Monografias | El desempeño del profesor tutor en la orientación profesional pedagógica.

El desempeño del profesor tutor en la orientación profesional pedagógica.

Resumen: Los niños cuando comienzan a caminar necesitan ser orientados hacia donde dirigirse sin ser lastimados, con el transcurso del tiempo su vida se desarrolla mediante una constante orientación para la vida, nuestras escuelas hoy necesitan a esos niños que ya son adolescentes en nuestras aulas, como lograr esa aspiración...

Publicación enviada por María Teresa Castro Jiménez




 


Los niños cuando comienzan a caminar necesitan ser orientados hacia donde dirigirse sin ser lastimados, con el transcurso del tiempo su vida se desarrolla mediante una constante orientación para la vida, nuestras escuelas hoy necesitan a esos niños que ya son adolescentes en nuestras aulas, como lograr esa aspiración.

En la educación cubana este criterio adquiere un gran valor, que tiende no sólo al desarrollo como tal de la personalidad, sino para que este sea armónico, integral y consciente especiales por El desarrollo histórico de este proceso de orientación ha hecho que muchos estudiosos se cuestiones cómo concebirla, y en esta búsqueda ha quedado revelado de manera tangible su vinculo con la educación, lo que al decir de la intuición martiana, presupone que “…educar es preparar al hombre para la vida”

Ha sido probado que una condición indispensable para el éxito de la actividad profesional lo constituye la existencia de una orientación motivacional basada en intereses de este tipo; si ello se logra, permitirá la ejecución de acciones relacionadas con la profesión, con calidad y eficiencia, al mismo tiempo que posibilitará la plena satisfacción una vez graduados.

Existen criterios reconocidos que avalan que los intereses profesionales deben comenzar a formarse mucho antes de entrar al centro de Educación Superior y que se deben continuar en este último. Sin embargo, el análisis de la caracterización y el diagnóstico del nuevo ingreso al ISP ha permitido precisar que aún es bajo el nivel de orientación de la mayoría de los estudiantes que arriban al Instituto y que en este caso particular, ello se manifiesta asociado a una débil formación cultural lo cual constituye una fuerte barrera. Este fenómeno, según el estudio ejecutado, asume matices Esta definición por supuesto no es simplemente nominativa, encierra un cambio en el estilo pedagógico de la institución escolar, lo cual obliga Los desafíos del siglo XXI son cada vez mayores con respecto a la educación que se necesita, y es evidente que, a pesar de los adelantos científicos y la capacidad para diseminar información en poco tiempo, jamás podrá sustituirse el papel del educador dado la condición y naturaleza humanas de su labor. En tal sentido, José de la Luz y Caballero lo definió siglos atrás al apuntar que “... instruir puede cualquiera, educar sólo quien sea un evangelio vivo”

Es oportuno reconocer que el trabajo que se realiza aún no responde a las exigencias crecientes, prevaleciendo un enfoque intuitivo subjetivo, con predominio de la formalidad. Superar estas deficiencias en la organización del trabajo de orientación profesional pedagógica en las escuelas, teniendo en cuenta las exigencias estatales, constituye una condición necesaria para el mejoramiento de la calidad de la preparación de los futuros docentes, y a la vez, una exigencia refrendada en la IV dirección estratégica de trabajo en la cual se expresa como una necesidad “…dirigir políticamente la formación laboral y vocacional de los estudiantes, orientándola (...) hacia las especialidades priorizadas, con énfasis en el ingreso a carreras pedagógicas”

Ha sido probado que una condición indispensable para el éxito de la actividad profesional lo constituye la existencia de una orientación motivacional basada en intereses de este tipo; si ello se logra, permitirá la ejecución de acciones relacionadas con la profesión, con calidad y eficiencia, al mismo tiempo que posibilitará la plena satisfacción una vez graduados.

Existen criterios reconocidos que avalan que los intereses profesionales deben comenzar a formarse mucho antes de entrar al centro de Educación Superior y que se deben continuar en este último. Sin embargo, el análisis de la caracterización y el diagnóstico del nuevo ingreso al ISP ha permitido precisar que aún es bajo el nivel de orientación de la mayoría de los estudiantes que arriban al Instituto y que en este caso particular, ello se manifiesta asociado a una débil formación cultural lo cual constituye una fuerte barrera. Este fenómeno, según el estudio ejecutado, asume matices Esta definición por supuesto no es simplemente nominativa, encierra un cambio en el estilo pedagógico de la institución escolar, lo cual obliga a trabajar diferenciadamente, de manera que, aprovechando el nivel de partida: inclinación por el magisterio, se organicen estratégicamente las acciones dirigidas a la orientación profesional pedagógica. Ello, sin lugar a dudas, contribuirá a que los alumnos egresen con una aspiración profesional más estable.

