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Modo de vida de los dinosaurios

Resumen: Ataque. Defensa. Apareamiento. Inquilinos de los dinosaurios. Carroñeros prehistóricos. Ecología de los dinosaurios.(V)

Publicación enviada por Fernando Cuenca




 


Indice
1. Ataque
2. Defensa
3. Apareamiento
4. Inquilinos de los dinosaurios
5. Carroñeros Prehistóricos
6. Ecología De Los Dinosaurios

1. Ataque

Los dinosaurios atacaban de distintas maneras según su tamaño. Loscazadores pequeños confiaban en la velocidad y en sus afilados dientes paraatrapar y matar a su presa. Los carnívoros mayores utilizaban la fuerza bruta ygarras afiladas. Algunos, incluso, acosaban a sus víctimas en manadas.


Los herrerasaurios fueron unos de los primeros cazadores capaces de perseguir ymatar a una pieza de caza mayor. También son unos de los dinosaurios másprimitivos que se han descubierto hasta ahora. La mayoría altos como un hombrey armados con afilados dientes puntiagudos, tuvieron que ser unos enemigosextraordinariamente pavorosos. Tenían largas y ágiles patas traseras y podíanperseguir a su presa y alcanzarla.


Los pequeños cazadores, también llamados celurosaurios dependían de lavelocidad para matar a una presa. El más veloz fue, probablemente, elOrnithomimus, que se alimentaba de lagartos e insectos. Podía perseguir a suspresas a la asombrosa velocidad de 80 kilómetros por hoja, superior a la de uncaballo o un galgo, los dos de carreras. Era presa de los grandes cazadores, y sólosu velocidad le permitía dejarlos atrás. Los compsognátidos, cuyo únicorepresentante era el Compsognathus, también eran dinosaurios de movimientos rápidosque atacaban a sus presas a gran velocidad.


Los dientes son algunas de las mejores pistas para saber cómo ataca un animal.Los grandes felinos actuales matan clavando profundamente sus cuatro colmillos ocaninos en la carne su presa. Pero los dinosaurios no tenían colmillos, exceptolos herbívoros heterodontosáuridos. Los pequeños cazadores celofísidosasestaban unos de los mordiscos más letales. Sus dientes como puñales estabanadaptados para cortas la carne, no para clavarse en ella. Algunos reptilesmodernos muerden de una manera similar. Los varanos de Komodo tienen dientescortantes con los que pueden matar a una vaca e incluso a una persona.


No todos los dinosaurios carnívoros eran cazadores. Los ovirraptorosaurios, quesignifica reptiles ladrones de huevos, necesitaban otras armas para conseguir sucomida. En lugar de hileras de afilados dientes para desgarrar la carne, algunosno tenían dientes y otros tenían dos púas en el paladar. Con las púas o elduro pico, rompían los huevos que robaban a otros dinosaurios.


Entre los tiranosáuridos, el Tyrannosaurus rex era el gigante de losdinosaurios carnívoros. Aunque demasiado corpulento para emprenderpersecuciones a grandes distancias, no solía tener dificultades para procurarseel alimento. Si encontraba a otro cazador que acababa de derribar a un animal,lo ahuyentaba y devoraba la presa. Los grandes cazadores actuales, como losleones, utilizan las mismas tácticas para obtener comida sin esfuerzo. Esposible que tuviera un arma secreta. Algunos expertos creen que este gigantescocazador quizá matara a sus presas infectándolas. Consideran posible que entrelos dientes conservara jirones de carne podrida, que infectarían las heridascausaba al morder a sus víctimas. La infección se extendía con rapidez y lapresa no tarda en morir.


El Tyrannosaurus rex y sus parientes cercanos eran unos mortíferos cazadores.Utilizando sus habilidades como rastreadores, se acercaban a su presa sin serdescubiertos y se lanzaban sobre ella a la carrera, desde poca distancia. Estospoderosos carnívoros embestían a su víctima con sus temibles fauces abiertasde par en par. El impacto de una carga era colosal.


Uno de los cazadores más eficaces era el Deinonychus y muchos otros dromeosáuridos.Combinaban la velocidad y la agilidad con unas armas imponentes. La más letalera la garra del segundo dedo de las patas traseras, que actuaba como cuchilloen forma de media luna. Sujetaban a su víctima con las musculosas patasdelanteras y la destripaban con una sola coz. Cuando atacaba, podían girar estagarra asesina 180º hasta encontrar el mejor ángulo de corte. Tal vez cazaranen manadas. Actuando de forma coordinada, podrían derribar a un dinosauriomucho mayor. Hoy, una manada de leones se organiza para capturar sus presas deuna manera muy parecida. Los grandes dinosaurios, quizá atacaban también enmanadas y lograban derribar saurópodos enormes.


