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Apuntes sobre la laboriosidad y su formacion a traves de la actividad deportiva

Resumen: Los valores son una fuente importante de la vida espiritual e ideologica de la sociedad y del mundo interno de los individuos. La educacion es la via mas importante para formar valores...

Publicación enviada por Lic. Esperanza Sánchez Ortíz; Dr. C. Abbdiel Aguilera Vargas




 


Introducción
Los valores son una fuente importante de la vida espiritual e ideológica de la sociedad y del mundo interno de los individuos. La educación es la vía más importante para formar valores. El modelo, la vivencia y el tratamiento teórico pueden y deben estar presentes en el proceso educativo. Una educación sin valores es imposible, como imposible es construir un edificio sin cimiento o base firme. Es por ello que de forma acertada y oportuna el estado cubano, el ministerio de educación y el INDER, como objetivo primordial dirigen ingentes esfuerzos a la formación y fortalecimiento de los valores en las futuras generaciones que tendrán ante si la tarea de salvaguardar los logros fundamentales de la Revolución y el desarrollo del socialismo en nuestro país.

La escuela es la institución social a la cual el Estado le ha encomendado la misión de conducir el proceso educativo, que conlleva la formación y el desarrollo de las nuevas generaciones y en ella se concreta el fin y los objetivos de la educación.

Es objeto de este trabajo abordar los criterios que puedan existir en relación a la influencia de las actividades físico-deportivas en el desarrollo del valor laboriosidad en niños que se forma en la actividad deportiva.
En los debates actuales relacionados con la calidad de la educación tanto a nivel internacional como nacional, existe el criterio generalizado de que la educación en valores es uno de los indicadores fundamentales para el logro de una educación de calidad.

Abordar la formación de valores como parte de la educación de niños y jóvenes, es un aspecto complejo por su propia característica, las implicaciones que existen entre la concepción que sobre este aspecto tiene el profesor, las formas y métodos de transmitir los valores y su acción en el desarrollo integral del educando.

Para algunos autores, los valores son principios que ordenan los juicios sobre la vida moral, y las acciones que se derivan de ellos, para otros Los valores se constituyen en principios normativos que regulan el comportamiento de la persona en cualquier momento, situación o circunstancia de su vida.

Se conoce también, que los valores pueden cambiar de una época a otra, que lo que es aceptado en una cultura puede no serlo en otra. Desde un análisis psicológico según González Rey, F. (1990), los valores pueden ser todos los motivos que se constituyen y configuran en el proceso de socialización del individuo, esto significa que todos los aspectos que están en la base de las relaciones humanas, potencialmente pueden constituirse en valores.

De ahí lo importante de tener en cuenta, que para la formación de valores, el proceso de SOCIALIZACIÓN juega un papel fundamental. Este proceso se presenta con características bien definidas en cada período del desarrollo humano, y en esencia podemos hablar de 3 etapas fundamentales en que transcurre este proceso de socialización. Las características de cada una de estas etapas, por las que transita todo individúo, tiene una gran importancia en el proceso instructivo-educativo, por lo cual, todo profesor de Educación Física y/o Entrenador Deportivo, no puede dejar de tener en cuenta las características físicas, psíquicas y sociales de la etapa en que se encuentran sus educandos, a la hora de concebir, planificar y ejecutar la clase o la sesión de entrenamiento.

En este sentido, siempre será válido repetir la responsabilidad que tiene todo educador, de estar constantemente actualizando los conocimientos sobre las características del desarrollo evolutivo que se manifiesta en los educandos a los cuales debe instruir y educar adecuadamente.

Por las características y objetivos de este trabajo, contemplaremos sólo algunos aspectos fundamentales del comportamiento del proceso de socialización que se manifiesta en cada una de las etapas por la que transita cada individuo.

1era Etapa: Desde que el niño nace y comienza a relacionarse con el pequeño mundo que le rodea, hasta que concluye la primera etapa escolar. Es lo que Piaget denomina el proceso de aceptación de valores que el niño asume como válidos por el solo hecho que proviene de una autoridad legítima para él.

