Exigencias metodológicas a la clase de informática en la educación superior
Resumen: El presente artículo aborda un tema muy interesante, demandado y útil dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje: la clase, el que, por mucho tiempo ha sido el aspecto clave en el proceso de enseñanza-aprendizaje Debido a esto, se hizo necesario considerar algunos elementos que, a nuestro juicio, resultan ser de suma importancia en la preparación e impartición de clases en la disciplina Informática, por lo que, leyendo este artículo, los profesores y maestros, en particular, de la informática o computación podrán definir, valorar y comprender la esencia de esta forma de docencia para lograr el éxito en la enseñanza-aprendizaje de esta ciencia...
Publicación enviada por MSc. Mario Kindelán Baró
Resumen
El presente artículo aborda un tema muy interesante, demandado y útil dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje: la clase, el que, por mucho tiempo ha sido el aspecto clave en el proceso de enseñanza-aprendizaje Debido a esto, se hizo necesario considerar algunos elementos que, a nuestro juicio, resultan ser de suma importancia en la preparación e impartición de clases en la disciplina Informática, por lo que, leyendo este artículo, los profesores y maestros, en particular, de la informática o computación podrán definir, valorar y comprender la esencia de esta forma de docencia para lograr el éxito en la enseñanza-aprendizaje de esta ciencia.
Introducción
Desde la introducción de la Computación en los diferentes planes de estudio en Cuba, la clase ha sido siempre el centro de atracción para los profesores, ya que, no existía una Metodología para su enseñanza, es decir, no estaban elaborados los principios de la Didáctica para su realización.
Ya han pasado algunos años y se han estructurado métodos, procedimientos y formas muy peculiares para el tratamiento de este tipo de contenido, para la determinación y formulación de los objetivos específicos de una clase, así como para la selección y/o determinación de los ejercicios adecuados para el desarrollo de las habilidades pertinentes que contribuyan a una preparación integral de los futuros profesionales, en consonancia con los adelantos que, en materia de software y hardware, van ocurriendo en el mundo informatizado de hoy. Luego, ha sido y continúa siendo necesario intensificar el trabajo metodológico de los docentes y del personal de apoyo a la docencia, que es la vía a través de la cual se han podido dar pasos de avance en este sentido.
El presente artículo pretende dar una visión general y necesaria de cumplimiento de la estructura metodológica de la clase de Informática en la Educación Superior.
Objetivo: Analizar las exigencias que se plantean a la clase de Informática desde el punto de vista docente-metodológico en la Educación Superior.
Desarrollo
La clase es una forma de organización de la enseñanza en la que se reúne a un grupo estable de alumnos que poseen niveles de información y desarrollo próximos y que han de participar activamente, bajo la dirección del maestro o profesor, en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
La estructuración de la clase, por su parte, constituye una etapa fundamental del trabajo del educador, en ella se manifiesta su preparación, su sentido de responsabilidad y su habilidad para estructurarla, tomando como bases la exigencias que debe reunir la clase en la escuela socialista y las características del grupo de alumnos. De la calidad de su estructuración depende, en gran medida, su efectiva realización.
A la clase contemporánea se le plantea un conjunto de EXIGENCIAS. Dentro de estas exigencias están los Principios Didácticos, que no son más que las "ideas" que orientan la actuación del profesor, el alumno y el grupo, sirviendo de nexo de unión entre la teoría y la práctica educativa.
Los principios didácticos son:
1. Carácter científico de la enseñanza.
2. El vínculo entre la teoría y la práctica.
3. El enfoque político-ideológico.
4. Principio de sistematización.
5. Principio de la relación entre lo concreto y lo abstracto.
6. Principio de la independencia cognoscitiva.
7. Principio de Asequibilidad o Comprensión.
8. Principio de la relación entre lo individual y lo grupal.
9. Principio de la solidez de los conocimientos.
Estos principios deben ser del conocimiento pleno del docente, ya que, este debe ponerlos de manifiesto en sus clases a fin de lograr el mayor grado de efectividad, para el cumplimiento d los objetivos trazados en la misma.