Los dinosaurios herbívoros acorazados tendrían que defender su vida. Unfornido Euoplocephalus, provisto de porra en la cola, habría sido un enemigopeligroso. Un golpe bien dirigido de la pesada porra bastaría para derribar aun tiranosaurio. Un herbívoro con cuernos, como el Triceratops, también podíadefenderse eficazmente. Quizá embestía a su atacante, como los rinocerontesmodernos se defienden de un león. Sus largos cuernos curvos lo convertían enun adversario temible.

2. Defensa

Muchos dinosaurios eran pacíficos herbívoros, pero todos tenían quedefenderse de los depredadores hambrientos. Cada grupo de dinosaurios tenía unamanera particular de defenderse de las agresiones. Muchos de los grandes herbívorosse protegían viajando en manadas. Los dinosaurios más pequeños empleaban lavelocidad para escapar. Algunos herbívoros eran demasiado grandes para seratacados con éxito. Otros dinosaurios se ocultaban bajo una pesada armadura.


Algunos de los dinosaurios más altos, como la familia de los braquiosáuridos,si estiraban el cuello podrías haber mirado por encima de un edificio de seispisos. Eran unos pacíficos saurópodos herbívoros que pastaban entre las copasde los árboles. Resultaban demasiado grandes para ser cazado. Los elefantesadultos actuales están a salvo de los ataques de otros animales por la mismarazón.


Algunos saurópodos eran más pequeños que éstos, pero, aun así, enormes, yquizá fueran atacados por los gigantes carnívoros. En ese caso, probablementeusaban sus garras y su cola para defenderse. Unos se incorporaban hasta su máximaaltura y se abalanzaban sobre sus enemigos con las púas de sus pulgares pordelante. Es probable que otros cocearan con las patas traseras, provistas degarras como puñales, con las que hería al agresor. Un solo latigazo podía serterrible.


Una de las mejores defensas consiste en evitar ser visto. Muchos cazadoresrastrean a su presa con la vista. Quizá no vean a un animal que se confunda conel entorno. Algunos seres actuales como el camaleón se defienden adoptando elmismo color que su entorno. Los cazadores también utilizan la forma deidentificar a su presa. Los ciervos actuales tienen el lomo oscuro y el vientreclaro para defenderse con la vegetación. En los dinosaurios es probable quepresentaran manchas oscuras y claras de varias formas.


Algunos herbívoros confiaban en su dura piel para salvarse. Los dinosauriosacorazados, los Anquilosaurios, estaban cubiertos por gruesas placas óseas delas que sobresalían púas. Algunos incluso tenían párpados óseos. Cuando eraatacado, se encogían y exponían sólo su caparazón acorazado, como losarmadillos actuales. Resultaba invulnerable a menos que su enemigo consiguieradarle la vuelta. Pero eso habría sido equivalente a mover una piedra de dostoneladas. Muchos animales indefensos ahuyentan a los agresores con su aspectoamenazador. Un tipo de camaleón actual hincha su cuerpo y silba con fuerzaabriendo sus mandíbulas de vivos colores. El Parasaurolophus quizá utilizarasu cresta hueca para bramar a todo volumen. El Styracosaurus tal vez mostraba elcuerno de la cabeza y la placa ósea del cuello, igual que el lagarto barbudoutiliza la piel de su garganta.


La única protección que tenían los dinosaurios más pequeños era huircorriendo. El Hypsilophodon y otros miembros de su familia que se conocen comohipsilofodóntidos podían correr mucho. Los dinosaurios utilizarían tácticasde defensa parecidas a las de una gacela de Thompson actuales cuando huye.
Una gacela de Thompson puede ser alcanzaba por un cheeta, pero sólo si estefelino consigue su propósito tras una rápida carrera. De lo contrario, lagacela resiste más tiempo corriendo y el carnívoro se rinde, agotado. Paraaumentar sus posibilidades de escapar, la gacela de Thompson empieza a correrante un cheeta a la distancia justa para agotarlo.


Muchos grandes dinosaurios herbívoros viajaban en manadas, y los adultosrodeaban a las crías. Si caían en una emboscada, los adultos se volvíanagresivos. Los dinosaurios con cuernos quizá formaran una muralla defensiva,para ahuyentar a los depredadores.