2da Etapa: Puede extenderse hasta finales de la adolescencia. Esta puede a veces ser convulsa, y pudiera llamarse de transición en el desarrollo de los valores. Ya el niño y el adolescente no aceptan de buena gana lo que dicen los mayores, comienzan a buscar por ellos mismos donde está la verdad, es la etapa de las dudas, del constante planteamiento de dilemas; que algunos autores llaman etapa de clarificación de los valores y Piaget la denomina identificación de valores. Juega aquí un importante papel la orientación y dirección que debe seguir el proceso de desarrollo integral del niño y del adolescente, donde lo fundamental es que se sientan aceptados y valorados por lo que son y no por lo que quisiéramos que fueran. “A lo largo de este proceso de crecimiento se van trascendiendo las fronteras que separan el mundo del ser de aquel del no ser, y con ello, se expande la conciencia dándole la capacidad de elegir responsablemente y por ende, de ser libre” (González Garza, 1988 cfr: Daisy A. Álvarez Guerra, 2008).

3era Etapa: La tercera etapa es conocida por la mayoría de los autores como propia de la moral autónoma. El individuo llega a la convicción como forma de conducta estable.

Lo que tiene fuerza en todo el proceso de identificación y adquisición de los valores como conducta estable, según González Garza, radica en que los valores cuando son aprendidos, más no aprehendidos, son como datos que se acumulan y no llegan a tener un significado propio para el individuo, al carecer de los elementos que le dé sentido a la acción que realiza.

Los valores no se afianzan como parte de la personalidad por el sólo hecho de que se den a conocer o se impongan mediante un poder externo. Para que los valores lleguen a constituirse en convicciones que oriente de forma consciente la conducta del individuo, tiene que producirse en cada etapa de su vida un constante reencuentro y reevaluación de su escala valoral personal.

Compartimos el criterio de varios autores ( González Garza, A. 1988; González Rey, F. 1990; Rives, Margarita. 1999; Álvarez Guerra, D. A. 2008) cuando coinciden en que los valores se forman en el proceso de la actividad, a partir de las relaciones que necesariamente debe establecer el hombre en el proceso de producción de bienes materiales y espirituales.

Margarita Rives (1999) en su tesis de maestría expresa: “Es necesario hallar el verdadero contenido, su esencia en la actividad práctica social del hombre a través de la historia”, refiriéndose a la importancia que tiene la actividad dentro del proceso de formación y educación de valores.

Al mantenernos en constante actividad, adquirimos una mayor capacidad de esfuerzo, nos hacemos más responsables y llevamos una vida con orden; conscientes que la laboriosidad no es un valor para lucirse en un escaparate, sino un medio para ser más productivos, eficientes y participativos en todo lugar.

En Cuba como consecuencia de la crisis económica en la década del 90 y las medidas aplicadas para su superación aparecieron algunos flagelos ajenos al tipo de sociedad que se construye y que degradaron valores ya arraigado como son: la responsabilidad, la laboriosidad, la honradez y la solidaridad; precisamente los que hoy figuran dentro del diseño curricular del nivel primario.

Entre los valores que más se afectaron estuvo el de la laboriosidad, con frecuencia muchos ciudadanos incumplían con sus deberes esto afectaba el funcionamiento normal de determinada esfera dentro de la sociedad y causaba molestia y disgusto en la población. Esas conductas inadecuadas influían de forma negativa en las personalidades en formación.

Teniendo en cuenta lo antes expuesto, en este estudio se aborda el valor de la laboriosidad por considerarlo en estos momentos una necesidad social.

Laboriosidad
La palabra laboriosidad se deriva del verbo latino "labor" que significa esfuerzo para realizar algo, o también inclinación al trabajo.

La laboriosidad se expresa en el máximo aprovechamiento de las actividades laborales y sociales que se realizan a partir de la conciencia de que el trabajo es la única fuente de riqueza, un deber social y la vía para la realización de los objetivos sociales y personales y por tanto de desarrollo humano.

Es todo tipo de acción constructiva por el hombre. Es ocasión de desarrollo de la personalidad. Es vinculo de unión con los demás seres fuente de recursos para sustentar la propia familia; medio de contribuir a la mejora de la sociedad.

La palabra laboriosidad se deriva del verbo latino "labor" que significa esfuerzo para realizar algo, o también inclinación al trabajo.

Requiere un esfuerzo continuo para hacer las cosas bien, ya que la falta de constancia y el poco esfuerzo hace que las personas, aunque sean capaces, no logren metas; pero con tenacidad, muchas otras que aparentemente tienen menos talento, alcanzan lo que se proponen, porque mejoraron sus cualidades y destrezas al ejercitarse diariamente.

