| Clasificacion de las dificultades de aprendizaje. Una tematica muy controvertida |
Resumen: Aun en la comunidad cientifica se aprecian multiples discrepancias en lo relativo a la clasificacion de esta entidad porque no todos los investigadores de este campo engloban los mismos trastornos dentro del propio termino dificultades de aprendizaje...
Publicación enviada por MsC. Olga Lidia Núñez Rodríguez; Dr. C. Ángel Luis Gómez Cardoso
Resumen
Aún en la comunidad científica se aprecian múltiples discrepancias en lo
relativo a la clasificación de esta entidad porque no todos los investigadores
de este campo engloban los mismos trastornos dentro del propio término
dificultades de aprendizaje.
Introducción
La literatura especializada ha abordado el hecho de las múltiples discrepancias
por parte de los autores tanto en tratamiento al concepto de dificultades de
aprendizaje como en el análisis de su etiología. Inevitablemente similar
situación acontece al abordar lo relativo a la clasificación de esta entidad
porque no todos los investigadores de este campo engloban los mismos trastornos
dentro del propio término dificultades de aprendizaje.
Todas ellas intentan definir un problema bien complejo, pero, el estudioso que
tenga nociones o conocimientos y vivencias previos de este asunto, que haya
conformado una concepción propia del problema, en correspondencia con su status
(familia de una persona con diagnóstico de retraso mental, un profesional, un
estudiante...) puede orientarse bien en esta diversidad de ideas e intentos de
reflejar una realidad del desarrollo humano y le resultaría de utilidad
confrontar los diversos puntos de vista de varios autores a modo de valorar,
reflexionar, debatir, asumir o criticar.
Desarrollo
Una de las clasificaciones más conocidas es la DSM IV (1995), la que habla a
favor de una denominación de los trastornos de aprendizaje y en ella incluye:
• Trastornos de la lectura.
• Trastornos del cálculo.
• Trastornos de la expresión escrita.
• Trastornos del aprendizaje no especificado.
Varios autores, Johnson y Myklebust (1967) y Tarnopol (1971) clasifican las
dificultades de aprendizaje en cuatro síntomas complejos, no excluyentes entre
sí. Son los siguientes: síndrome de dislexia-disgrafía, síndrome de disfunciones
perceptivo-motoras, síndrome de retrasos de lenguaje, síndrome de
distractibilidad, hiperactividad y disminución de la atención, así como la
clasificación de síndromes específicos en los que incluyen: déficit específicos
en la lectura, en la aritmética y en la escritura (Aguilera Jiménez. A, 2003:
148).
Kinsbourne y Caplan (1983) proponen una clasificación basada en dos grandes
tipos: problemas del estilo cognitivo, que se deben a una atención inadecuada y
problemas del poder cognoscitivo, que de deben, principalmente a un
procesamiento poco eficaz. En el caso de los sujetos que presentan problemas del
estilo cognoscitivo pueden subdividirse en dos subgrupos: sujetos impulsivos o
hiperactivos y sujetos compulsivos. De esta manera quedarían representadas de la
forma siguiente (Aguilera Jiménez. A, 2003: 148): Trastornos del poder
cognoscitivo: dislexia, discalculia, ceguera de las palabras, dificultades
aritméticas y dificultades perceptivas y Trastornos del estilo cognoscitivo:
subenfocado (hiperactividad, impulsividad, hipercinesia y sobreactividad)
superenfocado (ansiedad, conducta autistoide y conducta compulsiva).
La clasificación propuesta por Kirk y Chalfant (1984) responde a dos grandes
grupos: evolutivas y académicas. Las evolutivas a su vez divididas en primarias
(atención, memoria y percepción) y secundarias (pensamiento y lenguaje oral).
Las académicas dirigidas a la lectura, la escritura, la aritmética y el deletreo
y la expresión escrita (Aguilera Jiménez. A, 2003: 150). La importancia de esta
clasificación a criterio de esta autora, radica en que tiene en cuenta los
aspectos evolutivos del sujeto y las posibles deficiencias que pueden
presentarse durante el proceso de desarrollo. Por otra parte la posibilidad de
agrupar las dificultades de aprendizaje en dos bloques atendiendo a un criterio
cronológico, facilita el diagnóstico y el tratamiento adecuado para su
recuperación.
Molina García, S. (1988) ofrece una clasificación con elementos coincidentes con
la anterior, más específica que existen una serie de dificultades específicas de
tipo neuropsicológico, entre las que incluye: dislexia, disgrafía, discalculia y
disfasia (trastornos específicos del lenguaje). Por su parte, Romero Pérez y
Lavigne Cerván (2005) expresan que dentro de las dificultades de aprendizaje es
necesario diferenciar cinco grupos: problemas escolares, bajo rendimiento
escolar, dificultades especificas de aprendizaje (lectura y escritura),
dificultades específicas en el aprendizaje del calculo, trastornos de déficit de
atención con hiperactividad y discapacidad intelectual limite.