La defensa definitiva de muchos animales consiste en contraatacar con susdientes, cuernos, garras o cola. Un golpe con la porra de la cola del herbívoroAnkylosaurus podría romperle un hueso a su atacante. 

3. Apareamiento

El Cortejo
Sólo conocemos a los dinosaurios por sus fósiles; de ahí la dificultad paradeterminar con exactitud su comportamiento. Los científicos buscan pistas en elreino animal contemporáneo: estudian los animales actuales y utilizan susdescubrimientos para reconstruir, por comparación, la vida de los dinosaurios.


Cuando un pavo real abre su cola en abanico, el hermoso dibujo creado por susplumas de colores es claramente visible. El macho del rabihorcado no tiene unahermosa cola como el pavo real, pero en determinadas épocas del año hincha elcuello y lo exhibe llamativamente. En el reino animal, no sólo los machosemiten señales. Las hembras de babuino también realizan exhibiciones. Todosestos animales se exhiben porque ha llegado la época del año en que buscanpareja. Con el apareamiento engendran a sus crías, que se espera sobrevivanhasta que puedan aparearse a su vez. De este modo se intenta asegurar lacontinuidad de la especie. El pavo real y el rabihorcado se exhiben para atraera las hembras de su especie. La hembra de babuino está indicando a los machosde su grupo que se halla dispuesta para el apareamiento.


Los expertos creen que quizá algunos dinosaurios actuaban como los pavosreales, los rabihorcados o los babuinos durante la época de apareamiento. Losdinosaurios también tenían que atraer a su pareja. El Triceratops machoexhibiría su cresta, adornada con atractivos colores. Una hembra le indicaríasu disposición a aparearse, coloreando un poco el borde de su placa ósea.
Una vez se ha consumado el apareamiento pone los huevos. Tras la eclosión lascrías de Triceratops crecerán, y cuando sean adultas repetirán elcomportamiento de sus progenitores.

La lucha por el futuro
No todos los animales atraían a su pareja engalanándose. Algunos estabandispuestos a luchar ferozmente para preservar su
posición y conquistar a una hembra. El reino animal puede ser muy violento.Unos animales dan caza y matan a otros para alimentarse; las hembras luchan paradefender a sus crías; algunos sólo atacan cuando están aterrados. Pero tambiénhay otra razón por la que, en determinadas épocas del año, los machos, quenormalmente viven en paz unos con otros en el mismo rebaño, empiezan a lucharentre sí para eliminar competidores.


Los elefantes marinos de la Antártida se enfrentan alzándose sobre la cola.Los alces entrelazan sus astas y forcejean hasta que uno de los dos cede y seretira de la lucha. Los elefantes marinos y los alces machos adoptan estaactitud porque luchan por una hembra. Los expertos creen que algunos dinosauriosmachos luchaban de un modo parecido al de estos animales modernos.


Dos Triceratops quizá actuaban exactamente como los alces. Trababan suscuernos, y así seguían hasta que uno de los dos se rinda y se suelte. Elganador de apareará con una hembra bien dispuesta. El perdedor se retirará arecuperarse de sus heridas hasta que esté preparado para luchar otra vez poruna hembra, con un macho distinto.
Era de la mayor importancia que sobrevivieran los machos suficientes para volvera luchar por las hembras, pues si perecían dejaban de ser útiles paraprocrear. Si hubieran muerto demasiados machos a causa de estas despiadadasdemostraciones de fuerza, el futuro de la especia entera se habría vistoamenazado.

Los expertos creen que los dinosaurios poseían un sentido del oído muybueno. La región central de sus sistemas auditivos era fina y delicada,perfecta para captar el sonido de otros animales. Se cree que algunosdinosaurios podían emitir llamadas de apareamiento, como hacen hoy los sapos enprimavera.

Crías
En 1.978 se descubrió en Montana, EE.UU., un nido entero de dinosaurios con suscáscaras de hueso. Los fósiles de estos dinosaurios tan jóvenes son pococomunes, y estos pequeños hadrosaurios eran incluso más inusuales, ya que losesqueletos, junto al nido y a las cáscaras de huevo, proporcionaron a losexpertos las primeras pistas para averiguar cómo crecían las crías dedinosaurios.