Solamente a través del trabajo el hombre desarrolla todas las cualidades y habilidades que tiene. La persona laboriosa demuestra el interés y gusto por hacer bien las cosas cualquiera que sea la actividad. Busca siempre ser original, tener iniciativa y fomentar la creatividad en cada uno de sus trabajos, ya sea en la escuela, en la casa o en cualquier otro lugar.

Cada ves que se trabaja con entusiasmo, se esta desarrollando todas las capacidades, educando así tu voluntad para terminar todo lo que empiezas, recordando cada ves que el ánimo, el coraje y la valentía fortalecen el valor de la laboriosidad, aumentando la probabilidad de lograr todo lo que se proponga la persona 

Cuando se hace un análisis de la estructura de la laboriosidad como valor se observa que tiene un carácter integrador, su portador debe reunir muchas condiciones para poder decir que es laborioso.

Expresión Martiana del valor
“El hombre crece con el trabajo que sale de sus manos”.

Modos de actuación
· Tener plena dedicación a la actividad laboral, docente, deportiva, de estudio, social o política que realice.
· No ceder ante los obstáculos o dificultades en el deporte, el estudio, la actividad social, el aprendizaje u otros problemas que la vida depare. Buscar y encontrar soluciones.
· Cumplir con disciplina, entusiasmo y calidad sus deberes deportivos, docentes, estudiantiles, sociales o políticos.
· Ser combativo ante manifestaciones de acomodamiento, quietismo, sentimientos derrotistas y desánimo en la docencia, la práctica deportiva, la competencia y en todas las actividades que realice.

Para hacer de la laboriosidad un valor constante en nuestra vida, puedes tomar como punto de partida las siguientes sugerencias:

1. Comienza y termina de trabajar en las horas previstas.
2. Termina en orden y de acuerdo a su importancia todo lo que has iniciado, encargos, trabajos, reparaciones, etc.
3. Evita dejar las cosas inconclusas, salvo que exista un imprevisto o impedimento grave.
4. Cumple con todos tus deberes, aunque no te gusten o impliquen un poco más de esfuerzo.
5. Ordena tú material y equipo de trabajo antes de iniciar cualquier actividad, así evitarás las distracciones.
6. Descubre el motivo por lo que no te alcanza el tiempo, falta de organización, pláticas superficiales, demasiadas actividades, pretextos para estar fuera de tu lugar.
7. No te limites a "cumplir" con tu trabajo. Busca colaborar con quienes te rodean en el trabajo, la escuela, familiares y amigos.
8. Procura que la limpieza y el orden sean el sello característico de tus labores.
9. Establece un horario y una agenda de actividades en casa, incluye estudio, descanso, tiempo para cultivar aficiones, convivencia familiar y las obligaciones domésticas o encargos. 

Bibliografía
1. Álvarez, Daysi. (2006). La formación de valores en labor educativa. Editorial Pueblo y Educación.
2. ______ (s.f.) La educación física y el deporte en la formación de Valores. Disponible en: /WWW. Google. Es, consultado el 16 de febrero, 2009.
3. González Garza, Ana María. 1988. “Valores, conciencia y educación”. DIDAC. Órgano del Centro de Didáctica de la Universidad Iberoamericana. No. 13 del 88.
4. González Rey. Fernando. (1999). Comunicación, personalidad y desarrollo. La Habana, editorial Pueblo y Educación.
5. González Rey, F. 1990. Un análisis psicológico de los valores. Su lugar e importancia en el mundo subjetivo. Et al. Conferencia.
6. INDER (2009). Seminario Nacional de preparación del curso escolar 2009 - 2010
7. Petrovski, A. V. 1970. Psicología General. Ed. Pueblo y Educación. La Habana. Cuba.
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10. Fabelo Corzo. José Ramón. (2003). La formación de valores. Editorial Ciencias sociales. Ciudad de la Habana.
11. Fabelo Corzo. (1996). La formación de valores en las nuevas Generaciones. Editorial de ciencias sociales, Ciudad de la Habana.
12. Fabelo Corzo, José R. (1999). La formación de valores en la juventud del 90. Conferencia, Material mimeografiado.

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