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Algunos apuntes sobre la vida y obra de José Luciano Franco

Resumen: En el mundo de hoy, la globalización como proceso objetivo resultado del propio desarrollo capitalista, trasciende lo económico para penetrar en todas las esferas de la vida social, así los problemas que ha enfrentado la humanidad durante años, se multiplican y agudizan, como resultado de esta problemática, crece el enfrentamiento de los pueblos a la cultura de la dominación...

Publicación enviada por MSc. Líliam C. Milián Rosales; MSc. Paula Rodríguez Serrano




 


Introducción
En el mundo de hoy, la globalización como proceso objetivo resultado del propio desarrollo capitalista, trasciende lo económico para penetrar en todas las esferas de la vida social, así los problemas que ha enfrentado la humanidad durante años, se multiplican y agudizan, como resultado de esta problemática, crece el enfrentamiento de los pueblos a la cultura de la dominación.

Uno de los más grandes desafíos de la educación en este contexto histórico es perfeccionar la formación del hombre, dotarlos de una cultura general y fortalecer sus valores, que pueda comprender el mundo que le rodea para participar activamente de su transformación.

“Todo hombre tiene derecho a que se le eduque y después en pago contribuir a la educación de los demás”
José Martí.

Bajo esta máxima martiana trabajamos para formar a las nuevas generaciones de profesores de la Educación Media. Esta, se realiza fundamentalmente a partir de modelos de actuación profesional consecuentes con la labor que llevará a cabo el egresado de nuestros cursos, razón por que la debemos aprovechar al máximo todos los espacios posibles en función de contribuir a su formación cultural.

Educar en el siglo XIX, significa atender a diversidad y masividad de los procesos educativos, por ello, es importante promover en la docencia modos y estilos de actuación que estimulen el proceso de enseñanza-aprendizaje de manera que contribuyan a su formación integral.

“… Lo pasado es la raíz de lo presente. Ha de saberse lo que fue, porque lo que fue está en lo que es” .
Es que la Historia como disciplina y asignatura es fuente de conocimientos, cultura, y una importante vía para la formación de valores de la identidad, a través del currículo de Historia podemos promover y reforzar valores de la identidad como: independencia, dignidad, solidaridad, respeto, entre otros, esta, es una tarea urgente en medio de la situación actual que vive el mundo de hoy, en especial los países de nuestro continente.

Si analizamos todos los factores que inciden de manera directa en la formación cultural y de valores de la identidad de los futuros profesores de la Educación Media Superior, debemos hacer énfasis en la importancia del uso de diversas fuentes del conocimiento histórico, recordar aquellos hombres que combinaron la investigación histórica y el magisterio de enseñar, dejando numerosos libros y artículos de inestimable valor en nuestros días.

Sería una larga lista de mencionarlos en el presente trabajo, en el que pretendemos un primer acercamiento a la fructífera vida y obra de José Luciano Franco Ferrán, ilustre hijo de La Habana y modelo para las nuevas generaciones de profesores por sus cualidades personales y lo que nos legó, al dedicar gran parte de su vida a la investigación histórica, a destacar costumbres y tradiciones no solo habaneras si no del Caribe como región a la que pertenecemos.

El presente trabajo pretende argumentar la importancia del tratamiento de la obra de José Luciano Franco Ferrán en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la Historia de Cuba para contribuir a la formación cultural y de valores de la identidad del profesional de la educación.

La obra que nos legó recoge hechos y procesos históricos que ilustran la influencia de las guerras de independencia en América en la primera mitad del siglo XIX para la formación de valores de la identidad, muchas de las acciones que se despliegan en Cuba en este período, que no aparecen en los programas, ni en los textos de la asignatura, además de un importante tratamiento al rescate de costumbres y tradiciones que con su adecuado tratamiento permite descubrir la relación entre lo universal, lo regional, lo nacional y local, su dinámica interna, a la vez que promueven valores de la identidad.

Por todo lo antes planteado, hemos profundizado en estos hechos, así como en figuras que se destacan por sus grandes valores como ejemplo en un acercamiento a la realidad histórica para incidir en lo afectivo-emocional y axiológico valorativo y contribuir a la formación cultural y de valores de la identidad en los futuros profesores de Humanidades de la Educación Media Superior.