Los esqueletos de los pequeños hadrosaurios que se encontraron en el nido, enteel barro, medían 1 metro de longitud. Los huevos donde habían salido medían sólo20 centímetros, o sea, que las crías demasiado grandes para ser reciénnacidas. Hacía tiempo que habían salido del huevo, y se habían quedado en elnido, o cerca de él, creciendo de los 35 centímetros de recién nacido hastaun metro que medían entonces. Permanecían allí mientras eran pequeños.
Los huevos del nido estaban rotos en trocitos pequeños. Los expertos creen quelas crías al moverse y dormir dentro del nido rompían sus cáscaras. Estedetalle también prueba de los pequeños se quedaban un tiempo en el nido despuésde salir del huevo.


Al estudiar los cráneos de los pequeños dinosaurios, los paleontólogosdescubrieron que sus dientes estaban desgastados por el uso. Parece que lospadres llevaban comida al nido para las crías, como hacen ahora los pájaros.


Los pequeños habían muerto en el nido. Quizá sus padres habían muerto tambiéno les mataron, y no pudieron volver al nido a darles de comer. El instinto delas crías les hizo quedarse en el nido pasara lo que pasara. Aunque estuvieranhambrientas, permanecieron a la espera de sus padres. Pero éstos no volvieron yacabaron muriendo de hambre. Los paleontólogos vieron en esto un signo evidentede que algunos dinosaurios cuidaban de sus pequeños e incluso les llevaban lacomida al nido.

Los paleontólogos descubrieron muchos otros nidos alrededor del primero.Toda la zona era un lugar de nidificación de dinosaurios. Los expertos creenque los dinosaurios anidaban juntos para protegerse de los depredadores. Enefecto, siempre quedaba algún adulto para vigilar a las crías y protegerlas delos ladrones de huevos o de los feroces dinosaurios carnívoros.
Los expertos llamaron a estos dinosaurios Maiasaura, reptil maternal, porquecuidaban de sus crías.


Aunque algunos dinosaurios eran muy grandes, los huevos que ponían noalcanzaban gran tamaño. Los mayores que se han encontrado hasta el momentomiden unos 30 centímetros. Esto significa que al salir del huevo algunosdinosaurios eran muy pequeños y estaban indefensos. Las crías de algunasespecias no eran capaces e valerse por sí mismas. Dependían de sus pares hastaque eran capaces de valerse por sí solos.


Otros dinosaurios no cuidaban de sus pequeños. Como algunos de los reptilesactuales, abandonaban los huevos y dejaban que los pequeños nacieran solos. Unavez fuera del huevo, los pequeños dinosaurios debían valerse por sí mismos.Aunque muchos seguramente morían, algunos conseguían sobrevivir y llegar aadultos.
Algunos dinosaurios cuidaban de sus crías desde que éstas salían del huevo.Los paleontólogos han encontrado varios esqueletos de Protoceratops adultos, jóvenesy recién nacidos, lo que prueba que vivían juntos en grupos de edadesvariadas. Los dinosaurios adultos protegían a los más pequeños.


Algunos expertos no comprenden cómo una criatura tan enorme como un dinosauriopodía cuidar de sus driminutas crías sin pisarlas o aplastarlas. Pero elaligator, uno de los mayores reptiles de la actualidad y pariente lejano de losdinosaurios, pone gran atención en el cuidado de sus crías.


Cuando las crías salen del huevo llaman a su madre con unos gruñidos agudos, yésta acude en su ayuda. Los saca del nido y los lleva a una pequeña albercaque ha construido para ellos. Una madre aligator puede morder la pierna de unhumano con sus mandíbulas enormes y sus dientes afilados como cuchillas, perosus pequeños están perfectamente a salvo con ella. Sin duda los dinosauriosprodigaban los mismos cuidados a sus pequeños.


Los huevos de dinosaurio eran de tamaño pequeño. Si hubieran sido mayores,hubieran necesitado una cáscara más gruesa, con la consiguiente dificultad araromperla. Los huevos de los dinosaurios de pequeño tamaño eran semejantes ahuevos de gallina. Los más grandes que se han encontrado corresponden alHypselosaurus y medían hasta 30 centímetros.