Luis Bravo Valdivieso (1991) enmarca las dificultades en el aprendizaje en dos
grupos: problemas generales para aprender y trastornos específicos del
aprendizaje. Los problemas generales para aprender son globales a la mayor parte
de las materias escolares. Pueden tener orígenes variados, tanto en el niño como
en el sistema escolar: del niño: insuficiencia intelectual, inmadurez, retardo
sociocultural, interferencia emocional, alteraciones orgánicas, sensoriales y/o
motoras, lentitud para aprender y falta de motivación y de la enseñanza:
deficiencias del maestro, métodos inadecuados, programas rígidos, malas
relaciones profesor-alumno y deficiencias de la escuela.
Trastornos específicos del aprendizaje: son alteraciones del desarrollo del niño
de probable origen neuropsicológico: desnivel entre capacidad y rendimiento,
alteraciones delimitadas a ciertas áreas, dificultades reiteradas y crónicas,
requieren métodos especiales e individualizados, pronóstico incierto, pueden
darse en diferentes niveles educacionales, aparecen en todos los niveles
socioculturales y se descarta retardo mental y deficiencias sensoriales,
emocionales y/o motoras primarias.
Según l. J Brueckner (1975) especialmente al referirse las disgrafías y las
dislexias las clasifica del siguiente modo:
Madurativas: se incluyen las dificultades neuropsicológicas, la mala
lateralización, el insuficiente desarrollo psicomotor, del esquema corporal, de
las capacidades perceptivo motrices, insuficiente desarrollo del oído verbal y
de la percepción fonemática y los retardos en el desarrollo del lenguaje oral.
Caracteriales: conflicto del niño con sus coetáneos, padres, maestros que pueden
conllevar situaciones de streess que producen perturbaciones psicológicas que
afectan el aprendizaje del sujeto.
Pedagógicas: enseñanza inflexible aplicada a todos los alumnos por igual sin
tener en cuenta las individualidades. Instrucción rígida o forzada en las
primeras etapas. Objetivos ambiciosos sin tener en cuenta las posibilidades de
los alumnos.
Motivacionales: poca integración, preparación y motivación familiar del niño al
proceso escolar, puede provocar inadaptación escolar. Es cierto que los
problemas emotivos predisponen un irregular desarrollo madurativo general que
repercute negativamente en el aprendizaje organizado y conciente al que se
enfrentan los alumnos.
Mixtas: rendimiento en lectura, problemas perceptuales e hiperactividad sobre la
base de las primeras experiencias a nivel clínico.
Mora (1994) propone un sistema de clasificación que incorpora elementos
etiológicos y que, por razones didácticas, sigue un esquema clásico que permite
integrar con facilidad informaciones procedentes de este tipo de enfoque. Esta
clasificación se distingue de otras por alas siguientes razones: adopta un
enfoque clínico racional, las dimensiones se dan jerarquizadas de modo que son
habilidades meta cognitivas las que ocupan el primer lugar en la jerarquía y las
menos importantes las dimensiones perceptivo-motoras, las dimensiones no se
subdividen en categorías discretas mutuamente excluyentes.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene en cuenta la Clasificación
Internacional de Enfermedades (CIE-10). En su versión actual incluye a las
dificultades de aprendizaje en sentido restringido como una categoría particular
de los denominados “Trastornos del Desarrollo Psicológico” que se distingue por
las siguientes características: aparecen en la primera infancia, suponen un
deterioro o retraso del desarrollo de las funciones que están íntimamente
relacionadas con la maduración biológica del Sistema nervioso Central, cursan de
una manera estable y no se ven afectados por remisiones y recaídas que
caracterizan a otros trastornos mentales.
Algunos autores (García Vidal y González Manjón, 2001) consideran esta
clasificación como más conservadora en sus criterios, al adjudicarse en gran
medida los criterios tradicionales sobre las alteraciones del desarrollo en la
infancia y distingue al retraso mental como una categoría específica en la que
incluye sus diversas formas; del mismo modo los trastornos por déficit atentivo
e hiperactividad son incluidos dentro de los trastornos del comportamiento y de
las emociones; todo lo cual habla a favor de una delimitación de forma clara de
las dificultades de aprendizaje propiamente dichas.
Es por ello que en este sentido, Morenza Padilla, L (1996:22-25) refiere que la
categoría de dificultades en el aprendizaje se comporta como una categoría
natural y que las dificultades que se afrontan en su definición; al ser una
categoría natural tienden a ser difusas, pero delimitadas, y expresa
enfáticamente que es mejor caracterizar que definir, criterio que compartimos
porque rompe todo tipo de posibilidad de etiquetar a esta población infantil que
lejos de la marginación por sus dificultades de aprendizaje necesitan
comprensión y ayuda. Para que sea efectivo el proceso de caracterización tiene
que convertirse en instrumento de trabajo del maestro y al considerarlo así no
puede responder a demandas externas, sino las que exige el propio niño o niña en
cuestión.