Desarrollo.
1.1- La formación cultural identitaria del profesional de la educación es hoy una premisa básica para que este cumpla su encargo social en medio de las transformaciones educacionales que se acometen en nuestro país, pero es mayor su trascendencia si consideramos al profesor de Humanidades, que tendrá que impartir en la Media Superior: Español-Literatura, Cultura Política e Historia.

Llamamos formación Cultural: Al proceso de transmisión y asimilación de aportes esenciales de la cultura universal y patria como expresión de la creación humana, en tanto, instrumentos necesarios para el desarrollo del accionar profesional y humano en condiciones histórico concretas determinadas.

Múltiples factores influyen en la formación cultural del profesor de Humanidades de la Educación Media Superior, no vamos a enumerarlos, pues lo que pretendemos es reflexionar a partir de la contribución de la historiografía y de aquellas personalidades que aportaron a la cultura cubana con su ejemplo en el ejercicio de la profesión a la cubanía como elemento esencial de nuestra identidad.

“El concepto formación cultural revela su condición de proceso de naturaleza práctico-espiritual, complejo, continuo y permanente, contextualizado históricamente y socialmente orientado al desarrollo humano a través de la asimilación y el disfrute crítico personalizado de los genuinos resultados de la cultura nacional y universal, promoviendo los conocimientos, los sentimientos, las capacidades y los hábitos, un desarrollo intelectual y una formación económica, política, moral, estética, artística, histórica filosófica, científica, ambiental, junto al dominio de la lengua materna con una orientación clasista, humanista y revolucionaria, que proporcione la riqueza espiritual, el fortalecimiento de la voluntad, la capacidad de elegir y luchar orientados por los valores y el compromiso con las necesidades individuales y sociales”

1.2.- José Luciano Franco Ferrán: Algunos apuntes biográficos.
Modesto, sencillo, callado, de extraordinaria tenacidad y capacidad para el trabajo, son cualidades que recuerdan todos los que conocieron a José Luciano Franco Ferrán nacido el 13 de febrero de 1891 en La Habana en el seno de una familia muy humilde, asistió a la escuela pública en su infancia y en su temprana juventud trabajó como obrero tabaquero, el espíritu de estudio y superación permanente que lo caracterizó, forjaron en él al extraordinario autodidacta que obtiene en 1945 su título de comercio por capacidad expedido por la escuela Manuel Márquez Sterling, de esta misma manera realiza estudios de ciencias, urbanismo e investigación histórica.

Dirigió los Cuadernos del Instituto Interamericano de Historia Municipal, además colaboró con periódicos y publicaciones entre las que podemos destacar: Social, Actual,Carteles,Mediodia,Orientación Social, Vida Habanera, Noticiero de Cuba, El Mundo, Hoy, Isla, Granma,La Gaceta de Cuba y Casa de las Américas entre otras.

Cuentan alumnos, compañeros de trabajo y algunos historiadores que coincidieron en ese espacio del Archivo Nacional que cada mañana se le podía ver entre numerosos legajos, expedientes, libretas para tomar notas sobre algún libro o para redactar un artículo, su mesa de trabajo era ejemplo y estímulo para los investigadores, estudiosos, aspirantes a historiadores, a los que daba consejos y en ocasiones hasta le preparaba una relación bibliográfica del material a consultar, según el tema a consultar.

El dominio que adquirió de las fuentes en el Archivo fue asombroso, ello, pone de manifiesto su permanente autodidactismo, cualidad que lo elevó desde una modesta posición de ordenanza a colocarlo entre uno de nuestros más importantes historiadores. En su historiografía, al mismo tiempo que da a conocer aspectos significativos y desconocidos de nuestra historia patria, con su ejemplo nos traza el camino que debe seguir el investigador histórico, su dedicación y labor tesonera con las fuentes del conocimiento histórico es de gran importancia, ante todo, para las nuevas generaciones de profesionales de la educación que deben apreciar el valor de la autosuperación permanente para su formación cultural.

