácticamente olvidados por los gobiernos, la industria nacional (empresariado) los líderes financieros, la propia ciencia y los científicos de esos países condicionados por las exigencias del mercado.

Desde este ángulo es posible apreciar que en esa necesaria y urgente relación que debe establecerse entre la ciencia, la ética y el desarrollo, para que no desaparezca la especie humana de la faz de la Tierra, las ciencias sociales y humanísticas deben desempeñar un papel protagónico en la promoción, asimilación y aplicación de una cultura humanística universal, que logre conjugar los valores identitarios de cada pueblo y/o nación, con el reconocimiento de la ciencia como un valor social, y como creadora de nuevos valores materiales y espirituales.

Esta nueva percepción de la ciencia está ajena a cualquier manifestación de filantropismo, porque tiene como objeto y fin el mejoramiento humano, de hombres y mujeres concreto, de los que subviven o sobreviven en los países del Sur e incluso en los bolsones del Tercer Mundo que hay en los países que conforman los Centros de Poder Mundial (Estados Unidos de América, la Unión Europea y Japón).

Los temas tratados en ambas Declaraciones responden a problemas apremiantes de los pueblos, naciones y países del Tercer Mundo, y quedó claro que el conocimiento per se no transforma las economías o la sociedad, pues la única forma que tiene para contribuir a hacerlo es mediante la estructuración de sistemas sociales/nacionales de ciencia, tecnología e innovación que posibiliten su incorporación al sector productivo y de servicios. No caben dudas respecto a las buenas intensiones que animan a quienes elaboran y aprueban estos documentos, sin embargo, estas y otras reuniones internacionales con declaraciones similares y los ingentes esfuerzos de personalidades aisladas y de determinadas instituciones humanitarias internacionales, no han logrado solucionar los acuciantes problemas globales que enfrentan los países del Sur y la humanidad en su conjunto.

La concepción, elaboración y aplicación de políticas científicas que coadyuven a la solución de la desigual distribución de los resultados derivados de la ciencia entre países y al interior de estos, va más allá de las buenas intensiones de quienes se reúnen para analizar los temas relacionados con la ciencia y la actividad científica, son otros los factores que intervienen y deciden, la política en primer lugar (entendida esta como la expresión de los intereses cardinales de la clase económicamente dominante).

Así se explica por qué la democratización de la ciencia o la distribución de los beneficios de los avances de la ciencia, por solo citar dos aspectos, no son problemas resueltos por la abrumadora mayoría de los países eufemísticamente llamados “en desarrollo”, por estar absorbidos por las políticas neoliberales. Ya ha transcurrido el primer lustro del tercer milenio y no se observan avances significativos.

A diferencia de lo que ha venido ocurriendo y ocurre en los también llamados “países periféricos”, en Cuba en los últimos 44 años se ha experimentado un proceso ascendente que data de la constitución de la Academia de Ciencias de Cuba (1962), donde ya se establecen las nuevas bases de la ciencia en Cuba.

Durante estos años ha madurado la concepción de la ciencia como un proceso social, que tiene sus hitos en el Primer Congreso del Partido comunista de Cuba (1975) con la Resolución sobre Política Científica Nacional, que definió los principios políticos y éticos de los científicos y la actividad científica en Cuba, refrendados jurídicamente más tarde en la Constitución de la República de Cuba (1976).

De esta forma concluyó la etapa que pudiéramos denominar de institucionalización de la ciencia y la actividad científica. En este proceso se consolidó la relación ciencia-ética-desarrollo.

A esta etapa le siguió otra cuyo centro es la celebración del V Congreso del Partido Comunista de Cuba (1992), este acontecimiento tiene una singular importancia en la historia de la nación cubana porque se efectúa en medio de la etapa más aguda de la crisis económica provocada por la desintegración de la Unión Soviética, la desaparición del campo socialista y el recrudecimiento de la guerra económica del gobierno de los Estados Unidos de América contra nuestro país, que provocó una situación inédita para los cubanos conocida como Período Especial.