Hay otras exigencias importantes que se plantean a la clase contemporánea para la Educación Superior, que son la interdisciplinariedad, el enfoque profesional, el enfoque político-ideológico y la formación en valores.
Según Tamayo y Tamayo (2004) la interdisciplinariedad es definida como un conjunto de disciplinas conexas entre sí y con relaciones definidas, a fin de que sus actividades no se produzcan en forma aislada, dispersa y fraccionada. También, es un proceso dinámico que busca proyectarse, con base en la integración de varias disciplinas, para la búsqueda de soluciones a problemas de investigación, por lo cual, excluye la verticalidad de las investigaciones como proceso investigativo.
El enfoque profesional, por su parte, es un aspecto de suma importancia y que debe estar en estrecha relación con el contenido que se enseña, pues ha de considerarse como el principal motivo que despierte, en cada clase, un mayor interés por la profesión.
En las carreras universitarias se forman profesionales para trabajar en la sociedad en que vivimos, por lo que ellos deben poseer una ideología acorde con los principios que rigen en la misma; por tanto, la clase debe constituir una vía para ir formando en los futuros profesionales esa ideología, así como los valores morales, éticos y científicos propios del hombre nuevo de la sociedad socialista. Por tanto, en al planificar el contenido de cada clase, el profesor o maestro deberá concebir de forma previa la intencionalidad política y los valores que intentará formar en esa actividad; no se debe improvisar, ya que, ambos, ideología y valores han de estar a tono con el contenido que se enseña.
En la clase se conjugan todos los componentes didácticos para alcanzar un objetivo determinado. Estos componentes son:
1. Los objetivos.
2. El contenido.
3. Los métodos.
4. Los medios de enseñanza.
5. Las formas de organización.
6. La evaluación.
Los objetivos
Los objetivos constituyen aquel aspecto del proceso docente que mejor refleja el carácter social del proceso docente y orienta la aspiración planteada por la sociedad a dicho proceso, establece, con un lenguaje pedagógico, la imagen del hombre que se pretende formar, de acuerdo con el encargo social planteado a la escuela.
Los objetivos constituyen la categoría rectora dentro del proceso.
Los objetivos de la enseñanza desempeñan tres funciones básicas implícitas en su carácter rector.
1. Ellos cumplen la importante función de determinar el contenido, los métodos y las formas organizativas de la enseñanza, al expresar lo que se desea lograr en el alumno en función de la formación del hombre socialista a que aspira la sociedad; cumplen, también, la importante función de orientar el trabajo de maestros, profesores y alumnos en el proceso de enseñanza.
2. Es necesario resaltar, además, su función valorativa, ya que, indudablemente, ellos constituyen criterios esenciales en el análisis de la eficacia y la efectividad de la enseñanza mediante la evolución de sus resultados. La enseñanza es efectiva en la misma medida en que, a través de ellos, se alcancen los objetivos previamente fijados o propuestos. (Función valorativa).
3. Función orientadora. Tienen una función orientadora para el maestro, ya que, para toda decisión que le sea necesario tomar, deberá tener en cuenta los objetivos de la clase, es decir, que antes de tomar alguna medida en relación con el proceso docente educativo que él dirige deberá preguntarse ¿en qué magnitud esta medida favorece o afecta el logro de los objetivos trazados? Desde este punto de vista, los objetivos orientan el modo de actuación del maestro y evitan que se pierda en la cantidad de problemas a que tiene que enfrentarse.
El contenido
La categoría didáctica contenido es una de las fundamentales, con la ayuda de la cual se caracteriza el proceso docente.
El contenido es aquella parte de la cultura que debe ser objeto de asimilación por los estudiantes en el aprendizaje, para alcanzar los objetivos propuestos, y los mismos se agrupan en un sistema de conocimientos y otro de habilidades, respectivamente. (Álvarez de Zayas, Carlos. La escuela en la vida).
El aprendizaje es un proceso, en el que el estudiante se apropia de parte de la realidad objetiva, seleccionada de acuerdo con los criterios sociales preparada de un modo determinado, es un proceso de sistematización de la nueva experiencia con las que anteriormente poseía. El reflejo subjetivo de esa realidad objetiva en forma de criterios, conceptos, propiedades, magnitudes, relaciones, leyes, teorías, métodos y técnicas y opiniones, reciben el nombre de conocimientos. La habilidad, como ya se dijo, es el sistema de acciones y operaciones que se desarrollan para alcanzar un objetivo.