4. Inquilinos de los dinosaurios

Aun los mayores y más fieros dinosaurios servían de alimento a animalesmucho más pequeños.
Un gran Apatosaurus avanza entre los matorrales por una llanura de América delNorte a finales del Jurásico. Se ha visto deparado de su grupo, y el terrenodespejado, donde rondan manadas de Ceratosaurus y poderosos Allosaurus, es unlugar peligroso para un dinosaurio solo y perdido. Sin embargo, no está solo.Un animal de ese tamaño es casi como una isla andante. Sobre él vive todaclase de animales. Su piel y su sangre son un alimento tentador para muchosseres. Sabemos que a principios del Cretácico ya había pulgas, y aunque lospiojos no aparecieron hasta mucho después de la extinción de los dinosaurios,es probable que la gran superficie de piel de nuestro solitario Apatosaurusfuera un terreno abonado para muchos tipos de parásitos. Quizá hubierainsectos como las moscas zumbadoras modernas, que ponen huevos bajo la piel deun animal. Cuando la larva sale del huevo, excava un túnel en la piel, alimentándosede carne. Donde hay muchos invertebrados se reúnen animales mayores paraalimentarse de ellos. En el caso de este dinosaurio, probablemente eran lospterosaurios. Podemos imaginarnos bandadas de pequeños pterosaurios planeandoalrededor del cuello del Apatosaurus, posados en sus flancos, picoteando los parásitosde su piel. Un parásito es un animal que se alimenta en el cuerpo de otro servivo y tiene su hogar encima o dentro del cuerpo de su huésped. Actualmente laspulgar y las garrapatas que viven adheridas a los perros y chupan su sangre sonparásitos comunes.


Las primeras aves quizá se unieran también al festín, posándose en lo altodel lomo y dejándose llevar. Hoy día, el picabueyes, un ave africana, se siguecomportando del mismo modo, posándose sobre el lomo de los rinocerontes. Fijémonosen las patas del Apatosaurus. Soportan 30 toneladas de peso y deben provocargrandes alteraciones cuando se abren paso entre la espesura, pisoteando losmatorrales y removiendo la tierra. Los insectos y otros animales pequeños seven arrojados bruscamente de sus refugios y corren a ponerse a cubierto,mientras su mundo se desmorona a su alrededor. Los gusanos y otros excavadoressalen del suelo cuando sus madrigueras se desploman. No tardan en llegar variosanimales para alimentarse de estos bichos desconcertados. Algunos, del tamañode una musaraña, y varios dinosaurios pequeños, tal vez cazaran alrededor delos gigantes, comiendo insectos desenterrados. En la zona donde se encontró elApatosaurus, aparecía también el hueso de la para de un dinosaurio adulto quesólo medía 15 centímetros de altura hasta la cadera.
Mientras el Apatosaurus se abre paso entre la maleza, buscando su grupo, esobservado desde las sombras. Un enorme Allosaurus acecha bajo las ramas de unginkgo. No está interesado en el herbívoro porque no hace mucho que ha comido.Sus mandíbulas están un poco abiertas, y varios pequeños pterosaurios hurgancon el pico entre los bordes aserrados de sus dientes. Esto es lo que buscan lospterosaurios. Pero no lo limpiarán todo. Parte de la carne de pudrirá donde haquedado
encajada y proporcionara al carnívoro un veneno cuando muerda, muy útil contragrandes pesas y rivales de su propia especie.

Cuando los cocodrilos actuales yacen con la boca abierta, pequeñas avessaltan a su interior para picotear los jirones de carne que quedan entre susdientes. Es más que probable que los dinosaurios permitieran a los pterosaurioshacer lo mismo. Estos reptiles voladores no sólo buscan las briznas de carne.Unas pequeñas sanguijuelas se han pegado a la blanda carne de las encías deldinosaurio y le chupan la sangre. Esto es inevitable, porque el Allosaurus tieneque beber agua de charcas poco profundas y ríos embarrados, donde acechan lassanguijuelas, que también serán un sabroso bocado para los pterosaurios.


No muy rejos se oye un silbido. Los restos de la última presa del Allosaurus noson más que un montón de huesos astillados y una mancha de sangre en el suelo,pero una manada de Ornitholestes hambriento lucha por los escasos estos. ElAllosaurus se ha llenado el buche, igual que el reducido grupo de Ceratosaurusque lo seguían durante la caza. Ahora les toca a los animales más pequeños.Pronto sólo quedarán los huesos, y con el tiempo hasta ellos se romperán porla acción de las bacterias y los hongos.


El Apatosaurus encuentra su grupo en una hondonada polvorienta, revolcándosepor el suelo y levantando nubes de polvo, que asfixian a los parásitos queviven sobre la piel de los animales.

5. Carroñeros Prehistóricos

Los animales salvajes mueren por muchas razones. Algunos caen ante losdepredadores y otros mueren de vejez o enfermedad, pero sus cuerpos no sereservan mucho tiempo. Un animal muerto proporciona un sabroso almuerzo a todoun ejército de carroñeros, desde grandes mamíferos hasta diminutas bacterias.Los carroñeros son los basureros de la naturaleza. Sin ellos, el mundo estaríacubierto de cadáveres en descomposición.