En esa reunión partidista la dirección política de la Revolución adoptó como parte de la estrategia general para sobrevivir y continuar desarrollándonos, la sabia y valiente Resolución Económica, que le confiere a la ciencia en una de sus partes un papel decisivo en la estrategia económica del país.
Las orientaciones del citado documento partidista potenciaron en aquellas difíciles condiciones la actividad científica en todos los órdenes, con énfasis en el establecimiento sistematización de relaciones multidisciplinarias, interdisciplinarias y transdisciplinarias en función de las demandas de esos momentos, y las nuevas que se generarían en virtud del desarrollo perspectivo de la sociedad cubana.

Dentro de esa concepción revolucionaria y humanista del desarrollo de la ciencia y la utilización racional de sus beneficios para el mejoramiento humano, hay que destacar un momento trascendental en la historia de la ciencia en Cuba, la reunión efectuada por el Comandante en Jefe el 15 de enero de 2004 con representantes de la comunidad científica, porque a partir de aquí se profundiza la estrategia adoptada para la satisfacción de las necesidades de la población, la elevación de la calidad de la vida y garantizar el desarrollo del país y sus defensas.

En este encuentro fueron identificadas las prioridades nacionales y definidos los diferentes programas y subprogramas en que estas se materializarían: alimentos, desarrollo energético sostenible, salud, medio ambiente, nuevas tecnologías de la información, ciencias básicas, defensa y ciencias sociales y humanísticas.

Detengámonos en una de las prioridades identificadas: ciencias sociales y humanistas. Atendiendo a las necesidades ya referidas se han concebidos en esta prioridad los programas siguientes: Sociedad cubana actual. Sus retos y perspectivas frente al siglo XXI; Economía actual cubana; tendencia actuales de la economía mundial y del sistema de relaciones internacionales; el trabajo con los cuadros; historia de la nación cubana.
Como puede apreciarse las ciencias sociales y humanísticas están llamadas a desempeñar un rol decisivo en la sustentación teórica y metodológica de la construcción del modelo cubano del socialismo, que se llevan a cabo en situaciones cada vez más complejas debido a los factores siguientes:

· Cambios en la correlación de fuerzas a escala internacional después de la caída del modelo europeo de socialismo.
· La dinámica económica, política, social e ideológica – espiritual de los países capitalistas mas desarrollados que integran los centros de poder mundial y su influencia negativa en nuestra sociedad.
· La creciente agresividad del imperialismo estadounidense contra nuestro país.
· Las transformaciones propias de la dinámica económica y social que tiene modelo cubano del socialismo para garantizar la supervivencia de la población, el desarrollo y la salvaguarda de los valores nacionales esenciales.

En medio de esta situación la sociedad cubana necesita alcanzar la eficiencia económica y un nivel de competitividad y correspondencia con las exigencias del mercado mundial, que permita a su vez la satisfacción de las necesidades crecientes de la población la preservación, desarrollo y enriquecimiento de los logros alcanzados por la Revolución. Ese camino requiere de la aceptación social de los valores del socialismo para potenciar y hacer efectiva la participación ciudadana.

Este complejísimo proceso requiere promover un concepto de felicidad y de bienestar fundado en la solidaridad y el humanismo en contraposición con las tendencias egoístas y enajenantes generadas por el sistema capitalista.

Como puede apreciarse la naturaleza del sistema económico, político y social cubano exige contribuciones concretas de las ciencias sociales y humanística, pero su ritmo desarrollo no ha sido homogéneo y aun no satisface todas las expectativas de nuestro socialismo. Con el objetivo de revolucionar las ciencias sociales y humanísticas y situarla al nivel que las actuales circunstancias demandan, el Ministerio de Ciencias, Tecnología y Medio Ambiente aprobó la Resolución 132 de 2002 sobre la política científica de las ciencias sociales y humanísticas que no tienen precedentes en otra parte del mundo.