Los conocimientos, habilidades y valores, como elementos de las experiencias sociales, son el objeto de aprendizaje, su contenido.
El proceso docente-educativo se desarrolla con el fin de cumplimentar las exigencias que la sociedad establece en la formación del egresado, de ahí que la lógica que sigue no responde a la lógica de la ciencia, sino a la del dominio de los contenidos por los estudiantes, a la de la formación de los sentimientos, convicciones y capacidades, es decir, al logro de los objetivos en las condiciones especificas de cada grupo, de cada estudiante.
Cabe destacar, en esta ocasión, que el carácter rector de los objetivos determina no sólo los componentes del contenido, sino también su estructura y funciones, es decir, el ordenamiento y subordinación de cada uno de los elementos, así como la manifestación del contenido en el proceso docente.
El método
El método es una categoría del proceso que se define como el modo de desarrollarlo para alcanzar el objetivo. No es una parte del proceso, sino una de sus características, que establece la lógica, el orden, la secuencia en la dinámica del proceso para arribar al fin, en correspondencia con las distintas condiciones docentes que pueden estar presentes.
Los procedimientos son partes del método pero que destacan las condiciones en que se desarrolla el proceso. Un mismo método puede desglosarse en varios procedimientos en correspondencia con las características en que éste se desarrolla.
La utilización de los métodos de enseñanza está en dependencia de las características psicológicas, de edad, anatómico-fisiológicas de los estudiantes, así como de los medios existentes para el desarrollo del proceso docente.
El método posibilita el dominio de los contenidos por los estudiantes y contribuye a formar en los mismos los rasgos más trascendentes de su personalidad.
A la pregunta de cómo desarrollar el proceso docente-educativo hay que responder, mediante el método.
El método es el camino mediante el cual los estudiantes van integrando los contenidos en el desarrollo del proceso, en correspondencia con la ley de la integración y derivación del proceso y de acuerdo con la pretensión que a cada nivel fijen los objetivos.
Los medios de enseñanza
Constituyen distintas imágenes y representaciones de objetos y fenómenos que se confeccionan especialmente para la docencia, también abarcan objetos naturales e industriales, tanto en su forma normal como preparada, los cuales contienen información y se utilizan como fuente de conocimiento.
Su empleo posibilita un mayor aprovechamiento de los órganos sensoriales; se crean las condiciones para una mayor permanencia en la memoria de los conocimientos adquiridos; se puede trasmitir mayor cantidad de información en menos tiempo; motivan el aprendizaje y activan las funciones intelectuales para la adquisición del conocimiento; facilitan que el alumno sea agente de su propio aprendizaje, es decir, contribuyen a que la enseñanza sea activa y permiten la aplicación de los conocimientos adquiridos.
Las formas de organización
La estructura organizativa que adopta el proceso docente se clasifica, en primer lugar, de acuerdo con el tipo de actividad: académica, laboral, o investigativa.
Se denomina forma organizativa, a la estructura que adopta el proceso en cada tipo de actividad.
De este modo, las clases son la forma organizativa propia de la actividad de carácter académico, la práctica laboral, la forma organizativa propia de la actividad de carácter laboral; el investigativo de los estudiantes, la de la actividad de investigación.
Cada forma organizativa tiene, a su vez, una clasificación que se vincula en alguna medida con los eslabones propios del proceso docente, es decir, con el tipo especial de actividad cognoscitiva que desarrollan los educandos en el grado de dominio de los contenidos y con el tipo de habilidad que se desarrolla, por lo que resulta de este modo una clasificación binaria.
Evaluación
La evaluación permite comparar los resultados del trabajo de educadores y alumnos con los objetivos propuestos, para determinar la eficiencia del proceso docente-educativo y, consecuentemente, reorientar el trabajo y decidir si es necesario volver a trabajar sobre los mismos objetivos o sobre parte de ellos, con todos o con algunos alumnos.