¿Por qué la mayoría de los fósiles son restos de plantas y animales quequedaron enterrados poco después que murieran? Una de las razones es que loscarroñeros se llevan rápidamente lo que queda al aire libre, excepto en loslugares fríos y muy secos.


Los mayores carroñeros actuales son las hienas y los chacales. Aunque estosanimales pueden cazar, merodean cerca de otros animales que han cobrado algunapresa, esperando a que se harten antes de lanzarse sobre los restos.


Probablemente ocurría lo mismo en la época de los dinosaurios. A finales delCretácico, manadas de feroces Dromaeosaurus cazaban grandes dinosaurios herbívoros,como el Triceratops. El Dromaeosaurus era relativamente pequeño, pero muy rápido.La manada iba hiriendo a la presa hasta que la dejaba demasiado débil paradefenderse. Sólo cuando se desplomaba, se atrevían los Dromaeosaurus arematarla.


A menudo, los carnívoros mayores pero más lentos, como el poderosoTyrannosaurus rex eran atraídos por el olor de sangre. Seguían el rastro hastala escena de caza y permanecían al acecho, esperando a robar la comida. En elúltimo momento, el Tyrannosaurus rex avanzaba. Los dinosaurios pequeños eranahuyentados y el gigante se quedaba con el festín.


Pero la manada de Dromaeosaurus no se rendía tan fácilmente. Esperaban en lascercanías, robando bocados de carne mientras el Tyrannosaurus rex estabaocupado comiendo. Y cuando el gigante acababa, todavía quedaba mucho para losDromaeosaurus y otros animales.


Ni el Tyrannosaurus rex ni el Dromaeosaurus podían comerse un Triceratopsentero. Otros carnívoros hambrientos, atraídos por el olor de la carne, seprecipitarían hacia allí. Los grandes lagartos, como el monitor actual, y losdinosaurios más pequeños, como el Chirostenotes y el Struthiomimus, quizábuscaran las partes blandas del animal muerto, y también podían comerse a loslagartos. Muchos insectos, como las moscas y los escarabajos, se arrastraríansobre los restos, alimentándose y poniendo sus huevos. Cuando las larvassalieran, habría mucha comida para ellas.
Como los buitres actuales, las aves con dientes, como el Ichthyornis, quizárevoloteaban sobre las cabezas de los carroñeros. En cuanto veían la ocasión,se lanzaban en picado para robar un bocado de carne del cadáver.


Cuando oscurecía, los pequeños mamíferos como el Purgatoris, que vivía y sealimentaba como las musarañas, salían para comerse las larvas que habíansalido de los huevos de las moscas que habían ido allí durante el día.


Con el tiempo, lo único que quedaría de un gran animal como el Triceratops seríansus huesos, que los carroñeros habrían dejado completamente mondos.
No todos los cadáveres de dinosaurios eran devorados. Se han encontrado variosdinosaurios momificados. Esto ocurre cuando el cuerpo, con la piel y la carneintactas, se seca completamente antes de fosilizarse. Esto significa que loscarroñeros no han podido arrancar la carne de los huesos del dinosaurio muerto.Quizá estos dinosaurios conservados murieron en una zona a la que los animalescarroñeros no podrían llegar. O quizá, hace millones de años, había menoscarroñeros que hoy.

6. Ecología De Los Dinosaurios

La ecología es la ciencia que estudia cómo viven las plantas y los animalesen su ambiente. Da cuenta de dónde viven, cómo se alimentan, qué depredadoresy competidores tienen, cómo son sus hogares y cómo se adaptan al entorno. Esfundamental para la conservación de la naturaleza. No sirve de nada intentarsalvar a una especie a menos que se le pueda proporcionar un lugar adecuado paravivir, la comida que necesite, etc. En resumen, estudia la vida de los animalesy las plantas en relación con su entorno. La ecología de los animales modernosnos informa sobre la de los dinosaurios. Cuando los científicos reconstruyen elcuerpo de un dinosaurio, examinan los fósiles y los comparan con los animalesactuales que conocen. Del mismo modo, para imaginar la ecología de losdinosaurios, utilizan información sobre los animales y plantas actuales.


Tomemos la ecología actual de América del Norte y retrocedamos 150 millones deaños para imaginar cómo sería en el Jurásico.