Hoy se aprecia cierto consenso en la idea de que el fracaso o el éxito de todo Actualmente, algunas de estas cuestiones y errores descritos se evidencian en sistema educativo depende fundamentalmente de la calidad del desempeño de sus docentes.

Entre las múltiples acciones que pueden realizarse para ello, la evaluación del maestro juega un papel de primer orden, pues permite caracterizar su desempeño y por lo tanto propicia su desarrollo futuro al propio tiempo que constituye una vía fundamental para su atención y estimulación.

Investigadores latinoamericanos consideran que para que se generen necesidades de auto-perfeccionamiento continuo de su gestión en el personal docente, resulta imprescindible que este se someta conciente y periódicamente a un proceso de evaluación de su desempeño. Otros actores educativos, sin embargo, obstaculizan todo esfuerzo porque se instauren políticas de este tipo en sus sistemas educativos, a partir de posiciones básicamente gremiales que, tratando de “proteger al docente”, olvidan el derecho de los alumnos a recibir una educación cualitativamente superior e incluso no reflexionan en el derecho que tienen los docentes a recibir acciones de asesoramiento y control que contribuyan al mejoramiento de su trabajo.

En Cuba, donde se cuenta con un sistema educativo que tiene carácter universal y se ha logrado el máximo de masividad, aparece como una contradicción propia del desarrollo cómo evaluar la calidad de la educación, destacándose en este sentido la labor desempeñada por el Instituto Central de Ciencias Pedagógicas que ha posibilitado que se cuente en la actualidad con una propuesta de sistema para evaluar la calidad de la Educación Básica (SECE). Los investigadores Héctor Valdés y Francisco Pérez (1999) consideran que la evaluación profesoral no debe verse como una estrategia de vigilancia jerárquica que controla las actividades de los profesores, sino como una forma de fomentar y favorecer el perfeccionamiento del profesorado, como una manera de identificar las cualidades que conforman a un buen profesor en las distintas funciones a él asignadas y, a partir de ahí, generar políticas educativas que coadyuven a su generalización.

La realidad cubana; muchas son las investigaciones que se han destacado en esta temática, entre ellos Héctor Valdés(2001), quien ha construido un modelo de evaluación del desempeño profesional que sirve como marco referencial a este estudio..

La evaluación puede utilizarse para impulsar la realización profesional, la autonomía y la colaboración entre los docentes, o bien puede invertirse y promover recelos, miedos y rechazo expreso del profesorado debido a las desviaciones de que pueda ser objeto la evaluación y sus consecuencias para los docentes.

Las funciones del tutor se sintetizan en las acciones de orientar, guiar, dirigir, organizar, coordinar, facilitar, aconsejar, mediar en los conflictos, controlar, investigar y evaluar; ayudar en toda la extensión de la palabra al maestro en formación contribuyendo a la integración teórico-práctica de los componentes del proceso formativo. Resulta de gran relevancia su papel de orientador, y se considera la orientación profesional ,lo esencial que realiza el maestro tutor; se define por actividad: nexo específico del organismo con lo que le rodea; establece, regula y controla la relación mediata entre el organismo y el medio, en primer lugar el metabolismo. La actividad es estimulada por la necesidad, se orienta hacia el objeto que da satisfacción a esta última y se lleva acabo por medio de un sistema de acciones; presupone la existencia de la psique en el organismo y al mismo tiempo, constituye la condición de que aquella surja; es la fuerza motriz que impulsa el desarrollo de la psique misma... la peculiaridad específica de la forma superior de actividad consiste en la transformación consciente del medio.

En la motivación hacia la profesión juega un papel esencial el conocimiento que se tenga sobre ella y hacia ahí deben dirigirse las actividades orientacionales, al respecto F. González Rey (1987) ha expresado:

“El conocimiento y la necesidad forman una unidad indisoluble en la regulación motivacional humana, la necesidad impulsa al hombre a conocer, a fundamentar sus diferentes conductas, y el conocimiento se convierte a la vez en una fuente inagotable de las necesidades, pues el proceso de asimilación del conocimiento y la reflexión no siempre son expresiones cognitivas de la personalidad existentes”.(42: p.18)

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Publicado Wednesday 3 de June de 2009