Los rasgos elementos que conforman la caracterización propuesta por Morenza
Padilla. L (1996:25) son los siguientes: incapacidad para seguir el ritmo de los
estudios que plantea la escuela regular, insuficiente desarrollo de los procesos
cognoscitivos, inmadurez en la esfera afectiva, disfunciones del Sistema
Nervioso Central, condiciones desafovorables de vida y educación, capacidad
potencial de aprendizaje que los acerca a los niños y a las niñas que aprenden
sin dificultad y los separa de los niños y niñas con diagnóstico de retraso
mental. De estas características las que pueden estar encadenadas, a juicio de
Morenza Padilla L (1996:25) en una relación causa efecto son las siguientes:
incapacidad para seguir el ritmo de los estudios que plantea la escuela regular,
insuficiente desarrollo de los procesos cognoscitivos, disfunciones del Sistema
Nervioso Central, condiciones desafovorables de vida y educación.
Conclusiones
Existe claridad absoluta en lo perjudicial que resulta clasificar y encasillar a
los niños y a las niñas en un grupo determinado, a pesar de reconocer que
necesariamente hay que evaluarlos y diagnosticarlos para trazar caminos
posteriores en post de su desarrollo, lo que indudablemente lleva a criterios
clasificatorios; sin embargo sería prudente minimizar tales propósitos y sí ir a
la búsqueda de información para la organización de un atención personalizada,
diferenciada y contextualizada en la escuela, en la familia y en la comunidad.
Bibliografía
AGUILERA JIMÉNEZ, ANTONIO (2004). Introducción a las dificultades de
aprendizaje.- Madrid: Editorial Interamericana de España, S.A.U.
BRAVO, VALDIVIESO, LUIS (1991). Psicología de las Dificultades del Aprendizaje.-
Santiago de Chile: Editorial Universitaria.
____________________________ (2008). Modelos de investigación y Teorías sobre
los Trastornos del Aprendizaje de la lectura. Revista electrónica UMBRAL Nº 7
Página WEB www.reduc.cl. Consultado el día 27/5/2009.
BRUECKNER, LEO J. (1975). Diagnóstico y tratamiento a las dificultades en el
aprendizaje / Leo J. Brueckner, Guy L. Bond.- Ciudad de La Habana: Editorial
Pueblo y Educación.
DSM- IV (1995). Manual de diagnóstico y Estadística de los Trastornos Mentales.-
Barcelona: Editorial. Masson.
GARCÍA VIDAL, J (2001). Aproximación histórica a las Dificultades del
Aprendizaje / J. García Vidal, D. González Manjón. – Madrid: Editorial EOS.
_________________ (2001). Clasificación de las dificultades del aprendizaje / J.
García Vidal, D. González Manjón. – Madrid: Editorial EOS.
MORA, J (1994). Dificultades del aprendizaje. Proyecto docente.- Sevilla:
Universidad de Sevilla.
________ (2000). Dificultades de Aprendizaje y Necesidades Educativas
Especiales.- Sevilla: Editorial Kronos.
MOLINA GARCÍA, SANTIAGO (1998). El fracaso en el aprendizaje escolar (II).
Dificultades específicas de tipo neurológico.- Málaga: Editorial Aljibe.
MORENZA PADILLA, LILIANA (1994). Los niños con dificultades en el aprendizaje.
Características más relevantes, Compendio de Conferencias de Psicología y
Pedagogía Especial.- p. 3-9.- II Conferencia Científica Latinoamericana de
Educación Especial. La Habana.
_____________________________ (1998). Escuela histórico-cultural.- En Revista
Educación (La Habana).- No. 93: enero-abril.
_____________________________ (1996). Los niños con dificultades en el
aprendizaje. Diseño de ayudas.- Lima: Editorial Educa.
_____________________________ (1998). Paradigmas contemporáneos de aprendizaje
de L. S. Vigotski y Piaget al procesamiento de la información.- II Congreso
Mundial de Educación Especial. La Habana.
NÚNEZ RODRÍGUEZ, OLGA LIDIA (1997). La Estimulación Temprana y su tratamiento.
Universidade Federal Do Maranhao, Brasil.
______________________________ (1997). Modelo Teórico Metodológico para la
atención preventiva de las dificultades en el aprendizaje desde la Edad Temprana
y Preescolar. Tesis de Maestría. Camagüey.
_______________________________ (1993). Atención preventiva a los escolares
lentos en los grados preescolar, primero y segundo de la Enseñanza Primaria.-
Trabajo presentado en la III Conferencia Científica Latinoamericana de Educación
Especial. La Habana.
ROMERO PÉREZ (2005). Dificultades de aprendizaje. Unificación de criterios
diagnósticos / Pérez Romero y Cerván Lavigne.- Sevilla: Consejería de Educación.
Comparte Facebook
Menéame
Digg
Delicious
Technorati
Twitter
Artículos Destacados
|