Para José Luciano Franco Ferrán la lucha de los desposeídos fue siempre un motivo de particular interés, así como, su interés por el elemento identitario, ejemplo de ello son las numerosas investigaciones que dedicó a los cimarrones y apalencados, la rebelión de los trabajadores de las minas de cobre en el oriente de la Isla (1530-1800), de las que muy poco se conocía.

Historió el papel de los batallones de pardos y morenos en el trasfondo militar de Cuba colonial, estudió la religión africana y su influencia en nuestra cultura nacional. Junto a Fernando Ortiz rescató en la Neocolonia las tradicionales de las comparsas habaneras y la ciudad pudo revivir el tiempo de los viejos cabildos.

En el marco del bicentenario de las guerras de independencia en América, sus artículos y libros sobre la lucha en Caribe y la influencia de estas en Cuba son de obligada referencia para historiadores y profesores, para citar un ejemplo de lo planteado podemos referirnos brevemente a la Conspiración de Aponte, hecho en el que poco se profundiza en nuestro programas y textos.

De la bibliografía de José Luciano Franco consultada se pudieron extraer los siguientes elementos: José Antonio Aponte Ulabarra, negro libre, cabo del Batallón de Pardos y Morenos, obrero carpintero, sentía afición por la pintura, ejecutó bellas tallas y obras de imaginaría, como la virgen de la Guadalupe que terminó a fines de 1811 para una iglesia de extramuros, casado, con seis hijos, vivía en una casa de madera con techo de guano, construida gracias a la ayuda monetaria de su madre la negra libre: Mariana Poveda en un solar (Calle Jesús Peregrino) cercano a la Calzada San Luis Gonzaga hoy Salvador Allende.

En el interior de esta casa junto a las imágenes que sincretizaban el santoral católico y el africano como era costumbre en la época, adornaban la casa otras pinturas y grabados, lo más significativo era la pequeña biblioteca, pues Aponte era un incansable lector, con un extraordinario afán de superación, dentro de ella podíamos encontrar títulos como: Don Quijote de la Mancha, Descripción de Historia Natural, Estado Militar de España, Arquitectura, Maravillas de Roma y otros, lo que prueba que era poseedor de una cultura autodidacta.

Las innegables dotes de Aponte como organizador y líder, unido a la posición privilegiada que ocupa entre los africanos y sus descendientes, negros o esclavos, permitieron dar al cabildo Changó Tedeum del cual era miembro, una singular fisonomía social y política de marcado matiz revolucionario. Seguidor de los acontecimientos de Haití con los cuales simpatizaba, había sido iniciado en el movimiento conspirativo anterior por Bassabe que confió plenamente en él, cooperó en las tareas de este, pero con habilidad logró sustraerse y eludir las investigaciones policiales, pues fracasada la proyectada sublevación solamente Joaquín Infante con otros dos lograron escapar a Estados Unidos.

El primer cubano en rebelarse contra la dominación española y dar lo mejor de su vida para implantar en nuestro país un clima de libertad y elementales derechos humanos, logró por su ascendencia reunir bajo su liderazgo a hombres procedentes de otras culturas africanas existentes en Cuba como mandingas, araras, congos, carabalí, macuá, bibis, etc. Y además incorporar a la bandera liberadora que intentaban enarbolar con el triunfo de sus postulados, a los grupos de negros y mulatos emigrados de Haití, Santo Domingo, Jamaica, Panamá, Cartagena de Indias, Estados Unidos, que permanecían en Cuba.

“Este puede figurar, en la galería de cubanos ilustres, como la del protomártir de la libertad civil y de la reivindicación obrera; noble gesto y conducta viril la suya, puesto que se lanzó a una lucha por los demás, por sus semejantes, ya que él era libre y gozaba de especiales prerrogativas. En Aponte, el conspirador triunfó con plenitud, el insurgente fue el que fracasó desde los primeros instantes”

Prueba de sus valores están en su participación con las tropas de Cagigal contra los ingleses y en apoyo a la lucha de los colonos norteamericanos por lograr la independencia. Aponte gozaba de gran prestigio en los cabildos (Sociedades de africanos y sus descendientes), aunque sobre él a partir del bando del Capitán General Someruelos se tejieron toda una red de injurias calumniosas, empeñados tenazmente en falsear el verdadero mensaje y contenido de los cubanos negros, mulatos y blancos que lideraban el movimiento popular contra el despotismo español y la explotación esclavista en los primeros años del siglo XIX.