En América del Norte hay vastas extensiones de praderas, con veranos breves y cálidose inviernos muy fríos. La lluvia no es muy abundante, apenas cae la necesariapara hacer crecer los prados y otras plantas. Los ecólogos, científicos queestudian los vegetales y los animales considerándolos como un conjunto,investigan las redes alimentarias de la pradera para descubrir cómo se nutrecada ser vivo.


Los herbívoros más fascinantes son los berrendos, unos animales parecidos alos antílopes, muy bien adaptados para la vida en la pradera. En verano, sealimentan de hierba y flores silvestres. En invierno de matorrales y de hierba.


Los berrendos viven en pequeños grupos y buscan los mejores terrenos de pasto.Pueden sobrevivir sin beber aprovechando la humedad de las plantas. En épocasde sequía, comen incluso cactos espinosos. En la pradera hay pocos lugaresdonde esconderse. Para huir de los depredadores, los berrendos tienen que corrervelozmente.


Los ecólogos descubrieron que los berrendos comparten la pradera con lasliebres norteamericanas, con los ciervos de cola corta blanca y con losbisontes, además de las ovejas y las vacas de los grandes ranchos. También losberrendos tienen enemigos. Los carnívoros de las praderas norteamericanasincluyen gatos monteses, águilas leonadas, lobos, pumas y coyotes que aúllanpor la noche.


El coyote es un éxito moderno. Su número está aumentando porque estos cánidossalvajes se adaptan de varias maneras. Pueden vivir en las praderas y tambiénen los bosques, terrenos montañosos e incluso en ciudades. Y comen casi detodo, desde conejos y ratones hasta insectos, aves, peces, castores, animalesdomésticos, animales muertos, frutos, nueces, brotes de plantas y, porsupuesto, berrendos.


Los ecólogos han descubierto también que los coyotes suelen vivir en grupos.Se comunican con aullidos, gruñidos y posturas corporales. Donde abundan losberrendos, los coyotes forman manadas de caza. Aquéllos salen corriendo encuanto ven a los coyotes. Uno de éstos los persigue, y cuando se cansa, otro lesustituye hasta alcanzarlo.


La información sobre animales distintos nos ayuda a comprender cómo viven enlas praderas norteamericanas actuales y cómo era la misma región hace unos 150millones de años.


Los especialistas en ecología del pasado remoto se llaman paleoecólogos.Examinan los fósiles no sólo de dinosaurios, sino de todos los animales ytambién de las plantas. Como los detectives, siguen muchas pistas. Los huesos,los dientes y los excrementos muestran lo que comían los animales. La forma desu cuerpo y las patas aclara cómo se movían y a qué velocidad. Los cuernos yarmaduras indican cómo se defendían. Las huellas y los nidos nos informan desi vivían en grupos. Los fósiles de hojas y semillas nos indican qué plantasvivían en aquella zona y cómo era el clima.


Tomemos un herbívoro que quizá viviera de una manera similar a los berrendosactuales. El Dryosaurus era un dinosaurio driosáurido que comía plantastropicales que sujetaba con las manos, erguido sobre las patas traseras. Elberrendo utiliza los labios con el mismo propósito, pero el dinosaurio no losnecesitaba, pues tenía un afilado pico córneo para recortar los mejoresbocados.
Los dientes de los carillos del Dryosaurus eran irregulares para masticarconcien

zudamente. El animal tenía potentes músculos en las mandíbulas ybolsas en los carrillos con objeto de almacenar comida mientras la mascaba.Probablemente recorría grandes distancias para alimentarse.


En la América del Norte del Jurásico, como en la actual, abundaban los herbívoros.Así, el Camptosaurus se nutría de plantas bajas y duras; mientras que elApatosaurus y el Diplodocus se alimentaban probablemente de los árboles másaltos, por lo que no competían con el Dryosaurus.


Este último medía 2 metros de altura y de 3 a 4 de longitud. Tenía las patastraseras largas y musculosas de un corredor y una cola rígida para equilibrarel cuerpo cuando giraba y daba la vuelta. Al igual que el berrendo, era buencorredor, para huir de los depredadores.


El Allosaurus se encontraba en la cima de la red alimentaria del Jurásico. Susfuertes patas delanteras y sus colmillos sujetaban las presas pequeñas, yutilizaba sus potentes mandíbulas para despedazar víctimas más grandes.