La evaluación del proceso se puede realizar a través de controles sistemáticos, periódicos o parciales y finales y, sobre todo, empleando los métodos y técnicas de participación más avanzadas como la autoevaluación, la coevaluación y la heteroevaluación.
El carácter de continuidad de la evaluación permite la constante comprobación de los resultados del proceso de enseñanza-aprendizaje y la convierte en guía orientadora de este.
A la hora de concebir su clase, el docente deberá tener en cuenta, también, las leyes de la Didáctica y las funciones didácticas.
Según Carlos Álvarez (La escuela en la Vida), las leyes de la Didáctica son cuatro:
1. El objetivo como categoría rectora del proceso.
2. Las relaciones entre objetivo, contenido y método en el sistema, en el proceso-educativo.
3. La derivación del proceso y su contrario, la integración o sistematicidad del mismo.
4. La relación entre la instrucción y la educación.
Estas leyes generales explican las relaciones del objeto: proceso docente-educativo con el medio, con la sociedad; la dinámica de dicho objeto, su movimiento propio en el que se hacen explícitos los vínculos entre sus distintos componentes; el paso de un sistema de orden menor a otro de orden mayor en el desarrollo del proceso docente-educativo y, por último, cómo, a través del mismo se alcanzan resultados trascendentes o educativos en la formación de las nuevas generaciones.
Las funciones didácticas, por su parte son las etapas, elementos del proceso de enseñanza que tienen carácter general y necesario.
En la práctica, estas funciones se interrelacionan y actúan estrechamente unidas. Por ello, hay que estudiar cuidadosamente el papel que cumplirá cada una en la clase: si le corresponde al aseguramiento de las condiciones previas, o a la orientación hacia el objetivo, la elaboración de la nueva materia o la de consolidación o la de control.
El proceso de enseñanza está integrado por las tareas o funciones didácticas siguientes:
1. Aseguramiento de las condiciones previas.
· Motivación
Planteamiento de una situación problémica.
2. Orientación hacia el objetivo.
· qué hacer,
· cómo se hará,
· en qué condiciones.
· Cuál es la meta a alcanzar( qué parte del contenido es estrictamente esencial para el conocimiento del alumno)
3. Tratamiento de la nueva materia, orientación y control.
4. Evaluación del proceso.
Así, las clases en la disciplina Informática, hoy se pueden clasificar en la siguiente topología.
1. Conferencia, persigue el objetivo de que los estudiantes comprenden el contenido de esta rama del saber o ciencia que, generalmente se desarrolla en un aula.
2. Clase teórico-practica que es una clase-conferencia dentro del laboratorio en la que se combinan, para aprendizaje de los estudiantes, los métodos teóricos y prácticos de la enseñanza.
3. Clase practica, que es aquella que persigue el objetivo de que los estudiantes dominen esta ciencia, a través de la formación de los hábitos adecuados y las habilidades necesarias en contacto directo con los instrumentos informáticos.
4. Clase-seminario. Se concibe con el objetivo de que los estudiantes discutan, valoren, analicen y generalicen los contenidos de esta ciencia para un tema específico.
Estructura metodológica general de las clases de informatica
1. Generalidades: Tipo de clase, tema, sumario, objetivos, bibliografía, métodos y procedimientos, entre otros que se desee.
2. Introducción.
· Rememoración
· Preguntas de control (puede realizarse el control del trabajo independiente orientado en la clase anterior).
3. Desarrollo.
· Motivación.
· Orientación hacia el objetivo.
· Desarrollo del contenido
· Preguntas de comprobación, retroalimentación, para la evaluación del proceso, etc.
· Resúmenes parciales.
4. Conclusiones.
· Generalización.
· Señalar las dificultades.
· Orientaciones para el estudio individual y el trabajo independiente (Esto puede realizarse también durante el desarrollo en el momento conveniente).
· Puede también aprovecharse este momento para la evaluación sobre la calidad del cumplimiento del objetivo, aunque se viene realizando desde el desarrollo de la clase.
Explicación de cada uno de los momentos y sus partes componentes
1. Generalidades. Ofrece datos generales necesarios sobre la ubicación de la clase en el programa de la asignatura, así como otros aspectos importantes de ella como actividad docente.