La moral imperante en la sociedad de la época era esclavista, por lo que los códigos de esta se oponían a todo lo que se interpusiese a los intereses y valores que la misma propugnaba, todo lo que pretendiera alterar sus fundamentos, era rechazado, para que se tenga un cuadro real de ella en este sentido baste decir, que la rebeldía de los esclavos era considerada injusta, en contraposición, era justa la conservación por los propietarios de las dotaciones de esclavos que habían comprado ilícitamente.

José Antonio Aponte dirigió un vasto movimiento insurreccional desde fines de 1811 y principios de 1812, esta conspiración se extendió desde La Habana a Bayamo, Puerto Príncipe, Remedios y algunos pueblos cercanos a la capital, sus objetivos eran la abolición de la esclavitud y la trata negrera, derrocar al régimen colonial y sustituirlo por otro cubano, sin discriminación.

Las actividades conspirativas de Aponte coincidieron con dos hechos importantes: la presencia en La Habana del agente oficial norteamericano William Shaler, cuya misión consistía en preparar las condiciones para la anexión de Cuba a Estados Unidos, para ello, contaba con el apoyo de un gran número de hacendados y dueños de esclavos, además de la divulgación en amplias capas de la población habanera del proyecto presentado a las Cortes Cádiz por el diputado mexicano Guridi y Alcocer, en él se pedía la supresión de la trata y la esclavitud en las colonias españolas de América. Shaler distribuyó numerosos impresos de factura norteamericana entre los ricos propietarios, hacendados, etc., fue suspendido y expulsado del país por el Capitán General.

José Luciano Franco además de lo planteado anteriormente, tiene en su haber una extensa obra que aborda en más de cuarenta libros y folletos, muchos de los cuales han sido traducidos a varios idiomas: Portugués, francés, inglés y ruso. Su obra descansa en una marcada posición metodológica, en ella, se refleja la relación dialéctica entre el hombre y su tiempo, con sus circunstancias históricas y sociales en su relación con la cultura, además, quizás sin pretenderlo, descubre esa relación entre lo universal, lo regional y lo local.

Al triunfar la Revolución fue profesor de Historia del Instituto Pedagógico de la Universidad de La Habana, Investigador desde 1962 en el Instituto de Historia, más tarde Instituto de Ciencias Sociales de la Academia de Ciencias de Cuba. Entre otras funciones y cargos fue Vicepresidente de Grupo Bolivariano de Cuba, Miembro de la Sociedad de Estudios Afrocubanos y de la Junta Nacional de Arqueología y Etnología, Secretario general del Instituto de Historia Municipal, Miembro de la Sociedad de Geografía e Historia de Honduras y de la Sociedad Arqueológica de Bolivia.

En 1970 participó en las comisiones de la UNESCO dedicadas al estudio de África, participó en numerosos congresos de urbanismo, antropología, municipios e Historia, tanto en Europa como en América.

Bibliografía
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* Colectivo de autores. Artículo. Contribución de la Historia de Cuba a la formación cultural y de valores de la identidad en los profesionales de la educación. Introducción. Libro proyecto de Investigación.
* Colectivo de autores. Historia de Cuba. La Colonia. Instituto de Historia. La Habana. 2001.
* Franco, José Luciano. Ensayos Históricos. Editorial Ciencias Sociales. La Habana, 1974.
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* Guerra, Ramiro. Estudio Históricos. 2 tomos. Editorial Pueblo y Educación. 1985.
* Guerra Vilaboi, Sergio. El dilema de la independencia. Editorial Félix Varela. La Habana, 2006.
* Martí Pérez, José. Cartas de Martí, La Opinión Pública, Montevideo, 1889. Obras Completas Tomo 12, Editorial Ciencias Sociales, 1975, Pág. 301.
* Mendoza Portales, Lissette. Relación Humanidades-Cultura-Identidad-Valores: un enfoque necesario. ISPEJV.2005. Pág. 5
* Portuondo Fernando Historia de Cuba. Editorial Ciencias Sociales. La Habana, 1986.

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