El ámbito de aplicación de esta resolución son todas aquellas entidades de investigación científica, centros de estudios y de educación superior escuelas ramales, grupos e instituciones que realizan investigaciones del saber que conforman las ciencias sociales y humanísticas.

Los principios en que se basa esta política científica son:
a) Fidelidad a los principios partidista. No hay ciencias sociales neutrales.
b) Compromiso social, primando el interés nacional sobre los sectoriales y Personales.
c) Rigor y consecuencia con la objetividad, la verdad y la excelencia científica y el humanismo.
d) Identidad de intereses estratégico que conjuguen eficientemente el estudio de los problemas globales, nacionales, territoriales, ramales y locales, así como la aplicación rápida y eficiente de sus resultados.

A partir de estos principios se formularon los Lineamientos Generales, que pueden consultarse en la Resolución 132. Donde a manera de ejemplo podemos citar las prioridades identificadas para las ciencias sociales y humanísticas como son:
a) El pensamiento revolucionario cubano, raíces históricas y pensamiento estratégico de la Revolución Cubana.
b) La teoría Marxista-Leninista y su enriquecimiento a partir de la experiencia de la Revolución Cubana.
c) La formación integral y ética de las nuevas generaciones haciendo énfasis en los valores.
d) Las ciencias de la educación en el contexto de la realidad cubana. Formación de una cultura general integral.
e) Los problemas de la marginalidad, disfunciones sociales y conductas desviadas de nuestra sociedad. Causas y prevención.
f) Los problemas teóricos-metodológicos de las Ciencias Sociales y Humanísticas, incluyendo los vínculos e interrelación de estas con las ciencias naturales y exactas.
g) La fundamentación teórico del modelo económico cubano y su optimización. Relación entre la economía y la política.
h) Tendencia del capitalismo contemporáneo. Crítica sobre la sociedad capitalista actual.
i) Género y raza.
j) Identidad nacional, raíces históricas de la nación cubana y de nuestro patrimonio cultural y sociopolítico.
k) La estructura socioclasista demográfica de la sociedad cubana.

l) La ciencia, tecnología y el desarrollo sostenible, impactos sociales y éticos de las nuevas tecnologías.
m) El perfeccionamiento de la administración pública, la gestión del Estado y especialmente, el perfeccionamiento de la empresa estatal socialista.
n) El desarrollo e introducción en la sociedad del trabajo social y comunitario.

CONCLUSIONES
De esta forma Cuba se convierte en el primer país latinoamericano, y uno de los primeros a escala planetaria, en estructural su sistema de ciencia e innovación tecnología de acuerdo con sus peculiaridades nacionales, y en correspondencia con los criterios más avanzados de organización de la ciencia y la actividad científica, sin perder su esencia humanista y revolucionaria. Todo este proceso ha permitido poner en la práctica:

· la ciencia al servicio del conocimiento, y el conocimiento al servicio del progreso
· la ciencia al servicio de la paz.
· la ciencia al servicio del desarrollo.
· la investigación científica y la utilización del saber derivado de esa investigación debe tener como objetivo lograr el bienestar de la humanidad.

BIBLIOGRAFÍA
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· Colectivo de autores, EL pensamiento de Fidel Castro I, Editora Política, La Habana 1983.
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· Colectivo de autores, Tecnología y Sociedad, Editorial Félix Varela, 1999.
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· Miranda Francisco, Oliva, Filosofía Ciencia y Sociedad en Fidel Castro, Editorial Academia, Habana 2005.
· Rodríguez Cruz, Francisco, “Cara a cara con Rosa Elena Simeón”, Revista Habanera 1/97.
· Simeòn Rosa Periódico Gramma.Discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz, 15 de enero de 1990.

AUTORES
Lic. Roberto A. Moreno Ceruto
Lic. Maritza J. Sharpe Rodriguez
Lic. Rodolfo del C. Piedra Cabrera

República de Cuba
Ministerio de Salud Pública
Universidad de Ciencias Informáticas (UCI)
facultad ( R) de Artemisa
Artemisa, Mayo del 2008



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