2. Introducción. (Aproximadamente el 10% de la clase).
- La rememoración tiene como objetivo recordar los aspectos fundamentales de las actividades anteriores que tengan estrecha relación con los nuevos contenidos a tratar, es decir, establecer un nexo con los nuevos contenidos.
- Las preguntas de control tienen como fin, el control y evaluación del trabajo independiente y el estudio individual, por lo que aportan también información al docente sobre la efectividad del proceso docente y el cumplimiento de los objetivos. Deben plantearse de forma coherente y articulada que permitan pasar de manera fluida al planteamiento del problema a tratar.
3. Desarrollo (Aproximadamente el 80% de la clase).
- La motivación la constituyen todas aquellas presentaciones, análisis, argumentaciones, reflexiones, etc., que se realiza con el fin de despertar el interés del estudiante por los conocimientos que van a ser tratados en la clase. Debe hacerse a través de situaciones problémicas donde se requiera la utilización de los nuevos contenidos a tratar.
- La orientación hacia el objetivo.
¿Qué se debe entender por orientación hacia el objetivo?
No es, por supuesto, la simple información de los objetivos propuestos, sino la orientación anticipada que debe recibir el estudiante sobre los resultados que ha de obtener, es decir, se trata fundamentalmente de introducir activamente al estudiante en el dominio del objetivo, así como darle a conocer los objetivos alcanzados. Esta parte puede comenzar desde el mismo principio de la clase.
M.A. Danilov considera que “el hecho mismo de la explicación de los objetivos no surte efecto alguno, si el profesor no trata certera y profundamente las vías para alcanzarlos y no desarrolla estos principios en la clase”, es decir, que las formas de actuación del profesor y de los estudiantes, y no la mera formulación, refleja, realmente la orientación hacia el objetivo.
Esta parte de la estructura general de la clase es a la que corresponde el tratamiento del contenido específico de la misma.
Ø Las preguntas de comprobación persiguen el objetivo de constatar si los estudiantes van logrando los objetivos propuestos, por tanto tienen una función valorativa. Pueden hacerse a través de todo el desarrollo de la actividad.
Ø Preguntas de rememoración. Podrán realizarse para propiciar la vinculación de los conocimientos adquiridos con los que se están tratando, además, que pueden hacerse preguntas de incorporación para estimular a los estudiantes a incorporarse activamente al análisis que hace el profesor de determinadas cuestiones.
Ø Resúmenes parciales. Pueden hacerse al concluir cada epígrafe, insistiendo en variantes de utilización de los elementos del conocimiento de que se trate.
4. Conclusiones (Aproximadamente el 10% de la clase).
Ø Las conclusiones deben ser una generalización de los aspectos principales de la actividad, destacándose las regularidades y detalles fundamentales de los contenidos estudiados, así como una de los métodos y procedimientos de trabajo utilizados, señalando las dificultades confrontadas y logros alcanzados por los estudiantes durante el desarrollo.
Ø Las orientaciones para el trabajo posterior de los estudiantes que les permita afianzar mejor los conocimientos y lograr un mayor grado de generalización de los contenidos debe ser adecuada y previamente planificada por el profesor, teniendo en cuenta el sistema de habilidades planteado en el programa de la asignatura.
Conclusiones finales
Como ha podido apreciarse, la clase es el momento más importante en la actividad profesional de cualquier docente, la cual requiere de una etapa previa de preparación para hacer de ella una actividad verdaderamente orientadora, instructiva y desarrolladora. La empiria y la improvisación nunca podrán llevar al profesor hasta el cumplimiento de los objetivos que se propone en su clase, por ello, es imprescindible una profunda preparación, que se inicia en el conocimiento de los fundamentos pedagógicos y psicológicos que sustentan esta actividad en la que se integran múltiples exigencias, requerimientos y componentes, cuyo dominio por el docente es la mayor garantía de la calidad en la clase u otro aspecto de su labor formativa.
Bibliografía
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Publicación enviada por MSc. Mario Kindelán Baró
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Publicado Monday 14 de September de 2009
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