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Mitos de verano

Resumen: El verano, cuando el sol está en la cima de su poder, es asociado con las imágenes del triunfo del héroe y de la receptividad de la mujer. Los mitos de esta estación encarnan la idea de la unión y del fruto del cielo y de la tierra tanto en el plano sexual y reproductor como en el espiritual.

Publicación enviada por ilustrados




 


El verano

El verano, cuando el sol está en la cima de su poder, es asociado con las imágenes del triunfo del héroe y de la receptividad de la mujer. Los mitos de esta estación encarnan la idea de la unión y del fruto del cielo y de la tierra tanto en el plano sexual y reproductor como en el espiritual.

La mujer como diosa

No cabe apenas duda de que los mitos han sido contados y recopilados desde un punto de vista masculino. En ellos se considera a la mujer como el segundo sexo, como una recién llegada a la creación y un ser decididamente inferior e incluso tal vez maligno. Los mitos que describen la transformación del individuo y su desarrollo psicológico raras veces los protagoniza una heroína. La historia de Eros y Psique es una de las pocas excepciones. En la mitología, a la mujer se la muestra a menudo asumiendo roles diametralmente opuestos: como manantial de vida, por un lado, y como una peligrosa tentadora y destructora sin escrúpulos, por el otro.

Dado que, a cierto nivel, los mitos son un reflejo de los atributos y de las emociones humanas, hay varias explicaciones posibles para esta equivoca actitud. Una es que las mujeres son percibidas como sexualmente distintas y una de las características permanentes de la especie humana es la intolerancia a lo que es distinto. Cuando este "otro" es al mismo tiempo deseado, entonces puede ser temido y aborrecido, a la vez que amado e idealizado. Otra explicación parte de la percepción que tiene el niño pequeño de su madre. Esta relación (la más temprana y formadora) oscila (irregularmente en cuanto atañe al bebé) entre un cariño cálido y protector y la cólera y el castigo. De ahí que se desarrolle una actitud ambivalente hacia las mujeres. Las mujeres y las diosas que las representan vienen a simbolizar el temor que inspiran los avatares imprevisibles de la vida del hombre.

En todo el mundo. las diosas madres son ambiguamente percibidas como capaces de dar vida y de tomarla, como personificaciones de la tierra. creadoras de animales y vegetación y como diosas del amor, del matrimonio y de la maternidad. Aparecen, con alguna O con todas esas características, ostentando diversos nombres: Kali (India), Inanna (Sumeria). Ishtar (Babilonia), Astarté o Anat (Canaán), Afrodita, Deméter y Artemisa (Orecia), Cibeles y Venus (Roma), Isis (Egipto), Ma (Anatolia) y Freya (Escandinavia). Sus ritos van de lo decoroso a lo orgiástico, y a veces a la prostitución en el templo.

El héroe y las mujeres

Los encuentros del héroe con mujeres revelan la actitud del hombre hacia la mujer y encarnan una serie de lecciones sobre cómo el hombre puede afrontar los conflictivos impulsos de su naturaleza Hay un tema inicial de separación respecto de la unión peligrosa (o incestuosa) con la madre. Luego, ya sea en forma de hermosa doncella o como hija del rey, la mujer se convierte en el trofeo duramente conseguido, bien como meta de los trabajos del héroe o como ayudante que le inspira a cumplir su misión, como hizo Ariadna cuando se enamoró de Teseo.

Teseo habia llegado desde Atenas al palacio del rey Minos, en Creta, para pagar el tributo anual: siete jóvenes y siete doncellas cuyo destino era el de ser devorados por el Minotauro, monstruo en forma de toro que vivia en el laberinto. Sin el hilo que Ariadna le dio, no habría podido encontrar la salida del laberinto donde otros habían perecido. Pero, desde el punto de vista de sus sentimientos, su triunfo parece prematuro. Aunque se llevó a Ariadna con él, no se mostró muy agradecido por su amor y la abandonó en una pequeña isla. Las victorias fáciles le habían echado a perder, por lo que no es extraño que luego tuviera problemas con las mujeres. Capturó a la amazona Antiope, se caso con lia y después la repudió, lo cual dio lugar a la invasión de Atenas; lo mismo le ocurrió con la joven Helena, a la que se llevó de Esparta. Esta historia puede considerarse como un relato aleccionador. La madurez viril no se adquiere fácilmente y, sin ella, la mujer sigue siendo una amenaza, una criatura peligrosa y devoradora, ya sea en forma humana, ya en forma de monstruosidad maligna, como la Medusa, que debe ser aniquilada.

En uno de los más antiguos relatos épicos conservados, el de Gilgamesh, encontramos, otros elementos de este tema. La epopeya narra su amistad con Enkidu, una criatura salvaje, apenas humana, que habia sido capturado mientras estaba siendo seducido por una prostituta del templo; entre ambos matan un feroz gigante y al toro del cielo; finalnente, Ertltidu muere a manos de los dioses encolerizados. La historia contiene, entre otras cosas, alusiones a un desarrollo incompleto de la heterosexualidad. Hablando en términos psicológicos, el mensaje seria éste: el miedo al sexo opuesto no se vence con la rebeldía (matando al monstruo), ni con tributos o cultos, sino otorgando un status de igualdad al otro sexo en cuanto esencialmente distinto, reconociendo así su humanidad.

EI péndulo de la mitología

El pensamiento mitológico, como la naturaleza humana misma, puede ser comparado un péndulo que oscila entre lo terrenal o biológico y lo más abstracto y espiritual Los mitos de la fecundación y del nacimiento muestran esta amplia gama especialmente bien. Zeus copuló con Leda tomando forma de cisne. Cuando fertilizó a Danse (madre de Perneo. quien mató a Medusa), lo hizo en forma de lluvia de oro filtrada a través del tejado de la prisión. Al retroceder el péndulo, el pensamiento mitológico del hombre ha madurado y acepta las imágenes sobre relación sexual ordinaria, aunque quizá bajo circunstancias especiales, como la unión simbólica de cualidades opuestas.

El matrimonio es una institucion social que la mitologia no respetaba demasiado, solo hay alguna alabanza ocasional a la fidelidad conyugal, como en la historia de Penelope aguardando fielmente el retorno de Ulises. Sin embargo la union sexual se exalta en cultos y rituales diversos.El sol y la Luna unen sus dispares elementos disueltos y mezclados en el agua en esta pintura alquimista del matrimonio sagrado del siglo 16.

La postura yogui llamada Yab-yum (padre-madre) reproducida en este bronce tibetano del siglo 18 une al dios o "realidad absoluta" con su correlacion femenino Shakti. No existe nada similar en la mitologia cristiana a pesar de llamar a Maria esposa de Dios, el contraste es evidente. A la fase femenina del Dios hindu la llaman Laksmi, en el caso de Vishnu, o Parvati en el de Shiva, se las representa como jovenes, bellas y sentadas junto a su marido. La union sexual esta representada tambien como triangulos entrecruzados.

Las ramas del Arbol de Jesse dibujado en el S-15 soportan a sus descendientes David, Maria, Sara, Ana, Es frecuente el simbolo del arbol como el eje del mundo. Se creia que el dios griego Adonis nacio de un tronco de mirto.



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