El Ornitholestes era un dinosaurio carnívoro más pequeño, que vivió entrelos grandes depredadores del Jurásico, como el Allosaurus. Este pequeño carnívoroconfiaba en la velocidad de sus largas y finas patas traseras para alejarse delos depredadores mayores y atrapar sus presas: lagartos y pequeños mamíferos,actividad en la que le ayudaba su aguda vista.


Los animales comen nutrientes para crecer y obtener energía para vivir. Cuandoel Tyrannosaurus rex devora un Triceratops, hace 67 millones de años, tomabauna carne que contenía nutrientes y energía. Un león se come una cabraafricana actual por la misma razón. ¿Y de dónde proceden los nutrientes? Delas plantas.


Una cadena alimentaria es una lista de quién come qué. Hace mucho tiempo, losTriceratops ingerían plantas y el Tyrannosaurus rex devoraba Triceratops. Hoy,las cebras se nutren de hierba y los leones comen cebras. Estas cadenasalimentarias son bastante similares. Ambas tienen tres eslabones: empiezan porlas plantas, pasan por los herbívoros y finalmente llegan a los carnívoros.


Si rastreas lo suficiente cualquier cadena alimentaria, descubrirás que empiezapor las plantas. Piensa en un águila que se cierne sobre una selva tropical.Con sus fuertes y afiladas garras y su fiero pico ganchudo, es un carnívoropuro. Sólo come animales, como las serpientes. Pero la serpiente come pequeñasaves, que a su vez comen orugas que comen plantas. Esta cadena alimentaria tambiénempieza por las plantas.


Así pues, toda la vida de un animal depende de las plantas. Éstas, a su vez,obtienen su energía del sol, captando esta energía de la luz sola. Por tanto,la vida sobre la tierra depende de la energía del Sol.
Piensa en las cadenas alimentarias. Los leones comen otras presas además decebras La mayoría de los animales ingieren varios alimentos. Así, las cadenasalimentarias están enlazadas unas con otras. Las cadenas alimentarias enlazadosse llaman redes alimentarias.


En las praderas africanas hay distintos tipos de hierbas y árboles, que comenlas cabras, los ñúes y las gacelas. Estos herbívoros son presa de leones yhienas, y si sabemos lo suficiente sobre sus hábitos alimentarios podemosdeducir la red a la que pertenecen los elementos principales de su dieta.

¿Podemos reconstruir las redes alimentarias de la Era de los Dinosaurios?Elijamos Norteamérica hace desde unos 70 a 66 millones de años. Para empezar,tenemos que descubrir lo que comían los dinosaurios. Como de costumbre, losexpertos lo adivinan basándose en los fósiles. Los fósiles de hojas y tallosquizá con piedras estomacales, gastrolitos, muestran si un dinosaurio era herbívoro.Los fósiles de excrementos de dinosaurio, coprolitos, permiten reconstruir sudieta.


Empieza con las plantas. Los fósiles demuestran que había coníferas,helechos, cicadáceas, flores y árboles, que se encuentran en la base de lared. Son los productores primarios.


Tras los productores llegan los consumidores, los animales. Los primeros sonherbívoros, en el nivel inmediato superior a las plantas. Uno de ellos era elAnatotitan. El estómago de los had

rosaurios fósiles muestra que comían agujasy piñas de coníferas. Así, podemos relacionar las coníferas y cicadáceasdel nivel uno con el Anatotitan del nivel dos.
Un dinosaurio podía comerse a otro sólo si ambos vivían al mismo tiempo y enel mismo lugar. Un dinosaurio con dientes débiles como el Diplodocus no podíamatar y desgarrar la carne de otro animal, y los dientes puntiagudos delAllosaurus carecían de utilidad para comer hojas.


Los dinosaurios no eran los únicos animales de su época. Había insectos,gusanos, anfibios, aves y mamíferos. Todos ellos tienen importancia en lasredes alimentarias.


Todas las redes alimentarias tienen un carnívoro en la cúspide, como el leónafricano. Caza prácticamente a todos los animales y no es víctima de ningunode ellos. En la red alimentaria de los dinosaurios, el carnívoro de la cúspideera casi con certeza el Tyrannosaurus rex. Pocos animales podían derrotarlo.


Pero, con el tiempo, incluso este gran animal moría por enfermedad o de vejez.¿Qué ocurría con su cuerpo? Quizá lo devoraban los carroñeros, animales quese alimentan de cadáveres, o se descompusiera por la acción de los hongos.Todo un conjunto de seres vivos se alimenta de los muertos y moribundos: losdetritívoros o carroñeros.

 

Autor:
Fernando cuenca
fcuenca@arnet.com.ar



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